martes, 28 de febrero de 2017

( I ) ALCARACEJOS: Huelga 24 de mayo de 1898 ¿Crisis del 98, solidaridad, problemas laborales?

Acción S.A. Minas de Alcaracejos firmada por su Presidente Juan
 Bailey Davies, el Vice-Presidente Pedro P. Gandarias y el Secre-
tario José J. Epalza (Junio, 1898).
El pasado 16 de noviembre de 2016 publiqué una entrada sobre la catástrofe minera ocurrida en Belmez el 17 de marzo de 1898: El pozo Santa Isabel “saltó por los aires” produciendo decenas de muertos y heridos. Allí afirmé que los desórdenes del 24 de mayo del mismo año sucedidos en Alcaracejos fueron debidos, mayormente, a la solidaridad con los accidentados y familias. Advertido por [1]Antonio Mª Cabrera de que las principales razones fueron el ambiente general de crisis del 98[2] y problemas entre mineros y empresas, y tras facilitarme algunas pistas, he ido elaborando a lo largo de estos tres meses una información más completa y detallada para intentar explicar a qué se debió todo aquel jaleo. Hubo manifestaciones, gritos, encontronazos con la Guardia Civil, detenciones, tiros, heridos etc…Realmente fue una tremenda jornada de protesta y todo indica que la tragedia ocurrida en el Pozo Santa Isabel de Belmez el 17 de marzo de 1898 no tuvo nada que ver, como aseguran algunos autores[3]. La razón de aquel tremendo follón se debió, mayormente, a los legítimos deseos de mejora de unos mineros que estaban siendo explotados en sus trabajos por los grandes capitales de la época. Los mineros exigieron algo más de dignidad, mejores condiciones, algo más de sueldo para ellos y sus familias y todos y todas se lanzaron a la calle para pedirlo. A todo esto se sumó el ambiente general de crisis y desánimo que vivió el pais en esa época.
La justificación que he elaborado de todo esto es algo larga pero entiendo que debe ser así. Por esta razón he tenido que dividir mis argumentos en tres partes (I), (II) y (III) que irán apareciendo correlativamente.
Como primer punto trataremos de poner de manifiesto que en 1.898 (I) Alcaracejos tenía una enorme relación con las minas y actividades satélites. El pueblo y una buena parte de sus habitantes dependían directamente de fuertes capitales y poderosos propietarios / concesionarios. Para llegar a esa conclusión nos basamos en los siguientes puntos:
  • 1.      En 1.892 Cabronero y Romero[4] publica la “Guía de Córdoba y su provincia”. Aparte de otros muchos datos sobre el pueblo [Alcaracejos], habla con claridad de la explotación de minas de sulfuro de plomo. Además conocemos nombres y apellidos de cinco carpinteros y de seis herreros, profesiones muy relacionadas con el sector minero.
  • 2.      El 6 de marzo de 1.898[5] LA ÉPOCA, publicó un escrito / noticia para dar cuenta de que en la provincia de Córdoba se había formado una Asociación local de mineros para defenderse del monopolio de la venta de explosivos. Dicho monopolio estaba causando grandes estragos en las empresas mineras de la provincia. En el escrito aparecen firmando dos personas ligadas a Alcaracejos: Arturo Taylor, director de las Compañías mineras «Anglo Vasca» y «La Argentífera», presidente de la Junta minera de la provincia y director también de la Mina Demetrio y A. Carmú, administrador y representante de las minas del «Sindicato de Alcaracejos». La presencia de dos personas ligadas a Alcaracejos vuelve a poner de manifiesto la importancia de sus minas y de los capitales allí invertidos.
  • 3.      El 14 de marzo de 1.898 se constituyó en Madrid La Unión Minera de España, reuniendo a treinta y seis instituciones entre agrupaciones y empresas dedicadas o relacionadas con la minería. Dicha “Unión” recogía a la flor y nata de la minería española. Curiosa y sorprendentemente a este evento se adhieren, con sus firmas, el Sindicato de las Minas del Guadiato y el Sindicato de Alcaracejos, señal inequívoca de la importancia de las minas del Norte de la provincia de Córdoba en esa época. Aclaro que bajo el nombre de Sindicato están las empresas propietarias o concesionarias de las minas.[6]
  • 4.      Los emprendedores vascos apostaron por la Sociedad Anónima << Minas de Alcaracejos>> y esto no fue por amor al arte ni por casualidad. Era porque las minas de Alcaracejos ofrecían garantías para ganar dinero. <<[7]Como ejemplo de la constitución de sociedades mineras  fuera de Vizcaya  y de la participación de grupos diversos, puede citarse el caso de la Sociedad Anónima "Minas de Alcaracejos», constituida el 3 de junio de 1.898, - aunque estamos seguros de que la operación comenzaría a gestarse con bastante anterioridad-. La fundaron los siguientes siete empresarios: Juan Bailey Davies, Pedro P. Gandarias, Guillermo Goitia, Alfonso Etchats, José Lequerica, Pedro Mac Mahón y José J. Epalza. El capital escriturado  era de tres millones de pesetas, de los cuales uno aportaba Juan Bailey
    Davies sin desembolso en metálico, sino con la entrega de minas de su propiedad, que trabajaría la empresa. Los demás aportaban cada uno 333.500 ptas>>.
  • 5.      Algunos datos sobre el complejo Demetrio son significativos. En el blog cuyo enlace anotamos al pie[8], podemos leer que: “En 1892 la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya (SMMP) expidió 20.000 Tm de plomo, llegando a absorber en 1893 a la Compañía Hullera y Metalúrgica de Bélmez (CHMB), su principal proveedora de combustible (carbón). Se inició así una rápida expansión que le llevó en 1894 a fundir los plomos de la Compañía Minera del Horcajo, los de las minas de Demetrio, San Rafael y Terreras, añadiendo en 1896 la producción de la Mina Llerenense”. Por otra parte Rafael Hernando Luna[9]nos explica que “En el referido grupo Demetrio – en 1.895 – trabajan 255 obreros en el interior de la mina; en el exterior, en el taller de preparación mecánica, lo hacen 100 hombres, 25 mujeres, y 25 niños. Un año después, el total de hombres empleados en Demetrio es de 600, y el valor de la producción alcanza las 547.500 ptas. En 1897, el número de obreros asciende a 800, cifra que se incrementa hasta llegar a 1.000 en el año 1898”. Sigue diciendo: “El rápido aumento del pueblo obrero habría de incidir muy negativamente en las condiciones de vida de los trabajadores; de todas formas, la mayor parte de éstos residían en las localidades próximas de Alcaracejos y Villanueva del Duque”. Por las estadísticas de la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía sabemos que en 1897 había en el pueblo 1.766 habitantes. A tenor de ese censo y con los datos aportados por Hernando Luna podemos concluir que un elevado porcentaje de la población dependía de las minas. Además existían en el término de Alcaracejos otras explotaciones, tales como “Sur”, “España”, “Tres Naciones” etc….

Seguramente podemos buscar más y más datos – y estoy seguro que los habrá - pero considero que los cinco puntos aportados nos permiten afirmar con rotundidad que Alcaracejos y Villanueva del Duque, juntos con sus respectivos términos, fueron un núcleo minero de considerable importancia en la última década del siglo XIX.



[1] Profesor de I.E.S., en activo, Biología y Geología. Su afición está centrada en la minería del plomo de la Edad Contemporánea en Villanueva del Duque y Alcaracejos, aunque también ha ido recopilando información sobre la minería, en general, de la Comarca de Los Pedroches.
[2]En la opinión pública afectó muy negativamente la pérdida de Cuba y Filipinas, derrota ante Estados Unidos. La Restauración iniciada en 1875 estaba en fase terminal, fase de agotamiento. España estaba aislada internacionalmente. Interesadamente se identificaron los errores de sus gobernantes con el fracaso histórico de un pueblo. Ambiente nacional de decadencia.
[3] José Manuel Sanchis, “La catástrofe en la Mina Santa Isabel – Belmez, 1898”; HASTIAL, 2013 V3: 101-172 y Manuel García Parody (2009): El Germinal del Sur “Conflictos mineros en el Alto Guadiato (1881-1936)” – Págs 66-67.
[4] (1.891) - Cabronero y Romero, Manuel.
[5] LA ÉPOCA, 6 de marzo de 1.898. LA ÉPOCA fue un periódico conservador vespertino, publicado en la ciudad de Madrid entre 1849 y 1936.
[6] Esta información puede ampliarse en el periódico LA ÉPOCA del jueves 24 de marzo de 1.898.
[7] Montero García, Manuel. “Modernización económica y desarrollo empresarial en Vizcaya, 1890-1905”. Ekonomiaz, 1.988; 9-10, págs 225 - 254 -.
[9] Hernando Luna, Rafael; Hernando Fernández, José Luis “Estudios socioeconómicos: La aportación trágica de los trabajadores al desarrollo de la minería en la provincia de Córdoba. Grandes catástrofes mineras (1854-1918)”. (Real Academia de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 1999).

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