miércoles, 21 de julio de 2021

Farmacias en Alcaracejos (II) ( 1891- 1910)

                El 14 de junio de 1891 la Reina Regente María Cristina, siendo Ministro de Sanidad don Francisco Silvela, firma el Real Decreto que contiene el reglamento para el servicio benéfico sanitario de los pueblos. En sesión extraordinaria del 19 de julio el Ayuntamiento da lectura al nuevo Reglamento[1] de Partidos Médicos y acuerda anunciar las plazas vacantes de médico, farmacéutico y practicantes, dando treinta días de plazo para presentar documentación. Se asignan 999 pesetas (pts) al primero, 750 pts al segundo y 125 pts al tercero. Para redactar las condiciones a que cada contrato ha de ajustarse se nombra una comisión formada por don Antonio Ayala López, don Martín Valerio Alcalde y don Gregorio Rodríguez Castillejo de la Junta [de Asociados] y por el Ayuntamiento don Rafael Caballero Fernández, alcalde, don José Ascensión Caballero, don Antonio Sepúlveda López y don José Rodríguez Blanco. Se indica que la duración del contrato será de tres años y desde luego la asistencia gratuita a veinte familias pobres designadas por la Corporación. Los nuevos contratos deben estar sujetos, estrictamente, al novísimo Reglamento.

               La citada comisión, al objeto de evitar problemas hasta la toma de posesión del nuevo farmacéutico, mantuvo una entrevista con don Lorenzo Rico, farmacéutico titular hasta esa fecha. Don Lorenzo aseguró que: “en obsequio al buen comportamiento de todo este vecindario, prometía no privarlo del botiquín que tiene establecido, hasta tanto de que se provea la plaza de farmacéutico”, todo lo cual hace con tanto gusto como responsabilidad. La Corporación manifestó sus más expresivas gracias en nombre del vecindario por el interés que en tal asunto demostró y la generosidad con que procedió.

               El edicto de creación de plazas de médico, farmacéutico y practicante salió publicado en la Gaceta de Madrid del martes 28 de julio de 1904, nº 209 y también en el B.O. Oficial [de la Provincia] del miércoles 29 de julio, nº 501[2], siendo el plazo de adjudicación de plazas de treinta días.

                Tuvo que ser a finales de agosto de 1891 cuando nombraron farmacéutico titular a don Filiberto Nieto, con efectos del uno de septiembre. Aunque este dato no lo hemos encontrado, concuerda con el acta de 28 de junio de 1892 en la cual se recoge que el citado señor “reclama a la Corporación la cantidad de ochenta y cinco pesetas, importe de las medicinas facilitadas por el mismo de su farmacia a pobres enfermos de la localidad desde el mes de septiembre último hasta la fecha”. Estando próxima la expiración del primer año de contrato y como para dicho gasto no había consignación en el Capítulo de Beneficencia del presupuesto corriente, lo ponía en conocimiento de la Municipalidad para los efectos oportunos. El Ayuntamiento consideró de justicia dicha reclamación y acuerdó proceder al pago de las ochenta y cinco pesetas del capítulo de imprevistos del ejercicio corriente.

               Algo parecido ocurrió con la reclamación presentada, por el mismo motivo, por don Filiberto el 2 de octubre de 1892, la cual se resolvió aprobando el Ayuntamiento el pago de las sesenta y dos pesetas con veinte y cinco céntimos que solicitaba el reclamante.

               Como anécdota, en el Archivo Municipal de Alcaracejos encontramos una carta que A.J. White, limitado, escribe desde la calle Caspe 155 de Barcelona al Sr. Secretario del Ayuntamiento. Está fechada el 17 de agosto de 1893. En perfecto castellano le solicitan las direcciones de las personas que en Alcaracejos se dedican a la venta de medicamentos específicos. Directamente aclaran que: “Esto es para que pudiésemos comunicar con ellos referente a la colocación de los nuestros”. Le ruegan rellenar una hoja adjunta con los datos. La firma A.J. White vendía jarabe, píldoras, ungüento, emplastos, balsámico, etc… todo bajo la marca[3] SEIGEL[4], muy conocida en la época.

Imagen del cuadernillo al pedir
productos Seigel, 1892 [*] 

               Es en octubre de 1893 cuando don Filiberto Nieto vuelve a reclamar el pago de medicinas suministradas a enfermos pobres de la población, ya que la cantidad consignada para ello no es suficiente. Están pendientes los meses de Julio, Agosto y Septiembre. El Ayuntamiento, una vez más, por unanimidad, acuerda que se abonen las cantidades que por cada mes se adeuda y se carguen al capítulo de imprevistos. Además se autoriza al Sr. Alcalde abonar las cantidades precisas al Sr. farmacéutico para garantizar el suministro de medicinas hasta fin del corriente año económico.

                El siguiente cambio de titularidad contrastado ocurrió el 16 de agosto de 1896[5], día en el que tuvo lugar la provisión de la vacante de farmacéutico municipal. Presidió, accidentalmente, el pleno del Ayuntamiento don Perfecto Alcalde Caballero, segundo teniente de alcalde, por enfermedad del propietario y hallarse de licencia el primer teniente.

               Presidente y secretario del pleno dan cuenta de las solicitudes y títulos académicos que poseen los solicitantes[6], así como del anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia del 13 de julio último. La Junta Municipal de la villa queda enterada de la misión encomendada. Por orden de don Perfecto Alcalde, alcalde accidental, se procedió mediante votación nominal a la elección del farmacéutico municipal, recayendo el nombramiento por unanimidad en favor D. Rafael Gómez Benítez de esta vecindad y con 29 años de edad.

               Se dan una serie de circunstancias dignas de mención y son que D. Rafael Gómez Benítez fue nombrado alcalde de Alcaracejos el 1 de enero de 1896 según acta municipal de la fecha o sea que ya tenemos a un alcalde farmacéutico. Por otra parte sabemos que el 27 de mayo, D. Rafael Gómez había comunicado al pleno que tenía que ausentarse ocho días del pueblo, dejando el desempeño del cargo al primer teniente, Juan García Muñoz. Llama la atención que el día de su nombramiento como farmacéutico don Rafael Gómez no acuda al pleno por enfermedad y el primer teniente de alcalde se encuentre de licencia. Para explicar estas dos significativas ausencias es posible que don Rafael tuviera problemas de salud y que su primer teniente de alcalde no quisiera verse implicado en el nombramiento del farmacéutico, su alcalde, mediante votación nominal. Así pues, los dos máximos mandatarios del consistorio delegaron el asunto en don Perfecto, segundo teniente de alcalde.

               Terminada la votación y provista la vacante en favor del señor mencionado se procedió a la celebración del oportuno contrato, sujetándose a todas aquellas condiciones que el Reglamento de Partidos Médicos vigente determinaba:

 Pliego de condiciones para el farmacéutico, 1896

1.- Dos años de compromiso en el cargo, dando comienzo el día de hoy y terminando en igual día y mes de 1898.

2.- La dotación que disfrutará anualmente el farmacéutico municipal de esta villa será la de 999 pesetas con la obligación de facilitar medicinas gratis y de buena calidad a veinte vecinos pobres que se designarán por el Ayuntamiento.

3.- Se pagará por mensualidades o trimestres vencidos, siempre de común acuerdo, según convenga a ambas partes.

Firmas de aceptación de contrato de Juan García Arévalo,
médico  y Rafael Gómez, farmacéutico, 1896

               Siguiendo con la cronología de nombramientos encontramos que en sesión del 16 de agosto de 1898, bajo la presidencia del alcalde don Perfecto Alcalde Caballero, la Junta Municipal acordó continuar con los contratos de don Juan García Arévalo, como médico titular, y de don Rafael Gómez Benítez, como farmacéutico, por el tiempo de cuatro años.

               Por cuestiones que más adelante se tratarán, y también en otras entradas del blog, es importante destacar aquí que, el 4 de julio de 1898, don Rafael Gómez Benítez – natural de Villanueva del Duque - contrajo matrimonio con doña María Araceli Ayala y Cruzado. En mi opinión este matrimonio es de sumo interés para la historia de Alcaracejos pues, además de su particular cuota en la historia de la sanidad de la villa, esta pareja van a ser los padres de don Francisco Gómez Ayala, hijo único e influyente abogado en el municipio en los años de post – guerra en el municipio. El acta que certifica esta unión matrimonial acumula nombres y detalles curiosos y útiles.

               A finales de marzo de 1900 las actas municipales nos informan de que el Ayuntamiento ordena el pago del primer trimestre a médico y farmacéutico de las cantidades presupuestadas para la asistencia facultativa y suministro de medicinas a los individuos de la Guardia Civil de este puesto y a sus respectivas familias. Lo mismo aparece, hasta en cuatro ocasiones, a lo largo del año de 1902.

               Don Rafael Gómez Benítez, exalcalde y farmacéutico, debió seguir siendo una persona influyente en la villa pues el 25 de septiembre de 1904, el ayuntamiento acordó nombrarlo, por unanimidad, para que viajara a la capital a gestionar asuntos de interés general del municipio, abonándole por gastos de viaje 50 pesetas sacados del capítulo de imprevistos. Por desgracia el acta no explica los asuntos de ese interés general que fue a resolver una persona que no pertenecía ya a la corporación municipal.

               Don Rafael Gómez Benítez falleció en Alcaracejos el 10 de septiembre de 1910 según comunicó su cuñado, Miguel G. Ayala Cruzado al juez municipal Rafael Alcalde Rodríguez. Murió a la edad de 43 años, en su domicilio C/ Empedrada, nº 10, a causa de una insuficiencia cardiaca (asistolia). No había otorgado testamento y fue enterrado en el cementerio católico. Su hijo, Francisco Gómez Ayala era menor de edad.

Nota para manifestar mi profundo agradecimiento a Mercedes Martín López, Secretaria del Juzgado de Paz y Administrativa-contable en el Ayuntamiento de Alcaracejos, por los documentos facilitados para elaborar esta entrada y otras publicaciones de este blog.

[*]  http://manuelcabelloyesperanzaizquierdo.blogspot.com/2017/09/el-veterinario-de-ubrique-en-1892.html



[1] REAL DECRETO 1 A propuesta del Ministro de la Gobernación, de acuerdo con lo informado por la Dirección General de Beneficencia y Sanidad; en nombre de mi augusto hijo el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino, vengo en aprobar el adjunto reglamento para el servicio benéfico sanitario de los pueblos. Dado en Aranjuez a 14 de Junio de 1891.—María Cristina.—El Ministro de la Gobernación , Francisco Silvela. http://bibliotecavirtual.ranf.com/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=3021091

[2] Acta del Ayuntamiento de Alcaracejos de 2 de agosto de 1891, siendo alcalde el Sr. Rodríguez Blanco.

[4] Diario de Huesca 28/06/1894, pág 11: “Esto explica la historia”.

[5] AMA. Acta de la sesión del Ayuntamiento y Junta Municipal del 16 de agosto de 1896.

[6] Se resolvió conjuntamente la provisión de vacantes de médico y farmacéutico municipales, recayendo el primero en D. Juan García Arévalo.

lunes, 8 de marzo de 2021

Farmacias en Alcaracejos ( I ) (1883 - 1891)

               
La copa de Higía (*)
        La Sanidad ha sido y es pilar fundamental en la civilización y el progreso de la Humanidad, por eso su historia en pueblos y ciudades es fuente de abundantes e interesantes datos. Médicos, veterinarios, farmacéuticos, matronas y practicantes han sido y son autoridades de referencia para multitud de temas, y no solamente sanitarios. Todo indica que, en sus inicios, Higiene y Salubridad estaban bajo la tutela de las Corporaciones Municipales. Siempre la salud y sus responsables ocuparon lugares preeminentes en la historia y de alguna forma estaban ligados con las élites del poder, fueran políticas, económicas, culturales, religiosas o militares. De ahí la importancia de incorporar Medicina, Farmacia y Veterinaria a la historia local.

               Lejos de hacer un análisis exhaustivo sobre farmacias y farmacéuticos habidos en Alcaracejos, si es mi intención facilitar una aproximación al tema dando a conocer algunos datos y siendo consciente de la existencia de lagunas en esta parcela de la sanidad. En este tipo de relatos siempre quedan huecos por rellenar.

               Fue el 13 de mayo de 1883 cuando se iniciaron los trámites en el pueblo para poner en marcha la primera farmacia. Ayuntamiento y Junta Municipal acordaron los pasos a seguir bajo la presidencia del señor alcalde don Francisco Cruzado y Espejo.

               Para no desvirtuar nada el texto inicial del acta, la transcribimos tal cual. Dice así:

               “El Señor Presidente manifestó a la Corporación la utilidad y conveniencia que reportaría a este vecindario el crear una titular de farmacia municipal, visto que se carece por completo de recursos farmacológicos para combatir las muchas enfermedades que se presentan, viéndose los vecinos en la necesidad perentoria de tener que recurrir por las medicinas al pueblo de Villanueva del Duque. El Ayuntamiento y Junta Municipal confirmando lo manifestado por el señor Presidente, después de discutir largo rato sobre el asunto, acordaron por unanimidad que desde luego se proceda a anunciar este acuerdo insertándolo en el Boletín Oficial de la Provincia y algún otro periódico para una mayor publicidad y más pronta provisión, asignando en el presupuesto quinientas pesetas cómo sueldo al titular y lo demás que se adquiera por medio de igualas a los vecinos pendientes, debiendo de proveerse dicha titular el primero de julio próximo, dando de término para la presentación de solicitudes un mes que se contará desde la fecha en que dicho anuncio sea inserto en referido Boletín. En este estado el Señor presidente levantó la sesión firmando todos los señores tanto del Ayuntamiento como de la Junta presentes de que yo el Secretario certifico.[1].

               No es hasta el 15 de agosto de ese año, cuando en sesión extraordinaria del Ayuntamiento, se acuerda el contrato y requisitos que han de servir de base para el desempeño de la plaza de farmacéutico. Corporación, Junta Municipal y D. Lorenzo Rico [Pedrajas], Licenciado en Farmacia, establecen las siguientes condiciones a cumplir:

1ª.- Las generales del Reglamento de Partidos Médicos vigentes.

2ª.- El Sr. Farmacéutico facilitará gratis todas las medicinas que necesiten las veinte familias pobres que por esta Corporación le serán designadas.

3ª.- El contrato durará cuatro años, comenzando en este día y terminando en igual día del año 1887.

4ª.- Se le satisfará por trimestres vencidos, la dotación de quinientas pesetas que como haber [anual] ha de disfrutar y por las medicinas facilitadas a los vecinos pobres ciento veinte y cinco pesetas en los tres años siguientes. En este estado se dio por terminado el contrato que fue aceptado en todas sus partes, acordando que se eleve a Escritura Pública y se cumpla en todas sus partes el artículo diez del citado Reglamento de Partidos Médicos. Firman todos los asistentes, incluido el Sr D. Lorenzo Rico Pedrajas.

        Al haber algunas dificultades y estar próxima la fecha de finalización del contrato con el farmacéutico D. Lorenzo Rico, se reúne la Corporación el 24 de julio de 1887 bajo la presidencia de don José Rodríguez Blanco, nuevo alcalde. Este informa que el pago de las 125 pts/anuales por medicinas facilitadas a los vecinos pobres, no da el resultado que era de desear debido al excesivo número de igualas estipuladas con los pacientes, con el consiguiente perjuicio para el vecindario que en casos urgentes carecen de los medicamentos necesarios. Algo parecido ocurre con las existencias que Don Lorenzo tiene en esta localidad, bajo el encargo de persona práctica [mancebo], pues “son en número tan reducido que nada de eficacia en caso urgente hay en la población, teniendo que recurrir fuera para obtener la medicina necesaria”.

               El Alcalde insiste en que es misión de la Corporación velar por los intereses del vecindario y estando próximo el vencimiento del contrato, ha de “determinarse el medio de procurar el mayor beneficio en pro de los intereses generales de la localidad en cuanto alcanza la cuestión de farmacia”. Debatido el tema suficientemente, se acuerda que sin pérdida de tiempo se convoque la Junta de Asociados[2], en sesión extraordinaria, y se acuerde lo que proceda para la mejor provisión de medicamentos en la localidad.

               La Corporación actuó con diligencia de acuerdo con la Junta de Asociados y acordaron crear un nuevo puesto de Titular de Farmacia, pero dotado con 750 pts anuales. La plaza se anunció por medio de edictos, uno de los cuales se envió al Gobernador Civil y salió publicada en el Boletín Oficial de la Provincia, núm 339, de 30 de julio. Fue una lucha contra reloj pues el 15 de agosto finalizaba el contrato vigente de suministro de medicinas en la Farmacia. A pesar de la nueva convocatoria, no hubo solicitantes por lo que el Ayuntamiento el 14 de agosto de 1887, fecha previa al término del contrato, acordó convocar a la Junta Municipal para buscar una solución a la vista de las nuevas circunstancias.

               La Corporación se reúne a la semana siguiente, el día 21, y en vista de lo avanzado de la época y la ausencia de candidatos, se debate entre “acordar si se ha de anunciar la plaza nuevamente o se desiste este año de dicha plaza”.

               El Ayuntamiento, con el Sr. Alcalde a la cabeza, y demás Señores asociados, acordaron: “Que en atención a lo avanzado del tiempo y toda vez que a esta fecha puede considerarse igualado la mayor parte del vecindario con el farmacéutico Don Lorenzo Rico, por lo que las utilidades del que pudiera solicitar la plaza no habrían de ser tan crecidas y ventajosas para poder aceptar cualquiera la plaza en cuestión, se desista de su creación por el presente año; y con el fin de que el Botiquín que existe en esta localidad esté surtido convenientemente, y se salven las dificultades que pueda haber en la provisión de medicamentos, si existe el celo del referido Sr. Rico para el mejor surtido posible del mencionado Botiquín; se exceptúan los medicamentos que por su importancia y peligro no pueda dejar al cuidado de la persona hasta ahora encargada del despacho ordinario”[3].

               Ante la ausencia de datos y como el contrato era por cuatro años, suponemos que las cosas funcionaron más o menos bien hasta el verano de 1891, fecha en la que se inician nuevos trámites. (Continuará).

(*) La copa de Higía es uno de los símbolos más conocidos internacionalmente de la profesión farmacéutica. Higía era la diosa griega de la sanidad. Se trata de una serpiente enroscada en una copa o cáliz. Tanto la serpiente como el cáliz son símbolos que representan la naturaleza femenina y hacen alusión a la "farmacéutica" aplicada por curanderas y chamanes a base de hierbas. La serpiente se asociaba en la mitología a la mujer por su naturaleza cíclica y a la medicina por su capacidad de "resucitar" al cambiar de piel. El cáliz es un símbolo femenino por su calidad de contenedor (de la vida) y a su vez la farmacéutica por ser contenedora (del medicamento). (Wikipedia)

 

 



[1] Archivo Municipal de Alcaracejos (AMA). Acta sesión del Ayuntamiento y Junta Municipal del 13 de mayo de 1883. Firman: Francisco Cruzado; Juan L. Pérez; Gregorio Rodríguez; Miguel Sánchez; Martín Fernández; Manuel Caballero; Alejandro Caballero; Francisco Moreno; Antonio Sepúlveda; Diego Fernández; Rafael Muriel Trapero y Antonio Sánchez.

[2] La Junta Municipal la componían además del Ayuntamiento, Alcalde y concejales, un número de vocales llamados asociados, igual al de concejales pero designados por sorteo entre vecinos netamente contribuyentes. Tal vez fuese el único sistema posible en aquellas circunstancias y momentos históricos. (Merchán Fernández, A. Carlos, 1997, Las ordenanzas fiscales de los Ayuntamientos Constitucionales (1870 – 1924) – pág 1356).

[3] Archivo Municipal de Alcaracejos, Acta del Ayuntamiento de 21 de agosto de 1887.

jueves, 4 de febrero de 2021

Alcaracejos, noticias del 19 de abril de1897

Portada del Diario de Córdoba 24/04/1897
                Esta entrada es copia literal de lo publicado, en primera página, por el Diario de Córdoba, de Comercio, Industria, Administración, Noticias y Avisos, del sábado 24 de abril de 1897. La crónica rica, variada y, en mi opinión, bastante completa, fue escrita el lunes 19 de abril de 1897[1] por don José Ventura Fernández[2], corresponsal del periódico e ilustre maestro con calle, placa e historia en el pueblo, y recoge eventos muy significativos para los mojinos. Resulta evidente, e inevitable, que las ideas y el singular estilo del cronista se reflejen en lo escrito. Sería totalmente improcedente modificar el texto o la intención del autor. Para facilitar una mejor comprensión me he permitido, únicamente, redistribuir los títulos que don José concentró al principio de su narración. También he añadido y elegido algunas imágenes que no se incluyen en el texto original.

 La Semana Santa.- Los forasteros.- Valor del ejemplo.-

               Tomando parte de la gacetilla que bajo el epígrafe “En la Catedral” pública el DIARIO DE CÓRDOBA, en su número correspondiente al día de ayer, tengo la grandísima satisfacción de hacer público, por medio de la presente correspondencia, que este año, rindiendo justo honor a la verdad de los hechos, se puede afirmar que pocas veces se ha visto en esta iglesia parroquial concurrencia tan numerosa como reverente ante las severas ceremonias con que la Religión Católica conmemora los sublimes misterios de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

               Los hijos del pueblo, como vecinos, y los forasteros, como domiciliados, han dado una prueba elocuente de su fraternidad y de su fiel observancia a los divinos preceptos, confundiéndose en la apiñada multitud que ha llenado el templo durante la celebración de los acontecimientos que recuerda la Semana Santa.

Y es que las buenas costumbres se imponen cumpliéndose la imperiosa ley del ejemplo.

               Pueblos a cuyo frente se hallan párrocos tan virtuosos y entendidos como en sumo grado lo fue él nunca bastante elogiado don Juan Leal y Carmona, son el modelo vivo, la fuente inagotable de moralidad por sus saludables hábitos.

               Prueba evidente de ello es la rotunda afirmación que podemos hacer de que a esta fecha no  sumará una docena de personas, contando los forasteros, que no hayan doblado sus rodillas ante el tribunal de Penitencia.

 Nuevo armonium.-

               Este digno ministro del Señor, ha dotado a esta parroquia de un excelente armonium, adquirido directamente de los Almacenes París, en sustitución del pequeño melodio que hasta ahora ha servido para solemnizar los oficios divinos y rituales. En el rosario de anoche tuvimos el gusto de admirar por vez primera sus buenas voces y más tarde su elegante y sólida construcción.

 La Virgen de Guía – Procesión - La Hermandad.- Sus tres cargos, insignias y sucesión.-

                En las primeras horas de la mañana del sábado, cuando las campanas del templo anunciaban con sus alegres tañidos el Toque de Gloria, los monótonos redobles de un tambor, que llevando con sus roncos  ¿¿?¿ la animación a los espíritus infantiles, que iba seguido, por doquier, de una generosa y alborozada turba de chiquillos, indicaba que era víspera de trasladar la venerada imagen de la Virgen de Guía desde esta parroquia a su santuario.

               La Hermandad consagrada al culto de esta imagen, costea maitines[3] en su alabanza la tarde de dicho día, que se celebran en esta iglesia, a cuyo acto invitan las familias del Capitán, Alférez y Sargento - cargos de que luego hablaré - a las jóvenes que luego obsequian espléndidamente.

               El primero es árbitro para hacer las invitaciones que tenga por conveniente; mientras que son limitadas las atribuciones de los otros dos en su convite.

               En ordenada procesión, compuesta del clero parroquial, de las autoridades de este pueblo y la numerosa Hermandad uniformada con frac, (?) pantalón, sombrero y zapatos negros, y cada cual provisto de su indispensable escopeta, y de un sequito respetable de ambos sexos, de todas edades y de variada posición social, fue conducida a su ermita, antes del mediodía de ayer, en cumplimiento del pacto acordado por las pillas que sostienen su culto.

Virgen de Guía, años 50 (1955-56?)
               Pasaré por alto las nutridas salvas, tan retumbantes como numerosas, y también los obsequios que el Capitán, el Alférez y el Sargento prodigan por la tarde a las autoridades y durante toda la noche a sus cofrades, y pasaré a hablar de estos tres cargos.

               Después del mediodía, la Hermandad, reunida en la casa del Capitán, hace por turno de rigurosa antigüedad la designación de quiénes habrán de desempeñarlos en el año próximo, recibiendo cada uno de manos de su respectivo antecesor, las insignias de su categoría, consistentes, la del Capitán, en un bastón distinguido; una bandera de seda multicolor, la del Alférez, y una alabarda, la del sargento.

               La renovación se hace anualmente en el mismo día, o sea en el primero de Pascua de Resurrección.

 Otras hermandades.- Rosario de la Aurora.-

               Existen además otras dos Hermandades, tales como las llamadas del Rosario, la de las Hijas de María, debiendo hacer mención de la que canta el Rosario de la Aurora en la mayor parte de los domingos y días festivos de madrugada, viniendo a ser esto lo típico de esta localidad.

               Las notas prolongadas y cadenciosas de este canto y las inspiradas estrofas de su letra, se hallan saturadas de una paz celestial y de una inocencia angélica, que lo mismo infunden regocijo y tranquilidad en el espíritu, que te llevan melancolía y cierta agradable tristeza precursora del llanto del placer.

 Reflexiones.-

               Si ahora, reflexionando maduramente, se mira todo cuanto se refiere a la observancia de nuestra divina Religión en este pueblo, tendremos que convenir en que aquí se siente, se manifiesta, se demuestra todavía la fe viva de nuestros mayores. Aún se cree, se adora, se ruega y se hace penitencia; el hombre se pone en íntima y constante comunicación con Dios por medio de sus fervientes oraciones, y he aquí la salvaguardia y el estímulo con que cuentan estos vecinos contra los elementos perturbadores que pudiera presentarle la concurrencia de forasteros.

               Ya lo he dicho: las buenas costumbres se imponen, y el indiferente que venga este pueblo, acabará por abrazarse con sus hermanos en el cristianismo.

Y como todo tiene su causa, la de esto también existe.

               No debiera repetirlo; pero claro y evidente es que la colmena, el enjambre, marcha a merced de la maestra; la feligresía sigue los pasos de su capellán, y Alcaracejos imita a su párroco don Juan leal y Carmona, hábilmente secundado por su bondadoso coadjutor don Diego Sánchez Jurado.

 Don Antonio Sánchez Antúnez.-

               A consecuencia de larga y penosa enfermedad, falleció en este pueblo hace algunos días, el profesor veterinario don Antonio Sánchez Antúnez persona que contaba con las generales simpatías de este vecindario.

               Su ilustración y buen criterio, así como su carácter enérgico y afable trato, le llevaron al desempeño de los cargos más importantes de esta villa.

               Fue por espacio de largos años Secretario, y más tarde oficial de este Ayuntamiento, en donde ha permanecido hasta que su padecimiento le impidió continuar.

               Dio gran impulso y fomento al “Círculo de la Amistad de Alcaracejos”, de dónde era socio fundador, y de la Junta Directiva, cuyos socios - que hoy le recuerdan con pena por haber perdido a tan buen amigo, al tercio más firme y constante en su asistencia con que contaba la Asociación - cerraron las puertas de este centro durante tres días, en señal de su verdadero sentimiento.

               Célebre por sus acaloradas discusiones, gustaba oírle hablar por la vehemencia y prosopopeya que unía a su expresiva acción al tratar un asunto cualquiera. ¡Cuántas veces se le provocaba para escucharle!

               De su ánimo fuerte, de su naturaleza firme y vigorosa, de su trato sincero y leal afecto, y, en fin, de sus nobles condiciones, ya no queda más que un triste recuerdo de su vida en la mente de sus amigos y deudos y una fervorosa plegaria en sus labios. D.E.P.

 Don Emilio Jurado Fernández.-

               A reemplazar al Sr Sánchez Antúnez ha venido el joven profesor [veterinario] don Emilio Jurado Fernández, procedente de la escuela de Madrid, e hijo de una persona muy respetada y querida en Villafranca.

               Este nuevo funcionario, de quién solo podemos decir que entre las bellas cualidades que le adornan, cuenta la de ser bastante aplicado, da esperanzas de irse captando poco a poco en la precio de este vecindario.

               El celo, la prudencia y la discreción, son los factores que indudablemente le llevarán a conseguir sus fines: sustituir dignamente a su infortunado antecesor.

 Agricultura.-

               Los campos de este término se muestran sedientos, esperando el anhelado riego de las nubes. Y aunque las profecías del sabio don León Hermoso[4] sostienen la esperanza en estos labradores, empiezan a mostrarse desconfiados por la tenacidad del tiempo y la persistente sequía.

               Dios quiera tengan feliz cumplimiento los pronósticos de aquel célebre astrónomo para la presente quincena, y así, aunque algo tarde, quedará salvada gran parte de la cosecha, y se presentará mejor horizonte a nuestras comarcas. De lo contrario, la situación de muchos de estos pueblos va a ser insostenible.- El corresponsal, VENTURA. 19 de abril de 1897.



 

 



[1] El lunes 19 de abril de 1897 fue el día siguiente al Domingo de Resurrección. Para aquellos lectores que no lo sepan, el Domingo de Resurrección es la fecha en la que Alcaracejos devuelve la imagen de Ntra. Sra. de Guía a su ermita, sita en las afueras, al Norte de Villanueva del Duque.

[2] Don José Ventura Fernández (Villafranca, 1.07.1862 – Córdoba, 29.01.1928). Maestro Nacional, articulista en prensa escrita, espíritu científico y muy inquieto. Motor cultural esencial en el Alcaracejos de su época, donde ejerció la mayor parte de su vida profesional. A lo largo de su vida dejó señales significativas de su vocación de servicio y generosidad.

[3] Oficio religioso nocturno que se celebraba, antiguamente, entre la media noche y el amanecer, antes que laudes, y que constituye una de las horas canónicas.

[4] León Hermoso, Francisco (1843 – 25-07-1897). Fue el primer hombre del tiempo. Meteorólogo autodidacta español, natural de Santa Cecilia de Alcor (Palencia). Tras estudiar Leyes en Madrid, trabajó en Córdoba como Administrador de fincas, disfrutando de una beca de la Diputación de Palencia para dedicarse a la Astronomía y la Meteorología. Comenzó haciendo sus predicciones atmosféricas en el Observatorio de Madrid, publicadas en el periódico “El siglo futuro”, bajo el seudónimo de Noherlesoom, construido con las letras de sus apellidos. Fundó el Boletín Meteorológico, de gran éxito, que ofrecía predicciones para los quince días siguientes. Alcanzó gran cantidad de suscriptores, 5 pts/año, y se publicó desde febrero de 1890 y agosto de 1897. Nombrado socio de la Academia de Paris estableció correspondencia con todos los observatorios meteorológicos del mundo. Ardiente católico, visitaba Lourdes (Francia) todos los años. Allí falleció en 1897. Fuentes http://www.mcnbiografias.com y https://www.elperiodico.com/es/medio-ambiente/20190727/primer-hombre-del-tiempo-7568846

sábado, 2 de enero de 2021

Alcaracejos 1887: La viruela en ovejas

              

Cabeza ovina con viruela

 Era el 10 de julio de 1887, siendo alcalde don José Rodríguez Blanco, cuando este informó a la Corporación que don Martín Valerio Alcalde, vecino de la villa, le había comunicado que en la ganadería [lanar] de su propiedad se había presentado la enfermedad variolosa, aunque por fortuna solo lo había hecho en un reducido número de cabezas, en palabras del propio Sr. Valerio. El Ayuntamiento,
“como quiera que el asunto en cuestión es de interés general y de importancia suma por la abundancia de ganado que existe en el término, es de urgente necesidad adoptar las medidas oportunas para evitar el desarrollo de la citada enfermedad”.

               Se acordó también que, a la mayor brevedad posible, se pusiera en conocimiento del Sr. Gobernador Civil y que apremiaba que el veterinario y los peritos prácticos que se consideren necesarios reconocieran de inmediato a la expresada ganadería. “A la vista de los resultados tendría que señalarse el terreno necesario para el pastoreo, prohibiéndose en absoluto traspasar los límites que se señalen, con la obligación de informar cada tres días sobre el desarrollo de la enfermedad”. Por último se cita de urgencia a la Junta de Ganaderos y de Sanidad Local para proceder al reconocimiento de todos los ganados existentes en el término.

               A la semana siguiente, 17 de julio, la Corporación vuelve a reunirse para acordar la construcción o habilitación de un local para Matadero Municipal, pues hasta el día de la fecha se carece de esta instalación, supliendo el matadero de Villanueva del Duque las necesidades de los vecinos en cuanto a sacrificio de reses y reconocimiento de las carnes para el abasto público. Además se recalca la necesidad de esta instalación por la presencia de la enfermedad variolosa en nuestro término. El Ayuntamiento ofrece el Corral nombrado del Concejo, donde hay terreno suficiente para ubicar el futuro matadero y pide a Domingo Santos Álamo, Maestro de Obras, que visite el citado corral con miembros de la Comisión correspondiente al objeto de presentar un proyecto y su presupuesto, para acordar lo que mejor proceda.

               El 24 de julio, el Sr. Alcalde da cuenta a la Corporación del estado en que se encuentran las ganaderías atacadas de viruela, cuya enfermedad continua en el mismo estado de desarrollo, toda vez que afortunadamente no se ha propagado a ninguna otra ganadería, y de las invadidas son muy pocas las reses que han resultado enfermas: a pesar de lo cual siguen aisladas  y con terreno señalado para el pastoreo. El Ayuntamiento queda enterado.

               Ese mismo día, la Comisión de Obras informa que se visitó el Corral del Concejo y sin menoscabo de su capacidad pueden tomarse del mismo ocho varas [cuadradas] para construir el futuro matadero municipal. “Que según el proyecto formado para dicho local y presupuesto formado por el Maestro el costo asciende, aproximadamente, a setecientas cincuenta pesetas, con inclusión de materiales y mano de obra”. El Ayuntamiento enterado de lo manifestado por la Comisión y visto el proyecto de obra presentado por la misma, acordó que sin pérdida de tiempo se proceda a levantar el pequeño local que ha de habilitarse de matadero, el cual se haga por administración con las formalidades que previene la Ley Municipal vigente. La Comisión presidida por el Sr. Alcalde, inspeccionará la ejecución de la obra.

               A finales de diciembre de 1887, la viruela en las ovejas continua, pero los resultados mejoran ostensiblemente pues la Comisión nombrada para el reconocimiento del ganado varioloso propiedad de Amador Sánchez y Lorenzo Cruzado, manifestó al Sr. Alcalde que del examen hecho por el Profesor Veterinario don Antonio Sánchez, resultó que dicho ganado está en completo estado de curación y por tanto en condiciones de poder pastar libremente en los terrenos que al efecto le destinen sus dueños. No obstante al favorable resultado del reconocimiento, el Ayuntamiento acordó que dicho ganado permaneciera en el terreno que pasta hasta el día primero de Enero próximo, 1888, en el que podrá transitar con libertad.

Piel de ovino con pústulas variolosas

Comentario: algunas conclusiones.- Sugiero leer despacio los textos anteriores para darse bien cuenta de la importancia de su contenido:

1.- Lo relatado aquí, ovejas con viruela, ocurrió hace ciento treinta y tres años en Alcaracejos.

2.- Procede resaltar el grado de concienciación y responsabilidad de los vecinos: ellos mismos denuncian la enfermedad de su ganado para evitarla en otros.

3.- La Corporación Municipal actúa con una diligencia digna de todo elogio y medidas muy concretas: Reuniones de la Corporación, aviso al Gobernador Civil, aviso a Junta Local de Ganaderos y Sanidad, ganado confinado, construcción del Matadero Municipal, reconocimiento del ganado de todo el término, ganado sigue confinado a pesar de reconocimiento favorable, … y eso que se comenta en los documentos consultados que fueron pocas las reses contagiadas…..Parece que seis meses fueron suficientes para erradicar la citada enfermedad en las ovejas. Animo a seguir investigando.

               Quiero dejar claro que no pretendo comparar, ni me refiero para nada a la actuación de la actual Corporación Municipal “mojina” ante el COVID19: me consta su buen hacer y enorme preocupación. Únicamente aspiro a que estas líneas – escritas hace más de 130 años, sirvan de reflexión con lo que está ocurriendo en la actualidad no ya en España, sino en casi todos los países del mundo. Parece que no hemos aprendido demasiado y a una ciudadanía caprichosa y mimada se han unido actuaciones gubernamentales tímidas con matices de cobardía tintados de campaña electoral. Como dice Ignacio Varela, a lo cual me sumo, no somos conscientes de que el progreso y el bienestar no son derechos, sino conquistas que necesitan tiempo, esfuerzo y sacrificios. Cada cual debe sacar sus propias conclusiones.

Nota: La única fuente de información ha sido el Archivo Municipal de Alcaracejos (AMA), actas de las sesiones del Ayuntamiento de las fechas referidas.

martes, 17 de noviembre de 2020

Alcaracejos y la familia Romero de Torres

                 Con motivo del 90 aniversario de la muerte del pintor, desde el pasado once de noviembre hasta el próximo nueve de diciembre puede verse en el Paseo de la Ribera de Córdoba capital la exposición urbana “Julio Romero, lejos del tópico”. El evento está auspiciado por la Delegación de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Córdoba y en él han trabajado codo con codo la directora del Archivo Municipal, Ana Verdú, y la archivera María del Mar Ibáñez del Archivo Provincial de la Junta de Andalucía. “La muestra se articula bajo ocho ejes temáticos que se distribuyen en otros tantos cubos de grandes dimensiones: La casa, la familia y los orígenes del pintor, el escándalo y el éxito, exposiciones nacionales e internacionales, sus amigos, el universo femenino, un poco de humor, la presencia en el imaginario colectivo y una sentida pérdida[1]”.

               Aprovechando la celebración de este singular reencuentro entre Julio y su ciudad natal me animo a reforzarla. Se trata de una modesta contribución que cristaliza en difundir un par de documentos, que guardaba desde hace algún tiempo, y que conectan Alcaracejos con la familia del ilustre pintor de la mujer morena. Aparte de esto, desde hace años, Julio Romero cuenta con una calle en Alcaracejos, en la zona Barrio Nuevo,

               El primer texto que certifica esta relación es la esquela[2] de Dª Rosario de Torres Delgado. Dª Rosario contrajo matrimonio con D. Rafael Romero Barros[3] en 1856 en Sevilla, con el que tuvo ocho hijos[4], entre ellos a Enrique (1872 – 1956) y a Julio Romero de Torres (1874 – 1930). En la citada esquela se puede leer que la madre del famoso pintor murió el 10 de noviembre de 1926 y también la relación de lugares y misas que se celebraron el 10 de noviembre de 1928 por su eterno descanso. Llama la atención poderosamente que junto a las iglesias de Mendoza (Buenos Aires), Corazón de María (Canarias), Cartuja de Cartosa di Trisulti (Collapardo, Italia), San José (Madrid), Sagrado Corazón (Málaga) y Parroquia de Omnium Sanctorum (Sevilla) aparezca la iglesia parroquial de Alcaracejos (Provincia de Córdoba). También se cita a la parroquia de San Francisco y San Eulogio, sita en Córdoba capital.

               El por qué figura Alcaracejos en esa esquela me lo he venido preguntando desde hace años. Lo que resulta evidente es que esta coincidencia no debe de ser una casualidad ni tampoco un error. En las esquelas se citan las personas más allegadas, toda esquela necesita una preparación, los figurantes tienen que ponerse de acuerdo con la familia y concretar su aparición, etc. Todo esto me lleva a concluir que entre la familia de Julio Romero de Torres y alguien de Alcaracejos, con cierta posición, tuvo que existir una relación fuerte de amistad, vínculos familiares, religiosos, culturales…. Alguna ligazón tuvo que unirlos. Lo aclararemos más adelante.

               Se tiene constancia de que el abuelo de Julio Romero era natural de Pozoblanco. Se trata de Rafael Romero Jiménez[5], que trasladó su residencia a Moguer por motivos profesionales, seguramente como empleado de correos. Esta pista la cito como curiosidad, pero a mi entender no tiene mucho recorrido para establecer lazos entre Alcaracejos y la familia del pintor o al menos, yo a día de hoy los desconozco. Si podemos añadir que el Sr. Romero Jiménez casó con la cordobesa Antonia Barros Guerrero y que de él no se han encontrado vínculos en la villa pozoalbense. Posiblemente la familia llegó, estuvo y se fue[6].

                El segundo documento que fundamenta la relación con Alcaracejos es una carta de pésame de D. Juan de la Cruz Herruzo[7], párroco en la villa, a D. Enrique Romero de Torres[8] por la muerte de su hermano Julio. Está fechada el trece de mayo de 1930. Julio murió el día diez. La carta se escribe con total inmediatez, de lo que se deduce que la relación tenía que ser bastante estrecha. Creo que merece la pena su transcripción literal:               

Querido amigo: Grandemente impresionado por la fatal noticia recogida de la prensa de Madrid, antes que de la cordobesa. No quiero decirle más, sino que como siempre siento con Uds. y con Uds. rezaré, oraré por el alma de Julio, a quién España entera admira. Un cariñoso saludo a todos, y no duden que Dª Rosario, su madre, la santa de ese hogar, que tanto quiso a sus hijos y tan buenos ejemplos de virtudes les legara, habrá intercedido ante Dios por la salvación de su Julio, y hasta habrá salido a recibirlo. De todo corazón me asocio a su pesar, que es el mio y ya les comunicaré los sufragios que han de hacerse por su alma en esta parroquia, que con el párroco disponen hace ya tiempo. Lo abraza su ex Coadjutor  y siempre buen amigo. 

Don Juan de la Cruz Herruzo
 Firma Juan Herruzo Ruiz[9].

               El párroco D. Juan y esta misiva componen la prueba contundente de la relación entre el municipio mojino y esta familia. De la lectura de la carta, combinada con la esquela, se desprenden en mi opinión provechosos resultados:

1.      La relación de amistad entre D. Juan, párroco, y D. Enrique está fuera de toda duda ya que la carta empieza por “Querido amigo” y termina por “su buen amigo”.

2.      El párroco D. Juan tenía a Dª Rosario, madre de Enrique y Julio, por una excelente cristiana, llegándola a llamar “la santa de ese hogar”. El contexto del escrito parece indicar que el cura era buen conocedor de la familia y del ambiente que la rodeaba.

3.      Al ser D. Juan de la Cruz Herruzo el firmante de la carta, se explica que en la esquela de Dª Rosario indicaran misas en la parroquia de San Francisco y San Eulogio de Córdoba, ya que este sacerdote desempeñó allí el cargo de coadjutor entre 1914 y 1921.[10]

4.      También se explica que aparezca la Parroquia de Alcaracejos pues cuando muere Dª Rosario de Torres (10/11/1926), D. Juan desempeña  allí el cargo de cura ecónomo[11].     

 Entrando en un terreno más hipotético, es llamativo como se califica el sacerdote en la línea
Enrique Romero de Torres

final de su carta: "su ex Coadjutor". Entiendo que la explicación más sencilla es que, dados los escasos doscientos metros que separan la parroquia de San Francisco y San Eulogio de la vivienda familiar de los Romero de Torres en la Plaza del Potro, estos acudieran al culto y a cumplir sus obligaciones religiosas a la cercana iglesia, naciendo en ese contexto la amistad entre don Juan y la ilustre familia. Todo indica que la relación entre la familia y la citada parroquia sería anterior a la llegada de don Juan Herruzo, pues a excepción de Eduardo, hijo mayor que nació en Sevilla, todos fueron bautizados allí y allí tuvieron lugar las honras fúnebres de la mayoría de sus miembros.

***

            En el ámbito de los Romero de Torres y Alcaracejos, podemos comentar algo más: Julio, este singular cordobés casado por cierto con la belmezana Francisca Pellicer López, entra de lleno en el universo femenino, pues aparte de pintar a varias y variadas mujeres morenas, engrandeció a otras con magníficos retratos, como p.e. a Margarita Nelken[12]En este sentido añadimos otra curiosidad: Desde El Viso de los Pedroches, el Sur, Diario de la tarde[13], informó de un accidente de coche que tuvo “la Nelken” entre Alcaracejos y El Viso, cuando regresaba de Extremadura[14]. Por sus matices y cantidad de detalles, transcribimos la noticia tal cual:

 Margarita Nelken sufre un accidente automovilista 

               En la madrugada de hoy ha tenido lugar en la carretera de Córdoba, entre Alcaracejos y El Viso, un lamentable accidente automovilístico del que ha sido víctima la compañera diputado Margarita Nelken que se dirigía a Madrid de regreso de sus propagandas por Badajoz.                                       Sentimos grandemente el percance que ha podido tener fatales consecuencias, toda vez que el coche, debido a un falso viraje salió por un terraplén de gran altura quedando destrozado.  Al tener noticia de lo ocurrido por individuos que venían de Córdoba a está con un camión y  a pesar de la hora tan intempestiva, sin demora alguna se dispuso por el alcalde y demás compañeros de la Agrupación Socialista, que saliera un coche para el lugar del suceso, habiendo sido ya recogidos los

Margarita Nelken (Julio Romero de Torres)
accidentados por otro coche de Alcaracejos que los condujo a esta. Inmediatamente fue avisado el médico don Francisco Mora, el cual con la ayuda del practicante titular don Francisco Moreno y en el domicilio de este último, fueron curados de primera intención, pues según informe del señor Mora la camarada Nelken sufre la fractura del húmero derecho por su tercio medio, el cual le ha sido convenientemente vendado hasta su llegada a Madrid; también sufre magullamiento general y contusión en el ojo izquierdo, estas últimas sin importancia. El camarada que la acompañaba sufre una pequeña erosión de poca importancia. Lamentamos el percance sufrido por la camarada Nelken a la que deseamos completo restablecimiento. El Corresponsal.

 [1] Cordopolis 12/11/2020.

[2]La Voz, diario gráfico de información, del 9 de noviembre de 1928.

[3] Rafael Romero Barros (Moguer 1832 – Córdoba 1895) Típico humanista del s XIX, tuvo una formación bastante completa, variada y sólida ayudado por buenos profesores. También estudió técnica de pintura con el paisajista Manuel Barrón y Carrillo y en la Academia de Bellas Artes de Sevilla. Para aprender copió artistas barrocos y contemporáneos. En 1862, con treinta años, fue nombrado conservador del Museo Provincial de Pinturas de Córdoba, actual Museo de Bellas Artes. A partir de ahí su carrera se dispara restaurando y limpiando obras de muchos autores. Impartió clases de Dibujo y Figura en la Escuela de Bellas Artes de Córdoba (1865) y diseñó el Museo Arqueológico, inspirándose en el nacional de Madrid (1867), del que fue nombrado conservador en 1871. En 1868 había sido nombrado miembro de la Real Academia de San Fernando. Alfonso XII reconoció sus múltiples méritos nombrándolo Pintor Honorario de Cámara. Secretario de la comisión local de monumentos de Córdoba (1870), focalizó su atención en la Mezquita – Catedral y en la Sinagoga, declarados monumentos nacionales en 1882 y 1885, respectivamente.

[4]Casi todos vinculados al arte, la arqueología y la conservación y difusión de nuestro patrimonio ( Fuensanta García de la Torre, Directora del Museo de Bellas Artes desde 1981 al 2012 * El Día de Córdoba 17 de febrero 2016).

[5] Conferencia de Dª Mercedes Valverde Candil el 7/11/ 2019 en la Biblioteca Municipal de Pozoblanco. Dª Mercedes fue directora del Museo de Julio Romero en Córdoba y es una de las mejores especialistas sobre su obra. http://solienses.blogspot.com/2019/11/el-abuelo-de-julio-romero-de-torres-era.html

[6] Mi correspondencia con Losé Luis González Peralbo, docente jubilado, investigador (17/11/2020).

[7] Nació en Obejo en 1884. Ingresó en el Seminario con 16 años y fue ordenado sacerdote en Granada en 1912. Coadjutor en Bujalance y en la parroquia de San Francisco y San Eulogio de Córdoba. Desde 1921 estuvo ligado a la parroquia de San Andrés en Alcaracejos, tomando posesión como párroco el 8 de julio de 1929 (Ver Cronista del Valle de ese día). Muy amante de su profesión. Junto a otras personas más, fue asesinado por milicianos republicanos el 21 de agosto de 1936, en las proximidades de Alcaracejos. Nieto Cumplido, Manuel; Sánchez García, Luis Enrique. La persecución religiosa en Córdoba, 1931-1939, Córdoba, Deán y Cabildo de la Sta. Iglesia Catedral de Córdoba, 1998.

[8] Nace en Córdoba en 1872. Pintor y hombre de letras. Tras la muerte de su padre en 1895 fue elegido conservador del Museo de Bellas Artes. Ejerció como restaurador, conservador y director hasta 1941, año en el que lo nombran director honorario. Miembro de la Real Academia de San Fernando, Real Academia de la Historia, Real Academia de Córdoba y Real Academia de Sevilla. Condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X “El Sabio” (1955). Miembro muy activo de comisiones para la conservación del Patrimonio monumental.

[9] AHPCO (13-05-1930) – Signatura de archivo JRT/C 00063-001-0198.

[10] Nieto Cumplido, Manuel; Sánchez García, Luis Enrique. La persecución religiosa en Córdoba, 1931-1939, Córdoba, Deán y Cabildo de la Sta. Iglesia Catedral de Córdoba, 1998.

[11] Ibidem.

[12] Margarita Nelken fue una mujer realmente excepcional, no solo por sus conocimientos de arte sino también por su calidad humana. https://elpais.com/elpais/2015/07/09/mujeres/1436414400_143641.html

[13] Edición del 6 de enero de 1933.

[14] Aunque nacida en Madrid, en 1931 se presentó a las elecciones generales, por el PSOE, por Badajoz.