miércoles, 13 de julio de 2022

Mohino & Mojino

Alcaracejos: Calle Real número 3

               Supongo que son muchos y muchas los / las que se han dado cuenta que mohino y mojino no son la misma cosa.

               De entrada mohino es una voz que nuestra RAE acepta. Mojino no viene como tal. Mohino aparte de triste y melancólico, hijo de caballo y burra, color negro de pelo u hocico en una res vacuna y rabilargo, también alude a aquel contra el que van los demás que juegan. Así que con la RAE en la mano tenemos que olvidar, al menos un momento, la asociación de mojino con pájaro. Que al rabilargo se le llame mohino es una afirmación contrastada en multitud de textos, pero pongamos entre paréntesis o en entre dicho la relación mojino-pájaro. Es cierto que en muchos lugares de España, por facilidad, hemos cambiado la “h” por la “j” y llamamos “mojino” al rabilargo, pero además de pájaro en el lenguaje de la calle, la palabra “mojino” puede tener otras connotaciones muy distintas.

               No hemos tenido que buscar demasiado para encontrar que mojino es un mote del lugareño con respecto a los demás pueblos de alrededor (García Benítez, A. -1981)[1]. O sea que para este autor, la palabra mojino se aplica como elemento diferenciador que sería mote y no gentilicio y con este calificativo se quiere distinguir a los habitantes de una villa, o lugar, respecto a los vecinos de otros pueblos que lo rodean.

               Insistimos y buscamos más: en la RAE, por apodo o mote se entiende el nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia. Gentilicio sin embargo deriva del latín, gentilicius, que a su vez proviene de gentilis, lo cual denota relación con un lugar geográfico. En el caso de Alcaracejos, no sería la primera vez que –en este sentido- oímos y leemos alcaracejense o alcaracejeño.

               Con algo más de hincapié, me he topado en Solienses con la relación de motes y gentilicios que don Juan Ocaña[2] asignó a los pueblos de la comarca de Los Pedroches. Así nos encontramos con una amplia relación donde algunos recuadros están sin rellenar:


               Por lo que respecta a Alcaracejos, parece que “mojino”, conceptualmente, ha respondido más a mote que a gentilicio, aunque por tradición como veremos luego–al menos en el siglo XX- se haya considerado gentilicio. Para más información sobre apodos y gentilicios en Los Pedroches, remito a la entrada de Solienses de 11 de enero de 2009 y a los sabrosos comentarios que la acompañan. ¡Merece la pena emplear un par de minutos en su lectura!

               También son de interés las reflexiones que Juan Francisco Peralbo[3] publicó en la Revista de Feria de Alcaracejos, en 2013, en las cuales explica y relaciona, desde su punto de vista, multitud de aspectos sobre el vocablo “mojinos” y otros motes y gentilicios. Especial interés tienen sus conclusiones donde llega a citar más de diez palabras diferentes para calificar a los/as nacidos/as en Alcaracejos.

               Siguiendo con lo escrito por Ocaña en 1961 dice que “Llaman a los de Alcaracejos “MOJINOS”, palabra que significa cierto mestizaje y que puede admitirse aquí si consideramos que se encuentra situado en el vértice, o confluencia, del condado de Belalcázar con los términos del [señorío] de Santa Eufemia y las villas de Los Pedroches, a lo que pudiera aludir el mote”. Es decir “mojino” sería considerado el habitante de Alcaracejos, zona fronteriza de Los Pedroches con los dos señoríos citados. De este modo Alcaracejos se convierte en frontera y encrucijada pues hacia su izquierda, el Oeste, está el Condado de Belalcázar, hacia el Norte el Condado de Santa Eufemia, hacia el Este el resto de villas realengas y hacia el Sur la ciudad de Córdoba: cruce de caminos, de comercio, de viajeros y de intereses de todo tipo. Así explicamos el sentido de mestizaje que Ocaña insinúa a la palabra “mojino”. El término territorial de Alcaracejos es un término frontera. Si esto fuera así, al menos es una hipótesis a considerar, “mojinos” pudiera ser gentilicio pues va íntimamente ligado con la zona geográfica y entonces pudiera ser también que, aceptado el cambio de mohinos por mojinos, fueron los habitantes de Alcaracejos, los mojinos, los que dieron nombre a los rabilargos y no al revés, dada su abundante presencia en esa zona. Por extensión, los rabilargos serían también mojinos por ser pájaros que viven y se reproducen en tierras fronterizas. De ser así la historia de costumbres similares entre personas y pájaros, ambos mojinos ya, alcanzaría las cotas de leyenda que es lo que siempre ha sido, ya que, en mi opinión, nadie pudo demostrar nada concluyente en este sentido.

               Don Juan Ocaña sigue diciendo que “hasta no hace mucho tiempo han existido y han llegado a ser proverbiales las “pedreas” –apedreos se decía en mi niñez- o luchas entre los pueblos limítrofes, o barrios de una misma población, como este las tuvo con los de Villanueva del Duque. En nuestra infancia hemos presenciado estas enconadas “batallas campales” en las que, al lanzar iracundos las piedras se apostrofaban los chicos a gritos con los respectivos apodos: ¡MOJINOS!, ¡CUERVOS![4], que este último es el de los de Villanueva del Duque.

               La ornitología del Valle nos dice que en sus campos existe un ave llamada mojino, la cual acude con decisión y en bandadas cuando uno de los suyos se encuentra en peligro y acaso tuvieran esa condición los muchachos en estas luchas, cuya solidaridad perduraría en las edades maduras, lo que hizo, tal vez que le fuese aplicado dicho mote”.

               Para enredar el tema un poco más, de quién fue primero si las personas mojinas o los pájaros, igual pudieron ser los alcaldes y alguaciles de Santa Eufemia los que colocaron el calificativo de “mojinos”. Conocedores de las costumbres de estos pájaros, cuando los calabreses atacaban y robaban a los vecinos del lugar de los Alcaracejos, en 1412, ante la valentía y la defensa colectiva de aquella gente alguno pudo observar que “gritan y se defienden igual que los mojinos”.

               En todo caso el matiz introducido por Juan Ocaña de asociar con mojino algo de mestizaje unido con el matiz de fronterizo resulta innovador y da pie a pensar en posibilidades diferentes a las mantenidas hasta ahora.

Ejemplos de asociación Mojino ~ Alcaracejos

        Desde tiempo inmemorial se conoce la letra de una jota muy popular: “Somos de Alcaracejos, somos mojinos, somos entreverados como el tocino”[5].

        En 1912 es la primera vez que podemos leer “mojino” en un texto escrito. Fue en el diario Córdoba del 11 de abril: se recogen gentilicios de la comarca.

        1961: Don Juan Ocaña Torrejón en la obra que ya hemos citado en estas líneas.

        1966: la enciclopedia Espasa – Calpe recoge mojino como gentilicio de Alcaracejos.

     1976: Letra de las sevillanas a Alcaracejos, Antonio García Rodríguez: “La patrona de mi pueblo, se llama Virgen de Guía, Reina de “tos” los mojinos y de gran soberanía[6].

        1983: Copla de Carnaval compuesta por Claudio Muriel: “Así que a reír mojinos, no pongamos muchas trabas, pues si hoy manda Felipe, mañana puede ser Fraga”[7].

        2009: http://solienses.blogspot.com/2009/01/apodos.html

   2010: Se inicia http://alcaracejosdigital.blogspot.com/: contiene veinticinco entradas bajo la etiqueta de “mojinos”.

 2013: Artículo Programa de Feria de Villanueva del Duque, Marisa Doctor. http://www.villanuevadelduque.com/libro-de-feria-y-fiestas-2013/

        2018: ABC de 28 de febrero. Noticia sobre Alcaracejos.

Otros mojinos

               La palabra mojino podría derivar de “moji” o “cazuela mojina”, aceptadas ambas por la RAE. “Mojinos” es un gentilicio popular, sea alias, mote o apodo. Es un adjetivo general que deriva de algo peculiar de la localidad o de su historia pero no es un gentilicio directo que delate el origen o procedencia de las personas, ya sea por ciudad, provincia, región o país.

               Según Moreno López, M. (2011) se llama “mojinos” a los oriundos de La Herguijuela (Ávila) por ser muy golosos o aficionados a degustar dulces y, en concreto, de tomar a primera hora de la mañana “mantecaos y aguardiente”[8].

               Tomás de la Torre Aparicio, en su obra Gentilicios Españoles, recuerda que también se apodan “mojinos” a los naturales de los pueblos cacereños: Jaraicejo y Berrocalejo, del toledano: Aldeanueva de San Bartolomé y del cordobés: Alcaracejos. Podemos añadir que a los nacidos en Rio Tinto (Huelva) se les apoda mohinos, por su relación con los rabilargos, conexión que ahora si muestra la RAE.

               Una vez más la incertidumbre, pues nos movemos con interpretaciones y no con pruebas ni con certezas. Está muy claro que mojino puede pasar como gentilicio histórico y legendario de los nativos de Alcaracejos. Aunque no sea tarea urgente, ni importante, habilitar un nuevo gentilicio que derive directamente del nombre del pueblo podría estar bien. No se trata de borrar ni de quitar nada. Sería una reinterpretación similar a la que se hizo con el escudo y bandera del pueblo.



[1] García Benítez, A.: “Estratificación social de un pueblo de la sierra sevillana”, Etnografía Española, nº2, 1981, pp 7 – 40) https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/58597/ETNOGRAFIA%20ESPA%c3%91OLA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

[2] Ocaña Torrejón, Juan: “Apodos de los naturales del Valle de los Pedroches”; Boletín de la R.A. de Córdoba de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Letras. Vol 32, nº 81, 1961 – pags 141 – 148.

[3] Peralbo Redondo, J.: “Breves notas sobre los gentilicios”. Revista de Feria. Alcaracejos, 2013. pp 13-25

[4] Los encuentros entre cuervos y rabilargos deben de ser muy escasos. Los cuervos pueden saquear las puestas a los rabuos. Cuando los cuervos están cerca de los nidos de estos, los rabilargos se muestran como enloquecidos y los intentan ahuyentar. O sea que el cuervo podría depredar huevos y pollos y, lógicamente, el rabilargo lo ve como una amenaza. En cualquier caso esto habría que tabularlo y comprobar con qué frecuencia ocurre. Quizás ese comportamiento de brusca convivencia entre los cuervos y rabilargos tenga algo que ver con los respectivos apodos de los naturales de los dos pueblos y relacione los antiguos malos rollos entre Villanueva del Duque y Alcaracejos, hoy por fortuna desaparecidos.

[5] López Navarrete, J.: “Recopilación de datos sobre Alcaracejos y sus costumbres”, 1988. Edita Ayuntamiento de Alcaracejos. Pág 125.

[6] Idem. Pág 109.

[7] Idem. Pág 140.

[8] Moreno López, M.: La Herguijuela, Breve recuperación de hechos, curiosidades y documentos históricos. Comisión de Fiestas, 2011.




viernes, 8 de julio de 2022

Alcaracejos y sus archivos

 

Archivo General de la Administración (1939). Calle José Antonio,
 hoy calle Maestro Miguel López. A la izquierda la Residencia Antonio Mansilla

            Desde hace muchos años se han guardado en mi casa documentos y fotos, básicamente de temas familiares. Mi padre también solía archivar papeles de la mina -trabajó en Cantos Blancos- de las huertas que tuvo y sobre todo, del almacén de materiales de construcción que compartió con José Pérez Caballero.

            El archivo de documentos en una familia, en una empresa o en una institución es de vital importancia ya que, clasificados y ordenados, nos facilita enormemente la gestión, la búsqueda y su historia. Elementos de archivo son todo tipo de objetos, cuadros, estatuas, papeles, fotografías, máquinas, utensilios, armas, inventos, …Lo archivado ha sido y será siempre testigo de una historia, historia que a los humanos nos gusta conocer por sus repercusiones, curiosidad o nuestra relación con ella. Los archivos encierran muchas explicaciones.

            Hoy, por su tremenda facilidad de uso, el formato digital es el más habitual para archivar y casi todo termina almacenado por medio de él. Imágenes de todo, como fotos o vídeos, las amontonamos en el ordenador o en el móvil. Aparte de nuestro mini – almacén está la Red, dónde con un par de clics nos trasladamos de la Viena imperial a la selva africana. Internet nos ha aproximado al don de la ubicuidad convirtiéndonos en dioses virtuales. De forma análoga ocurre con los textos, sean propios o ajenos, chinos o americanos. Cada vez que visito la maravilla de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica no dejo de sorprenderme.

            De Alcaracejos me preocupan muchas cosas: entre ellas, sus archivos. Sé que es un pueblo pequeño y que el mundo seguiría prácticamente igual si desapareciera, pero es mi patria grande, la tierra que conocí de niño y a la que me gusta volver. Es el lugar donde crecí, jugué y tuve mis primeros amigos. Calles, viviendas, paredes y caminos son mucho más que eso, al verse enriquecidos por mis recuerdos y mi imaginación.

            Por todas esas vivencias y por la importancia que tienen las raíces –un árbol sin raíz es un vegetal condenado a muerte- reclamo la recuperación de todo el material posible que se relacione con la historia y la existencia de Alcaracejos, teniendo en cuenta que es trabajo de todos.

Yacimientos de material de archivo

            Me consta el gran trabajo que se hizo para clasificar y ordenar el Archivo Municipal, AMAL dicen algunos, https://alcaracejos.es/archivo-historico/, pero es insuficiente. Ahora habría que conectar lo digitalizado a la red y, desde luego, seguir digitalizando. 

            Durante la Guerra Civil tuvimos la desgracia de perder buena parte de lo archivado en el Ayuntamiento –casi tres años- y prácticamente todo lo almacenado en la Parroquia de San Andrés, que según Ramírez de las Casas-Deza (1802-1874) y el contenido de unos inventarios de principios del siglo XX, no eran poca cosa.

            Aparte de los archivos municipal y parroquial han existido y existen otras entidades e instituciones, públicas o privadas, del pueblo que seguro que podrían aportar información y datos de interés. Estas líneas no pretenden acusar a nadie ni buscar responsables. Sí se aspira a concienciar al pueblo de la importancia de guardar documentos, objetos, fotografías y testimonios. No se trata tanto de investigar lo que se mueve por internet, sino de custodiar en locales del pueblo materiales de archivo que pertenecen a esa propiedad colectiva que es nuestro Patrimonio.

En el ámbito público

            Suponemos que las escuelas públicas habidas en el pueblo deberían de haber guardado documentos relativos al funcionamiento, gastos, relación de alumnos/cursos, visitas de inspección, dotaciones, etc…¿Hay algún material? ¿Dónde está?

            Tras una serie de escandalosos robos en Alcaracejos y en la comarca, el cuartel de la Guardia Civil se abrió en Alcaracejos en 1896 y ha estado funcionando alrededor de cien años. Se entendería que estos archivos pudieran contener material sensible o confidencial, pero sería importante conocer dónde se guarda, qué se guarda y a qué se puede acceder.

            El Silo (1970 - 2005) es otra entidad que por su importancia para la localidad seguro que almacenó documentos interesantes. He hecho algunas averiguaciones pero no acaban de fructificar del todo y pudiera ser que, una vez que cesaron sus servicios, los archivos se trasladaran a la Cámara Agraria Local.

            El edificio de la Cámara Agraria Local se cedió al Ayuntamiento de Alcaracejos en 2013, pero no se conoce lo que se hizo con la documentación que se archivaba en esa oficina.

            Por solicitudes realizadas, puedo afirmar que el material del Juzgado de Paz de Alcaracejos se conserva bastante bien y funciona con eficacia.

En el ámbito privado

            Aparte de organismos públicos, en Alcaracejos siempre han existido cofradías y hermandades, todas ellas dentro del ámbito religioso y privado. Estas asociaciones muy ligadas a la sociedad civil mojina han desempeñado un papel muy importante en la vertebración social del municipio y en la defensa de las tradiciones. Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que se conserven los libros de actas de las reuniones celebradas, folletos de las actividades realizadas, estatutos y sus modificaciones, inventarios, relación de gastos e ingresos, fotografías, etc…

Apuntes del Padre Fidel Fita. Mina Ferreras (1913)

        Con el riesgo de olvidar alguna, entre ellas podemos citar: Hermandad Nuestra Señora de Guía; Hermandad de San Isidro Labrador; Cofradía Virgen de los Dolores y Santo Entierro; Hermandad de San José; Cofradía de Nuestro Padres Jesús Nazareno; Hermandad de la Virgen del Carmen; Cofradía o hermandad de la Virgen del Rosario; etc…

            Fuera del ámbito religioso hay otros tipos de inquietudes que se canalizan por medio de la Asociación juvenil mojina; Asociación de Mayores de Alcaracejos;Asociación de mujeres mojinas; Asociación de Empresarios de Alcaracejos; Asociación Cultural Carnaval Mojino; Grupo de Costura; Grupo de Danzas “Los Jarales”; Coral Nuestra Señora de Guía; Agrupaciones locales de partidos políticos; Peñas de Fútbol; Grupos ligados a la Sociedad de Cazadores; etc…

            Sería interesante haber conocido y guardado la documentación, correspondencia, facturas, etc… de la mina de Cantos Blancos, propiedad en su día del Banco Bilbao-Vizcaya. Aunque destruyeran documentos por creerlos inútiles, seguramente se guarda información en sus dependencias, ahora BBVA.

            Algo parecido podríamos decir de las Minas del Rosalejo. Me consta el nombre de varias personas que trabajaron en sus oficinas y que la familia Aguirre, de Madrid, fue la dueña de las instalaciones. ¿Alguien guarda papeles de esta entidad? ¿Dónde podrán estar?

            Insisto que no se trata de buscar por internet información sobre Alcaracejos, su historia y sus tradiciones, etc, etc… Se trata de consolidar en el pueblo un banco de datos por medio de documentos originales que se originaron y se originan en el pueblo. Estas líneas son una llamada de atención sobre el buscar, ordenar, clasificar y archivar pruebas definitivas que certifiquen nuestra presencia y nuestra memoria colectiva como villa. Estamos hablando de conservar nuestro patrimonio cultural, social e industrial, ni más ni menos.


 

 

 





jueves, 5 de mayo de 2022

Alcaracejos: El Silo

 

Silo de Alcaracejos, 1995?
Ha sido el blog Solienses y la anual entrega del Premio, que lleva su nombre, los que han llamado mi atención sobre nuestro Silo. Con el tiempo, he ido almacenando algunos datos e informaciones sobre él y hoy, empujado por la decisión, hecha noticia, de que la explanada el del Silo de Alcaracejos, el mayor de Andalucía, será el escenario de la entrega del Premio Solienses 2022, me animo a publicarlos. Antonio Merino, tiene la singular capacidad de descubrir y divulgar “Patrimonios invisibles” de Los Pedroches y unirlos con eventos culturales: en este caso con la Literatura Comarcal. Todo un acierto porque verdaderamente el entorno del Silo, hoy rehabilitado como Centro Termal, es un lugar único en los Pedroches.

               Es mi intención escribir  también sobre el actual Centro Termal. Aunque Silo y Centro Termal se solapan, dado el uso y los fines de cada cual, por ahora solo me referiré al Silo como tal.

 Preliminares

                La primera noticia que hemos podido encontrar sobre este edificio, se remonta al punto 3º del Acta Municipal del 30 de abril de 1968[1], siendo alcalde Rafael Muriel Rísquez.

              En dicha sesión se leyó un escrito procedente de la Jefatura Provincial del Servicio Nacional del Trigo de Córdoba, interesando se le remita relación de locales aptos para el almacenamiento de cereales. Bien en arrendamiento o con carácter gratuito. La Corporación informó que "en esta población no existe, a día de esa fecha, ningún local desocupado que reúna las debidas condiciones para el fin expresado", aunque cita como posible la antigua Iglesia Parroquial, conocida hoy como Ermita de San Andrés.

            Por unanimidad, los concejales acuerdan responder al escrito en el sentido mencionado pero incluyen una coletilla que terminará siendo fundamental: Indican que "al no existir en el pueblo locales aptos para el almacenamiento de cereales, pero teniendo en cuenta que para la actual campaña, y sucesivas, se dejará sentir mucho más la necesidad de locales donde almacenar los cereales que se obtengan en este término, principalmente por la compra de cereales-pienso que dicho Servicio Nacional haga, además del trigo, se proponga al repetido Servicio Nacional de Cereales la cesión del terreno necesario que este Ayuntamiento posee en El Ejido[2], para que, si lo estima conveniente, construya sobre el mismo, y por su cuenta, un almacén granero mecanizado con capacidad bastante para la recogida de cereales procedentes de este término y de los colindantes. Evidentemente, en caso de que el Servicio Nacional de Cereales acepte dicha propuesta, deberán seguirse los trámites legales reglamentarios exigidos por la Ley de Régimen Local y Reglamento de Bienes de las Entidades Locales vigentes.

                Lamentablemente, en las Actas Municipales no consta la respuesta a la propuesta que hizo la Corporación, aunque la realidad es que el Silo se hizo, y de debió de hacer con cierta rapidez. Tampoco he encontrado en las actas indicios sobre su construcción, dotación e inauguración. Todo parece indicar que Alcaracejos puso el terreno y la Corporación estuvo bastante al margen.  Es lo que podemos aportar desde aquí en estos inicios.

 Algunos datos

                Aparte de otros documentos, tales como libros, BOE, publicaciones varias, etc... ha caído en mis manos una especie de carné de identidad del Silo que aporta bastantes datos. Se trata de una ficha elaborada por David Salamanca en 2010 – 2011. Este arquitecto se doctoró con una interesante tesis sobre los Silos titulada “Los gigantes del siglo XXI: Reinterpretación del Silo”, 2008, Universidad de Sevilla.

 Situación

                El Silo se sitúa en la C/Pozoblanco nº 33 de Alcaracejos. Sus coordenadas UTM Zone 30 son: X = 328311,6282009999;; Y = 4250952,930800000. Titularidad en fecha indicada: Junta de Andalucía. Condiciones de uso: Con uso rehabilitado – Deportivo.

 Datos específicos

                El silo pertenece al tipo D y no está incluido en la Red Básica. Con 27 celdas, de 17 metros de altura cada una según Santiago Rodríguez Mansilla, extrabajador. Tiene una capacidad de 4.000 toneladas. La estructura portante es de hormigón y su cubierta es plana y transitable. La terraza está dividida en tres partes, a diferentes alturas, con la parte central más elevada. La estructura de sus paredes responde a “Fábrica armada bloques”. Se ubica en un solar de 3.485 m2, ocupando una superficie de 620 m2. Su altura, aproximada, es de unos 30 metros, pudiendo llegar su torre hasta los 33-35 m. No tiene ninguna protección patrimonial.

 Silo tipo D

                Según la clasificación del Servicio Nacional de Productos Agrarios (SENPA, 1978) pertenece al tipo D, silos surgidos de la evolución de modelos anteriores, A y B, pero con mucha similitud formal. Es la tipología más extendida, con 393 unidades construidas en todo el territorio nacional. A veces se ven varios silos de este tipo juntos pues resulta más económico que ampliar el primero. Se caracterizan por disponer de celdas cuadrangulares y muros construidos de ladrillo armado. Las filas de celdas laterales están apoyadas sobre el terreno dejando un pasillo central de maniobra, sobre el que se sitúa otra fila de celdas de menor capacidad. La torre que eleva el grano está situada en el frontal del edificio y se diferencia del resto del cuerpo de celdas. Este tipo de silo no dispone de tren vertical de selección. El silo de Alcaracejos, básicamente, se aproxima al siguiente croquis elaborado por Carlos Mateo Caballos. 

Silo tipo D

Sus inicios

    El Silo de Alcaracejos inició su actividad en 1970. Este dato viene refrendado por la ficha citada anteriormente, el libro "Ni un español sin pan" de Carlos Barciela, 2007, página 117 y la comparación de varios Boletines Oficiales de la Provincia (BOP) de Córdoba: En el boletín del 4/07/1970 podemos leer que el Silo de Alcaracejos abría lunes, martes, miércoles y jueves; sin embargo en el del 4/03/1970 no aparece, aunque  sí lo hacen el de El Viso, Pozoblanco, Torrecampo y Villanueva de Córdoba, que abren a diario. Deducimos que nuestro silo empezó a funcionar poco a poco y como hipótesis estimo que pudo inaugurarse el 15 de mayo, festividad de San Isidro labrador e inicio de la Feria. Esta hipotética fecha está comprendida entre los dos BOP mencionados. Su puesta en marcha está vinculada con la Casa "Imad, S.A." de Valencia, responsable del montaje de la maquinaria.

Otras fechas de interés

  • El B.O.E. de 10 de agosto de 1976 publicó una Resolución de la Dirección General del Servicio Nacional de Productos Agrarios por la que se anuncia el concursar para el suministro y montaje de las instalaciones mecano-eléctricas del silo tipo «D» de Alcaracejos (Córdoba). Esta resolución especifica que “el plazo para el suministro y montaje de todo el material no será superior a cinco meses, contados a partir de la fecha de la recepción de la adjudicación”; había que acreditar una “fianza provisional del dos por ciento (2 por 100) o aval por igual importe de toda la cantidad fijada en el modelo de proposición económica”; se fijan plazos para presentar las proposiciones, lugar, documentación exigida, etc, etc… Se firma en Madrid, 3 de agosto de 1976. El Director general [SENPA], Claudio Gandarias Beascoechea. 
  • El anterior concurso adjudicó dicho suministro y montaje a la Casa «Imad, S. A.», de Valencia, por un importe de siete millones ciento cincuenta y ocho mil seiscientas veintiuna (7.158.621) pesetas. (B.O.E. 12/11/1976, núm  272).
  • El B.O.E. núm 90, de 13 de abril de 1996, detalla que con esa fecha el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación traspasó el Silo de Alcaracejos a la Junta de Andalucía.
  • Por otra parte el B.O.E., núm 116, de 15 de mayo de 2000, hace pública una Resolución de la Presidencia del Fondo Español de Garantía Agraria por la que se convoca subasta, procedimiento abierto, para la contratación de diversos suministros por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Entre ellos figura el Expediente número 289/2000 relativo al suministro y montaje de un sistema de control de temperatura del cereal almacenado en el silo de Alcaracejos (Córdoba). Presupuesto de licitación: 6.860.000 pesetas (41.229,43 euros). 
  • Se declaró su innecesariedad el 09/02/2005.
  • La Junta de Andalucía lo cedió al municipio el 30/03/2010. En ese mismo año empezaron las reformas.

 Sobre el Estado de Conservación

                La ficha, 2010, dice que se trata de un Silo rehabilitado, con nave lateral rehabilitada. El estado de la báscula es bueno, así como el centro de transformación de la corriente eléctrica. El vallado que rodea la parcela está rehabilitado y no se aprecian factores de alteración en el edificio.

 En cuanto al Análisis del Entorno

                El autor califica de excelente tanto la Visibilidad Territorial como la Intramunicipal como la del Entorno Próximo. La parcela donde se encuentra el Silo es accesible tanto para los peatones como para los vehículos y dispone de fácil aparcamiento.

 ¿Cómo funciona un silo?

El funcionamiento de un silo es sencillo y resulta muy curioso. Resulta interesante la siguiente animación https://silosygraneros.es/como-funciona-un-silo/

Galería interior Silo de Alcaracejos. Foto tomada de Cordopolis

Cupón de la ONCE. Alcaracejos y El Silo

Pasillo central en planta intermedia y canalizaciones metálicas
 originales para conducir el grano (Solienses)

Situación de la parcela de El Silo (Alcaracejos, 1986)

    Por la razón que sea no he conocido a nadie que no le guste un silo. Su esbeltez, su misión, su atemporalidad, sus grandes oquedades y sus singulares formas que desde lejos los identifican siempre han llamado la atención provocando una empatía especial. Es por eso que muchos han resistido el paso del tiempo y se convierten en hoteles, centros de anidamiento y de control de aves migratorias, viviendas privadas, centros culturales, residencias, teatros, balnearios, centros de exposiciones, etcétera. Los silos, esos enormes megasagrarios laicos que antaño almacenaban cereales hoy atesoran creativas soluciones y, adaptados, cobijan impensables ideas. Mucho mejor así.

El silo de Alcaracejos ya está unido a su historia y con su altura marca un perfil que identifica al pueblo, junto con el chimeneón de una antigua molina de aceite y el campanario-torre de la Parroquia de San Andrés, las tres alturas que rascan su estrellado cielo.

[1] Archivo Municipal de Alcaracejos

[2] Campo común en un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras (RAE).








martes, 5 de abril de 2022

Farmacias en Alcaracejos (III) (1910 - 1933)

  

Interior de una botica Calle Real, Santa Cruz de la Palma (La Palma).
Fotografía N.º 000585. Fotógrafo: Miguel Brito Rodríguez. Colección: José A. Pérez Cruz. Año: 1900-05.
 [Fuente: Archivo de fotografía histórica de Canarias, FEDAC].

               El año 1910 fue fecha muy significativa para la historia farmacéutica de Alcaracejos pues el 10 de septiembre murió don Rafael Gómez Benítez, ex – alcalde y titular de la farmacia que funcionaba en el pueblo, pero ocurrió que, exactamente, tres meses antes, el 16 de junio[1], don Rafael, siendo el único candidato, había renovado con el Ayuntamiento su nombramiento como Farmacéutico Titular. Si prescindimos de todas las referencias legales, habidas y por haber en aquel documento, que fundamentaron ese nombramiento, constatamos que: El nuevo contrato se estipuló por tiempo ilimitado y no podría rescindirse fácilmente, salvo por las causas puntualizadas en el Art – 36 del Reglamento Orgánico del Cuerpo de Farmacéuticos Titulares. Los derechos y deberes de ambas partes deberían ceñirse a las cuatro leyes vigentes que ordenaban los mismos. También, de acuerdo con la legislación en vigor y el censo de población, el Sr. Farmacéutico recibiría de las arcas municipales mil trescientas pesetas al año por la prestación de los servicios sanitarios. El suministro de medicamentos a las familias pobres y a la Guardia Civil sería valorado por la tarifa de Beneficencia y las leyes que la regulaban. Las familias pobres se clasificarían por lo que determinan los Arts 3º y 5º del Reglamento de partidos médicos. El pago de la titular se haría por mensualidades vencidas y el de las recetas por trimestres, también vencidos, según determinaban decretos y órdenes al respecto.

               El procedimiento fue legal pero el contexto de la firma del contrato – por los datos que la documentación ofrece – merece al menos un comentario: Ex – alcalde, farmacéutico durante años, bastante enfermo, familia influyente, murió a los tres meses de una renovación por tiempo ilimitado, etc…. todo esto unido a las continuas - y en mi opinión excesivas – referencias legales apunta a un ayuntamiento muy generoso o muy presionado por las circunstancias. Los contratos anteriores a médico y farmacéutico – titulares – aunque se renovaran, eran por cuatro años.

               Aunque no hemos encontrado documentos de 1910 que lo acrediten, tenemos la certeza de que la viuda de don Rafael fue su heredera ya que Francisco, menor de edad, hijo de ambos, tenía 8 años cuando murió su padre. En esa época existía ya la figura del regente[2], según las Ordenanzas de 1860 para el ejercicio de la profesión de Farmacia. Es seguro que Dª. Araceli hizo uso de esa posibilidad legal para mantener  unos ingresos familiares que procedían de la profesión de su marido..

               Según se desprende de las actas de las sesiones, durante los años 1912 y 1913, a pesar de la muerte de don Rafael, los servicios sanitarios prestados por su farmacia local fueron correctos y funcionaron con normalidad tanto en el suministro de medicinas a las familias pobres como en la atención a los individuos de la Guardia Civil y a sus familias. Se puede leer que en 1912 se pagaron por medicinas, en el 2º semestre, 100 pesetas por los pobres locales, otras 100 pesetas por los pobres transeúntes y 106’25 pesetas por atender a la Guardia Civil.

               Lo mismo se puede decir de los años 1914 y 1915: el ayuntamiento, regido por Miguel G. Ayala Cruzado, elabora la relación de familias pobres y guardias civiles que disfrutarán de medicinas gratis. Incluye la novedad de que las cantidades correspondientes se le abonan a doña Araceli Ayala Cruzado, viuda de don Rafael Gómez Benítez, la cual conservó la farmacia de su esposo con la colaboración de un regente, según se documenta en el acta de sesiones del municipio del 31 de enero de 1926. La viuda de un farmacéutico tenía derecho a beneficiarse de la farmacia del marido mientras mantuviera su estatus de viuda y en el caso de los hijos hasta la mayoria de edad, siempre por medio de un regente con el título de Farmacia y otras condiciones que estipulaba la ley.

 Una segunda farmacia

                En marzo de 1916 el ayuntamiento elabora la lista de vecinos pobres que este año han de recibir asistencia médica y farmacéutica gratis, pero desde el primero de abril de este año las familias pobres que reciban medicamentos gratis han de distribuirse, por partes iguales, entre las dos farmacias que existen en la localidad. No se menciona a nombre de quién figura la segunda ni nada acerca de su licencia o funcionamiento.

               Ni en el resto del año 1916 ni en todo el 1917 se cita a esa segunda farmacia. Se vuelve a hacer referencia a la lista de vecinos pobres que recibirán gratis asistencia médica y medicinas y también a los miembros de la guardia civil y a sus familias. Al final de 1917, el 30 de diciembre, por orden de la Alcaldía, se abonan a Dª Araceli Ayala Cruzado 55 pesetas en concepto de “pago de medicamentos facilitados para desinfección de casas donde se han localizado enfermedades infecciosas”. En 1918 las actas no reflejan ninguna alteración sobre el funcionamiento “farmacéutico” en el pueblo.

               En 1919, en enero, se produjo en Alcaracejos una gripe de cierta consideración lo que obligó al Ayuntamiento a gastar 137 pesetas para combatir la enfermedad. En el primer trimestre de ese año, el gasto en medicinas para la guardia civil fue de 52’12 pesetas mientras que para las familias pobres de la localidad se emplearon 50 pesetas; en septiembre, doña Araceli Ayala Cruzado recibió 100 pesetas por este concepto.

               Aunque, por falta de datos, no podemos asegurarlo con absoluta certeza todo indica que la farmacia de doña Araceli siguió funcionando con normalidad. En 1924, la citada señora seguía recibiendo dinero por medicamentos facilitados a familias pobres del pueblo.

               Es en el acta de la sesión municipal del 31 de enero de 1926 donde consta una instancia dirigida a la Alcaldía por parte de doña Araceli Ayala Cruzado. En ella comunica haber hecho traspaso de su farmacia al farmacéutico que la regentaba don Antonio Aragón? Madrid y que por ese motivo no podía continuar suministrando medicinas a las familias pobres ni atender los servicios sanitarios que lleva aneja la titular, por lo que hace renuncia de ella. La Corporación acepta y acuerda nombrar farmacéutico titular interino a don Antonio Aragón? Madrid, autorizando a la Comisión Municipal Permanente para que encuentre con el mismo la manera de efectuar el suministro de medicinas, y que inmediatamente se abra concurso para la provisión del cargo en propiedad.

               En sesión de 30 de marzo de 1926 la Corporación nombra farmacéutico titular a don Antonio Aragón? Madrid con un haber anual de 634’25 pesetas por residencia y servicios sanitarios hasta el primero de julio y a partir de esa fecha a razón de 1.300 pts / año.

                En la sesión extraordinaria del Ayuntamiento, 25/11/1929, bajo la presidencia de don Ildefonso Rodríguez Blanco, “se dio cuenta de la dimisión del farmacéutico titular por traspaso de la farmacia y del nombramiento, como interino, a favor de don Benigno Ayala Caballero. La Corporación acordó aplazar, de momento, la convocatoria del concurso para proveer la plaza en propiedad hasta ver si se dicta alguna disposición relativa a la provisión de estas plazas”.

               Ya, en el Cronista del Valle, del 9 de noviembre, había aparecido la crónica que daba cuenta de un nuevo farmacéutico en Alcaracejos. Con una redacción bastante altisonante podemos leer: “Terminó con brillantes notas su carrera sanitaria, el joven y culto farmacéutico, muy querido amigo nuestro, don Benigno Ayala Caballero, quien ha regresado a esta, después de asiduas prácticas en su profesión, para instalar una bien provista farmacia dotada con los adelantos más modernos. Que la suerte le sea propicia y corone sus méritos y servicios”[3].

               Benigno era natural de Alcaracejos. Se licenció en Farmacia por la Universidad de Santiago de Compostela (título expedido en Madrid el 19/08/1929). Fue admitido en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba el 11/11/1929[4]. En Pozoblanco quedó registrado su título por el Subdelegado D. Moisés Moreno el 19/11/1929. Se matriculó y superó el “Cursillo de Análisis” que organizó el Colegio Oficial de Córdoba en 1930. Por razones que desconocemos, tras ejercer en Alcaracejos, causó baja en el Colegio de Farmacéuticos el 1/04/1933.

Nota: mi agradecimiento para Adela Bueno - ASEFARMA  por información facilitada gentilmente.

[1] AMAL. Acta de la sesión de la Junta Municipal del 16 de junio de 1910.

[2] Ordenanzas de Farmacia de 1860: Art.23. Las viudas e hijos menores de los farmacéuticos con botica abierta que fallecieren dejando dueño o herederos de la botica a aquellos, podrán seguir con la botica abierta siempre que esta sea regentada por un farmacéutico legalmente aprobado y autorizado. Las viudas podrán usar de este derecho solamente mientras permanezcan en estado de tales, y los hijos durante su menor edad.

Art. 24. En el caso de que habla el artículo anterior la viuda y los menores dirigirán una instancia al acalde del pueblo, justificando su derecho, acompañando a esta instancia la del farmacéutico que ha de regentar la botica con los documentos expresados en el art. 5.° Este expediente seguirá los mismos trámites marcados en el art. 6.°

 [3] La crónica está firmada por Julio Arcanaga Ravé, que era el anagrama – pseudónimo de don Juan García Arévalo, médico titular en el pueblo.

[4] El documento de su alta fue firmado por el Presidente don José de la Linde Torres, siendo Secretario de dicho Colegio don Manuel Pineda Sánchez.