lunes, 18 de diciembre de 2017

Alcaracejos: Grupo Escolar 1944-45

Fachada Grupo Escolar 1944-45
               El Grupo Escolar que se construyó por medio de Regiones Devastadas se proyectó en planos en 1943. La revista Reconstrucción, núm 65 de Agosto – Septiembre de 1946 publicó una serie de fotos con las obras ya terminadas, de donde se deduce que éstas se realizaron a lo largo de 1944 – 45. 
               La citada revista describe y explica lo construido, refiriendo el siguiente texto, que transcribimos literalmente: “El Grupo Escolar de Alcaracejos se sitúa, con arreglo a la nueva ordenación, en uno de los solares descombrados en el centro del pueblo, con fachadas a las calles del Pilar y del Hospital - el edificio se dispone más próximo a la calle del Pilar, dejando el espacio posterior para campos de juegos -. La superficie total del solar es de 2.224 metros  cuadrados, y como la población escolar admitida es de 168 alumnos, resulta una superficie total por alumno de 13,20 metros cuadrados, suficiente teniendo en cuenta las Instrucciones técnico – higiénicas para la construcción de Escuelas del Ministerio de Educación.
Emplazamiento de las cuatro aulas iniciales y patios
               Se adopta la distribución en una planta, más apropiada para el reducido programa de este Grupo: dos clases para niños, dos para niñas, correspondientes aseos, despacho de maestros, idem para maestras, guardarropa y almacén escolar. El edificio se dispone según un eje Este – Oeste sensiblemente, quedando las clases abiertas al cuadrante Norte – Este, el más indicado en este clima – la distribución se ha tratado de reducir a la sencillez del programa, acusando al exterior por alturas los elementos que lo componen con lo que se consigue economía y carácter exterior del edificio”.

               En su parte delantera el solar tenía una valla de madera y una cancela de hierro. Tras ella una pequeña escalinata accedía a los dos porches de entrada – niños y niñas – los cuales tenían un par de arcos para que entrara la luz. Los porches nos protegían de la lluvia o del sol mientras esperábamos para entrar en clase.
               Recuerdo que con el tiempo se hicieron dos clases más en el patio de los niños y otras dos en el de las niñas. Por cierto que los patios, en mi época – 1959 – 1960 estaban comunicados por una pequeña puerta, pero puerta que sólo tenía un marco. Entre los patios de niños y niñas había un aula en la que daba clase mi madre a los párvulos pero su puerta de entrada y salida daba al patio de las niñas, como no podía ser de otra manera en aquella época. A continuación del aula de párvulos había otra clase de niños y su puerta daba al patio de los niños, muy cerca de un pozo. En esa clase, que tenía una pizarra de pizarra, recibíamos enseñanzas de D. Pedro Benito.
Interior de un aula (niños) orientada al Este
               En el patio de las niñas hicieron una clase, al fondo a la derecha, limitando con el patio de mi tía Ani. En ella ejercía Dª María Sánchez, maestra algo dura pero con gran experiencia. En el fondo del patio, dando al Callejón del Hospital y paralela a dicho callejón, estaba la clase de D. Antonio Cañero, al que rompieron – más de una vez – los cristales desde el exterior. Es decir que las cuatro aulas iniciales de 1945, aumentaron a ocho en 1960.
               Creo que es importante añadir algunos comentarios sobre aquel grupo escolar, típico de cierto progreso tras la guerra civil: el guardarropa nunca funcionó como tal o al menos yo no me acuerdo; tampoco funcionó nunca la chimenea que había en el interior de las cuatro aulas iniciales a pesar de tener una bonita salida exterior en el tejado: para calentarse, algunos llevaban latas grandes de conserva, con una larga asa de alambre, llenas de ascuas de la candela de su casa. Como no había agua corriente los servicios no funcionaban tampoco: nuestras necesidades las hacíamos en un pequeño trozo de patio triangular, algo escondido, detrás del aula orientada al Norte – con
1945 Patio de recreo y pozo
vistas al patio - en la que daba clase D. Miguel López. Moverte en aquel espacio era casi un ballet pues tenías que andar de puntillas para no pisar…los residuos de otros. Conforme avanzaba el curso, cada día era más difícil entrar allí…también recuerdo la dureza de piedras ….usadas…o en el mejor de los casos hojas de cuadernos muy poco flexibles para ciertas cosas.
               Fueron los tiempos – años – en los que “la Féli” nos repartía la leche en polvo en el recreo de la mañana – nos permitía repetir – y por la tarde – a veces – caía un trozo de queso “made in USA”. La ayuda americana hizo su efecto y gracias a ella se paliaron enfermedades, hambrunas y nuestros huesos recibieron calcio. Tengo que reconocer que tanto la leche en polvo como el queso americano, personalmente, me encantaban.
               En Septiembre de 1988 se inauguró el CEIP (Centro de Educación Infantil y Primaria) Ntra Sra de Guía por lo que este grupo escolar se abandonó pero, al estar ubicado dentro del casco urbano, se proyectó construir en ese solar – 2290 m2 - una Residencia Municipal de Mayores, centro que entró en funcionamiento en noviembre de 1994. Esta instalación tiene el sobrenombre de “Antonio Mansilla”, persona que fue Alcalde del pueblo y promotor de la Residencia[1].

Bibliografía:

-        Revista Reconstrucción, número 65 de Agosto – Septiembre de 1946.
-        Planos proporcionados por el Archivo Central de la Delegación de Fomento y Vivienda. Córdoba. Fondo de Regiones Devastadas.
-        Web del Excmo. Ayuntamiento de Alcaracejos.
Grupo Escolar: Alzado principal




[1] La Residencia Municipal de mayores “Antonio Mansilla” consta de dos plantas, en el que se pueden distinguir los siguientes usos y espacios:
·        Residencia: Es la actividad principal del edificio.
·        Administración: Despachos de Dirección, técnicos, recepción, médico, D.U.E. etc.
·        Estancia destinada a velatorios, con acceso directo desde la vía pública.
·        Patio, de grandes dimensiones que comunica con calle posterior.
·        En 2008 sufrió una importante reforma: Se modificaron algunas habitaciones, cambio de solerías y alicatado de baños, despachos, así como la renovación de la red eléctrica.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Alcaracejos: Viviendas para Maestros / as 1950 - 60

Localización de las seis viviendas: a la izquierda C/ San Isidro y a la derecha Casa Cuartel Guardia Civil
Fue tanto lo que Regiones Devastadas construyó en Alcaracejos que merecería un libro o una tesis doctoral. Es cierto que el Régimen franquista concentró todos sus esfuerzos en controlar al país, al mismo tiempo que en recuperarlo. En los pueblos era frecuente que el sistema proporcionara alojamiento a guardias civiles, médicos, maestros y párrocos. Se aseguraba así, o al menos se mejoraba, el orden establecido, la salud de la gente, la cultura oficial y la atención religiosa de las personas.

En Alcaracejos se hicieron seis casas para maestros que en su mayor parte fueron ocupadas por maestras, profesión muy feminizada en aquellos tiempos. Los planos a los que he tenido acceso datan de 1951. Tres de ellas se construyeron paralelas a la carretera de Pozoblanco, formando calle con el nº 21 de la C/ San Isidro y la Casa – Cuartel de la Guardia Civil. Es decir las tres primeras casas están situadas en medio de esas dos referencias. Las otras tres iniciaron una nueva calle, paralelas al costado izquierdo del cuartel y por tanto perpendiculares a la citada carretera.

Todas las casas se construyeron idénticas y con dos plantas. En la planta baja se accede a la vivienda mediante un porche[1]. Ya en el interior un despacho, salón comedor, armario/alacena (aprovechando el hueco de la escalera), cuarto de baño y cocina se comunicaban entre sí mediante un vestíbulo distribuidor. La cocina daba a un patio, algunos enormes, otros no tanto. Las escaleras, de tres tramos (detalle que indica cierta altura de las habitaciones) nos conducen a las cuatro estancias previstas como dormitorios. Todas las habitaciones tienen buenas ventanas y en el piso superior hay un balcón. Podemos asegurar que las casas estaban bien ventiladas.

Al ser mi madre maestra tuvimos la ocasión de disfrutar de una de estas casas. Mis padres y yo nos mudaríamos allí sobre 1958 -59. Las viviendas estaban bien construidas y eran amplias y con mucha luz. Como defectos puedo citar que eran frías y los marcos de balcón[2] y ventanas no eran de buena calidad. Se suponía que tenían agua corriente pero su llegada era irregular en todo el pueblo por lo que había que ayudarse de un pozo que había en el patio y de algunos carrillos con cántaros del “gran grifo público” que había en la plaza.

La primera casa la ocupamos mis padres y yo. A nuestro lado vivía la familia Pérez Jurado: los padres Pepe y Lucía y sus tres hijas Mª Celi, Pilar y Luci. Viviendo allí nació la cuarta niña: Mª José. Familia entrañable y cariñosa. Nuestras relaciones fueron y son fantásticas. Nunca olvidaré que se compraron una tele en blanco y negro y con frecuencia, por la noche, nos invitaban a ver algún programa. Allí oí cantar a la encantadora Gigliola Cinquetti la famosa canción “Non ho l’età (per amarti)” y ganar el festival de Eurovisión, en Copenhague, en 1964. En nuestra puerta, acompañados de un botijo, también comentamos la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969, a las 10:56 hora de Florida. Neil Armstrong, mientras descendía por la escalera del módulo lunar, proclamó la famosa frase: "Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad". Posteriormente su compañero Aldrin, se unió a él ofreciendo una simple pero poderosa descripción de la superficie lunar: "Magnífica desolación".

La tercera casa la recuerdo desocupada. Luego fue destinada a acoger el Ayuntamiento pues el edificio de la plaza estuvo de obras varios años. Recuerdo que mi tío Rafael era el Alcalde. La parte baja estaba llena de papeles y documentos y arriba, en la habitación del balcón trabajaban Miguel Nieto y mi padre; Eufrasio Suárez – Secretario - tenía su despacho justo al terminar la escalera a mano derecha, dando al patio, y la habitación más grande era para el Sr Alcalde. Ramón Ferrer era el alguacil, buena gente y persona simpática con un humor increíble. Mariano Barbero y Pepe Olmo eran los municipales. Guzmán iba por allí para llevar el papeleo del Juzgado. Allí, en enero 1976, Miguel Nieto me facilitó un billete de autobús para irme a Córdoba al iniciar la mili.
En el plano del principio se observa perfectamente el espacio que quedó entre las casas 3ª y la 4ª
Fachada de las tres casas que dan a la Carretera de Pozoblanco

En la cuarta casa, primera en la calle paralela al Cuartel, vivían Dª María Sánchez y la Josefi. Creo que Dª María Sánchez era de Villaviciosa y Josefi, persona con la que compartía la casa, de Dos Torres. Dª María era una persona muy religiosa y como maestra bastante rígida. A ella le debo el aprendizaje de memoria de la tabla de multiplicar del cinco[3]. Ejercitar la memoria era el método que había. Repetir, repetir, repetir hasta la saciedad. Dª María ayudó a muchas niñas del pueblo a salir adelante animándolas a estudiar, solicitar becas, abrir horizontes. De alguna manera quería conseguir mujeres independientes y autónomas.

La casa número cinco la recuerdo habitada en un principio por Dª Andrea. Era soltera, algo mayor y muy dada a la filatelia. Con ella compartí esa afición por los sellos. Yo era un niño y ella me enseñó a “acariciar” esas estampillas con manos de seda, a protegerlos y colocarlos con todo el esmero y cariño del mundo. ¡ Cómo si fueran seres vivos!. Ella tenía una buena y ordenada colección que yo disfrutaba viendo. Me ayudó y orientó a iniciar la mía. Guardo algunos sellos de entonces pero mis preocupaciones pronto cambiaron de rumbo.

En esa casa también vivió D. Antonio Cañero que hizo honor a su apellido. Su mujer era Dª Lola y tuvieron una hija a la que llamaron Mari Loli. D. Antonio compartía nuestra enseñanza con D. Pedro Benito procurando que sacáramos el entonces llamado Bachiller Elemental. Sus métodos eran bastante criticables y algo dolorosos para los alumnos[4]. En esa casa, arriba D. Antonio intentaba que aprendiéramos Matemáticas y Latin: Miguel Ranchal, Juani Suárez, Félix Rodrigo, Anita Mengual, Pilar Nevado y un servidor. ¡¡ Que tormento eran aquellas clases!!. También dábamos clase en el grupo escolar, junto a la fuente de “Los Caños”, hoy sin agua.

En la casa número seis vivía D. Pedro Benito y Dª Isabel, maestro nacional y matrona – practicante (partos, inyecciones y curas de heridas). Eran muy amigos de mis padres y procedían de Villanueva de Córdoba. Tuvieron dos hijos: Victoria y Pedro. D. Pedro fue el que montó una especie de “academia” para estudiantes. Los otros maestros ayudaban. De D. Pedro podría contar miles de cosas buenas, fue mi maestro. Me ayudó y me enseñó a trabajar. Él era un trabajador nato, su ejemplo y labor fueron tremendos. En esa casa, la sexta, dábamos Lengua Española y Dibujo por las mañanas con Dª Isabel y por las tardes, era allí donde D. Pedro nos llevaba castigados – a su casa - si no nos sabíamos las lecciones. Su método era infalible: “Cuando te lo sepas, te vas”. A veces nos daban las 9 de la noche y en invierno eso era muy tarde. El castigo físico a los niños nunca está justificado pero en aquella época era frecuente (1950 – 1960) en la casa y en la escuela. D. Pedro a mí nunca me pegó.

Las casas siguen allí. Muchas de las personas que nombro han muerto. Así son las cosas. He tratado de recordar detalles y gente que en su época, fueron importantes para el pueblo y pusieron su granito de arena para conseguir un Alcaracejos mejor. La rueda sigue girando.
Viviendas de Maestros y Oficina de Turismo ( Google Maps, 2012)





[1] En ese porche, con la luz  encendida, es decir a vista de todo el mundo, “pelaban la pava” las muchachas que trabajaban internas en las casas.
[2] Mi habitación era la del balcón y recuerdo que al poco tiempo de vivir allí sus maderas se agrietaron, se pudrieron y el aire del norte se colaba por sus fisuras provocando cierto ambiente polar en mi cuarto. Afortunadamente tenía varias mantas.
[3] Nadie me enseñó que multiplicar era igual que sumar el multiplicando tantas veces como indicaba el multiplicador. Cuando me di cuenta de eso era demasiado mayor y había empleado unas pocas neuronas y demasiado tiempo en aprender de memoria las tablas de multiplicar. Allí empecé a comprender la importancia de la pedagogía.
[4] Aprendí que la letra con sangre entra bastante peor y que “Quién bien te quiere te hará feliz”. En mi vida de profesor de instituto esto me ayudó bastante para definir mis métodos. Ya se sabe: “Cada maestrito tiene su librito”.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Casa - Cuartel de Alcaracejos


La Casa – Cuartel, para la Guardia Civil en Alcaracejos, es sin duda un edificio singular en el pueblo y en la Comarca. Aparte de su estratégica posición en el cruce de carreteras, la N - 502 que viene de Córdoba con las A-422 a Villanueva del Duque y la A-423 a Pozoblanco, sus fachadas frontal y  laterales dan la impresión de encontrarnos frente a un alcázar de mediano tamaño, geométrico y sobrio donde el granito y la teja árabe destacan de forma especial junto a sus numerosas ventanas y algunos balcones. Sus dos torres, no demasiado altas, flanquean la entrada principal dando en conjunto una imagen tintada de aire y aromas de cortijo andaluz.
Plano Proyecto Casa Cuartel de Alcaracejos ( 1945)
Fue construida por Regiones Devastadas y los planos[1] originales datan de 1945 aunque algunas fuentes indican que fue edificado en 1948[2]. Curiosamente en los herrajes del balcón de la torre izquierda figura 1949 mientras que en su simétrico podemos ver la fecha de 1950. Los planos que detallan el “Proyecto de patio y dependencias de Servicio” (dos patios pequeños, cuadra, pajar, estercolero, garaje, lavadero, etc…) datan de 1951.
El solar en el que se edificó la Casa – Cuartel estaba previsto en el Plan de Ordenación Urbana de Alcaracejos en 1945 y era una manzana de forma pentagonal irregular situada en la zona norte del pueblo. La fachada principal da a la carretera que une Pozoblanco con Vva. del Duque y forma calle con parte del grupo de viviendas para maestros construidas también por la Dirección General de Regiones Devastadas.
Patio Casa - Cuartel (Revista Recons-
 trucción nº 117 - 1953) 
La obra fue coordinada por los arquitectos José Rebollo Dicenta[3] y Ángel Marchena Rodríguez[4] los cuales, en 1953, publicaron un interesante artículo[5] en el que detallaban el contenido del edificio: “El programa del edificio es el siguiente: Pabellón para el Brigada Jefe de Línea; Pabellón para el Comandante de Puesto; pabellón para diez guardias; un despacho para el Brigada; una oficina; un despacho para el Comandante de Puesto; dormitorio con aseo para el oficial en las revistas; dormitorios con aseos para diez concentrados; sala de armas; cuarto de guardia de puertas; almacén; cuadra para seis caballos; garaje para camión y moto”.
Estos autores siguen diciendo:“Para la composición general del edificio se regularizó el solar, tomando de este un rectángulo y dejando una amplia acera con jardín central en uno de los laterales. Dentro del rectángulo se construyó el edificio de dos plantas, con torres laterales en fachada principal y alrededor de un amplio patio. En planta baja, y en el cuerpo que da a la fachada principal, quedan los elementos de despachos, sala de armas y concentrados; en el cuerpo posterior, las cuadras, lavaderos de todos los pabellones, garaje y almacén, y en cada uno de los laterales, dos pabellones de guardias.
Torre lado derecho. Observar el
           año 1950 en el centro.
En planta alta y en el cuerpo principal se han dispuesto las viviendas del Brigada y Comandante de Puesto, prolongándose ambas en las torres laterales, así como el dormitorio y aseo del oficial; en el cuerpo posterior van dos viviendas para guardias, y en cada uno de los laterales, otras dos viviendas.
Las aceras que rodean al edificio están muy trabajadas y su empedrado está hecho a base de granito, cuarzo y trozos de un vidrio negro que salía de la fundición de las minas consiguiendo un decorado original y sencillo a la vez.
A la pura descripción técnica del edificio podemos añadir algunos detalles de otra naturaleza. Así, por ejemplo, todos los “12 de octubre” la Guardia Civil celebraba una misa en la Parroquia en honor de su patrona, la Virgen del Pilar y al mediodía tenía lugar una especie de convite en el patio del cuartel. A él acudían las autoridades del pueblo y también muchos vecinos. Era una celebración típica de post – guerra.
Citar algunos nombres siempre es un riesgo porque, con total seguridad, que se te olvida gente pero desde la perspectiva de mi niñez y mi adolescencia puedo nombrar por cercanía personal a Tavera, Brigada durante años y persona entrañable y singular. A mi mente acuden apellidos de guardias como Parejo, Méndez, Adillo, Sánchez, el cabo primero Patricio que gestionó papeles de mi servicio militar, Emilio conductor, Santiago……De forma especial recuerdo a Felipe Rodrigo, Brigada oriundo de tierras de Castilla por mi amistad con su hijo Félix, compañero de estudios durante varios años.
Detalle del acerado
 Debido a esta amistad yo entraba y salía del cuartel como “Perico por su casa”. En la torre de la derecha, en un falso techo, guardábamos una colección de minerales que recogíamos por los caminos, vacíes, casas, etc…¡¡ igual todavía están por allí!! .
La Casa – Cuartel lleva años sin ser usada como tal y está cerrada, aunque en Marzo del 2000 se llevaron a cabo ciertas reformas[6] por la Escuela Taller El Retamar II. Me constan diferentes iniciativas para recuperar el edificio pero hasta el momento ninguna ha llegado a cuajar. Esperemos que con el tiempo surja alguna buena idea que permita su rescate para beneficio de propios y extraños.
Nota: 14/12/2017: En http://solienses.blogspot.com.es/2017/08/reconstruccion-de-regiones-devastadas.html se hace mención a esta entrada y otros detalles sobre construcciones de Regiones Devastadas en la Comarca.
Vista General del edificio (Revista Reconstrucción nº 117, 1953)



[1] Planos facilitados por el Archivo Central de la Delegación de Fomento y Vivienda de Córdoba. Fondo de Regiones Devastadas.
[5] Rebollo Dicenta, José y Marchena Rodríguez, Ángel - Arquitectos. Localización: Revista  Reconstrucción  ISSN 0213-0378, Nº 117, 1953, Págs 107 – 112. Esta referencia la encontré en Dialnet – Universidad de la Rioja. Se la pasé a la Srta Julia González de la Biblioteca Central de Córdoba. El artículo me lo enviaron por email tras encontrarlo en la biblioteca de Castro del Rio y me informaron que la revista completa está en la Biblioteca de Andalucía en Granada.
[6] Programa de Feria de Alcaracejos, 2000.

jueves, 13 de julio de 2017

Ermita S. Andrés Alcaracejos II


Fachada Ermita S. Andrés (1946)
       Todos los edificios tienen una historia que contar ya que son producto de una época y de unas circunstancias concretas. Si además se trata de edificios públicos el tema ya no admite discusión. En el marco general podemos decir que mientras esta ermita se gestó el mundo estaba inmerso en la II Guerra Mundial: en 1945 se rindió Alemania y los EE.UU. bombardearon – con sendas bombas nucleares – Hiroshima y Nagasaki. Era un mundo convulso que contrastaba con la tranquila fachada de la ermita. En España el clima era de post – guerra: la construcción de nuevos edificios no podía tapar el exilio, la represión, ofensivas de los monárquicos por recuperar el poder, cartillas de racionamiento, agricultura de baja productividad, escasez de industrias, bloqueo internacional, evolución catastrófica de la economía, hambre etc…. Hubo que esperar a la década de los 50 para que España empezara a respirar como país.

Los planos de la ermita tienen fecha de octubre de 1943 lo que quiere decir que la ermita sería terminada e inaugurada un par de años después. Eso nos lleva a finales de 1945 o principios del 46. Datos aportados por Claudio Muriel[1] aseguran que en la primavera de 1946 D. Antonio Fernández Caballero era el párroco, casi con seguridad primer párroco, y fue el que asistió a la proclamación de dicha ermita como parroquia. No deja de ser curioso que este hombre decía haber escuchado a los mayores del pueblo que “la Ermita de la Magdalena – en el cementerio – fue la primera Iglesia Parroquial de S. Andrés[2]”. Según cuenta D. Francisco Vigara, párroco de Villanueva del Duque, el Obispo Fray Albino[3] viajó expresamente, en 1952, para visitarlo y darle ánimos en su enfermedad[4]. Al mismo tiempo este compañero le dedica el capítulo VI de la primera parte en su reciente libro de 2016 sobre la ermita de la Virgen de Guía. D. Antonio murió el 3 de julio de 1953 y está enterrado en el cementerio de Alcaracejos. En la lápida podemos ver su foto y la mención especial de la Corporación Municipal presidida por D. Germán Santos.
Interior del templo (1946)
El segundo y último párroco en esa ermita y a quién recuerdo muy bien es a D. Jesús Fernández Palomo[5], persona muy ligada a Alcaracejos durante un montón de años. Mis datos son desde 1953 hasta 1972. Entiendo que D. Jesús fue un sacerdote de la época, con planteamientos algo cerrados pero con indiscutible buena voluntad y muy preocupado por Alcaracejos y sus vecinos. Luchó lo indecible por mantener las tradiciones religiosas del pueblo, así como por las cofradías, hermandades, asociaciones católicas y cursillos de cristiandad. Se preocupó mucho por la formación de niños y jóvenes. En 1966 participó en la misa concelebrada de inauguración de la nueva Iglesia Parroquial y batalló a lo largo de varios años para que el constructor y el Ministerio de la Vivienda (Regiones Devastadas) subsanaran los defectos de construcción encontrados en el nuevo templo. En 1972 se trasladó a Córdoba como párroco de la Parroquia San Antonio de Padua, en la C/ Agrupación Córdoba. Murió el 22 de diciembre 1981.
De la Ermita de San Andrés podría decir muchas cosas, pero sólo comentaré algunos aspectos que viví como niño y que tengan alguna relación con ese templo.
Preciosa vista desde patio interior (1946)
Allí aprendimos el Catecismo con la ayuda de las pacientes catequistas: repetíamos y repetíamos hasta saberlo casi entero, de memoria, para hacer luego la Primera Comunión. Por Cuaresma iban unos misioneros a predicar y recuerdo que dejaban unas cruces de madera que ponía Santa Misión y el año. Había una de 1956. También por Cuaresma, en Semana Santa liaban las imágenes en unos paños morados, como ocultándolas, cosa que me resultaba desagradable. D. Jesús creó un grupo de niños tarsicios[6] para aumentar nuestra religiosidad. Teníamos un libro con su vida y con abundantes reflexiones. Lo recuerdo como algo muy serio que intentaba parecerse a grupos de adultos, como p.e. la Adoración Nocturna.

Una vez hubo un pequeño incendio. En el altar mayor había varias filas de velas y estaba engalanado. El centro lo ocupaba la imagen de la Virgen, una Purísima, creo. Encendiendo las velas, Vidalín – sobrino de Vidal el sacristán y monaguillo – le dio con la caña a una vela ya encendida. Unas gasas y telas prendieron con rapidez. D. Pedro Benito, nuestro maestro, no lo dudó. Rescató la imagen de la Virgen y junto a otras personas apagaron el fuego. La imagen del maestro con las manos quemadas la mantengo a pesar de los años. ¡Menudo susto!.
Ir a las procesiones era un poco aburrido para los niños por eso nos peleábamos por quedarnos a repicar las campanas. El ruido de los campanillos al girar era ensordecedor pero resultaba más agradable y alegre que asistir a la procesión.
Catecismo (1962)
Me llamaba mucho la atención la cantidad de agrupaciones, cofradías o hermandades que estaban presentes en distintas ceremonias. Siempre había mujeres con escapularios y se sentaban juntas. Me puedo olvidar de alguna pero puedo citar hermandades de S. José, de la Virgen del Carmen, del Corazón de Jesús, de la Virgen del Rosario, …etc
Cofradías de Jesús Nazareno, de la Virgen de los Dolores… Agrupaciones de la Adoración Nocturna, Acción Católica, Hijas de María... y por supuesto la Hermandad de la Virgen de Guía.
Llegó la tele al pueblo – eran los años 60 - y D. Jesús fue consciente de su importancia. En el lateral derecho de la Ermita dispuso un salón parroquial y pagábamos una peseta por ver Herta Frankel[7] con sus marionetas o las Aventuras de Rin – Tin – Tin. Lo peor era que nadie escuchaba nada porque todo el mundo hablaba, pero allí nos reuníamos los niños del pueblo para ver el programa infantil los sábados por la tarde.
Balcon, herrajes y campanas (1946)
En 1964 La instrucción Inter Oecumenici (26-IX-1964), editada por el Cardenal Larraona, prefecto de la entonces Sagrada Congregación de Ritos, y por el Cardenal Lercaro, presidente del Consilium para la renovación postconciliar de la Liturgia, estableció lo que sigue: «Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo. El altar ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles». Desconozco si en esta iglesia se hicieron reformas para poner el altar de cara a los fieles, pues en esa fecha ya se estaba construyendo el nuevo edificio parroquial. Lo que si se produjo fue decir la misa en castellano. Tanto una cosa como la otra fueron logros del Concilio Vaticano II haciendo de la Iglesia una institución más próxima y abierta a la gente.
Cooperativistas con el Sr Ministro Inciarte

Terminada su utilización religiosa en 1966 la Ermita queda libre y sin uso definido. Me consta que allí se produjeron algunas reuniones de los Cursillos de Cristiandad y también cobijó a la Cooperativa de Confección Nuestra Señora de Guía[8] que durante unos años funcionó con el esfuerzo y colaboración de un puñado importante de mujeres mojinas.
En la actualidad el edificio está vacío, un poco dejado de la mano de Dios y esperando alguna idea que le permita reintegrarse a la historia del pueblo.




[1] En esas fechas D. Antonio fue solicitado, como párroco, para dar referencias de Claudio a una familia de Tarifa, con motivo de iniciar una relación.
[2] Alcaracejos y su escudo. Ayuntamiento. 1955
[3] Fray Albino González Menéndez- Raigada
[4] Esto está recogido en el Cap VI del libro , de Francisco Vigara, párroco de Villanueva del Duque, “Misterios de la ermita de la Virgen de Guía”.(2016)
[5] De correspondencia mantenida con Claudio Muriel se deduce con claridad que dejó el pueblo en 1972.
[6] San Tarsicio es el patrón de los monaguillos y de los que hacen la Primera Comunión. http://www.corazones.org/santos/tarsicio.htm
[7] Herta Frankel , ventrílocua austriaca, se dio a conocer a principios de los 60. Fue muy popular entre el público infantil gracias a su show. Manejaba con gracia y soltura un espectáculo de marionetas: Pepito, Tonto,  Gruñón y la Tia Cristina. Tonto decía su frase preferida “Siempre que sucede iguallllll….. ocurre lo mismooo”. Herta alcanzó la fama con el programa “Dia de Fiesta” y su perrita Marilyn, caniche impertinente y respondón creado por Elvira de Loyzaga.
[8] Ver artículo de Claudio Muriel en el Programa de Feria de 1982: “La gran lección”.
[9] Todas las fotografías han sido obtenidas de la Biblioteca virtual de Castilla - La Mancha. Revista Reconstrucción nº 63 correspondiente a mayo de 1946, exceptuando la que muestra las cooperativistas que fue publicada en el Programa de Feria de Alcaracejos de 1982.

sábado, 1 de julio de 2017

Ermita de San Andrés de Alcaracejos: Algunos datos I

Al finalizar la guerra civil la Dirección General de Regiones Devastadas empezó la reconstrucción del país. En Alcaracejos, el casco urbano, se fue desplazando hacia el Norte y hacia el Este. Las nuevas construcciones van buscando aproximarse a las carreteras y al cruce.
Situación ermita San Andrés ( 1942- 44)
Como la reconstrucción del bombardeado y destruido templo parroquial, con las peculiaridades arquitectónicas que reunía, además de ser costosa era obra de larga duración, las autoridades civiles y religiosas de la época acordaron levantar un templo provisional en el que instalaron, con el decoro debido, los servicios indispensables de orden religioso. Con el paso de los años ha sido llamado, que yo sepa, con tres nombres diferentes: En sus planos originales esta ermita es conocida como “la de San Andrés”. En internet aparece como “Antigua Iglesia de San Andrés” - utilizada como Parroquia provisional durante unos veinte años (1945- 1966) y también como Ermita – Taller pues allí se instaló el Taller de Corte y Confección de la Cooperativa Ntra. Sra. de Guía.
Entre el Callejón del Hospital y la Calle del Pilar había seis parcelas, todas alargadas e irregulares que limitaban con esas dos calles. En planos de diciembre de 1944 podemos apreciar que declararon zona expropiable las seis parcelas más otras dos que sólo daban a la Calle del Pilar, hoy Maestro Miguel López. Prácticamente se proponía expropiar la manzana entera. La ermita proyectada, orientada al Noreste, cogería la parte este de las parcelas nº 1 ,2 y 3 y parte del denominado [1]Callejón del Arroyo del Pilar, luego C/ José Antonio y hoy C/ Maestro Miguel López. En la ordenación urbana de enero de 1943, en el Callejón del Arroyo del Pilar aparece situada la Ermita de San Andrés (1). En la nueva ordenación de 1945 se mantiene el templo, estando situados en la misma manzana el Grupo Escolar (2) que se hizo y cuatro Casas para Maestros (4) en el Callejón del Hospital que nunca se construyeron allí.
En los archivos de la Delegación Territorial de Fomento y Vivienda de Córdoba existe un plano, de 1942, con diferentes alzados, plantas y secciones de la proyectada ermita. Está firmado por el arquitecto y académico cordobés Víctor Escribano Ucelay[2], autor en la capital de varias fuentes, edificios destinados a colegios y otros. Al final estos planos se corrigieron y se ampliaron y no tengo la seguridad de que el proyecto final pertenezca a este autor.
Ermita, plano original 1942.
Víctor Escribano Ucelay
Esta iglesia se construyó en un solar descombrado- resultante de la expropiación - entre los muchos que existían en el interior del pueblo. “La construcción se compone de una nave rectangular de 18’60 m x 8 m. En el presbiterio, zona del altar, se abre una puerta que comunica con una pequeña sacristía situada detrás, a la que también se puede acceder desde el exterior por un pequeño porche situado en la esquina del edificio correspondiente al lado de la Epístola (visto desde los fieles, lado derecho)”[3]. La ermita tenía, aún hoy se puede ver, un coro elevado a los pies de su única nave. También disponía un despacho para el párroco, un aseo, un pequeño jardín, patio con su pozo y la espadaña con sus campanas. Con el tiempo se añadió un salón parroquial en su lateral derecho.
Su tipología permite identificarla como una ermita. Aparenta ser una ermita urbana con su espacio interior bien despejado. Hay quien asegura que sus creadores se inspiraron en la Ermita de la Magdalena (cementerio). Carece de plaza en su puerta principal y en su lugar se proyectó una acera de acceso empedrada de 4’40 m x 2’50 m, aunque luego se amplió a toda la fachada y algo más profundo.
La fachada se divide en dos lienzos claramente identificados construyéndose en el más bajo una minitorre rematada por espadaña. El proyecto inicial se amplió considerablemente como se puede apreciar en los planos de la época. La variación es enorme.
Ermita San Andrés. Versión corregida y ampliada.
En la citada minitorre se abre un notable balcón que desentona por completo en una ermita clásica. La espadaña tiene dos aberturas para colocar en ellas un par de campanas. Encima hay un balconcito con función puramente estética ya que es inaccesible. En él “se asoma” una campana de mayor tamaño que las anteriores. A ras de calle, debajo de la espadaña, se abre una segunda puerta con arco de medio punto que da acceso a un patio interior al aire libre. “El otro lienzo tiene la puerta principal, más antigua, de entrada, adintelada y con jambas reforzadas por sillería de granito. Dos árboles tapan parcialmente una fachada sin decoración, tan sólo una hornacina siempre vacía. Actualmente el acceso al Salón Parroquial está tapiado. Lateralmente se reforzó con contrafuertes retranqueados y se instaló en la parte posterior un ábside redondeado[4]”.
Dada la economía que preside en este edificio, su exterior, así como el interior, se ha tratado a base de líneas sencillas con elementos ornamentales en piedra de granito, muy abundante en esta región, hierros forjados y colores claros.”[5]
De vez en cuando salta el rumor de sus arreglos y la gente nos preguntamos acerca de su restauración y utilización. Es cierto que el pueblo tiene varios espacios para la difusión de la cultura, pero ninguno con la historia y el pasado que tiene este.
Las [6]Normas Subsidiarias del Término Municipal de Alcaracejos de Noviembre del 2000 recogen que la Ermita Taller en C/ José Antonio es un edificio protegido en la Categoría A. Declarado con protección integral, no se permite modificar su fachada exterior, aspecto exterior, tipología, ni tampoco la estructura interior de la edificación. Igual que esta Ermita Taller, dentro de la Categoría A de protección, se encuentran: Cuartel Guardia Civil, Ermita de la Magdalena, Ermita de S Sebastián, Cruces límites del casco histórico y chimenea de antigua factoría entre C/ Córdoba y la C/ Sol.
Para terminar,  una serie de ruegos / sugerencias:
1.      Como edificio singular del pueblo y de la provincia, debería de tener una placa / cartel que lo identifique al menos con su nombre y fecha de construcción.
¿Dónde está esta cruz?
2.      Como monumento calificado con protección integral Categoría A, se debieran tomar las medidas oportunas (Obispado, Ayuntamiento, Diputación, Junta de Andalucía….) para evitar que su evidente deterioro siga en aumento. Es patrimonio histórico y monumental del pueblo, y de no mantenerlo mínimamente, cualquier día se vendrá abajo de forma irremediable. La imagen de matojos, jaramagos, hierbajos, desconchos y hongos es deplorable. Aislarlo del exterior debería ser un mínimo.

3.      Ruego públicamente que se restituya a su sitio la cruz de granito con plataforma y columna cilíndrica que se ubicaba a la derecha de la puerta principal. ¿Alguien sabe dónde está?.
4.      La ermita tenía tres campanas. Desconozco si se trasladaron a la nueva Parroquia o están almacenadas en algún lugar. Cualquier pista sobre ellas será bienvenida para completar esta información.





[1] Detalle curioso es que este callejón, en el plano, empieza y termina con una fuente.
[3] Revista  Reconstrucción, Mayo 1946, nº 63- pag 184 –  Hernández Rubio, F.; Sánchez Puig, D. ; Rebollo, J.; Marchena, A.; Arquitectos. Biblioteca Virtual de Castilla – La Mancha.
[5] Idem 2