viernes, 26 de enero de 2024

José de la Matta (Sevilla 1892-Madrid 1941) - ( I )

 

José de la Matta Ortigosa hacia 1913
(Fotografía Familia Matta)

Desde que escribo sobre Alcaracejos tengo que reconocer que las sorpresas forman parte habitual de mis publicaciones. Nunca pensé que un pueblo tan pequeño tuviera tantas conexiones con personajes de cierta relevancia provincial o nacional. Tampoco es que los personajes se salgan del mapa, pero tienen su punto y su importancia y es bueno ponerlo de manifiesto.

Buscando un no sé qué, navegaba por las páginas del Archivo Municipal de Alcaracejos cuando un nombre hizo saltar mi curiosidad. Le hice caso a mi instinto y descubrí que José de la Matta Ortigosa estuvo muy vinculado con Los Pedroches y de forma, algo especial, con Alcaracejos. No conocía absolutamente nada sobre él, pero deduje que allí había tema. Busqué y busqué y encontré un sobrino en Sevilla, varios resobrinos y abundante información de su relación con Los Pedroches. Juntándolo todo podremos hacernos una idea de lo que fue su vida, vida que yo calificaría de intensa y corta pues murió sin cumplir los cincuenta. Una vez más la historia de Alcaracejos aparece ligada a la de Los Pedroches. Nada nuevo bajo el sol.

Estos son sus datos biográficos facilitados por la familia, concretamente por José Luis de la Matta Rodríguez Caso, sobrino, químico ya jubilado que trabajó en el sector industrial, al que manifestamos nuestro agradecimiento.

Datos biográficos:

               Pepe, familiarmente lo llamaban así, nació en Sevilla el 19 de noviembre de 1892 y falleció el 2 de febrero de 1941, en el Hospital Militar de Vista Alegre, en Carabanchel Bajo, de Madrid.

               En palabras de su familia, era un hombre alto, rubio y con ojos azules, muy simpático y humano. Hoy lo podríamos calificar cariñosamente como un “güaperas”.

               El 10 de Julio de 1910 ingresó en la Academia de Artillería de Segovia.

               El 12 de Septiembre de 1915, 22 años, acabó sus estudios en la Academia de Artillería, siendo de los primeros de su promoción. Según su hermano, Manuel, abogado, siempre le aseguraron que fue el primero.

               El 5 de Mayo de 1919 ascendió a capitán, lo que corrobora su buen número en la Academia.

               El 2 de febrero de 1920 se casó con María de los Santos García. No tuvo hijos.

               El 30 de Septiembre de 1928, está confirmado que termina sus estudios en la Escuela Superior de Guerra con el número uno de su promoción.

 Otros datos:

                Pepe tuvo cuatro hermanos: Manuel, abogado, Eduardo, militar como él, Juan, militar ligado a la jurisprudencia y Luis, tocólogo que se especializó en La Sorbona. Precisamente el sobrino de nuestro personaje que nos ha facilitado fotos e información fidedigna, José Luis, es hijo de Manuel. José Luis se casó con María José, química, farmacéutica y profesora en la hispalense y han sido padres de cuatro hijos.

              Tras cursar estudios en Inglaterra y prepararse para la carrera militar, el tío Pepe empezó a alinearse con el Sevilla F.C., donde destacó rapidamente por sus cualidades atléticas. Fue un gran deportista y junto con su hermano Eduardo fueron socios fundadores y jugadores del Sevilla Fútbol Club. Sin duda su primo hermano Emilio Bezard Ortigosa, (1889-1966), influyó bastante en su afición al balompié. En el libro "Orígenes del fútbol sevillano", Juan Castro, 2012, describe un memorable partido benéfico que el Sevilla ganó al Betis en enero de 1915 gracias a Matta.

               La conexión de José de la Matta con Alcaracejos viene de que fue Delegado Gubernativo de zona en Los Pedroches. Políticamente estuvo muy ligado a la dictadura de Primo de Rivera por lo que simpatizó bastante con el alcalde de Alcaracejos, don Ildefonso Rodríguez Blanco, aunque su oficina estaba en Pozoblanco.

 Conexiones con Alcaracejos y con la comarca

José de la Matta con compañeros de la Escuela Militar, sentado, esquina derecha
(Fotografía gentileza de la Familia Matta).

Tomamos como hilo conductor la cronología de los documentos encontrados. La primera conexión del señor “de la Matta” con la comarca la encontramos en el artículo del investigador José Luis González Peralbo, 2008, titulado “Un incidente con bemoles”, referido a una sanción que el consistorio pozoalbense puso a la banda municipal por saltarse ciertos protocolos en la recepción de la Virgen de Luna. Corría el 24 de febrero de 1924. Cuatro días antes había sido elegido alcalde de Pozoblanco don Pedro Wenceslao Castro Rojas, capitán de la cofradía. Esta coincidencia motivó ese día su sustitución como capitán y como delegado municipal estuvo en el santuario don Hipólito Cabrera, primer teniente de alcalde y prestigioso industrial chocolatero. El flamante alcalde recibiría, institucionalmente, a la comitiva de traída a la entrada de la población, en el Arroyo Hondo. La conducción de Nuestra Señora de Luna a Pozoblanco se inició a las dos de la tarde acompañada de numeroso público y al llegar a las inmediaciones del pueblo la estaban esperando gran cantidad de pozoalbenses, clero y acólitos de ambas parroquias (Santa Catalina y San Sebastián) y la cruz parroquial de Santa Catalina. También acudieron a recibirla don José de la Matta y Ortigosa, capitán de artillería y delegado gubernativo del partido judicial de Pozoblanco; don Pedro Wenceslao Castro Rojas, alcalde de la ciudad y capitán oficial de la cofradía; numerosos componentes del consistorio municipal; y la Banda de Música Municipal. Ya tenemos a nuestro personaje en escena. Dejamos para otra ocasión el incidente de la banda con el Ayuntamiento, pues es ajeno a lo que pretendemos contar aquí.

El siguiente vínculo documental de “de la Matta” es con Alcaracejos.  Está recogido en el acta del pleno municipal del 9 de marzo de 1924. Ante la comunicación/sugerencia del Delegado Gubernativo, el Ayuntamiento acuerda por unanimidad abonarse al servicio que ofrece la empresa Información Telegráfica Comercial[1] desde el primer día del próximo mes de abril.

El 23 de marzo de 1924, domingo, el Ayuntamiento de Alcaracejos celebró dos plenos. En el ordinario, a las diez de la mañana, se acordó autorizar al señor Alcalde para que del capítulo de imprevistos se libre la suma que sea necesaria, para abonar al secretario de la Delegación Gubernativa las dietas que devengue con motivo de la inspección de servicios que actualmente está realizando en este ayuntamiento el señor delegado [D. José de la Matta Ortigosa]. Igualmente se designó al Regidor Síndico don Leocadio Muñoz de la Orden para que, en nombre de la Corporación, acuda el 29 del actual al Ayuntamiento de Pozoblanco, al objeto de acordar lo procedente al presupuesto del funcionamiento de la Delegación Gubernativa en este partido judicial.

La sesión extraordinaria[2]de las nueve de la noche estuvo presidida por don José de la Matta Ortigosa, Delegado Gubernativo de este partido judicial que comenzó diciendo: “Al realizar el primer acto oficial en este pueblo, relacionado con el ejercicio del cargo que me ha sido confiado por el Gobierno de S. M. (q.D.g.), me complazco en saludar a la Corporación Municipal y al noble y hospitalario pueblo de Alcaracejos.

               Dicho esto añadiré algunas palabras para exponer mi misión que es solo de paz, moralidad y justicia, con tolerancia para todo aquello que sea tolerable pero inflexible con lo que no pueda ser objeto de ella. Respetando las ideas políticas de cada cual, deseo terminar con toda la serie de tropelías que todos hemos convenido en designar con el nombre de caciquismo. He de hacer presente que yo no tengo programa porque las circunstancias lo han de marcar y solo es justicia y paz lo que persigo.

Concluida la inspección de los servicios de este municipio, me es grato hacer presente mi felicitación a los hombres que desempeñaron los cargos porque su labor fue clara y sin rodeos y su contabilidad pulcra, pero como algunos de los señores que componen el concejo, por su edad los unos y por sus ocupaciones y actuación especial los otros, me tienen presentada la renuncia de sus cargos seis de los señores concejales. Vengo en admitirla y en nombrar para sustituirlos a los siguientes: Pedro Sánchez Ayala; Manuel Caballero Suárez; José López Ayala; Andrés Rodríguez Moreno, Antonio Sánchez López y Paulino Rodríguez Martín  quienes reemplazarán a Claudio Rísquez Díaz[3]; José Benítez Fernández; Isidoro Rivera Caballero; Antonio Ayala Fernández; Manuel Sánchez Moreno y Salomé Pedrajas Fernández.

Invito ahora a los señores nombrados a ocupar sus puestos y vengo a ratificar en sus cargos al actual alcalde: Ildefonso Rodríguez Blanco; Segundo teniente, Gaspar Caballero Ayala y al Síndico Leocadio Muñoz de la Orden y nombrar para Primer teniente a Pedro Sánchez Ayala a quién entrego el bastón insignia de su cargo; y a Andrés Rodríguez Moreno que también recibe de mis manos las llaves de la caja municipal para Regidor Interventor.

               Finalmente, felicitó a la nueva Corporación y deseo que hagan una labor en bien del pueblo, porque así se labora por el bien de la Región y al laborar por esta, se hace por la Patria, cuyo engrandecimiento todos debemos procurar.

Los concurrentes dieron las gracias al señor delegado y lo felicitaron por su hermosa alocución. Se cerró la sesión con la fijación del orden numérico de los Regidores, según la R.O. de 16 de junio de 1909. De dicho orden tomó nota el señor Secretario.

Aunque las siguientes líneas no tienen relación directa con la persona de José de la Matta, si la tienen con el cargo que desempeñaba en Los Pedroches como Delegado Gubernativo. La oficina que se abrió en Pozoblanco como partido judicial de la zona se tenía que costear con la participación de todos los pueblos afectados por dicha jurisdicción. En el acta del pleno del 27 de abril de 1924 se recoge que el alcalde de Pozoblanco comunicó al Ayuntamiento de Alcaracejos que tenía que aportar la suma de 407’08 pesetas para el mantenimiento comarcal de la citada Delegación. No se especifica el periodo al que corresponde dicha cantidad.

En el invierno de 1924 hubo un incidente de especial mención que merece la pena destacar. Resulta que por esas fechas Industrias Pecuarias de los Pedroches tenía todo preparado para iniciar su primera matanza. Esta compañía se había constituido el 29 de marzo de 1924 gracias al tesón e iniciativa de Moisés Moreno Castro, Elías Cabrera Caballero y algunas decenas más de empresarios de la comarca. Su interés estaba en comercializar los productos derivados de la matanza del cerdo. Con todo preparado, personal, animales, maquinarias, local, aliños etc...  José de la Matta como delegado gubernativo en la zona prohibió que la matanza tuviera lugar porque el veterinario elegido para inspeccionar las carnes no estaba incluido en una lista oficial. La Dictadura de Primo de Rivera era muy estricta en el cumplimiento de las normas. Los responsables no se arredraron y se plantaron en Córdoba capital ante el gobernador civil para solicitar su ayuda. También visitaron a los sindicatos. Por fortuna el gobernador se dio cuenta de la gravedad de la situación y avisó a su comisario de que aquella prohibición tenía que ser revisada. Por fin, la primera matanza, el inicio de las actividades industriales de aquella pionera empresa de los Pedroches tuvo lugar en la fecha prevista gracias al espíritu luchador de sus fundadores.

               Según el Cronista del Valle del 21 de marzo, el 4 de marzo de 1925 visitó Alcaracejos el señor Obispo don Adolfo Pérez Muñoz. A la entrada del pueblo lo esperaban el muy ilustrísimo señor don Constantino Montilla, secretario de visita del Obispado, dignidad de chantre de la Santa Iglesia; el Mayordomo don Bienvenido Morán; del Arcipreste don Antonio Mª Rodríguez y del delegado gubernativo don José de la Matta Ortigosa. En la avenida de Sánchez Guerra –entrada desde Córdoba- esperaban el clero, las autoridades, niños y niñas de las escuelas con preciosas banderitas, las asociaciones y cofradías y numerosa representación de todas las clases sociales. Artísticos arcos adornaban las calles del tránsito con inscripciones: “El pueblo de Alcaracejos a su Prelado”. “¡Viva nuestro Prelado caritativo”. En el templo hubo Te Deum, misa y fervorosa plática del señor obispo. Comulgaron más de 400 personas y se confirmaron más de 600 niños.

“En la escuela de niñas, de la profesora doña Remedios Fernández, dirigió el Sr. Obispo la palabra al juez municipal don Sandalio Caballero como propietario del local. Le rogó que sustituyera el viejo pavimento por otro de losetas que generara menos polvareda. El Sr. Obispo se ofreció a pagar la mitad del costo de dicha obra”.

Al día siguiente, 5 de marzo, el señor Obispo visitó Añora acompañado por su alcalde, Antonio Bejarano Rodríguez y el secretario del Ayuntamiento, Andrés Montero. También estuvo presente José de la Matta, como acredita la imagen. Los actos llevados a cabo por monseñor Adolfo Pérez Muñoz fueron similares a los realizados en Alcaracejos, salvo el nombramiento de hijo adoptivo con el que le honró el Ayuntamiento y la ciudadanía noriega. 

El obispo Adolfo Pérez Muñoz durante su visita a Añora en 1925,  a las puertas de la ermita
de la Virgen de la Peña. A la izquierda, el delegado gubernativo del partido judicial de Pozoblanco,
el capitán de Artillería José de la Matta y Ortigosa. (Foto extraída del libro "Añora y sus fiestas" de
Antonio Merino, 2018)

La presencia pública del señor delegado gubernativo fue constante. Le invitaban a cualquier acto o actividad, fuera lúdico, cultural o político y por las crónicas recogidas parece ser que él acudía gustoso. Así, el Cronista del Valle del 4 de abril de 1925 toma nota de su asistencia a la hermosísima fiesta del árbol celebrada en Pozoblanco el anterior 30 de marzo. La comitiva formada por todas las escuelas, banda municipal y autoridades se dirigió desde el Ayuntamiento al lugar dónde debían de plantarse los árboles. El acto lo abrieron las niñas Concepción García y Felisa Moreno; a continuación habló el culto maestro nacional don Alfredo Repiso Bautista. Los tres pronunciaron bellos discursos sobre los árboles. El señor Arcipreste comparó a los niños con arbolitos que había que cuidar, lo cual debe hacerse con mayor empeño que el que se tuviera con los que ahora se plantaban. Si se castiga con multas a los destructores de árboles, mucho mayor ha de ser el castigo del que con sus desórdenes destroce el alma inocente de los niños. Recordó que Jesús amenazó seriamente a los que escandalicen a los niños. Finalmente hizo uso de la palabra el señor delegado gubernativo don José de la Matta, quien dijo cosas bellísimas en favor de los árboles y de los niños. Emocionado, quiso dar las gracias a Pozoblanco por el pergamino que el pueblo le había dedicado el día de San José, día de su santo. Agradecido por esa muestra de afecto, ahora él conmovió a sus oyentes con sinceras manifestaciones de gratitud y cariño hacia Pozoblanco. Una salva de aplausos premió su elocuente discurso. El señor Arcipreste bendijo los árboles con las preces del ritual e inmediatamente los niños procedieron a plantarlos. Cuando hubieron terminado se les distribuyó una rica merienda que recibieron con la algazara y alegría propia de sus años. El señor Alcalde don Antonio Herrero Martos, de su bolsillo, obsequió espléndidamente a las autoridades y maestros en el salón de sesiones del Ayuntamiento.

Curiosidad: Broche de la fiesta.

Se repartieron 990 meriendas de las mil que había preparadas. Teniendo conocimiento el señor Arcipreste de que a la fiesta habían concurrido un centenar de niños más, que si bien no pertenecían a escuela alguna iban en la creencia de que les alcanzaría el obsequio, se lo hizo conocer al señor Delegado, el cual dando una prueba fehaciente de amor hacia los niños, en consonancia con sus anteriores palabras, dispuso dar a cada uno de ellos una merienda análoga costeada de su propio dinero, rogando al señor Arcipreste se tomase la molestia de hacer una lista de los concurrentes. La referida merienda será dada en la sacristía de la Parroquia de Santa Catalina tan pronto el señor Delegado regrese del obligado viaje que tiene que realizar por razones de su cargo.

El 9 de mayo de 1925 el Cronista del Valle da cuenta de una reunión de alta política celebrada en Pozoblanco el pasado día 5 en el Círculo de la Unión Patriótica[4]. La reunión estuvo presidida por José de la Matta Ortigosa, Delegado Gubernativo, y el comité político de este partido de la ciudad de Pozoblanco. Con Pozoblanco son diez los pueblos de la zona representados Por Alcaracejos asistieron Ildefonso Rodríguez y Pedro Sánchez Ayala.

El señor Delegado expuso que, como ya constaba, el objeto de esta sesión era proceder a elegir los cuatro señores que habrán de ser representantes del partido en la capital y éstos a su vez nombrarán en su día, con todos los demás, al comité que representará a la provincia. Escrutada la votación secreta resultaron elegidos don Antonio Herrero Martos, de Pozoblanco; don José Sánchez Moreno, de Villanueva de Córdoba; don Antonio Herrero Portal de Dos Torres y don José Montero Tirado por Torrecampo. En nombre propio y en el de sus compañeros dieron las gracias el señor Montero y don Antonio Herrero Martos. El acto terminó con la lectura y clara explicación de un manifiesto de la Unión Patriótica por parte del señor Delegado Gubernativo, don José de la Matta Ortigosa.

La reunión culminó con un almuerzo en el Hotel Balneario de Santa Elisa[5] en Villaharta a donde se trasladaron todos los asistentes en cinco autos, recibiendo toda clase de atenciones y cumplimientos por parte de su director. La mesa estaba adornada con flores y cintas de los colores nacionales. La crónica termina con un empalagoso lenguaje lleno de halagos, elogios y rendibúes hacia todos los comités locales y a sus acciones en pro del Valle de los Pedroches y para mayor gloria de la patria. 

Publicada en el períodico "El Día de Córdoba" 21/11/2020
Continuará.

 



[1] La Real Orden de 6 de Diciembre de 1919 autorizó al Cuerpo de Telégrafos a constituirse en Sociedad benéfica encargada del servicio de información telegráfica-comercial. Por real orden publicada en la Gaceta de Madrid, núm 22, de 22 de enero de 1924 se modifican algunas bases por la que la citada Asociación habrá de regirse (pág 366).

[2] En la Sala Capitular se reunieron el señor Alcalde, don Ildefonso Rodríguez Blanco y los concejales: Claudio Rísquez Díaz; Gaspar Caballero Ayala; Leocadio Muñoz de la Orden; José Benítez Fernández; Isidoro Rivera Caballero; Miguel Caballero Mansilla; Manuel Sánchez Moreno; Salomé Pedrajas Fernández; Antonio Ayala Fernández.

[3] Bisabuelo del editor de este blog. Padre de su abuela Teresa Rísquez Puerto.

[4] Unión Patriótica fue un partido político fundado por el dictador Miguel Primo de Rivera el 14 de abril de 1924, como sustituto de todos los partidos políticos. Fue una organización muy personalista, ligada al ensalzamiento y protección de su líder. Instaurado desde el poder “se esforzó en movilizar a los sectores más tradicionales de la pequeña burguesía y el campesinado”. Hizo uso amplio de la propaganda potenciando manifestaciones constantes de lealtad, apoyo al partido y culto al líder, Primo de Rivera. Anticipó elementos que iban a caracterizar a la extrema derecha española de los años de la Segunda República, como el rechazo al liberalismo y a la democracia. En enero de 1930 dimite Primo de Rivera; fallece en marzo en París. Desaparecido el líder, ese mismo año, Unión Patriótica se disolvió como partido.

martes, 19 de diciembre de 2023

Testamento de don Lorenzo de las Infantas

 

Fragmento del testamento de don Lorenzo de las Infantas (ACCC)

               Fue el 25 de abril de 1522, justo 452 años antes de la Revolución de los Claveles en Portugal[1], cuando otorgó testamento[2] en Córdoba ciudad el señor don Lorenzo de las Infantas, 24 de Córdoba e hijo del noble caballero Alonso Ruiz de las Infantas y de la noble dama Doña Aldonza [Fernández] de Córdoba, los cuales eran vecinos de la collación de Santo Domingo. En dicho documento se manda enterrar en la Capilla Mayor de San Francisco de Córdoba, en la sepultura que allí poseían sus antepasados por su mecenazgo. El testamento lo otorga ante el escribano Alonso de Córdoba[3].

               Don Lorenzo, Señor de Campiñuela[4], declara que se casó con la Señora Doña Leonor de Córdoba que recibió de dote 160θ maravedíes, y que ambos compraron el olivar que se dice de Gómez Carrillo, cerca de Córdoba; igual dote dieron a Diego Gutiérrez de los Ríos, su yerno, casado con Doña Aldonza de las Infantas, su hija, ambos ya difuntos a fecha del testamento = Manda que dicha Doña Leonor, su esposa, sea usufructuaria durante su vida de las Casas de su Morada en Santo Domingo, del Cortijo de la Campiñuela y de la herencia de Rabanales y que Alonso Ruiz de las Infantas, su hijo mayor, y los demás hijos e hijas lo tengan a bien; manda pagar maravedíes a el Jurado Moreno, primer Jurado que fue del lugar de los Alcaracejos, lugar de Córdoba; hace mención de la Señora Doña Elvira, curadora que fue de Fernando de las Infantas[5], ¿sobrino? del otorgante, a cuyo favor había hecho una obligación de maravedíes que procedía de la parte de las Azeñas que heredó la susodicha de su Señora Doña Aldonza de Córdoba; …

               El testamento continúa y damos fe de que no hay ninguna relación más con Alcaracejos. A la vista de lo expuesto, lo único que podemos destacar de este documento es que en 1522 Alcaracejos existía y que era conocido como “el lugar de los Alcaracejos”. Sabemos que el tal Don Lorenzo mandó pagar maravedíes al primer jurado de los Alcaracejos, pero aquí no consta la cantidad.

               Si alguien está interesado en el personaje don Lorenzo de las Infantas y en su herencia, también puede acudir al Archivo de Protocolos – Oficio 37 – tomo 3º, fol. 232 a 240, de Córdoba. Puesto en contacto con Mª del Mar Ibáñez, técnica con destino en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba (AHPCO), y gracias a la desinteresada colaboración de Pilar Hernández Iñigo, investigadora y paleógrafa, hemos podido acceder a una versión más detallada[6] del testamento de don Lorenzo de las Infantas. El documento tiene diecisiete páginas y en el folio numerado con el número 235, en el penúltimo párrafo, Pilar ha transcrito lo siguiente: “Y digo que, por cuanto yo soy a cargo, al jurado Moreno, primer jurado que fue en el lugar de los Alcaracejos, lugar de Córdoba, de cuantía de 14.000 maravedís de cierto caso, por ende mando que de mis bienes entreguen a los herederos de dicho jurado Moreno los dichos 14.000 maravedís que le soy a cargo”.

Parte del testamento de don Lorenzo de las Infantas (AHPCO)

               Aparte de confirmar datos ya sabidos, de aquí se puede deducir que el tal jurado Moreno había muerto ya en 1522 y que la herencia no era despreciable: 14.000 maravedís era una considerable suma. Siguen como incógnitas las razones de esa decisión, quiénes serían los herederos del jurado Moreno y si tenían alguna relación con Alcaracejos. También queda por descifrar el periodo en el que Moreno actuó de jurado de la villa. 

    En cualquier caso, podemos afirmar con total certeza, que Alcaracejos en 1522 ya tenía un recorrido en la provincia. Recordar que en 1272 ya aparece en documentos de la Biblioteca de la Catedral de Córdoba.

Nota: Particularmente quiero agradecer la colaboración de Lourdes Pérez Regalado por proporcionarme la identificación del documento en el Archivo del Cabildo de la Catedral de Córdoba y la de Alberto y Lola, trabajadores de dicha entidad, por estar siempre dispuestos a facilitar mi labor.



[1] 25 de abril de 1974.

[2] Archivo del Cabildo de la Catedral de Córdoba (ACCC), Colección Vázquez Venegas nº 035 -23 – 2º Cuaderno de la Casa de Infantas de Córdoba, ff 431-441.

[3] Este escribano figura en la obra “El Archivo de Protocolos de Córdoba: Notas, índices y documentos” cuyo autor es Vicente Flórez de Quiñones y Tomé, notario y archivero de Córdoba. Alonso de Córdoba aparece en el Oficio nº29 con el nº 672, pág 767. Consta como escribano en un volumen de 1528.

[4] La Campiñuela Baja es hoy (2023) una zona comprendida entre el Barrio Naranjo y Rabanales, sede de la Universidad de Córdoba. Desconocemos si la referida Campiñuela coincide con este terreno.

[5] Nada que ver con otro Fernando de las Infantas nacido hacia 1534, músico y teólogo cordobés.

[6] AHPCO_P9013 _ 0468 a 0484.

martes, 5 de diciembre de 2023

Patrimonio perdido en Alcaracejos

 

Portada parroquia de San Andrés. Alcaracejos, 1952

Ha sido la reciente, sabrosa y significativa, publicación de Antonio Merino, editor del blog Solienses, titulada Patrimonio Perdido de Los Pedroches la que me ha animado a publicar esta entrada. He de decir que se lo agradezco, pues ha sido un genuino empujón en pro del patrimonio de todos. La verdad es que llevo años recopilando información sobre la iglesia parroquial de San Andrés de Alcaracejos, bombardeada y destruida en la Guerra Civil. Dicho templo, de estilo gótico-mudéjar, fue construido a finales del siglo XV o principios del XVI.

               En diferentes bibliografías podemos encontrar que del mismo solo se conserva, bastante bien, la portada, en el interior del actual templo; una preciosa campanita de 1569 y hay algunas dudas de que la pila bautismal, que hoy se sigue usando, proceda de aquella primitiva iglesia. Hay restos de columna, en un rincón sur, en el exterior del actual edificio parroquial, y varias piezas talladas en un patio interior de la ruinosa casa-vivienda parroquial, pegada en su lateral sur a la nueva iglesia, que se inauguró el 24 de febrero de 1966 ocupando el mismo solar que la antigua. También, en la Biblioteca Municipal, hay una piedra que pudiera proceder del destruido templo.

               Los abundantes restos sobrantes de la atacada iglesia, la mayoría de piedra de granito, se utilizaron en construir refugios[1] durante la guerra, después de ser bombardeada. Otra importante parte, según testimonio oral de José Caballero González, ex-alcalde, sirvió de material de relleno para formar la base de la actual iglesia y otra parte, no menor, la podemos ver en el zócalo exterior, de 80 – 90 centímetros, que perimetra nuestro presente templo. Creo que podemos afirmar que los materiales que sirvieron para construir la parroquia en los siglos XV-XVI duermen bajo nuestros pies cuando asistimos a alguna función religiosa. Observando el zócalo de granito se distingue con claridad cuando se trata de una “cara de las viejas piedras”, trabajada por la erosión, y cuando tenemos a la vista una cara algo más gris, más nueva, consecuencia de la fractura de sillares, partes que se encajaron en esa especie de pequeña muralla circundante que luego se rellenó. Mi impresión es que en  1966 se hizo una especie de pared, como una cerca vacía. Hecho el recipiente, allí se depositaron todos los materiales que la deconstrucción generó, con el consiguiente ahorro de transporte y material para la empresa constructora. Es fácil observar que la iglesia está construida sobre una plataforma elevada. Se construye por encima de la cota de la calle, por ello necesitamos subir tres escalones y luego un cuarto, más pequeño, para entrar en el templo. Aprovechar materiales de anteriores edificios o civilizaciones ha sido y es una constante histórica en todo el mundo. Alcaracejos no iba a ser una excepción.

               Todo lo anterior resulta de interés, pero no es por ahí por donde quería encaminar estas líneas. El desencadenante del presente texto ha sido la foto que lo encabeza y que podemos calificar de excelente. Dicha foto aparece fragmentada –digitalmente- en la portada del libro de Antonio Merino, citado al principio, y entera en la página 49 del mismo. La foto pertenece al Archivo de la Diputación Provincial de Córdoba. Fondo Rafael Bernier Soldevilla. ADCO. RBS-C2-75.

               En ella podemos apreciar la portada del antiguo edificio parroquial de Alcaracejos en su ubicación original. Se observa la enorme anchura del muro –en esa oquedad, en mi niñez, yo he visto un carro guardado para protegerlo de las inclemencias del tiempo – y se aprecia la presencia de tres personas. La señora que aparece a la izquierda, con singular vestimenta llamativa para ahora, la desconozco. De los dos clérigos situados debajo del arco puedo afirmar, con bastante seguridad, que se trata del señor Obispo Fray Albino[2] y de don Francisco Vigara[3], párroco de Villanueva del Duque durante décadas.

               En mis archivos guardo la siguiente foto, casi idéntica a la primera y supongo que del mismo día, pero con mayor perspectiva, la cual nos permite apreciar la fachada de la antigua parroquia casi por completo. Esta nueva fotografía pertenece también a la colección que Rafael Bernier cedió a la Excma. Diputación Provincial de Córdoba. La imagen demuestra que perdimos mucho con el bombardeo que la aviación nacional –casi seguro- hizo sobre este digno edificio. Sin duda el de mayor valor histórico del municipio de todos los tiempos.

Fachada parroquia de San Andrés. Alcaracejos, 1952

               Y por fin llegamos a esta tercera foto que es la que creo que completa un magnífico trio, pues pone de relieve la relación de autoridades locales con la Iglesia destruida. Imagen más que histórica que recoge, a mi entender, momentos anteriores o posteriores a las dos fotos ya vistas y comentadas, aunque eso no lo podemos afirmar. Desde luego, las ropas de los dos clérigos coinciden y en particular, las prendas que cubren sus cabezas.

Visita de Fray Albino, obispo, a las ruinas de la Parroquia de
San Andrés. Alcaracejos, 1952.

               En mi opinión la figura central de la foto es Fray Albino, con su típica ropa, gafas y singular sombrero de obispo. Hemos comparado la foto con otras de este señor y las coincidencias y parecido son totales. No podemos despreciar a los acompañantes locales, testigos más que significativos de la instantánea.

               La foto puede corresponder a 1952 y el lugar son los restos de la Iglesia bombardeada en Alcaracejos durante la Guerra Civil. Creo que 1938 fue la fecha de aquella bárvara destrucción, pero esa es otra historia. Fijado el lugar, la fecha de la foto la deduzco del libro de Francisco Vigara[4], sacerdote hoy jubilado que ejerció su labor pastoral, principalmente, en Villanueva del Duque. En 2016 don Francisco publicó el título Misterios de la ermita de la Virgen de Guía. En su capítulo seis, afirma que en 1952 Fray Albino fue a visitar a don Antonio Fernández[5], cura párroco de Alcaracejos, que estaba enfermo. Vigara lo cuenta así: “Al ir a coger mi bicicleta, un coche se detuvo junto a mí; no me di cuenta de que era el Sr Obispo. Me sorprendió. Le saludé y me dijo que venía a  visitar a don Antonio, pues se había enterado de su enfermedad; le comenté que venía de verle en ese momento y que no lo veía mejorar, más bien empeorar, según el médico no respondía al tratamiento; me pidió que le acompañara”.

               Volviendo a la foto e identificando personas puedo decir que en efecto Francisco Vigara es el sacerdote que está a la derecha del señor Obispo, vista la foto de frente, con mascota y gafas. A la derecha de don Francisco Vigara hay un señor corpulento con sombrero y cigarro en la mano. Se trata de don Francisco Gómez Ayala, abogado, autoridad local mojina en aquella época, influyente personaje por sus contactos políticos, propietario de un considerable capital y concejal del Ayuntamiento. La persona con gabardina clara, casi de espaldas y con una incipiente calva puede ser Pedro Sánchez López, casado con Ana Rodríguez Rísquez[6] y también concejal en el Ayuntamiento en esos años. El perfil de su cara me lo recuerda bien. Detrás de Pedro Sánchez, por las entradas del pelo y el perfil vislumbrado pudiera ser Arturo Arrabal Hernández, también concejal. Aunque se aprecia con dificultad, por la silueta que se muestra en la foto, la última persona, más pegada a la derecha, y la sociología de la época, podría ser Daniel Sepúlveda, persona emparentada con mi familia. El guardia civil del fondo se parece bastante a “Sánchez”, guardia muy conocido en el pueblo en esas fechas. Tapado y casi de espaldas está un sacerdote bastante alto, con su bonete. Se trata de don Jesús Moreno Roda[7] [8], un cura joven en el pueblo que sustituía/ayudaba en sus labores a don Antonio Fernández, párroco titular, por estar enfermo. Aparece otro guardia civil que bien pudiera ser el brigada que estuviera destinado en el cuartel en esas fechas. Por último, la persona con amplia frente, bigotillo y chaqueteado es don Enrique Fernández Velasco, facultativo de las minas de Cantos Blancos, explotada por el Banco de Bilbao.

               El alcalde tendría que estar por ahí. Es casi imposible que faltara a una visita del señor obispo. Intuyo que está tapado por completo, o bien no pudo asistir, aunque a la derecha de don Francisco Gómez hay una mascota. Desde el 18 de octubre de 1951[9] el alcalde era don Germán Santos Caballero que solía usar mascota en esas fechas, pero por la inclinación de la misma y por su posición – algo retrasada respecto de don Francisco “ el abogado” - pienso que podría tratarse de don José Blas Fernández (cariñosamente, Pepe Plin) que también ocupaba una concejalía.

               Otra posibilidad es que el señor tapado de la mascota pudiera ser el alcalde Germán Santos pues su mano levantada, su dedo índice señalando y la aparente actitud de escucha de los que le rodean pudiera indicar que está intentando explicar alguna cosa.

               El lugar es claro: el interior del templo derruido. Debajo del arco se ve el perfil de la casa que años después sería propiedad y domicilio de Antonio Rubio Ruiz y Elvira Rodríguez que estaba, está, justamente en frente de la Iglesia, aunque hace tiempo que dicha casa dejó de pertenecer a esta familia.

               Desconozco el motivo de porqué visitaron la iglesia derruida. Posiblemente fue su reconstrucción. Lo que si resulta evidente es que las autoridades locales se volcaron. La presencia de don Enrique, directivo de minas, en ese lugar podría indicar que los propietarios de la mina de Cantos Blancos estarían pensando en hacer algo significativo en el solar o con los materiales derruidos: ¿limpiar? ¿reconstruir? ¿aprovechar?...Lo desconozco.

               En todo caso, esta es la historia de unas fotos que se mueven entre patrimonio perdido, personas desaparecidas y aportaciones de una memoria que no olvidé del todo y que internet me ayudó a recuperar. Para que no se olviden hechos y circunstancias de nuestro pueblo he escrito estas líneas y he mostrado estas fotos. Gracias a Antonio Merino porque desde el 2012 está poniendo en valor el patrimonio perdido de Los Pedroches. Su libro es un toque de atención a todos. Gracias por encender la mecha… Estoy seguro que en Los Pedroches hay mucha gente que tiene cosas por contar y fotos por enseñar.

Nota: mis mejores deseos para el proyecto de recuperar patrimonio, de conservarlo, de aumentarlo y de disfrutarlo. Espero y deseo que el libro de Antonio establezca un antes y un después. Particulares y  Corporaciones Locales tienen mucho que decir.



[1] ABC, 27 de marzo de 1939.

[2] Albino González Menéndez-Reigada (1881 -1958). Obispo de San Cristóbal de la Laguna (Tenerife) desde 1925 a 1946. Obispo de Córdoba desde 1946 a 1958.

[3] Francisco Vigara (Castuera ,1926). En febrero del 2021 cumplió 95 años y ostentaba los cargos de párroco emérito de la Parroquia de San Mateo de Villanueva del Duque y Rector del Santuario de la Virgen de Guía. Ordenado sacerdote el 17 de junio de 1951 por fray Albino.

[4] “Misterios de la Ermita de la Virgen de Guía”, Francisco Vigara, 2016, Cap 6, pag 38.

[5] Murió el 3 de julio de 1953. Está enterrado en el cementerio de Alcaracejos y su lápida se conserva bastante bien, en la que puede leerse su texto perfectamente.

[6] Ana Rodríguez Rísquez, prima hermana de mi padre Claudio Muriel Rísquez. Sus madres Encarna y Teresa, respectivamente, eran hermanas.

[7] La referencia para identificar a este señor la he cogido del libro / revista “La Hermandad de la Virgen de Guía”, editada en diciembre de 2012 por esta hermandad y coordinada por Paulino de la Cruz Rodríguez – página 42. Hay una excelente foto en la esquina inferior izquierda.

[8] Montserrat Suárez hija de Eufrasio Suarez Roda y Manuela me dice el 10 de julio de 2019 que este cura era primo hermano de Eufrasio, su padre, ya que sus madres eran hermanas y que como Eufrasio, su padre, se quedó sin padres muy joven, lo cuidó la madre de Jesús que se llamaba Felisa.

[9] Según el libro de actas del ayuntamiento de Alcaracejos el 18 de octubre de 1951, D. Francisco Gómez Ayala como primer teniente de Alcalde, dio cuenta a la Corporación Municipal de la comunicación nº 2205 del negociado primero, recibida el día anterior procedente del Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia, por la cual, en uso de las atribuciones que la legislación le permitía nombró Alcalde – Presidente a D. Germán Santos Caballero, para el que enviaba la correspondiente credencial. Cesa por tanto como Alcalde D. Florián Rísquez Puerto, que sigue como concejal y toma posesión el Sr. Santos Caballero que pasa a ocupar la Presidencia. Los concejales que asisten a este acto son: Francisco Gómez Ayala, Rafael Muriel Rísquez, Florián Rísquez, Antonio Rubio, Francisco Jurado, Pedro Sánchez López, José Blas Fernández y Arturo Arrabal.

 Añadido el 13 de diciembre de 2023

    Revisando documentos sobre este templo creo oportuno añadir los siguientes:

- Cerro García, Alejandro M.: Aproximación a la desaparecida iglesia de San Andrés de Alcaracejos. Recuperación digital de su portada principal. Universidad de Córdoba, diciembre de 2019. Este trabajo se presentó como fin del Máster "Representación y Diseño en Ingeniería y Arquitectura".

- Puerto Fernández, Mª Isabel: Sobre la antigua iglesia de San Andrés de Alcaracejos y su retablo. Ayuntamiento de Alcaracejos. Cuadernos Mojinos nº2. ISSN 2952-1718. Julio, 2023.

martes, 14 de noviembre de 2023

Sierra Boyera, La Colada, Puente Nuevo: Suma y sigue

 

El protagonismo de las garrafas

Sierra Boyera, La Colada, Puente Nuevo.- El agua en Los Pedroches: Suma y sigue

 

               El punto de partida de esta entrada es lo publicado por Solienses el pasado 12 de noviembre. Dice así:

 

“El Gobierno de la nación afirma que la zona norte de la provincia de Córdoba dispone de "un abastecimiento [de agua] con una garantía de atención a la demanda muy superior a la media de abastecimientos de las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir". En la respuesta escrita a una pregunta del diputado de SUMAR por Córdoba Enrique Santiago, el Gobierno considera que no resulta necesaria la interconexión Puente Nuevo-Sierra Boyera porque "la conexión con el embalse de La Colada es suficiente para dotar de garantía de recursos a este abastecimiento", ya que "un abastecimiento con demanda de 7,5 hm3 ya dispone de más de 72,5 hm3 de agua regulada por los embalses de Sierra Boyera y La Colada que tienen una capacidad de 97 hm3".

 

Según la respuesta del Gobierno, la zona norte de Córdoba dispone para atender su demanda de dos fuentes de agua superficial regulada como son las presas de Sierra Boyera y la presa de La Colada. La primera tiene una capacidad de 39,5 hm3 y una aportación media anual (agua que entra en el embalse de media en un año) de 40,45 hm3. La Colada, por su parte, tiene una capacidad de 57,7 hm3 y garantiza con una probabilidad superior al 99% un volumen anual de 14 hm3 de agua, siendo su aportación media anual de agua de 32 hm3. Por tanto, para el abastecimiento de agua a Los Pedroches y el Guadiato se dispone, según la respuesta del Gobierno, de dos presas con capacidad total de almacenamiento de 97,2 hm3 y una aportación media anual de 72,5 hm3 para una demanda de consumo de tan solo 7,5 hm3. "Con estas cifras –concluye la respuesta- se puede decir que es un abastecimiento con una garantía de atención a la demanda muy superior a la media de abastecimientos de las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir. Por ello, técnicamente no se considera en ningún caso necesario adscribir los recursos de otra presa, la de Puente Nuevo, la cual pertenece al sistema de explotación de Regulación General y que está declarado como sistema de explotación deficitario, y en el cual los abastecimientos que dependen del mismo disponen de menor garantía que el abastecimiento de la Zona Norte de Córdoba".[1]

                Para no interpretar lo divulgado, lo he reproducido literalmente. A mi juicio, la información facilitada por el Gobierno [de la nación] es algo críptica e incompleta. Considero que necesita algunos matices y comentarios.

 1.      Al parecer tenemos una garantía de atención a la demanda muy superior a la media de abastecimientos de las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir. En mi opinión, debe ser una extraña garantía, pues desde hace meses –abril 2023- ni Sierra Boyera ni La Colada garantizan ese suministro de agua potable. Digamos que sería necesario revisar la “garantía” mencionada pues, simple y evidentemente, no garantiza.

2.      No se entiende bien el significado de estas líneas : “un abastecimiento con demanda de 7,5 Hm3 ya dispone de más de 72,5 Hm3 de agua regulada por los embalses de Sierra Boyera y La Colada que tienen una capacidad de 97 Hm3". Después de varias lecturas, creo haber entendido el significado de esas líneas. Me explicaré. Por “demanda” –palabra crucial en la respuesta del Gobierno Central- se entiende según Google “el volumen de agua, en cantidad y calidad, que los usuarios están dispuestos a adquirir para satisfacer un determinado objetivo de producción o consumo”. Otro concepto clave es la aportación media anual, agua regulada que suman los dos pantanos –Sierra Boyera y La Colada- que en este caso dicen ser 72’5 hectómetros cúbicos.

3.      Cierta la capacidad total de los dos embalses: 97 Hm3. Los 7’5 hectómetros cúbicos de demanda entiendo que son al día. Por cierto que a mí me salen 10’6 y no 7’5 (133 litros por habitante y día por 80.000 habitantes que suman entre el Valle del Guadiato y Los Pedroches, dan ese número). En cualquier caso, para cubrir los 7’5 ( o 10’5) en teoría habría 72’5 hectómetros cúbicos, cantidad más que suficiente …. Pero…. Pero….

4.      La realidad es muy diferente a la respuesta que el Gobierno da, ya que al día de hoy el pantano de Sierra Boyera está vacío y el agua de la Colada no se puede beber. De ahí la necesidad de los camiones cisterna en todos los “pueblos del Norte”. Esta aclaración –esencial y básica– no la explicita el Gobierno Central a Enrique Santiago, diputado de SUMAR.

 Mis conclusiones atienden a varios aspectos: 

a)      Basta ya el echarse culpas unos a otros y de querer cargar “el mochuelo del agua” a los adversarios políticos. Es improcedente y no ayuda nada. Recuerda a peleas de colegiales inmaduros. No es cuestión de culpas sino de asumir tus propias responsabilidades.

b)      La realidad es testaruda y nos dice que la estructura Sierra Boyera + La Colada no garantiza agua potable al conjunto Guadiato + Los Pedroches. Ciertamente será la sequía (cambio climático), pero también la falta de planificación, preocupación y sensibilidad de todos los gobiernos que han pasado por la Diputación Provincial de Córdoba y por la Junta de Andalucía en los últimos quince años.

 Solución: Entiendo que la propuesta más razonable es que las dos administraciones colaboren, en paralelo, para solventar este grave problema que tiene como únicas víctimas a la ciudadanía pedrocheña y guadiatera. La dignidad de la población y el factor tiempo son prioritarios aquí. Creo que lo más rápido –y ante futuras carencias que el cambio climático puede agudizar- es que: 

A)     El Gobierno Central conecte el pantano de Puente Nuevo con Sierra Boyera para solucionar definitivamente esta grave situación. Aquí la Junta de Andalucía ni la Diputación pueden hacer nada por aquello de las competencias. Hace falta un proyecto, presupuestado y con fechas de inicio y terminación. No es tan difícil.

B)     El mismo día y a la misma hora, la Junta de Andalucía, en colaboración con la Diputación, tiene que –previa inspección detallada- empezar a dar ayudas para que todos los agentes contaminadores del Guadarramilla y del Guadamatilla –previos proyectos- puedan depurar sus residuos, bien por medio de fosas estancas, depuradoras, tratamientos químicos etc….pero La Colada no puede ser la gran cloaca de Los Pedroches.

C)     Si a La Colada no llegan residuos nocivos y, al mismo tiempo, se procede a una limpieza de cauce de ríos y fondo del pantano, Los Pedroches y el Valle del Guadiato, podrán volver a beber su agua siempre que la meteorología acuda en nuestro auxilio junto a todos los “santos invocados” y por invocar.

                Creo que los trabajos a realizar en La Colada llevarían bastante más tiempo que conectar Puente Nuevo con Sierra Boyera, pero doctores tiene la iglesia. Que la inactividad de las posibles soluciones responda a estrategias políticas es muy, muy cabreante porque el agua es una necesidad básica. Lo único que le hace falta a la despoblación que sufrimos en la zona son administraciones cicateras o posturas de perfil. ¡Trabajen juntos de una puñetera vez! El agua de Puente Nuevo solo se utilizaría, creo, en caso de extrema necesidad, por ejemplo, algo similar a lo que estamos viviendo.

                Termino con una verdad de Perogrullo. Todos tenemos que trabajar en la solución: Diputación Junta, Gobierno Central, Mancomunidad, Alcaldes, Plataforma por el Agua, Asociaciones de Agricultores y Ganaderos, Cooperativas, etc….Solo recordar que el agua potable no tiene color. Por favor basta ya de intentar dárselo.

 

2023 22 14: Recogida de agua en Pozoblanco. Jardín de las Monjas

Última hora: El Diario Córdoba (*) , en su edición de ayer 14/11/2023, informaba de que la Junta de Andalucía había declarado "obras de interés para la Comunidad Autónoma" a todo el conjunto de actuaciones que deben conducir a la distribución normal de agua potable en los domicilios de la zona norte de Córdoba provincia. Según su hoja de ruta, de la Junta, se va a mejorar la ETAP (Estación de tratamiento de agua potable) de Sierra Boyera. En La Colada se instalarán equipos de ultrasonidos para evitar la proliferación de algas; se van a sustituir los filtros de arena por los de carbón activo y se instalará una planta piloto de ácido hipocloroso para garantizar la calidad del agua a Los Pedroches y al Alto Guadiato. Todo esto se complementa con la licitación, llevada a cabo esta semana por la Consejería de Agricultura y Agua, de las obras que solucionarán definitivamente la conducción de agua desde la presa de La Colada. Estas obras, sigue informando el periódico, quedarían en papel mojado si no llueve. Según informes técnicos se necesitan unos 300 litros más por metro cuadrado, en la zona de La Colada, para que su agua pueda ser tratada con garantías de potabilidad.
    Al mismo tiempo, desde la Junta y la Diputación reclaman la conexión de los embalses de Puente Nuevo con Sierra Boyera, medida planteada por escrito en Enero del 2022 por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir -organismo que depende del Ejecutivo Central- para garantizar agua potable a la zona norte de la provincia.