martes, 15 de enero de 2019

De Alcaracejos al Cuzna por el "Santo": Camino mozárabe

De Alcaracejos al Cuzna, por el “Santo”: Camino mozárabe

“Caminar es poner las piernas al servicio de la mente para engrandecer el corazón”
Peregrino Camino Mozárabe.
López Navarrete, José; Muriel Gomar, Sebastián
Colaboración de Lorenzo Pauner Fresquet.

       
     Alcaracejos, además de puerta de los Pedroches, ha sido y es núcleo de convergencia de caminos. El cruce de carreteras de Córdoba a Almadén / Toledo y de Andújar a Villanueva de la Serena sigue siendo prueba de su privilegiada e histórica situación.
Aparte de este importante nudo, en su término podemos hallar famosas vías pecuarias [1] tales como la Cañada Real Soriana, con una anchura legal de 75’22 metros, y varias veredas, entre ellas la Vereda de Córdoba a Almadén o la de Villanueva del Duque a Pozoblanco, entre otras. Todas con 20’89 metros de anchura. También destacan la Colada de Dos Torres, con 13’37 metros, y la Colada del Abrevadero del Pozo de la Benita, con 8 metros de amplitud legal. Además existen multitud de caminos, senderos, pistas, carriles etc… Todas estas innumerables vías de comunicación hacen que el término de Alcaracejos sea accesible y visitable; además, podemos encontrar numerosos detalles de interés social y cultural. Por todo esto pensamos que los caminos[2] de Alcaracejos y sus curiosos pormenores debieran de formar parte del patrimonio del pueblo y, como tales, considerarlos espacios protegidos, fomentando su conocimiento y divulgación. Para nosotros no son caminos, hablamos de escenarios en plena Naturaleza.
Por aquí pasaba y pasa gente. Estas sendas se utilizaron para transitar mercaderes, ejércitos, caravanas, peregrinos, pastores, diligencias, rebaños, cosarios, carros etc… y más modernamente camiones cargados de mineral, de aceitunas o de ganado. Por un lado, Alcaracejos era puerta de entrada a Los Pedroches y de salida hacia Ciudad Real; por el otro, era puerta de salida hacia Córdoba y, al Oeste, hacia Badajoz. Su condición de puerta viene recogida en la letrilla de una antigua jota[3] que dice así:
Ya tiene mucho perdío,
Quien no conoce este pueblo,
Ya tiene mucho perdío.
La puerta de los Pedroches
Siempre se abre pa un amigo,
            Vamos a recorrer un tramo de camino conocido como mozárabe, pero haciéndolo al revés, es decir: nos moveremos de Norte al Sur. Pretendemos hacer un camino guiado, indicando todos los detalles que podamos para que sirvan de orientación y el recorrido pueda ser hecho y reconocido con facilidad por familias, niños en bicicleta, colectivos etc…sean vecinos de Los Pedroches o personas llegadas de otras latitudes.
            Partimos de la plaza de Los Pedroches, donde está el Ayuntamiento, y la abandonamos por su vértice Sur buscando la calle de San Sebastián. Llegamos a la rotonda que rodea el pueblo y ahí paramos un momento antes de iniciar la subida. Esta falda del Cerro del Santo es la zona final del plutón granítico de Los Pedroches (granitos[4], dioritas). La tierra en superficie es sariega o arenosa. De aquí en adelante no observaremos afloramientos[5] de la omnipresente roca.
            Subimos hasta la ermita. Estamos a 1 kilómetro de la plaza, encima de la llamada aureola o franja metamórfica, que tiene entre los tres y cinco kilómetros hacia el Sur. Esta zona sirve de conexión entre el magmático granito y la zona sedimentaria donde abundan las pizarras[6] nodulosas, micaesquistos y pizarras corneanas pertenecientes al Carbonífero. Aquí, en la “Cumbre”, la tierra es negra barrial o colorada. A partir de ahora podremos observar varias explotaciones mineras de galena argentífera, pirita y blenda.
            Desde esta altura, la vista del pueblo y de la comarca es espectacular. Remarcamos la idea de que Los Pedroches son una penillanura[7], una llanura en alto, no se trata de un valle. Si el pueblo está a 608 metros sobre el nivel del mar, aquí estaremos a poco más de 640. Podemos ganar unos metros más subiendo al mirador, en el complejo de la piscina, que se encuentra hacia poniente. En el solar de la piscina, en 1970 había tierras que contenían cierta riqueza mineral. Se lavaron durante años y “aparecieron hornos de fundición de plomo y plata de época romana, así como restos de ánforas, candiles y otras vasijas de la misma época. También monedas ibéricas y romanas y proyectiles de honda ibérica[8].

Vista de la Ermita de San Sebastián
            Una escalinata nos facilita la llegada a la ermita de San Sebastián, que data del siglo XIV. Esta capilla fue hecha en honor de San Sebastián y recuerda la protección del santo ante la peste[9] que sufrió Alcaracejos a mitad de dicho siglo. El estribillo de una canción de hace años nos recuerda esta relación: “¡Oh Sebastián ejemplar de invicta y santa paciencia, dignaos a Dios rogar nos libre de pestilencia!”.[10] Estamos ante un templo pequeño de nave única, claro exponente de la arquitectura de esta comarca. Su construcción se asemeja a la ermita de la Magdalena que se ubica junto al cementerio. En esta ermita se celebra la eucaristía el día 20 de enero en honor a San Sebastián. Una vez finalizada la misa se realizan juegos tradicionales y se come el típico hornazo (bollo de pan con un huevo duro). Ante su lamentable estado de conservación y por su importancia histórica y tradicional, Alcaracejos debería preocuparse algo más de su mantenimiento. Desde aquí apoyamos cualquier iniciativa para su cuidado y conservación a fin de que las nuevas generaciones disfruten de este lugar como lo han hecho generaciones pasadas. En la explanada encontramos una de las seis cruces de término, modelada en granito, que vigila la entrada al pueblo y embellece este noble paraje.
            Girándonos un poco hacia el sureste hay un moderno campo de paneles solares que van moviéndose con el Sol para obtener su máximo rendimiento. Y algo más a la izquierda, están los depósitos que suministran agua al pueblo. Los que tienen una línea azul son más antiguos. También hay unas antenas.
            Este cerro forma parte de una especie de larga línea que va hacia Hinojosa y hacia Pozoblanco. Se trata de una formación geológica a modo de “caballete de un tejado” que separa la recogida de aguas en toda la comarca de Los Pedroches: las aguas que caen hacia el pueblo van a la cuenca del Guadiana y hacia el otro lado (la Cumbre, la “jesa” [dehesa], los jarales, Cuzna…) las aguas vierten en el Guadalquivir. Si miramos al frente, justo al Sur, vemos una tierra parda, buena para sementeras y pastos y nos llama la atención la ausencia de árboles.

Atardecer en el Pozo de los tres Palos
            Poco más adelante nos encontramos con el Pozo de los Tres Palos. Su nombre proviene de los tres palos que hace años sostenían una carrucha para sacar agua. El pozo está construido en un trozo de tierra que las empresas mineras pidieron a don Francisco Gómez Ayala, persona influyente y de posición acomodada en el pueblo. Desde este pozo se trasladaba el agua – de excelente calidad – a las minas por medio de una carreta con bidones tirada por mulos. Se evitaba así el consumo de agua extraída de otros pozos, agua que podría estar contaminada por la explotación minera de la zona. Las pilas de granito que acompañan al pozo han sido traídas de diferentes antiguos lavaderos del pueblo. En la década de los cincuenta, vivía en estos parajes, en su chozo, un pastor con su familia: Virgilio, su esposa Carmen y sus dos hijos, Inés y Virgilio. Alejandro López Andrada[11], en su libro Los años de la niebla (2005), cita a estas personas y comenta el lugar. De su libro extraemos el siguiente fragmento: “Desde el lugar donde está ubicado el chozo, en el famoso Pozo de los Tres Palos, [hacía el Sur] se contempla una panorámica paisajística teñida de un cromatismo excepcional en el que se combinan los verdes y los ocres con tonos violetas, azules y amarillos. En la media distancia, flotan las casas de Rosalejos con el cascarón del pozo de la mina, y, algo más allá, se ven las ruinas de las Morras y el legendario cerro de la Mora”.
            Es cierto. Al fondo, entre dos cerros mayores, el de la derecha con los vestigios de Las Morras, se ve uno menor y redondeado. En ese cerro se situó el castillo árabe del Cuzna[12], hecho de adobe, similar al que aún hoy existe en El Vacar. En la cima de este cerro existe una humilde cueva, con un pozo - trampa en su recorrido interior, que la comunica con el Arroyo del Lentiscar, afluente del Cuzna. Se cuenta que esta modesta galería podría ser una posible salida del citado castillo, en caso de peligro de sus moradores. Existe la leyenda según la cual la noche de San Juan, a las doce y con luna llena, sale la mora al Cuzna a lavar madejas de hilos de oro. Si le llamas la atención a la mora o le quieres quitar sus dorados hilos, se convierte en una fiera y te devorará. Si aguantas el ataque, la fiera se desvanece y la mujer se enamorará de ti. También se cuenta que en la cueva había un tesoro y un matrimonio minero se pasaba el día excavando allí. Hay una copla de corro de carnaval que recoge la situación: “El lindango y la lindanga no dejaban de decir, si encontramos el tesoro nos marchamos a Madrid[13]”. Al parecer la boca de esa cueva hoy se encuentra taponada, rellena de tierra.
Ermita en el Merendero Municipal

            Tras el pozo y las piletas empiezan los chaparros. A la izquierda hay un sendero que se conoce como “la raya de la jesa”. Seguimos. A la derecha dejamos una pequeña bifurcación. Debemos continuar por el grueso del camino, sin desviarnos. Observando con detalle cruzamos un pequeño puente que canaliza el Arroyo Perecedero. Por aquí podremos encontrar animales doméstico s como ovejas, vacas, cochinos, etc…y con algo de suerte avistaremos perdices, tórtolas, mojinos, palomas torcaces, liebres, conejos y hasta algún zorrillo.
            Sin darnos cuenta, hemos llegado a un cruce de cierta importancia. Se trata del Camino Alto del Carril. A la izquierda nos conduce a los cebaderos de la COVAP (borregos y terneros) y a la derecha se concentran abundantes yacimientos mineros, cuyo auge tuvo lugar en el primer tercio del siglo XX. Destacan las conocidas minas de Claudio y El Rosalejo. Más a la derecha, tras la N – 504, está la Mina del Soldado. Inmediatamente después del cruce empieza el asfalto y una señal nos indica que hemos entrado en un camino rural que es continuación del camino mozárabe, quedándose a la derecha una desviación que es por donde sigue la vía pecuaria [ganadera] sin asfaltar, vereda de Córdoba a Almadén.
            En estas dehesas de Los Pedroches se crían los mejores cerdos porque en ella se producen, según Al Himyari[14], las bellotas más dulces de toda la península. La flora, en el mes de mayo, después de una primavera lluviosa, es exuberante. El campo no es campo, es un jardín de jaras, tomillos, jaguarzos, cantuesos, manzanillas, amapolas y multitud de florecillas.
            En plena zona de Los Jarales, después de unos cinco kilómetros desde el pueblo, llegamos a otro cruce. A la izquierda queda el abrevadero del Pozo de la Benita. En su origen era un descansadero de ganado situado a mitad de una colada de dos kilómetros que servía de enlace entre la Vereda de Córdoba a Almadén y la colada de Dos Torres. Junto a él, a la derecha, se ha construido recientemente un merendero municipal que tiene fuentes, zona de recreo y una ermita vacía. Atravesamos el merendero y el Arroyo de la Chorreras buscando la casilla Saboné. 
Flores de la Jara - Mayo 2018
            Un pequeño mosaico nos sitúa en la Finca Cazorla. A la derecha está la propiedad de Pedro el de los Amadores, donde hace algunos años, arando, levantaron una losa y se encontraron dos sepulturas vacías correspondientes a una persona mayor y un niño. En la tumba mayor se halló una jarra[15] tosca. Se apuntaron indicios visigodos pues eran similares a las encontradas en el Cerro del Germo.
            Otro cartel nos dice que estamos en el cortijo de Los Mellizos. Durante unos centenares de metros nos desplazamos por la Colada de Córdoba a Dos Torres. La abundancia de aulagas con sus flores amarillas -en este mayo- es impresionante. Gamones con sus erguidos tallos acompañan la fiesta de colores que esta salvaje primavera presenta. La Colada de Dos Torres nos abandona por la derecha y un cartel junto a una flecha verde en piedra de granito nos indica que se trata del sendero del Cuzna. Nosotros seguiremos la senda del Camino Mozárabe por la izquierda. Con algo de suerte podemos observar algún ciervo. Los Jarales es una dehesa que se va empobreciendo conforme avanzamos. Cortijo Guerrero. El camino es pizarra a flor de suelo. A veces desgastada, a veces rota. Cortijo de Herederos de Pepe Suárez y llegamos a la carretera A-435 que conecta Pozoblanco con la N-502. La cruzamos y justo enfrente sigue el camino. Nos vamos acercando al rio Cuzna. La presencia de jaras es impresionante. Desde aquí podemos ver a la derecha el Cerro Sordo, muy achatado y algo a la izquierda La Chimorra con sus 956 metros. A 1’5 kilómetros desde la carretera, a la derecha, nos encontramos con las edificaciones del Coto. Su huerto, espacio rectangular protegido por paredes, está justo al lado del camino. A los pocos minutos hay un gran espacio abierto que llama la atención: estamos en el punto de contacto entre el Camino Mozárabe y la Cañada Real Soriana, que hacia la izquierda va a Pozoblanco y hacia la derecha nos lleva directamente al rio Cuzna. En ese espacio, entre la maleza, se esconde la Cruz de la Quemá. Su nombre alude a un lejano y luctuoso suceso que nadie ha podido documentar. Su inscripción recuerda la muerte de Rafael Caballero (1860). Para alguna gente es la Cruz de la zona “quemá” basándose en que la abundancia de jaras y monte bajo pudo facilitar un considerable incendio. Otros la llaman la Cruz del Cordel porque está en una vía trashumante de 90 varas de ancha. Por golpe, rayo o erosión, la Cruz tiene su brazo izquierdo ligeramente más corto que el derecho. El suelo pizarroso aparece muy erosionado y dibuja curiosas formas debido posiblemente a pesados carros antiguos y ganados trashumantes.
            Si desde aquí miramos al frente, a la derecha está el Cerro Sordo, fácil de identificar por sus antenas. A su izquierda queda otro cerro más bajito llamado el Cerro Castillejo y más hacia la izquierda encontramos un perfil que desciende formando una especie de “V” abierta. Se trata del Puerto Calatraveño. Desde esa zona también se ve una gran construcción, a modo de moderno hotel: se trata de una proyectada residencia / albergue de cazadores en la finca Carboneras que al parecer no ha llegado a funcionar. Si descendemos un poco más llegamos a la presa del Molino Horadado, en el mítico rio Cuzna, rodeado de fresnos, tamujos y adelfas. La foto es espectacular tras las generosas lluvias de esta primavera. Fin del trayecto.



Río Cuzna - Junio 2018

 Nota: todo el trayecto está convenientemente señalizado por flechas amarillas sobre un bloque rectangular de granito, señal inequívoca del Camino Mozárabe en el término de Alcaracejos.




[1] López Navarrete, J.: Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres. 1988. Planos.
[2] Nos consta que la Junta de Andalucía está trabajando para que todas las administraciones con titularidad de caminos públicos (ayuntamientos, diputaciones y consejerías) procedan a la inscripción registral y catastral de aquellos que les correspondan.
[3] Lepe Crespo, Luis. : La Música de los Pedroches. Cancionero popular profano. Tomo III. 2008 Págs. 336 – 337.
[4] El granito es una roca ígnea plutónica formada por el enfriamiento lento de un magma a grandes profundidades de la corteza terrestre. Sus componentes básicos son el cuarzo, feldespato y mica. El granito está omnipresente en Los Pedroches, tanto en el ámbito rural como el urbano.
[5] Cabanás Pareja, R., Geología Cordobesa (Guía del Sector Norte), Córdoba, 1980.
[6] La pizarra es una roca metamórfica homogénea. Procede de la transformación de ciertas rocas sedimentarias por las fuertes presiones y altas temperaturas. Está formada por sericita, moscovita, clorita y cuarzo. De color opaco azulado o negro grisáceo y se divide fácilmente en finas láminas. Se usa cubiertas y como antiguo elemento de escritura.
[8] López Navarrete, José: “Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres”1988. Pág 76.
[9] Durante el siglo XIV Europa se vio asolada por la pandemia más mortífera que ha sufrido la humanidad. La peste negra, también conocida como peste bubónica o muerte negra, acabó con entre un 30 y un 50% de la población del continente entre 1347 y 1353. https://www.apuntesdehistoria.net/peste-negra-la-plaga-que-asolo-europa/
[10] López Navarrete, José: Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres. 1988. Pág 77
[11] Escritor y poeta muy amante de la zona nacido en Villanueva del Duque en 1957.
[12] “Situado en los Pedroches - Fahs al –Ballut (Llano de las Bellotas). Sus restos se observan al sur de la población de La Lancha. Es un castillo construido por los beréberes inmigrados a España en el siglo VIII y establecidos en la zona. El nombre Kuzna es el de un clan bereber surgido de la tribu norteafricana Nafza del grupo de los bereberes Butr”.
Arjona Castro, A: El reino de Córdoba durante la dominación musulmana. Excmª. Diputación. Córdoba. 1982.
[13] López Navarrete, José: Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres. 1988. Pág 140.
[14] Cronista del Califato de Córdoba, describió Los Pedroches cuando era la provincia musulmana de Fhast al Ballut.
[15] López Navarrete, José: Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres. 1988. Pág 42.


martes, 15 de mayo de 2018

Entrevista Rafael Fernández Fernández

Rafael, abril 2018
            Entrevistamos hoy a Rafael Fernández Fernández, Rafa “Fotos” para amigos y conocidos. La palabra “Fotos” no es ningún apodo, sólo es indicativa de una de sus mayores aficiones. Rafael nació, en la casa que sus padres habitaban en la Calle Nueva nº 38 – hoy 34, el 15 de octubre, día de Santa Teresa, de 1959 en Alcaracejos. Sus padres Germán y Ana ( ) tuvieron otra dos hijas Cati y Ana Mª. Pertenece a una familia bastante numerosa: hace cinco años organizaron la “Reciada 2013” y se juntaron más de setenta personas. Por lo que conozco Rafael es una persona afable, tranquila y servicial. Muy comprometido con su pueblo y con sus tradiciones. Colaborador habitual en fiestas y celebraciones. Es persona que no se aburre nunca y, como podremos apreciar a lo largo de esta entrevista, tiene una personalidad rica que la manifiesta en las diferentes actividades que realiza. Su buena disposición para esta conversación ha sido total, cosa que le agradezco de corazón. También puedo certificar que tiene buena memoria.
       La entrevista la realizamos a lo largo de dos fines de semana del pasado mes de abril y, en mi opinión, es de interés para todos los mojinos y personas interesadas por el pueblo.

Cortijo "Casa el Cura". La familia completa (1966)
       Te criaste en la sierra….? ……en el pueblo? Yo me crie en la sierra, en las Cuatro Casillas, hoy Camino Falda de la Sierra. Era un cortijo heredado por mi padre por parte de abuela, Catalina Sepúlveda Rodríguez. La casa es muy sencilla: dos habitaciones, salón, cocina, cuadra, pajar y una “enramá”. A pesar de los años no hemos hecho ninguna obra. La luz va por placas solares y el agua la cogemos de un pozo nuevo que hicimos mi padre y yo de 4 – 5 m. de hondo, a unos 100 m del cortijo. Es una zona de mucha agua y casi se toca con la mano. El agua baja a la casa por la propia inclinación del terreno. Recuerdo que mi tía estaba en “Cortijo el Cura” o “Casa el Cura”, cerca de la mina del chaparro barrenado y desde las Cuatro Casillas íbamos a la matanza. Mi padre nos transportaba metidos en las aguaderas de la mula y lo pasábamos muy bien. Una vez el Cuzna iba muy lleno, había llovido mucho, y un puente – de piedra y cemento- que hay algo más abajo del Coto iba cubierto por completo. Sólo sobresalían un poco unas piquetas que estaban clavadas en él y no pudimos pasar.
       ¿A qué se dedicaban tus padres? Mi padre trabajó en la Mina del Puerto que era de baritina y plomo. También se dedicó al campo: olivos, sementeras….animales pocos, algunas ovejillas. Mi madre era la que llevaba la casa. Recuerdo que me gustaba ayudar a mi padre en todas las tareas del campo: He trillado, he segado, he cargado haces de cebada, he llevado sacos al molino…
       ¿Cómo era tu casa en el pueblo? Mi padre compró una casa en la calle San Sebastián, núm 5, antes General Mola. Era una casa igual que otras muchas del pueblo: abovedada, con tres habitaciones, la cocina en el segundo cuerpo a la izquierda, empedrada por el centro y con su buena cámara arriba. Al final estaba el corral.
Interior escuela Puerto Calatraveño. Con sus
hermanas Cati y Ana Mª. 1065 - 66
       ¿Con quién jugabas? ¿Quiénes eran tus amigos? ¿A qué jugabas? ¿Tu juguete preferido? En la sierra jugaba con mis primos, los hijos de mi tío Marciano, hermano de mi padre. En la memoria guardo unas latas de sardinas: iban atadas formando una especie de tren. Era una alegría poder jugar con mis hermanas. También echaba buenos ratos con los compañeros de la escuela. Los juegos eran los normales de la época: piola, al esconder, cebolla, al corro (con las niñas), trompo, los cartuchos (Virgen de Guía), bolindres etc…Todos los juegos necesitaban mucho ejercicio físico. Como algo especial, que me encantó, puedo mencionar un porta – aviones de chapa que me compró mi madre. Antes los juegos de los niños salían muy baratos pues se jugaba con objetos sencillos (cartuchos, bolindres, piedras, trompo, pelota…) ahora todo esto ha cambiado bastante.
       Sé que fuiste a la escuela del Puerto Calatraveño. ¿Nos puedes comentar algo sobre esa escuela, tus compañeros, maestros….? Pues sí, fui alumno de la escuela rural del Puerto Calatraveño. Tengo una foto con mis hermanas en el interior de la escuela. Debió ser, más o menos, en 1965 – 66. Esa escuela hizo una buena labor. Iba gente de los cortijos, de la mina y del Cerro Sordo. “En invierno llevábamos botas de agua y capote”. Allí estuve con Dª Mª Carmen Portero Muñoz y al principio la llevaba su marido, Pepe Caballero, con una Vespa. Luego Dª María se compró un Seat-600, que pronto sustituyó por un Simca-1000 verde, e iba recogiendo alumnos por la carretera: en el Ventorro Gaspar recogía a la Pili del “lobo”, al pasar el Cuzna a los sobrinos de Jesús – que trabajó con el carro de basura - y en la Venta Durán a un muchacho de Villanueva del Duque. Otra gente iba andando, como la Carmen de la Ascensión de Doñas que estaba en el cortijo de Miguel Nieto. “Mis hermanas y yo, mis primos y otros niños de las Cuatro Casillas hacíamos casi tres kilómetros para ir”. Me acuerdo que el “Arroyo las burras” tenía un puente de palo y un día se lo llevó el agua. Nos tuvimos que volver al cortijo y mi padre con la mula nos pasó al otro lado. Después cada cual tiró para su sitio. Años más tarde, en el pueblo asistí a unas clases que se llamaban “permanencias”. Estuve con Dª María Sánchez y con D. Miguel Santos.
Los tres hermanos en el Cortijo de la Sierra
de su padre. La foto es del "Magne" (1969)
            Todos los domingos el párroco, D. Jesús Fernández Palomo, iba a decir misa en el local de la escuela y una vez hasta hicimos una procesión por la carretera con la Virgen del Carmen.
        ¿A qué edad empezaste a trabajar? ¿Haciendo qué? Con 16 años me fui con mi hermana Cati a la vendimia. Serían los años 1976 -77. El primer año estuvimos en Villarrobledo y el segundo en Pozohondo (Bodega Casa Maikel), ambos en Albacete. Fuimos con gente de aquí y de la Añora. Dormíamos en una gran nave con literas laterales, hombres y mujeres separados, aunque también había habitaciones para matrimonios. Con nosotros vinieron Santiago y la Kika (Francisca), la hija de Fuencisla y Pablo, Benjamín Franco, mi primo Juanito, etc…También por esa época trabajé en la aceituna con Francisco “Junquito” que era el manijero. A los 18 años me saqué el carné de conducir para turismos.
       Hiciste el servicio militar en…¿Estuviste con algún paisano? Estuve en Colmenar Viejo de recluta haciendo el campamento, desde allí se veía la nieve en la Sierra de Guadarrama. Luego me destinaron a Getafe, al cuartel. Fui conductor. Normalmente no se salía de Andalucía, pero en el sorteo me tocó Madrid. Allí tenía a mi tía María, hermana de mi madre. En 1981, gracias a un teniente de Fuente Tójar, que me ayudó mucho, me saqué el carné de primera para conducir camiones, aunque luego manejaba un “wylli” (un jeep) para trasladar a jefes y oficiales a Madrid, a otros cuarteles, maniobras etc…Al final conseguí el pase de pernocta y dormía en casa de mi tía en Leganés.
            Personalmente te veo como una persona inquieta, polifacética, activa...una persona de la que se puede aprender. Intuyo una viva personalidad y ese rostro tranquilo y apacible trasluce inquietudes y  curiosidad.  Vamos a ir analizando algunas de tus variadas facetas.

       Sé que perteneces a la Hermandad de la Virgen de Guía desde 1986. Cuéntanos. Me apunté por unos amigos y cuando murió Miguel Villanueva entré por él. Desde 2001 estoy de Secretario. Antonio Ranchal quería dejarlo y nadie quería ocupar ese cargo. Hubo una reunión en casa de Miguel
La familia: "Reciada 2013", unas 70 personas
Alfaro. Yo exigí una votación y salí elegido por mayoría absoluta. Para mí es un privilegio y un orgullo servir a la Hermandad y haber sido su Capitán en el 2018. Yo me acojo mucho a “Ella”. Le tengo gran devoción.

       Corresponsal del Diario Córdoba. ¿Puedes explicarnos como fue eso? Me nombraron informador / reportero en 1988-89. Hubo un curso de foto y prensa en Pozoblanco, estuvo organizado por la Diputación. Vinieron Ladis y Rafael González Zubieta y me apunté: ahí ocurrió el nombramiento, junto con Paco Sicilia, que es de Pedroche. Al principio las crónicas de fútbol las enviábamos por teléfono. ¿Qué tipo de noticias remitías al periódico? Mandaba bodas, información sobre fiestas locales, algún bautizo, noticias sobre emigrantes en Cataluña, fútbol local….Recuerdo que una vez encontramos un búho con un ala rota por el Cuzna. Lo devolvimos con la intervención del ICONA. Lo contamos y el diario lo publicó.

       Fotógrafo: ¿Desde cuándo tu afición a la cámara? Mi primer contacto con las fotos se remonta a mi niñez en el cortijo. El “Magne”[1], de vez en cuando, iba con su Vespa por allí. Siempre hacía alguna foto. Aquello me llamó la atención. Mi primera cámara la tuve cuando fui quinto. Fue una Kodak que hacía las fotos cuadradas en blanco y negro. Éramos 26 quintos así que del cliché[2] tuve que sacar 26 copias. Creo que tengo guardados todos los clichés y luego los CD’s, así que tendré miles de fotos. Una foto a la que guardo cariño, quizás la mejor, es una que hice del Parque de la plaza Andalucía, con los bancos. Antonio Mansilla, alcalde, hizo una ampliación enorme, de 2m x 1’5 m. Cuando la vi tan grande, me emocioné. No me gusta hacer fotos con el móvil porque no tienen calidad y además se pueden perder….para algún imprevisto sí lo utilizo.

       Donante de sangre: ¿Por qué? ¿Cuándo surgió ¿ Cuantos años llevas de donante? Creo que mi primera donación fue en la mili. Pronto haré 40 años. Creo que es una buena labor y me gusta. Hace años me dieron un diploma, luego un pin y recientemente me han entregado un cordobán. En el pueblo hay un grupo importante de donantes.

       Sabemos qué bailas jotas y llevas la música popular muy dentro. ¿Te lo pasas bien? ¿Cómo nació ese grupo de baile? Estábamos unas parejas que nos gustaba bailar. Se organizó una escuela de baile por el Ayuntamiento en la Mancomunidad y colaboramos bailando jotas en Los Coloquios. Durante un tiempo estuvimos acompañados por el grupo Alcaria. Luego vino de Córdoba el Grupo San Rafael y nos enseñaron a bailar mejor. En principio bailábamos en el pueblo y poco a poco nos fuimos acompañando de instrumentos tradicionales: eran los útiles de uso en las cocinas de los cortijos y otros: lavadera, almirez, sartén, botella de anís, etc…El pasado 14 de abril estuvimos en Conquista, el 15 en Belalcázar, el 29 de abril en la Residencia de Añora. También hemos bailado en Las Cruces de mayo. Bailar jotas es una costumbre que no deberíamos perder, además se pasa muy bien.
José M. Villanueva; José M. Santos; Antonio Escribano y
Rafael Fernández (Marzo 2013). Cochera de su primo Juan Fdez.

       ¿Qué nos puedes decir de tu actividad como cronista? Me nombraron cronista del pueblo en 1986, siendo alcalde Antonio Mansilla. Podría decirse que soy más cronista gráfico que escrito. Al principio escribía más. Ahora mi colaboración casi que se reduce a colaborar en el Programa de Feria.

       ¿Tienes miedo a cumplir años? No. Como no hay pared que esto lo pare….pues p’alante.

      ¿Qué fiestas del pueblo te gustan más? La Navidad es bonita, pero resulta demasiado triste pues siempre te acuerdas de los que ya no están. Prefiero la Semana Santa y pasarla en el pueblo. A veces hemos dicho de ir a otro sitio pero no nos acabamos de decidir.

       ¿Tu tiempo libre lo empleas en…..? No tengo tiempo libre. Siempre estoy haciendo algo.

       ¿Qué opinión tienes de los jóvenes de hoy? Hay de todo….en general creo que van bastante a su bola.

       ¿Qué viaje te gustaría hacer? Por su historia y por ser el centro del Cristianismo me gustaría visitar Roma. Podría haber ido este pasado mes de abril, pero no cuadró. También me llama la atención ir a Nueva York. Ver la estatua de la Libertad tiene que ser impresionante.

       ¿Algo que según tú haga falta en el pueblo? Pues mira echo de menos un cine. Cuando ponen películas en el Santo, en la explanada del Silo o en el patio del Ayuntamiento la gente acude. Ir al cine es una actividad social y cultural que personalmente me gusta. Lo paso bien.

            Terminamos. La entrevista ha transcurrido con naturalidad, con una sencillez que lo define. Con su conversación, tengo la sensación de haberme paseado por una dehesa de verdes encinas que transmiten buenas vibraciones, calman el espíritu y dan seguridad. Me confirmo en su tremenda generosidad si lo tratas por derecho, es un enamorado de su pueblo y firme defensor de sus tradiciones…además de su enorme humanidad. Al menos, a mí, así me lo parece.

            Por mi parte sólo me queda agradecer su colaboración en este blog y animarlo a seguir trabajando por un Alcaracejos más conocido, por un Alcaracejos mejor….Cosa que estoy seguro que seguirá haciendo. ¡Gracias Rafael!.
Dia de la matanza (Foto: Cope Pozoblanco 2014)




[1] Miguel García Moreno, “El Magne”, fotógrafo de Peñarroya – Pueblonuevo.
[2] Tira de película fotográfica revelada, con imágenes en negativo.