sábado, 8 de agosto de 2026

Antonio Leal Márquez: Alcaracejos, 18 de julio 1936

 


La obra completa es “La comarca de Pedroches (Córdoba) al comienzo de la Guerra Civil Española (1936)”, Antonio Leal Márquez, 1985, editado por CEDECO, Madrid.

 Alcaracejos

Era Alcaracejos un pueblo alegre y desenvuelto, donde convergían lo rural y lo minero, donde se vivía bien y con cierta holgura económica media, lo que impedía -en alguna medida- las exaltaciones de clase. Esto no quiere decir que en la primavera de 1936 no se observara el ambiente político “cargado de inquietudes”.

Izquierda y derecha hacían todo lo posible por fomentarse y organizarse. Socialistas y comunistas asumían la dirección frentepopulista local bajo las presidencias de Manuel López Expósito y Espiridión Tena López, respectivamente. El núcleo de la derecha contaba con unos jóvenes falangistas bajo la jefatura del joven Humberto Alcalde García – Arévalo, y la mucho más poblada Acción Popular, a cuyo frente operaba Rafael Alcalde Rodríguez.

Por su parte, el puesto de la Guardia Civil contaba con el cabo y dos parejas de infantería. El estado de guerra se proclamó en la mañana del 19 de julio. A las pocas horas, una cifra algo superior al medio centenar de hombres de la derecha política acudieron al cuartel para ponerse a disposición de la fuerza.

A todo esto, la izquierda no dio señales de vida ostensibles. El mismo día del Alzamiento, siete u ocho del Frente Popular fueron detenidos, si bien a las tres o cuatro horas estaban de nuevo en libertad.

El 22 por la mañana, la Guardia Civil marchó concentrada a Pozoblanco; con ella se trasladaron algunos derechistas. La población continuaba en calma. Los hombres incorporados al Alzamiento procuraban reunirse en casas y en otros centros y, aunque manejaban armas, procuraban exhibirlas lo menos posible. Añadamos, que cada par de días, un grupo de guardias y milicias procedentes de Pozoblanco llegaba a Alcaracejos, recorría las calles y a las pocas horas regresaba al punto de partida. En una de esas rondas, cuando la patrulla pasaba por la calle que ahora llaman Antonio López, la señora Mónica Jurado Rodríguez, que tenía un hijo guardia, Martín Benítez Jurado, cuando intentaba desde dentro abrir la puerta de la casa para ver el paso de las fuerzas, giró la barra tranca del postigo sin presentar su figura. Los guardias, al notar aquel movimiento creyeron que fuera un arma de fuego. Dispararon y cayó muerta en el acto.

             Algunos proletarios de Alcaracejos habían incitado a sus camaradas de Espiel, en el sentido de que les resultaría fácil adueñarse del pueblo. Al fin, el 27, sobre las cinco de la tarde, ocuparon el pueblo sin encontrar la menor resistencia. Acto seguido comenzaron las detenciones de adversarios. Juntaron unos sesenta.

Esperaban los de Espiel que una columna nacionalista, que había salido de Pozoblanco hacia Hinojosa sobre las once de la mañana, regresara a la caída de la tarde. Decidieron atacarla en el lugar más favorable a sus intentos. Con tales miras se parapetaron en unos paredones que había junto a la margen sur de la carretera, a la altura de una ermita y del cementerio municipal, situados ambos en la margen opuesta (aquellos paredones en la actualidad ya no existen por cuanto el expresado recinto se ha convertido en terreno edificable y tiene construcciones). Cuando, de regreso, pasaba el primer camión de la columna, lo tirotearon. El camión se desvió a la izquierda, se paró y contraatacó a base de fuertes descargas. La agresión de los espieleños terminó en un instante, tan rápidamente que los otros camiones que le seguían no tuvieron ocasión de disparar. En aquella corta refriega, nadie murió, ni de los agresores ni de los agredidos. Lo que sí ocurría es que los expedicionarios de Pozoblanco transportaban dos cadáveres: el pozoalbense Rafael Díaz Amor y el belalcazareño Joaquín Rubio Solís, que habían caído en el enfrentamiento con los de Pueblonuevo del Terrible, dentro del casco urbano de Hinojosa.

El eventual contraataque de la columna de Pozoblanco repercutió en tal medida sobre los de Espiel, que abandonaron Alcaracejos sin más ni más. Los detenidos volvieron a sus hogares y las derechas siguieron mandando en la población, sin desórdenes, y sin que ya a estas alturas las fuerzas de Pozoblanco volvieran a visitar Alcaracejos cada dos días. Nada se movió hasta el quince de agosto. Al conocerse la rendición de Pozoblanco, los frentepopulistas recuperaron el poder sin que mediara oposición[1].

Muertes: a manos nacionalistas cabe adjudicar la de la señora Jurado; a las de los revolucionarios, las que figuran en la relación del libro tantas veces citado del Padre S.J. Bernabé Copado.



[1] Me facilitó datos Claudio Muriel Rísquez, de Alcaracejos.

viernes, 7 de agosto de 2026

18 de julio 1936: Inicios de la Guerra Civil en Alcaracejos

 


Para describir el estallido de la Guerra Civil en Alcaracejos vamos a tomar como referencia los cuatro autores que han llegado a mis estanterías. Dada la relativa importancia del pueblo por su tamaño, aunque no por su relevante posición geográfica – estratégica y ser antesala de Pozoblanco, no es frecuente encontrar bibliografía expresa que cuente lo ocurrido en esas fechas. Si algún lector/a tiene constancia de otras obras y autores, agradecería que me las haga llegar. Insisto que, en la medida de lo posible, nos vamos a referir, exclusivamente a julio, agosto y septiembre de 1936 y Alcaracejos.

Antes de publicar lo escrito por los autores, a modo de introducción, expondremos una reseña personal del título en cuestión.

La primera fuente es “Contribución de sangre” del jesuita Bernabé Copado[1], editado por Artes Gráficas Alcalá S.A. -Málaga, 18 de agosto de 1941. La obra documenta la represión ejercida por el bando republicano y recopila los más de seiscientos nombres de personas asesinadas por “las izquierdas” en la Comarca de los Pedroches.

Dicho eso, en la página 37, bajo el título “El Movimiento en Alcaracejos” podemos conocer lo que ocurrió en el pueblo tras el asesinato de Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936 y el golpe militar del 18. Todo a grandes rasgos. La crónica incluye el nombre de los 53 civiles asesinados por “las izquierdas”. En total, casi cinco páginas, 37 a 41.

Con claro enfoque ideológico del bando vencedor, incluye fotos de la época del norte de la provincia de Córdoba. Se enmarca en la historiografía y la censura de la inmediata posguerra para documentar la violencia sufrida por los partidarios del bando nacional.

         No podemos ignorar el año de su publicación, en plena represión franquista y con los cadáveres y odios aún muy calientes. Tampoco que el autor sea cura, jesuita[2].

Un segundo libro, creo que poco famoso y conocido es “La comarca de los Pedroches (Córdoba) al comienzo de la guerra civil española (1936)”, de Antonio Leal Márzuqez, impreso por Gráficas Madueño, 1985, Madrid.

Sobre Alcaracejos apenas podemos encontrar dos páginas (91 y 92), cuyo texto le facilitó mi padre al autor. Hay dos fotos, poco ilustrativas, de los hechos que se narran en el 1936: fachada del ayuntamiento actual y un paisaje, frente al cementerio, en el que se produjo un tiroteo el 27 de julio de 1936.

Aparte de dar algunos nombres -interesante- el texto prácticamente repite lo que ya se sabe. Llegados a las ejecuciones, en zona republicana, nada nuevo: remite a Bernabé Copado.

Conocí las ideas y actitud que mi padre tenía sobre la guerra civil, muy influenciado por mi abuela Teresa. Contó poco y con distancia. La personalidad y criterio de mi abuela -perdonar y olvidar- afectó a toda la familia. Es lo que tiene respetar la memoria y el ejemplo de los antepasados.

Un tercer autor -muy documentado y de izquierdas- es el jarote Francisco Moreno Gómez. Su obra “La guerra Civil en Córdoba (1936-1939)”, publicado en 1985, es consta de 760 páginas. Alcaracejos aparece decenas de veces. La parte que estoy tratando ahora -inicio de la guerra civil- apenas tiene una página: la 329 que se refiere a la recuperación de Pozoblanco por parte de la República y la 342 que recoge el inicio de la rebelión en Alcaracejos. En su favor he de decir que atina con el número de víctimas que los republicanos ocasionaron a la derecha. Creo que este hombre podría haber escrito más, pero Alcaracejos era y es un núcleo pequeño y no significó nunca gran cosa a nivel general.

             El cuarto autor es Germán Santos, alcalde de Alcaracejos entre octubre de1951 y octubre de 1960, en pleno franquismo. Su libro “Mis aventuras en la Guerra Civil Española 1936-1939” está lleno de historias personales y familiares, pero es muy aprovechable para conocer detalles sobre la vida cotidiana en el Alcaracejos de 1936 y algunas fechas posteriores. Se publicó en 1993. A pesar de sus errores de redacción e impresión – creo que poco corregido- en mi opinión aporta datos de interés.

Recomiendo la lectura de todas las fuentes citadas y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Mi interés radicaría en fusionar los cuatro textos y elaborar una síntesis que nos aproximara a lo ocurrido en Alcaracejos en julio, agosto y septiembre de 1936. De todas formas, aquella guerra fue como un parto. Conocer lo que ocurrió y cómo se vivía en Alcaracejos los diez o quince años anteriores sería de gran interés. Embarazo y parto son inseparables. Indudablemente, el posparto también habría que analizarlo.



[1] Padre Bernabé Copado (1893-1975). Fue capellán de los requetés de la Columna Redondo.

[2] Durante la Guerra Civil española, fueron asesinados 6.832 miembros del clero católico en la zona republicana. Esta cifra, ampliamente aceptada por historiadores y validada por registros eclesiásticos, incluye a 13 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 religiosos y 296 monjas.

viernes, 26 de junio de 2026

Pedro Mari Echabe

Ángel Escaño y Pedro Mari (1953.12.04)


Por su fidelidad y enamoramiento de Alcaracejos, creo que es de justicia escribir unas líneas sobre Pedro Mari Echabe. Estamos ante una historia de amor entre un vasco y un pueblo minero de la Andalucía de los años 50, pasión que se mantuvo en el tiempo con una cálida nostalgia y unos tiernos recuerdos inmersos en aromas de respeto y admiración. Hablamos de una relación única y un incondicional y eterno cariño por todo lo mojino, sin excepción.

Hablar de Pedro Mari en el blog ha sido mi deseo desde hace varios años. Hacerlo hoy, me satisface y creo que así saldamos una deuda pendiente.

¿Por qué hablar de Pedro Mari?

La primera razón es que no he conocido a nadie que, no habiendo nacido en Alcaracejos, lo haya amado más que Pedro Mari. Me consta que desde que llegó al pueblo, en 1953, hasta su muerte —30.12.2024— fue seducido por Alcaracejos, por sus lugares, por sus costumbres y —sobre todo— por su gente: la amistad fue piedra angular y vertebró la personalidad de Pedro Mari. Por lo que conozco, no creo exagerar si afirmo que su querida esposa Mayte, junto a sus tres hijas (Miren †, Izaskun y Begoña), su adorada tierra vasca y Alcaracejos, le robaron el corazón.

Por fecha de nacimiento, trabajo y circunstancias, sé que para la mayor parte de los vecinos de Alcaracejos Pedro Mari es un gran desconocido y esa es la segunda razón para traerlo a este espacio: escribo sobre él para que se sepan detalles de su vida y sus valores.

             Pedro María Echabe Santamarina nació el 5 de agosto de 1931 en Gallarta, pueblo minero del municipio de Abanto-Zierbena[1], (Bizkaia), donde cursó la Enseñanza Primaria con los Hermanos de La Salle.

            La minería y la mecánica fueron su vocación, las cuales condicionaron su formación académica y los puestos de trabajo que desempeñó.

Pedro Calero (practicante), José Cascales, Pedro Mari y Pepe Caballero (luego alcalde).
Antonio Muriel y Ángel de los Esperabanes. ¿Bar El Brillante? ¿Taberna "El Grillo"? (1953-1957)

Estudios

Su personalidad inquieta le llevó a cursar diferentes estudios en varios sitios. Así, hizo F.P. de Automovilismo en Carabanchel Alto (Madrid, 1948-1951). Entre 1954 -1956 acudió a Bélmez para estudiar Facultativo de Minas y en 1958 se tituló oficialmente en la Escuela de Facultativos de Minas y Fábricas Mineralúrgicas y Metalúrgicas, en Bilbao.

Trabajo

             Según la información facilitada por la familia no se sabe el motivo que le llevó a Alcaracejos, lugar donde desarrolló su primer trabajo desde 1953 a 1956. Con seguridad trabajó en Cantos Blancos, en el pozo El Convenio, que era propiedad del Banco Bilbao—Vizcaya. Si no trabajó en la mina “El Rosalejo”, debió tener bastante relación con la gente que trabajaba allí. Ambas minas las visitó en su viaje de novios. Fue en abril de 1966.

Chimenea y pirámide escalonada de estériles.- Cantos Blancos (1954-1957)

Tras varios años en la Compañía Mac-Lennan, en Pobeña (Muskiz, Bizkaia), pasó al sector público, tanto en organismos estatales como autonómicos. Desde 1985 hasta su jubilación en 1996, ejerció adscrito al Departamento de Transportes y Obras Públicas de la Diputación Foral de Bizkaia, con la categoría de Ingeniero Técnico de Minas. Fue un enamorado de su vocación. A lo largo de su vida mantuvo el contacto con la minería, ya que un tío suyo fue Facultativo de Minas: en Ojos Negros (Teruel), en Valdepeñas (Ciudad Real) y en Baritas de Elizondo (Navarra).

Pedro Mari falleció en su casa de Bilbao el 30 de diciembre de 2024, a los 93 años, acompañado de su esposa y de su hija Begoña.

(1953- 1957) Echabe y ¿¿?? Víctor vigilante de Cantos Blancos, con boina y sentado
 y Guardia Sánchez a la derecha con nino rubio.

             Llegados a este punto, dejo la palabra a Mayte, compañera y esposa de Pedro Mari. Ella mejor que yo expresa la relación entre aquel joven vasco y nuestro pueblo:

“Su amor por Alcaracejos era manifiesto. Había recibido mucho cariño y respeto de toda la gente desde que llegó, y compartió con ellos momentos difíciles a su edad y lejos de su familia. Con gran cariño recordaba a cada persona y así nos lo transmitía. Prueba de ello es que, en nuestro viaje de novios, en 1966, quiso que yo conociera personalmente a todas y cada una de sus gentes queridas, y visitamos muchos lugares de los alrededores: Pozoblanco, Cerro Muriano, Cantos Blancos, Baena...y por supuesto Alcaracejos.

En el 2001 volvimos con nuestras hijas (Izaskun y Begoña). Y en 2004 repetimos el viaje nosotros dos solos”.

Mayte sigue diciendo:

Entre las muchas personas de las que recibió cariño y con las que mantuvo amistad, están:

·       Ángel Escaño y Eusebia Fernández. Pedro Mari solía ir en moto con Escaño. En una fotografía de 1956, se les ve a los dos subidos en la moto para ir a las fiestas de El Viso.

·       Don Jesús Moreno Rodas (sacerdote) y su hermana Anita.

·       Claudio Muriel y María Luisa.

·       Encarni y su esposo.

·       Francisco Fernández Caballero “Cartones”.

·       Francisco Pozo y Julia Orive

·       Joaquín y Juan.

·       Juan (dueño del Bar Tic-Tac).

Juan Gil, Mayte y "Juanito" Escribano.- Mina "El Rosalejo" (1966)

·       Juan Gil.

·       Juanito Escribano y Caty.

·       Leonor, Concha, Paz y Salud (Fonda Nueva). Recordaba con cariño la tortilla de patatas que le preparaban.

·       Manolo Caballero.

·       Manolo Valverde y Elisa.

·       Manuel López Caballero.

·       Miguel Sepúlveda y esposa (hermana de Juanito Escribano).

·       Paco Caballero González.

·       Pedro Calero e Isabel Huertas (practicante y dueña de una fonda, respectivamente).

·       Pepe Caballero González y su esposa Mari Carmen.

·       Pepe Leal Caballero.

·       Rafael y su esposa.

·       Rafi y Emilio.

A todos ellos gracias por el cariño que nos dispensaron y los bonitos recuerdos que han dejado en nuestra memoria. Disculpad si no recuerdo bien algunos nombres, si he olvidado a alguien o he cometido algún error”.

A la vista de las personas citadas podemos asegurar que la empatía de Pedro Mari Echabe no tenía límites, ni de clases sociales, ni de profesiones, ni de domicilios. Se relacionó con todo el pueblo e hizo partícipe a su familia. En ese sentido, creo que Echabe fue algo más que un mojino más.

En cuanto a los lugares que pudimos contemplar, o visitar, —sigue Mayte— cuando nos desplazamos a Alcaracejos puedo citar:

·       Huerto y vaquería de Juanito Escribano.

Con su íntimo amigo Manolo Valverde, Alcaracejos, agosto 2001

·       Finca de Manolo Valverde.

·       Castillete del Pozo Pontón, en Cantos Blancos.

·       Bar El Control.

·       Bar del Hotel César.

·       Bar “Tic-Tac”.

·       Bar El Frenazo.

·       Bar X (Cerro Muriano).

·       Piedra Horadada (Cerro Muriano).

En nuestra última visita, 2004, paseamos por todo Alcaracejos disfrutando de la magnífica Fuente, el Ayuntamiento, la Iglesia, la Residencia “Antonio Mansilla” (donde visitamos a Eusebia), y vimos la Fonda Blanco, donde se hospedó Pedro Mari durante su estancia en Alcaracejos.

2002, Residencia Antonio Mansilla, Eusebia Fernández (esposa de Ángel Escaño y una compañera)

Después de todo este recorrido, probablemente he cometido fallos por error, omisión o desubicación, puesto que la recopilación la he realizado a través de fotografías, escritos y memoria. Reitero mis disculpas”.

Para terminar, como editor del blog, quiero agradecer a Mayte y a Begoña sus sabrosas y generosas aportaciones. El material gráfico cedido es de primera calidad y son imágenes inéditas para la gran mayoría de vecinos de Alcaracejos. Gracias por colaborar en cerrar algunas páginas más en la historia de nuestro pueblo. Alcaracejos sigue en deuda con la familia Echabe Santamarina – Pérez Barrenechea. La conexión Bilbao – Alcaracejos cuenta desde hoy con un nuevo puente por el que circula un cariño y un respeto mutuo.

2001/08/30 Los Álamos: Mayte, Claudio, Pedro Mari y Begoña

[1]En aquella época, las minas fueron la principal riqueza y el motor económico de toda la comarca.




lunes, 22 de junio de 2026

Cooperativistas Ntra. Sra. de Guía, 1982

A la vista de la entrada anterior, nos comenta Ángela Suárez que la foto representa solamente al turno de mañana. Al disponer solamente de 20 máquinas de coser, la forma de obtener el máximo rendimiento a la inversión en maquinaria, era doblar el turno. Quiere eso decir que faltan otras veinte mujeres. Dado el interés del tema, seguiremos profundizando en este asunto de la cooperativa de confección mojina.

    De momento ahí van los nombres de las fotografiadas con el Sr. ministro Rodríguez Inciarte. En su gran mayoría han sido facilitados por Ángela Suárez. Agradeceremos cualquier pista, sea foto o documento, sobre esta heroica iniciativa colectiva. Lástima que no haya perdurado en el tiempo. De todas formas, a tenor de lo conocido, tuvo que ser una bonita historia.

1.     ¿¿?¿¿

2.     Celeste García.

3.     Pilar Cabrera.

4.      Isabel Doñas, hermana de María Doñas.

5.     Ricarda Rubio, hermana de Junquito.

6.     Ana Mª Fernández.

7.     Maruja Gómez.

8.     Pilar Lozano.

9.     Julia Hinojosa.

10. Petri Calderón.

11. Isabel Fernández.

12. Rosa Estévez.

13. Isabel Mª ¿?¿?

14. María, esposa de Gudina.

15. Benita, hija de Octavio, de la calle Cumbre.

16. ¿¿?¿¿?

17. Rosa Ayala.

18. Mª Ángeles Serrano.

19. Ana Mª Suárez, hermana de Ángela.

20. María Moya, esposa de Urbano, electricista y entonces concejal.

21. Francisca Chaves.

22. Ángela Suárez, hermana de la 19ª.

23. Dolores González, esposa de Miguel Santos, alcalde.

24. Urbano, concejal y electricista.

25. Miguel Santos, alcalde en esa fecha.

26.  Matías Rodíguez Inciarte, ministro de la presidencia con Leopoldo Calvo Sotelo.

27. Josefina Moragas

28. ¿¿?¿

29. ¿¿?¿?

30. ¿¿?¿?

Por el momento es todo. Continuará.



viernes, 19 de junio de 2026

Ministros en Alcaracejos: 1982, Rodríguez Inciarte


Fachada Ermita de San Andrés, entonces sede de la Cooperativa


Estamos en 1982. Era presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo. Este había sustituido a Adolfo Suárez, tras el golpe de estado de Tejero y compañía el 23 de febrero de 1981. Felipe González ganaría las elecciones de octubre de 1982 y entraría de presidente en diciembre de ese año.

Matías Rodríguez Inciarte[1] (Oviedo, 23/03/1948) fue ministro de la Presidencia desde el 31 de agosto de 1981 al 2 de diciembre de 1982. Este hombre tuvo que visitar Alcaracejos en 1982 y por la ropa que visten las cooperativistas, deduzco que tuvo que ser mayo o junio. Quizás septiembre. Hacía calor.

             Entiendo que su visita a Alcaracejos estuvo ligada a revitalizar a una desgastada UCD. Su encuentro con el pueblo se enmarcó en un acentuado carácter político. El Ayuntamiento de Alcaracejos estaba en manos de UCD, siendo Miguel Santos Ranchal el primer alcalde elegido en la recién estrenada democracia. La Cooperativa de Mujeres Mojinas, era lo más en aquella época; por eso el Sr. ministro la visitó.

Corporación Municipal 1979-1983

             Estas fueron las palabras del alcalde, Miguel Santos Ranchal, al Sr. ministro

“Hoy es un día de gran alegría para todos los vecinos de mi querido pueblo de Alcaracejos ya que, de algún modo, están ligados a este [emprendedor] grupo de mujeres que [el Sr. ministro] honra con su visita. Ellas, [con su proceder] han dado una gran lección a todo el pueblo.

Aunque quiero ser breve, no puedo dejar de hacer un análisis de cómo surgió la idea de montar la Cooperativa Virgen de Guía.

Pasadas las elecciones municipales convoqué a varios vecinos para averiguar cómo podíamos conseguir dinero por medio del IRYDA[2]. Al conocer las normas, nos pareció excesivo el interés [aplicado al préstamo] y desistimos de hacer cualquier solicitud. A partir de esa reunión, se formó una comisión con los vecinos que asistieron y se estudió la forma de hacer algunas visitas [a autoridades] de ámbito provincial, siempre pensando en organizar algo positivo que creara puestos de trabajo en Alcaracejos. De esta forma empezaríamos a ANDAR, pero andar con firmeza y seguridad, como tiene que empezar a ANDAR nuestra Andalucía.

Para constituir la Cooperativa se acordó que cada miembro abonara 17.000 pesetas: se tenían que pagar las máquinas [necesarias] que había que adquirir [para empezar a funcionar]. La mayor parte de estas mujeres, muchas de ellas jóvenes, tuvieron que pedir ese dinero prestado. Tanto es así, que en los primeros meses, como el trabajo era duro y pocos los beneficios, de las cincuenta personas que empezaron diez o doce se retiraron, prefiriendo perder el dinero invertido a seguir. Habían perdido la esperanza de que sus sueños fueran una realidad y, para ellas – y muchos de nuestros vecinos- fue un fracaso rotundo. Pero gracias al tesón de este grupo de mujeres casadas, que, después de atender las labores de sus casas y dejar a sus hijos en las puertas de los colegios, en unión de este grupo de jóvenes en las que todavía nuestra [torpe] mentalidad recalcitrante no cree por el solo hecho de ser jóvenes y mujeres y gracias a ese más que demostrado entusiasmo, nos han dado una gran lección. Lección que con humildad debemos reconocer y aprender todos los aquí presentes y como no, los ausentes, para que nuestro querido pueblo pueda vivir con más esperanza, más prosperidad y [más] grandeza.

Si [por fortuna] surgiera otra Cooperativa para hombres, conseguiríamos que nuestra juventud no tuviera que salir a trabajar fuera, o lo que es peor, no tuviera donde hacerlo y tenga que figurar en la lista de parados.

Los primeros meses fueron pésimos, pues el poco trabajo que con duros esfuerzos y sacrificios nos ofrecían, eran ridículos y no se sacaba ni para abonar los recibos de la luz.

Pero poco a poco, esta Virgen chiquita, nuestra Señora de Guía, nos hizo el milagro. Dimos con personas honradas, ya que existen si el que las busca lo es, y trabajando muchos días hasta doce horas diarias, se superaron los gastos y hoy tienen un capital en maquinaria, pues en el mes de febrero ya se obtuvieron los primeros frutos después de años de sacrificio.

Quiero aprovechar esta ocasión y, en presencia de un ministro que ha querido compartir unos momentos con nosotros, dar un viva a estas mujeres valientes y abnegadas que sin jactancia nos han dado una gran lección. Soy de los que creen que la historia se repite y estas mujeres han sabido estar en la vanguardia de estos tiempos tan difíciles que estamos atravesando.

¡Vivan nuestras mujeres!

¡Viva nuestro ministro!

¡Viva Andalucía!

             Por desgracia no hay constancia del discurso del Sr. Rodríguez Inciarte.



[1] Economista y político. Siempre ocupó cargos destacados en la administración, en instituciones o en empresas. Estuvo ligado, como vicepresidente al Banco de Santander y fue presidente de la Fundación Princesa de Asturias desde octubre del 2008 hasta abril del 2018.

[2][2] IRYDA: Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario

Nota: Se han numerado a las personas para mejor identificación. Cualquier pista en este sentido se puede escribir en los comentarios de la entrada, al final. Gracias