sábado, 18 de febrero de 2017

ALCARACEJOS: Huelga 24 de mayo de 1898 ¿Crisis del 98, solidaridad, problemas laborales? (I)

Acción S.A. Minas de Alcaracejos firmada por su Presidente Juan
 Bailey Davies, el Vice-Presidente Pedro P. Gandarias y el Secre-
tario José J. Epalza (Junio, 1898).
El pasado 16 de noviembre de 2016 publiqué una entrada sobre la catástrofe minera ocurrida en Belmez el 17 de marzo de 1898: El pozo Santa Isabel “saltó por los aires” produciendo decenas de muertos y heridos. Allí afirmé que los desórdenes del 24 de mayo del mismo año sucedidos en Alcaracejos fueron debidos, mayormente, a la solidaridad con los accidentados y familias. Advertido por [1]Antonio Mª Cabrera de que las principales razones fueron el ambiente general de crisis del 98[2] y problemas entre mineros y empresas, y tras facilitarme algunas pistas, he ido elaborando a lo largo de estos tres meses una información más completa y detallada para intentar explicar a qué se debió todo aquel jaleo. Hubo manifestaciones, gritos, encontronazos con la Guardia Civil, detenciones, tiros, heridos etc…Realmente fue una tremenda jornada de protesta y todo indica que la tragedia ocurrida en el Pozo Santa Isabel de Belmez el 17 de marzo de 1898 no tuvo nada que ver, como aseguran algunos autores[3]. La razón de aquel tremendo follón se debió, mayormente, a los legítimos deseos de mejora de unos mineros que estaban siendo explotados en sus trabajos por los grandes capitales de la época. Los mineros exigieron algo más de dignidad, mejores condiciones, algo más de sueldo para ellos y sus familias y todos y todas se lanzaron a la calle para pedirlo. A todo esto se sumó el ambiente general de crisis y desánimo que vivió el pais en esa época.
La justificación que he elaborado de todo esto es algo larga pero entiendo que debe ser así. Por esta razón he tenido que dividir mis argumentos en tres partes (I), (II) y (III) que irán apareciendo correlativamente.
Como primer punto trataremos de poner de manifiesto que en 1.898 (I) Alcaracejos tenía una enorme relación con las minas y actividades satélites. El pueblo y una buena parte de sus habitantes dependían directamente de fuertes capitales y poderosos propietarios / concesionarios. Para llegar a esa conclusión nos basamos en los siguientes puntos:
  • 1.      En 1.892 Cabronero y Romero[4] publica la “Guía de Córdoba y su provincia”. Aparte de otros muchos datos sobre el pueblo [Alcaracejos], habla con claridad de la explotación de minas de sulfuro de plomo. Además conocemos nombres y apellidos de cinco carpinteros y de seis herreros, profesiones muy relacionadas con el sector minero.
  • 2.      El 6 de marzo de 1.898[5] LA ÉPOCA, publicó un escrito / noticia para dar cuenta de que en la provincia de Córdoba se había formado una Asociación local de mineros para defenderse del monopolio de la venta de explosivos. Dicho monopolio estaba causando grandes estragos en las empresas mineras de la provincia. En el escrito aparecen firmando dos personas ligadas a Alcaracejos: Arturo Taylor, director de las Compañías mineras «Anglo Vasca» y «La Argentífera», presidente de la Junta minera de la provincia y director también de la Mina Demetrio y A. Carmú, administrador y representante de las minas del «Sindicato de Alcaracejos». La presencia de dos personas ligadas a Alcaracejos vuelve a poner de manifiesto la importancia de sus minas y de los capitales allí invertidos.
  • 3.      El 14 de marzo de 1.898 se constituyó en Madrid La Unión Minera de España, reuniendo a treinta y seis instituciones entre agrupaciones y empresas dedicadas o relacionadas con la minería. Dicha “Unión” recogía a la flor y nata de la minería española. Curiosa y sorprendentemente a este evento se adhieren, con sus firmas, el Sindicato de las Minas del Guadiato y el Sindicato de Alcaracejos, señal inequívoca de la importancia de las minas del Norte de la provincia de Córdoba en esa época. Aclaro que bajo el nombre de Sindicato están las empresas propietarias o concesionarias de las minas.[6]
  • 4.      Los emprendedores vascos apostaron por la Sociedad Anónima << Minas de Alcaracejos>> y esto no fue por amor al arte ni por casualidad. Era porque las minas de Alcaracejos ofrecían garantías para ganar dinero. <<[7]Como ejemplo de la constitución de sociedades mineras  fuera de Vizcaya  y de la participación de grupos diversos, puede citarse el caso de la Sociedad Anónima "Minas de Alcaracejos», constituida el 3 de junio de 1.898, - aunque estamos seguros de que la operación comenzaría a gestarse con bastante anterioridad-. La fundaron los siguientes siete empresarios: Juan Bailey Davies, Pedro P. Gandarias, Guillermo Goitia, Alfonso Etchats, José Lequerica, Pedro Mac Mahón y José J. Epalza. El capital escriturado  era de tres millones de pesetas, de los cuales uno aportaba Juan Bailey
    Davies sin desembolso en metálico, sino con la entrega de minas de su propiedad, que trabajaría la empresa. Los demás aportaban cada uno 333.500 ptas>>.
  • 5.      Algunos datos sobre el complejo Demetrio son significativos. En el blog cuyo enlace anotamos al pie[8], podemos leer que: “En 1892 la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya (SMMP) expidió 20.000 Tm de plomo, llegando a absorber en 1893 a la Compañía Hullera y Metalúrgica de Bélmez (CHMB), su principal proveedora de combustible (carbón). Se inició así una rápida expansión que le llevó en 1894 a fundir los plomos de la Compañía Minera del Horcajo, los de las minas de Demetrio, San Rafael y Terreras, añadiendo en 1896 la producción de la Mina Llerenense”. Por otra parte Rafael Hernando Luna[9]nos explica que “En el referido grupo Demetrio – en 1.895 – trabajan 255 obreros en el interior de la mina; en el exterior, en el taller de preparación mecánica, lo hacen 100 hombres, 25 mujeres, y 25 niños. Un año después, el total de hombres empleados en Demetrio es de 600, y el valor de la producción alcanza las 547.500 ptas. En 1897, el número de obreros asciende a 800, cifra que se incrementa hasta llegar a 1.000 en el año 1898”. Sigue diciendo: “El rápido aumento del pueblo obrero habría de incidir muy negativamente en las condiciones de vida de los trabajadores; de todas formas, la mayor parte de éstos residían en las localidades próximas de Alcaracejos y Villanueva del Duque”. Por las estadísticas de la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía sabemos que en 1897 había en el pueblo 1.766 habitantes. A tenor de ese censo y con los datos aportados por Hernando Luna podemos concluir que un elevado porcentaje de la población dependía de las minas. Además existían en el término de Alcaracejos otras explotaciones, tales como “Sur”, “España”, “Tres Naciones” etc….

Seguramente podemos buscar más y más datos – y estoy seguro que los habrá - pero considero que los cinco puntos aportados nos permiten afirmar con rotundidad que Alcaracejos y Villanueva del Duque, juntos con sus respectivos términos, fueron un núcleo minero de considerable importancia en la última década del siglo XIX.


[1] Profesor de I.E.S., en activo, Biología y Geología. Su afición está centrada en la minería del plomo de la Edad Contemporánea en Villanueva del Duque y Alcaracejos, aunque también ha ido recopilando información sobre la minería, en general, de la Comarca de Los Pedroches.
[2]En la opinión pública afectó muy negativamente la pérdida de Cuba y Filipinas, derrota ante Estados Unidos. La Restauración iniciada en 1875 estaba en fase terminal, fase de agotamiento. España estaba aislada internacionalmente. Interesadamente se identificaron los errores de sus gobernantes con el fracaso histórico de un pueblo. Ambiente nacional de decadencia.
[3] José Manuel Sanchis, “La catástrofe en la Mina Santa Isabel – Belmez, 1898”; HASTIAL, 2013 V3: 101-172 y Manuel García Parody (2009): El Germinal del Sur “Conflictos mineros en el Alto Guadiato (1881-1936)” – Págs 66-67.
[4] (1.891) - Cabronero y Romero, Manuel.
[5] LA ÉPOCA, 6 de marzo de 1.898. LA ÉPOCA fue un periódico conservador vespertino, publicado en la ciudad de Madrid entre 1849 y 1936.
[6] Esta información puede ampliarse en el periódico LA ÉPOCA del jueves 24 de marzo de 1.898.
[7] Montero García, Manuel. “Modernización económica y desarrollo empresarial en Vizcaya, 1890-1905”. Ekonomiaz, 1.988; 9-10, págs 225 - 254 -.
[9] Hernando Luna, Rafael; Hernando Fernández, José Luis “Estudios socioeconómicos: La aportación trágica de los trabajadores al desarrollo de la minería en la provincia de Córdoba. Grandes catástrofes mineras (1854-1918)”. (Real Academia de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 1999).

jueves, 19 de enero de 2017

Guerra Civil en Alcaracejos: fosas comunes

Cruz que indica la fosa común en "Mina Vizcaya"
                 Alcaracejos era un pueblo demasiado pequeño para soportar tanto horror, tanta miseria y tanto dolor como soportó. La Guerra Civil nos pegó demasiado fuerte y las consecuencias para todos fueron horribles, pero creo que - es mi opinión – a pesar de tanto sufrimiento  la mayor parte de nuestros padres y abuelos aprendieron la lección y juntos decidieron apostar por la convivencia aunque fuera de manera implícita. Eso permitió que nuestra etapa de niños – en la postguerra - pudiéramos vivirla, dentro de lo que cabe, como tales. Con total seguridad que en la década de los 40, 1940 a 1950, hubo situaciones y episodios desagradables, sobre todo para los perdedores, pero a pesar de eso y de carencias de todo tipo nuestros mayores supieron salir adelante. En las calles y en la escuela todos los niños jugábamos juntos. Las escuelas eran escuelas del régimen, eso está claro, pero nunca vi a un maestro discriminar a un niño ni en positivo ni en negativo a causa de la adscripción política de su familia. Las escuelas eran del régimen, pero las calles del pueblo eran de todos y todos los niños pudimos expresarnos con total libertad. No fue lo mismo para los mayores. Supongo que como en todos lados hubo algunas represalias: gente fichada, gente en la cárcel, gente con problemas políticos y gente que se tuvo que ir del pueblo. De todas formas en esta entrada no analizaremos este asunto así que lo dejo estar. En cualquier caso yo fui un niño feliz en el Alcaracejos de los 50 y 60 y también vi felices a los niños y niñas con los que jugaba en la calle y en la escuela. ¿Quién hizo más méritos por la convivencia? No lo sé. Supongo que a partes iguales pero los beneficiados fuimos todos, especialmente los niños. Ahi se empezaron a sembrar las semillas de la Transición  aunque
Lápida en Mina Vizcaya (1967)
es cierto que tardó demasiado. Mi reconocimiento a todas las familias, personas e instituciones, de derechas o de izquierdas, que durante años se esforzaron – y se siguen esforzando - por unir y por conseguir un Alcaracejos mejor. 
Sirva esta introducción como inicio de la entrada relativa a las fosas comunes que la Guerra Civil provocó en el pueblo. Que yo sepa hay tres que indican lugares donde cayeron paisanos: dos recogen los restos de víctimas del bando nacional y una – al parecer deslocalizada – a víctimas republicanas. Esta es la segunda entrada – y última – sobre “Cruces en Alcaracejos como vestigios de la Guerra Civil” . 
Es la Junta de Andalucía, en su web sobre Mapas de Fosas de la Guerra Civil, la que recoge lo siguiente sobre estas tres fosas:

“No se ha podido localizar, mediante coordenadas UTM, la fosa común [de víctimas republicanas] del municipio de Alcaracejos. Resulta difícil la ubicacón de la fosa común en el término municipal de Alcaracejos, aunque según datos que 
hemos podido obtener del Registro Civil, todo parece indicar que podría haber alguna en el Cementerio de la localidad, al menos de una parte de las víctimas, puesto que de las restantes, al ser inscritas en los años 80 nos dan la información de que fallecieron en el término municipal pero no nos sitúan el lugar de enterramiento. También se conoce la localización de dos fosas a unos 4 Km. de la localidad por la carretera a Córdoba [N-502 a la izquierda], donde hay enterrados víctimas del bando nacional, que fallecieron mientras el pueblo seguía bajo control de la República. Los que eran hechos prisioneros en la localidad los trasladaban y los juzgaban en Pozoblanco o Peñarroya y alli los fusilaban. Fallecieron según el Registro Civil 32 personas, pero casi todas ellas en acción de guerra como soldados republicanos, no como consecuencia de fusilamientos. De ellas, 6 están enterradas en el interior del cementerio de la localidad, el resto no indica el lugar de enterramiento.”
Plano de fosas comunes en Alcaracejos
          Desgraciadamente lo indicado por la Junta de Andalucía  es lo único que se sabemos sobre la fosa común con víctimas del bando republicano. Sobre las dos fosas de víctimas del bando nacional podemos apuntar algunos datos más. 
      Como indica lo publicado anteriormente, yendo hacía Córdoba, N-502, casi al final del Km 370 y poco antes de iniciarse el 371, a la izquierda, desde la carretera, se puede ver una cruz acompañada de alguna construcción tipo minera de la zona. A su lado, hay un gran esqueleto de columnas de un edificio que nunca llegó a ser. A la derecha hay un tramo de carretera antigua que podemos utilizar como cómodo aparcamiento. Descendemos del coche, cruzamos la carretera y podemos visitar, con cuidado porque hay mucha maleza, hondonadas, piedras etc…., el citado lugar (Latitud N à 38º 20’ 20.65’’;; longitud O 4º 58’ 39.16’’ http: //signa.ign.es). En la foto se puede apreciar una especie de casita con tejado. Las paredes de la casita eran los muros del camuflado pozo de la mina conocido como “Vizcaya” que es la tumba colectiva. En los años 60 y 70, la casita tenía sus paredes repelladas y encaladas y en su cara sur había una lápida de mármol blanco con las letras en negro. Decía así: “CAMINANTE: Cuando pases por este lugar sagrado eleva una oración por el alma de los que dieron su sangre generosa por salvar a España”. Debajo de ese epitafio / ruego estaban los nombres de las 13 personas muertas (es posible que alguna más pero no se ven). Termina la relación con la fecha del 21 de agosto de 1.936 aunque algún autor cita la fecha del 28. Esta lápida fue rota con un objeto contundente, posiblemente un mazo, en un par de ocasiones y los familiares de los difuntos volvieron a reponerla. Después, creo que en la década de los 90, se sustituyó por una de mármol blanco en la que aparecen 17 nombres y la misma fecha: 21 de agosto 1.936. En fotos recientes se ve con claridad que el tejadillo de la casita se ha hundido por completo y en las paredes son visibles los ladrillos y las piedras 
Lápida y Cruz en la Mina España
(Gentileza de Juan Francisco Peralbo)
de granito y pizarra. El paso del tiempo ha hecho mella y en el suelo podemos observar trozos de mezcla y cal.
         Muy cerca de este lugar, unos 300 metros hacia el norte, existe una segunda cruz que indica la mina “España”. En la madrugada del 28 de septiembre de 1936 fueron asesinadas otras catorce personas y allí yacen sus cuerpos. No se ve desde la carretera y está en un recinto privado vallado y cerrado.
     
        Estos tristes lugares forman parte del patrimonio y de la historia del pueblo y nos deben recordar cosas que nunca jamás deben volver a ocurrir. Han pasado 80 años desde aquellos penosos acontecimientos y se han escrito cientos de libros y miles de páginas sobre una Guerra Civil que nos destrozó. Raro es el pueblo que no tiene un libro - o varios- sobre lo ocurrido en la “Guerra”. En Alcaracejos, por razones que se me escapan, no es así y no conocemos relatos escritos y documentos que cuenten lo que aquí ocurrió. Sin embargo Alcaracejos tiene una historia no escrita. El tiempo verá si sale a la luz. Con total respeto por todas las víctimas y sus familiares, he intentado aportar algunos datos evitando valoraciones personales que no vienen al caso. Sigo pensando que un pueblo sin relato, no es un pueblo….¡ Es por esto por lo que escribo!.





domingo, 8 de enero de 2017

Una Biblioteca: un tesoro de papel


                                                                              [Tengo] más de trescientos libros, que son                                                                                             el regalo de mi alma y el entretenimiento                                                                                               de mi vida. Don Quijote, I,24
                                                                   
 
      Hay enormes dudas sobre la primera biblioteca de la historia. Unos dicen que la mandó construir el faraón Osimandias, en su palacio en Tebas y sobre la puerta estaba grabada la frase: "Medicina del alma". Desde un punto de vista arqueológico podríamos hablar de la biblioteca formada en el palacio real de Assurbanipal, (668 a.C.– c. 627 a.C.) con más de 22.000 tablas de arcilla, aunque el título de primera biblioteca de la historia se lo disputan junto a la de Lagash en Mesopotamia, la de Hattusa, Ittiti, Babilonia y Elba. La primera biblioteca pública de la que hay constancia en el mundo antiguo es la de Atenas, fundada por Pisistrato en el 550 a.C. y la más famosa de la antigüedad es la de Alejandría en Egipto, creada en el siglo III a.C. Tras la aparición en Venezia de la primera casa editorial, el número de bibliotecas aumentó hasta nuestros días. La biblioteca pública más antigua de la actualidad es la biblioteca malatestiana, situada en Cesena, Italia.         

           Quédese la historia para la historia que está muy bien. Es evidente que Alcaracejos no va a competir con estas ilustres y antiguas sedes. Ni procede, ni estaría bien ni sería oportuno. Lo importante es que hoy día cuenta con una magnífica instalación y unos responsables volcados en que la cultura sea de todos, llegue a todos y todos podamos disfrutar de ella. En mi reciente visita, las pasadas Navidades, he quedado impactado gratamente por sus numerosos volúmenes, su perfecto orden, su muy cuidada actualización, su conexión a la Red de Bibliotecas de Andalucía  y un funcionamiento ágil y eficaz  que atiende con esmero y delicadeza a la ciudadanía. De forma especial quiero destacar ese espacio específico para la población infantil por aquello de... "......el árbol desde chiquitito".

Sala de exhibición y lectura (BMA)
          La Biblioteca Municipal de Alcaracejos (BMA), situada en calle Virgen de Guía s/n, fue construida en el año 2005 y reformada en el 2007. Su superficie útil son 175 metros cuadrados de los cuales 89,34 están dedicados a la sala de exhibición y lectura, 11,68 metros cuadrados se destinan a espacio infantil, 44,7 para sala de estudio cerrada y 29,28 para otros espacios (dos servicios y un cuarto trastero).
          La superficie útil total son 331 metros cuadrados con 260 metros lineales de exhibición para los 11.900 volúmenes que componen su dotación al día de hoy. Estos fondos son posibles gracias a subvenciones de la Junta de Andalucía, publicaciones de la Diputación de Córdoba, inversiones periódicas del Ayuntamiento de Alcaracejos y donaciones de vecinos y simpatizantes.
      Por la orientación y arquitectura del edificio presenta una buena combinación de luz natural y ventilación que favorecen el confort.
         Como todos sabemos una biblioteca es un lugar donde hay un considerable número de libros ordenados para su consulta o lectura. Definido como lugar, me queda una sensación de frialdad y de cierta distancia porque  aparte de ser una definición bastante incompleta, resulta evidente que una biblioteca es algo más que un contenedor de libros. Quizás la palabra lugar haya que sustituirla por escenario, es decir una biblioteca es un lugar donde pasan cosas. Lo que normalmente sucede es que las personas allí interactúan con los libros - tocándolos y leyéndolos - y esa interacción se prolonga hacia el interior de uno mismo y hacia los demás. La interacción también se produce con el / la bibliotecario/a el cual se comporta como concienzudo guía  que te orienta para viajar hacia el conocimiento y, por último, una interacción que siempre me llamó la atención es la que se produce por medio del silencio entre todos los usuarios: es una interacción cómplice, palpable.
          Una biblioteca es un lugar de encuentro con la cultura, con los amigos y con desconocidos. Al mismo tiempo es un sitio para estudiar y reflexionar. Algunos escriben. Una biblioteca es un yacimiento cultural de primer orden, una ventana al mundo, una fuente de conocimientos, de experiencia y de vida. Una biblioteca es un pilar social y aporta tanto que los fascismos del mundo lo primero que hacen es imponer su gris cultura del sistema prohibiendo o quemando libros. Leer es un magnífico ejercicio de libertad y de progreso que genera una inmensa satisfacción interior y favorece los comportamientos democráticos. Aunque pueda ser  algo superfluo porque todos lo sabemos, recuerdo aquí la necesaria colaboración entre padres, maestros y Administración: hemos de trabajar para que la lectura de un libro sea una especie de aventura que niños y jóvenes recorran con su imaginación y se lo pasen bien. Queden atrás esas lecturas obligatorias mal calculadas  e interminables que provocaban auténticas indigestiones de letras: lecturas incomprensibles alejadas por completo de los centros de interés de unos jóvenes lectores que se asomaban a la cultura.


        La Biblioteca, nuestra Biblioteca tiene una fuerte presencia en las redes sociales pues está en Facebook, cuenta con su propio blog y también aparece en la web del Ayuntamiento. En ellos podéis ver horarios, actividades, recomendaciones, eventos, etc....



http://www.alcaracejos.es/ayuntamiento/infraestructuras_municipales/biblioteca_municipal

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/web/areas/biblioteca/directorio_centros?nombreDirectorio=&tipos_plain=BIBL%2CCCDD&nombreProvincia=C%C3%B3rdoba&provinciaDirectorio=14&nombreMunicipio=Alcaracejos&municipio=2045&x=12&y=14


        Desde aquí os animo a visitar esta excelente instalación y dejaros aconsejar sobre posibles lecturas. Sólo tenéis que manifestar lo que os gustaría leer y las sugerencias llegaran de inmediato. Pronto sentiréis las positivas vibraciones que implica zambullirse en un mar de letras, en rios de pensamientos y en manantiales de historias.......sentiréis calor, sentiréis frio pero no podréis dejar de leer porque sobre todo os sentiréis vivos. ¡ Leer es vivir !.


jueves, 29 de diciembre de 2016

Lápida / Cruz Guerra Civil Juan J Fdez Caballero

           Con esta pequeña cruz, incrustada en una pared, abrimos un nuevo campo en las etiquetas de cruces: Vamos a tratar cruces relacionadas con la Guerra Civil. 
Incorporar estas cruces al blog responde al hecho de que están ahí y pertenecen a la historia del pueblo. No descarto comentar la Guerra Civil en Alcaracejos pero en esta ocasión sólo quiero centrarme en la cruz y algún comentario sobre sus circunstancias.

            Puedo avanzar que sobre la Guerra Civil hago mio el comentario que figura en la placa metálica  del monolito de granito que está en la Calle Murillo de nuestro pueblo, yendo hacia Vva del Duque, a la derecha: "Que la memoria del pasado nos permita construir en el presente una historia de paz y de respeto para el futuro".

          Entrando en el caso que nos ocupa, la lápida / cruz se encuentra adosada a la pared, en la Calle Antonio Caballero[1], yendo hacia el cementerio a la izquierda. Dicha calle desemboca en la carretera de Alcaracejos a Pozoblanco, a la altura del cementerio y engancha con la calle José López Navarrete hacía la Plaza de los Pedroches. Las coordenadas de este histórico recordatorio son: 38º 23’ 21.79’’ N y 4º 57’ 53.58’’ O. Sus medidas vienen dadas por los siguientes valores: 112’5 cm de altura por 60 cm de ancha. La amplitud de sus brazos y su pie es de 15 cm. En su parte inferior central tiene un trozo de hierro: posiblemente sea indicio de un soporte ya inexistente.

          Su texto no tiene desperdicio, pero hay que leerlo con perspectiva histórica. Está redactado en el lenguaje guerra-civilista que se usaba en la época y es evidente que no se puede juzgar con las circunstancias y el lenguaje de hoy. En su lectura fue decisiva la intervención de Miguel López Rísquez, persona dotada de una especial habilidad para este tipo de cosas.
AQUI
YACEN
LOS
RESTOS
MORTA
LES ÐL QUE FUE VILMENTE A
SESINADO POR LAS HORDAS
MARXISTAS EL 17 Ð AGOS
TO DE
1936
JUAN
J. FER
NANDEZ
CABA
LLERO
D.E.P.
R.D.
ESPOSA

        Juan José Fernández Caballero, el muerto, era hermano de D. Antonio, cura en Alcaracejos en los años de la postguerra y de Miguel Fernández Caballero. Miguel tuvo tres hijos: Andrés, Miguel y Juan José el herrero,  que tenía la herrería en lo que hoy (2016) es el Bar La Fragua - Casa Eladio. Los tres trabajaron de herreros en su fragua. Por tanto el difunto era tío de estos tres hermanos. De D. Antonio, el cura, podemos decir que - después de años de párroco - murió en 1952 siendo visitado en fechas previas al deceso por el Sr Obispo de Córdoba Fray Albino. Como curiosidad podemos citar que bautizó a José López Navarrete en 1.947.
A la vista de la inscripción de la cruz / lápida y con el relato que viene a continuación se concluye que se trata de una persona de derechas.

      Testimonios orales recogen que al parecer Juan José Fernández se había ido con su armamento, junto a un grupo de personas, a Pozoblanco para reforzar las fuerzas de derechas de la zona junto a la Guardia Civil. Esto fué, a finales de julio de 1.936. El[E1]  cuartel de Pozoblanco acabó rindiéndose a las fuerzas republicanas porque el Capitán de la Guardia Civil, entre otras cosas, se mantuvo fiel a la República y los concentrados marcharon a sus respectivos pueblos.

Algunos de los contrarios fueron avisados de estas circunstancias y salieron a esperarlos a la entrada del pueblo. Juan José Fernández se vino en un camión y se bajó a la altura del cementerio……al bajarse lo tirotearon. Otros entraron al pueblo por caminos menos esperables y no les pasó esto. Fueron apresados, amenazados, encarcelados etc…..pero no tiroteados. Los ánimos estaban muy caldeados.




 [E1]Pozoblanco se rindió el 15 de agosto de 1936 y a este hombre lo mataron el 17, es decir que las fechas apoyan esa historia. En el siguiente enlace se explica con todo lujo de detalles la rendición de Pozoblanco.

Situación de la Cruz - lápida


[1] Antonio Caballero era un abogado del Tribunal Supremo que siempre venía con su chófer a la Virgen de Guía. Antonio Caballero “le tiró los tejos a Bolindre”, dueño de una fonda en el Cruce, en el Carnaval de 1935 al estar este disfrazado de mujer. La anécdota quedó plasmada por Ramón Ferrer Maldonado en unas coplillas de carnaval que José López Navarrete recoge en la pág 138 de su libro sobre Alcaracejos.

Nota / Comentario: El lenguaje utilizado en la Guerra Civil y en la postguerra fue siempre ofensivo para los otros, los contarios, que en muchos casos eran hermanos, padres, amigos, vecinos etc.....: fue una triste y dura realidad que reflejó la dureza de la contienda y el sufrimiento de todos. Seguramente avanzariamos hacia la sana convivencia si se retiraran algunos estrambóticos calificativos que ahora denigran más a quién los dice que a quién los recibe. ¡ Ya es hora de olvidar, limar y perdonar!. El cementerio está lleno de bellos recordatorios que siempre hablan de lo bueno, del cariño y de los buenos recuerdos.....¡quizás podriamos usarlos como referencia!. No podemos defender los errores de nuestros antepasados y mucho menos mantenernos en ellos. ¡ No utilicemos un lenguaje de guerra para separarnos en el presente !.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Cantos Blancos: cronología y algunos datos

Detalles sobre el pozo "El Convenio"
             "Cantos Blancos" era una mina de cobre que empezó a funcionar en Alcaracejos a finales del siglo XIX (1890 - 1900). Está situada en el margen derecho de la carretera de Alcaracejos a El Viso, N-502, entre los kilómetros 362 y 361. La parcela de la mina limitaba al Norte con la actual carretera CO- 7412 hacia Dos Torres. Muy cerca de este cruce todavía se puede ver el Castillete Norte de el pozo "El Convenio" ( 38º 24' 54.13'' N y 4º 57' 8.74'' O) y bajando hacia Alcaracejos está el Castillete Sur que indica la posición de el pozo "El Potosí" ( 38º 24' 23.59'' N y 4º 57' 19.76 O).

Los siguientes datos me han sido facilitados por D. José Manuel Sanchis gran fotógrafo y un entusiasta divulgador de todo lo relacionado con el mundo minero.

CRONOLOGÍA  MINAS CANTOS BLANCOS (ALCARACEJOS)
  
1890-1900 
              Denunciada mina Potosí (N.º 3842) por José Vaillant. 36 Ha. HIERRO.

Denunciada mina El Convenio (N.º 3867) por Rafael Vázquez. 21 Ha. HIERRO.

1907-1918   
        Potosí esta productiva. Leyes del 25% de Cu. (Calcopirita, calcosina, etc.). Al parecer, en esta época las minas  pertenecían a la familia Tharghetta, profesionales asturianos de la minería, aunque en el Catastro de 1909 figuraban como propietarios Vaillant y Vázquez.
  
1920
     Potosí, El Convenio y su contigua Lolita (n.º 4363, de plomo) ya pertenecen a la Compañía Minera de Villanueva y Alcaracejos. En este año las labores estaban detenidas y únicamente se efectuaban trabajos de investigación, debido principalmente al bajo precio del cobre. Las labores de El Convenio ya habían penetrado en la concesión Lolita.

1921
         Solo se trabaja en El Convenio. Los materiales, de una ley del 15% de Cu son tratados en la fábrica de beneficio Potosí, mediante hornos Water-Jackets. La preparación mecánica se efectuaba mediante cribas de palanquín y rollos.

1922
       Las leyes obtenidas en esta año fueron del 20% de Cu. En esta época, el Ayudante Facultativo que desempeñaba  las funciones de director era J. Tharghetta (ver firma en planos n.º 1 y 3). 

1924-27
        Tanto minas como la fundición Potosí están paradas. El abandono definitivo se produce en 1927. La última estadística de producción es de 1924, lo que hace suponer que en 1925 las minas ya estaban paradas.
                                                        1944
Localización actual de los dos Castilletes Norte y Sur
      La Sociedad de Investigaciones Mineras de Cantos Blancos se hace cargo de las concesiones, manteniendo El Convenio y denunciando una nueva, Teresa (N.º 11998) que envuelve prácticamente a la primera (ver plano 2). Potosí, entonces inundado, quedaría fuera del grupo.

1945
         Se desaguan las antiguas labores, y se localiza una columna mineralizada de 10 metros de altura en la zona norte de la mina. Comienza la producción, obteniéndose ese año 28 Toneladas con una ley de 35% de Cu.

1946
        Se trabaja en El Convenio y en Teresa, obteniéndose en este año casi 18 toneladas. Se trabaja en 3ª planta, al nivel 75, explotándose el Filón Cruzante o Secundario, al NE del pozo El Convenio. Tiene un frente mineralizado de 15 cm de potencia con una ley del 30% de cobre.

1947-49
       Producciones muy bajas en estos años, debido a la escasez de madera y de explosivos. Entre 94 y 121 toneladas extraídas.

1950
       Se hace cargo de la mina una nueva sociedad explotadora de nombre desconocido, que pronto entablará negociaciones para el traspaso de la mina a otra sociedad. Producción anual: 50 toneladas

1951-2
       Producción muy baja debida a la situación de transición y negociaciones con la futura propietaria. Producción anual: 10 toneladas. Se reanudan los trabajos en Teresa y se preparan el resto de labores.

1953-55
Producción y leyes medias anuales de "El Potosí"
      Se hace cargo de la mina la Sociedad Minera Cantos Blancos, empresa constituida en Bilbao el 5 de marzo de 1953 con un capital social de 7.500.000 ptas. Entre sus accionistas figuran Juan de Aguirre Achútegui y Javier Artola, ambos vinculados al Banco de Bilbao, propietario de la nueva sociedad.
    Finalizan los trabajos preparatorios, tras haberse abierto 25 m de galerías, 76 m de chimeneas, 75 m de galería en 3ª planta, 10 m de chimenea entre 3ª y 4ª y 37 m de galería en 4ª planta. La producción en este año fue de 300 toneladas. En 1954 fueron 150  fueron 150 Ton y en 1955, 405 Ton con una ley media del 17% de cobre. La producción era enviada a Bilbao.
  
1956
      Se detienen definitivamente todos los trabajos. Parte del  personal es trasladado a las nuevas instalaciones de Cerro Muriano.

 1957
        La empresa construye un lavadero de concentración en Cerro Muriano para el beneficio de los vacíes dejados por los ingleses, junto al viejo lavadero del Cerro del Depósito, obteniéndose cobre y algo de oro. Tenía una capacidad de tratamiento de 100 toneladas/día.

1960
        Se detienen todos los trabajos en Cerro Muriano por agotamiento de las escombreras.

1961    
       Se construye un nuevo lavadero en Cantos Blancos, del que no tenemos noticia alguna.

Plano de labores de las Minas El Convenio y Lolita
Cantos Blancos . Castillete Norte. (JM Sanchis)








miércoles, 16 de noviembre de 2016

Alcaracejos en huelga, 1898 Catástrofe Sta Isabel

       La historia de Alcaracejos depara muchas sorpresas. Nunca llegué a pensar que Alcaracejos estuviera relacionado con uno de los mayores accidentes mineros en la historia de España, pero así fue y está perfectamente documentado. Esto es una síntesis de la catástrofe ocurrida en Belmez a finales del siglo XIX que repercutió con intensidad en el Alcaracejos minero de 1898.

Pozo nº 22 de Sta. Isabel, donde ocurrió el accidente
(La Ilustración Española  y Americana, 1898)
           Para meternos un poco en el escenario tenemos que pensar que al final del siglo XIX (1890- 1900), el Valle del Guadiato era punto de encuentro de grandes compañías mineras y de ferrocarriles. A lo largo de un siglo se habían invertido allí inmensas sumas de dinero español y extranjero. Todo empezó en 1787 cuando Francisco Carlos de la Garza, uno de los tres primeros alumnos de la Escuela de Minas de Almadén, fue enviado a buscar masas forestales en los alrededores de la localidad para alimentar los hornos donde se obtenía el mercurio. También se estaba instalando una máquina de vapor, por lo que apremiaba la necesidad de encontrar yacimientos de carbón en zonas cercanas. Como la búsqueda en las proximidades de Almadén no dio resultado, alguien le hizo llegar muestras de carbón traídas desde Espiel y Belmez. De la Garza se desplazó hasta allí, mayo 1.788, y concluyó que las vetas de carbón eran de considerable riqueza y que se prolongaban por todo el Valle del Guadiato, incluyendo Belmez. Puso su descubrimiento en conocimiento del ministro del ramo y por esto recibió una gratificación de 6 reales diarios, el título de delineador y 400 reales /año para pagar su alojamiento. En junio de 1788, D. José Simón Lillo, teniente visitador de montes, denunció en Almadén la existencia de una mina de carbón en el arroyo de La Hontanilla, junto a la aldea de Peñarroya. A partir de ahí la promoción y desarrollo de la zona, a veces con altibajos, fue impresionante, espectacular.

 ¿Qué pasó? “17 de marzo de 1898: estalla la tragedia

Belmez, jueves 17 de marzo de 1898. Son las cinco en punto de la tarde y un grupo de hombres se preparan para proceder al relevo, apiñados junto al embarque del pozo 22 (Fig. 34), ya que en aquellos tiempos, los relevos se efectuaban en el interior de la mina. Mientras aguardan la llegada de las jaulas, algo les indica que bajo tierra, a 180 metros de profundidad, algo grave ha sucedido. Y no se equivocan. Un minero, visiblemente conmocionado y casi sin habla, el primero que logra acceder a la superficie, herido y aterrado, informa a los presentes que se ha producido en el interior una gran explosión. Este hombre salvó la vida gracias a que la onda expansiva le impulso hasta un hueco, dónde pudo ponerse a salvo hasta que fue rescatado por las brigadas de auxilio. La explosión pudo sentirse en toda la población, y en ella quedaron atrapados dos relevos completos.”
            Curiosamente el primero en bajar, acompañado de personal para proceder a las tareas de salvamento y rescate, fue el ingeniero francés José Maurice, director de la explotación. Llegados a la galería maestra constatan la imposibilidad de avanzar debido a los destrozos y hundimientos provocados por la explosión.
¿Por qué pasó?

Titular del Diario de Córdoba , 19 de marzo 1898
Arch.J.M. Sanchis
A pesar de haberlo expresamente prohibido el capataz de la mina, dada la peligrosidad que ello representaba, un obrero destajista llamado Manuel Rubio dio barreno”. “Dar barreno” es provocar una explosión controlada en el interior de una roca y el hecho de ser destajista no es menor, ya que la persona cobra en concepto del trabajo realizado y no del tiempo empleado. Evidentemente el “trabajo” que hace un barreno es mucho más eficaz que cualquier otra herramienta utilizada en aquella época. “Se dedujo que este barreno fue atacado con polvo de carbón, y al hacer explosión se inflamó el taco, produciendo llama, lo que unido a la pequeña cantidad de grisú allí presente hizo que la llama ganase en intensidad, abrasando a cuantos operarios encontró a su paso, en dirección de la corriente de salida de gases, efectuada a través del pozo nº 5.”. “A unos 150 m del pozo donde explotó el barreno, había cierta concentración de grisú, esto originó una pequeña explosión que provocó el hundimiento de toda la galería, interrumpiendo la corriente de aire y los gases, obligando a estos a retroceder hacia el pozo de entrada de aire, el nº 22, y produciéndose una anoxia que acabó con la vida por asfixia de los mineros que se encontraban en las galerías de transporte que afluían al crucero del pozo. Al mismo tiempo el retroceso de la corriente de aire provocó una serie de hundimientos en pozos y galerías, ocasionando numerosas muertes. El desdichado destajista murió en el acto junto a otro destajista llamado Pedro García y su hijo, multados días antes por haber disparado unos barrenos sin permiso”.

CONSECUENCIAS

      Ni que decir tiene que el revuelo fue enorme. Allí acudieron médicos, autoridades, mineros, ingenieros, facultativos y casi todo el pueblo de Belmez, con muchas familias afectadas por el accidente. La consternación fue tremenda en medio de un ambiente de tragedia total. “En un principio, y tras rehabilitarse gran parte de la galería maestra, se extrajeron 51 cadáveres, 2 heridos graves y 11 que presentaban heridas leves, faltando por localizar dos hombres más”. A pesar de que España estaba inmersa en el desastre del 98 o Guerra de Cuba, y esto empequeñecía cualquier otra noticia, más de medio centenar de periódicos o semanarios ofrecieron información sobre el accidente.  Los barceloneses se informaron en” La Vanguardia” y “La Publicidad”. “La Correspondencia Militar”  daba cuenta de la guerra y del donativo de S.M. la Reina a las familias de las víctimas de la mina. El rotativo portugués “Resistencia”, en Coimbra, mostraba la tragedia aunque sin grandes detalles. El semanario “Blanco y Negro” dedicó en su edición del 2 de abril dos páginas con cuatro grandes fotografías. “El Liberal” del 21 de marzo elaboró un extenso comentario en su primera página firmado por Rafael Salillas. “Sería lógicamente, el Diario de Córdoba, quién mayor número de noticias publicase en aquellos tristes días”. “Espantosa catástrofe en la mina Santa Isabel” publicaba el 19 de marzo. También informaba de que el alcalde de Belmez estuvo en permanente contacto con el Sr. Gobernador  así como el juez de instrucción de Fuente Obejuna. Fue el Sr. Juez el que solicitó la presencia en la mina de del ingeniero correspondiente con el personal necesario para que se investigasen las causas de tan enorme explosión. Junto al inspector de vigilancia y fuerzas de la Guardia Civil se desplazaron a Belmez médicos y practicantes desde la capital así como el fiscal de la Audiencia y el Ingeniero Jefe del Distrito. “El miércoles 23 de marzo, el Diario de Córdoba según crónica de su corresponsal E. Sampelayo,  publicaba la lista de cadáveres que habían sido extraídos hasta el día 20, listado que se vería completado el día 27 con los nombre de los tres fallecidos restantes y los 10 heridos”.
Total 54 fallecidos, 10 heridos, 25 mujeres viudas y muchos huérfanos. En el listado de cadáveres figuran 9 muchachos entre los 12 y 16 años algo legal según el Reglamento vigente. A partir de 1900 se corrigió prohibiendo trabajar en las minas a los menores de 16 años.

CAUSAS

Grupo de obreros después de la catástrofe (La Ilustración
Española y Americana, 1898)
El informe de los inspectores ingenieros culpó, única y exclusivamente, a la imprudencia del destajista, quedando la empresa y el ingeniero jefe libres de cualquier responsabilidad. Se descartó la posibilidad de una inflamación del polvo suspendido en el aire de la mina. ¡Pero no dijeron toda la verdad!.  Había documentación de incidentes y denuncias relativas a determinados rellenos sin la supervisión de la Jefatura de Minas (usaron esquistos carboníferos en contra de los informes técnicos), a diversos ruidos subterráneos que procedían del grupo de minas, a la necesidad de mejorar la ventilación en el interior de pozos y galerías ya que el exceso de relleno impedía la libre circulación del aire,….las empresas ignoraron prescripciones y sugerencias……y tras 15 años de pleitos, infracciones y desprecio por la legislación vigente se produjo la tragedia.

 Y es en este momento donde entra de lleno Alcaracejos
 ¡A la Huelga!
La indignación popular ante este gravísimo suceso no se hizo esperar, y a comienzos  de mayo se pusieron en huelga los trabajadores de la mina Cabeza de Vaca, secundados de forma inmediata por los de la mina Demetrio y algunos pozos más de la comarca. Entre sus exigencias se encontraban la mejora salarial, el fin de los abusos que habitualmente cometían con ellos tanto directivos como capataces, el pago de impuestos excesivos por consumo y, sobre todo, la subsanación con carácter urgente de las malas condiciones laborales que en el interior de las explotaciones encontraban con suma frecuencia. El día 11 la huelga se extendió a otros centros mineros, como el de Alcaracejos, dónde hubo de intervenir un destacamento de la Guardia Civil llegado desde Puertollano, que efectuó violentas cargas y algunas detenciones. A consecuencia de la  desmesurada actuación de la Benemérita, los mineros asaltaron el Ayuntamiento e intentaron liberar a los detenidos, que se encontraban presos en las dependencias del Juzgado. Los enfrentamientos fueron muy violentos, empleándose piedras por parte de los trabajadores y disparos de fusil por parte de las fuerzas del orden, a resultas de los cuales resultaron heridos varios obreros. Descontrolada totalmente la situación, hubo que pedir refuerzos y tras nuevos enfrentamientos entre trabajadores y fuerza pública, los detenidos lograron ser al fin sacados por los guardias y trasladados a la cárcel del partido judicial, retornado así la calma en el pequeño pueblo cordobés.

¿Por qué Alcaracejos reaccionó así? : Se supone que las condiciones de trabajo de los mineros eran muy duras. Mineros y familias estaban muy sensibles y Alcaracejos en esa época era un pueblo eminentemente minero. En una próxima entrada trataremos de dar respuesta a esta pregunta con datos y documentos.
Monumento a las víctimas de Santa Isabel. Belmez
(Fot. J.M.Sanchis, 2001)
Epílogo: A consecuencia de este tremendo desastre, se decidió abandonar los trabajos en el pozo accidentado (nº 22), y las ruinas del mismo se mantuvieron en pie hasta 1995, cuando el Ayuntamiento de Belmez procedió a su demolición para facilitar la construcción de un polígono industrial, donde en 1998, al cumplirse el primer centenario del accidente, se levantó un monumento en recuerdo de todas aquellas víctimas, obra del escultor Francisco Alcalde. El grupo escultórico lleva por lema Silencio en la Mina, título que se corresponde exactamente con la realidad, puesto que de las víctimas y de la mina Santa Isabel ya nadie recuerda nada. Tampoco de la violenta huelga que tuvo lugar en ALCARACEJOS.

Bibliografia:
- José Manuel Sanchis: "La catátrofe de la mina Santa Isabel (Belemez 1898)". HASTIAL 2013  V3: 101-172.
- Manuel A.García Parody: "El Germinal del sur. Conflictos mineros en el Alto Guadiato (1881-1936), págs 66-67. Centro de Estudios Andaluces. Consejería de la Presidencia. Junta de Andalucía.