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lunes, 5 de mayo de 2025

(A.2) Campanita de bronce, 1559

Campanita de fundición, bronce, 1559.
Parroquia de San Andrés Apóstol (Alcaracejos)

    En el inventario publicado en la entrada anterior constan tres campanitas. A tenor de la importancia de altares y capillas, me inclino por pensar que esta "joyita" es la que corresponde con la Capilla del Sagrario. Es la más valiosa y la que se describe en el Catálogo Artístico Provincial de Córdoba, 1981, por Nieto Cumplido M. y otros autores. De ella se dice que “es la única pieza de interés que conserva la parroquia tras el espolio de la guerra civil: obra de fundición, de bronce, con mango en forma de aro labrado y decorado con volutas en la parte inferior. Está rodeada por relieves muy gastados y de tosca hechura, casi imposibles de interpretar, entre los que se advierten figuras humanas y caballos. En su borde, con letras mayúsculas dice así: <<… EMONY ME FECIT- ANNO 1569>>. No se leen las dos o tres primeras letras”. 

    Me alegra poder añadir las dos letras que faltan en la inscripción. He buscado en la red dos o tres veces y la IA repite, con su lógica, lo que le dicen otros: 

     F. HEMONY se refiere a la dinastía francesa de campaneros de la familia Hemony, conocidos por su habilidad para fabricar campanas y carillones de gran calidad, especialmente en los siglos XVI y XVII. Se destacaron por la afinación precisa de sus campanas y la precisión de los intervalos en sus carillones, que podían tener hasta 37 campanas y una extensión de tres octavas. Su fama se extendió por toda Europa debida a la calidad sonora de sus instrumentos. En otro lugar la IA habla de los hermanos Hemony.

    De todas formas abro un cierto paréntesis pues no está nada clara la nacionalidad de estos artesanos ya que la IA los hace pasar por belgas, franceses y holandeses. En cualquier caso todo indica que eran excepcionales profesionales con marca reconocida en toda Europa.

    Llegados aquí la pregunta es obligada: ¿Quién trajo hasta Alcaracejos una campanita de tan prestigiosa marca? ¿Se compró? ¿Fue un regalo? ¿Desde cuando pertenece al inventario de la parroquia? ¿Qué camino siguió esta campanita durante la guerra civil para ser el único objeto que nos queda? ¿La escondió alguien? ¿No la pudieron destruir?

    Como véis, al investigar, cuando una puerta se abre aparecen otras cerradas. Por su interés reproduzco una captura de pantalla que recoge una campanita hermana de la nuestra, fabricada por los mismos y el mismo año: 453'75 U$$ no es cantidad despreciable. Por desgracia, la nuestra tiene rota la parte superior de su asa. Desconozco las razones.



La nuestra



 




martes, 6 de agosto de 2024

Corneanas: curiosas rocas en Alcaracejos

 

Corneana, roca.

        Tarde del mes de julio del 2024, 21 horas, 33º de temperatura. Estamos en el cruce del Camino de la Magdalena con el de la Pajarera. Vamos hacia Alcaracejos. A la izquierda queda la huerta de Germán Santos que hoy la disfrutan sus herederos. Hemos pasado por ahí cientos de veces durante decenas de años. Apoyada en la vieja, y espectacular, pared una piedra casi circular me llama poderosamente la atención. Es un ejemplar único en esa tapia de media altura. No detecto ninguna más de su familia. Es de color grisáceo, con tonos de azul y algunas zonas irregulares tintadas de marrón. Es muy pesada. Al golpearla con otra piedra tiene un sonido muy metálico que puede recordar a una campana. Su forma es la de un casquete esférico incompleto, a modo de cabeza de una chincheta gigante. Desde arriba, en su cara curva, se ven unos círculos concéntricos que van descendiendo hacia el exterior. Se apoya en una cara plana bastante lisa. Le falta un trozo para completar la forma de un círculo bastante perfecto vista desde arriba.

Mi primera impresión me recordó a un molde, a material minero que pudiera proceder de una fundición. No tengo ni idea de lo que puede ser, pero la asocio con algo artificial, algo que procede de la mano del hombre.

Vuelvo al siguiente día con lápiz y papel, un metro y el móvil para echar unas fotos.

Longitud cara rota à 39’5 cm

Desde centro parte rota al extremo, mayor que un radio à 29’5 cm.

Radio à unos 20-22 cm, aproximadamente.

Parte central rota tiene una anchura de 8 cm.

Parte derecha, disminuye anchura uniformemente à 7 cm à 5’2 cm…..

Parte izquierda, disminuye anchura uniformemente à 7’7 cm à 4 cm….

Envio fotos a Miguel López Rísquez, amigo con el que comparto algunas historias. En una hora me contesta y me dice que no me entusiasme mucho, que son piedras o pizarras bastante comunes en la parte de La Cumbre y si está en una pared, la forma puede ser caprichosa para poder acomodarla en un lugar concreto.  Alego algunas particularidades de la piedra, pero ante esa respuesta le digo que consultaré con un amigo geólogo.

Juan José Rodríguez me comenta que también las conoce. Las ha visto por la zona de la antigua estación de ferrocarril de El Soldado, que es por donde termina el granito y aparece la pizarra. “Sonido metálico, pesan mucho, aspecto de pizarra y tienen parecido con algún mineral de hierro”, son sus comentarios literales.

Antonio Mª Cabrera Calero (Pozoblanco, 1969), profesor de secundaria y licenciado en Ciencias, Geología, por la Universidad de Granada me indica que “estas rocas son efectivamente muy curiosas por el sonido metálico o de campana que tienen al golpearlas. Es una roca natural. No tiene relación con el ser humano ni con la metalurgia. Son corneanas que aparecen junto al límite del granito, resultado del calentamiento de las areniscas del culm (carbonífero) en contacto con el magma del granito. Quedan unas rocas negras, superduras y compactas. Las líneas concéntricas son las originales de la arenisca. La forma esférica es accidental, fruto de la erosión en forma de bolos”.

Las fotos completan esta pequeña historia de un Alcaracejos ligado a la Naturaleza por sus cuatro costados.

Tamaño comparado de la roca


Corneana, vista por su haz


Corneana, vista por su envés.




Grosor y superficie de la fractura

domingo, 14 de julio de 2024

“Alcaracejos, una historia de ocho siglos”, acto de presentación

 

Museo de la Matanza: Jaime A. Muriel, Sebastián Muriel y público asistente.

El pasado 12 de julio, viernes, a las nueve y media de la tarde tuvo lugar en el patio del Museo de la Matanza la presentación del libro “Alcaracejos, una historia de ocho siglos”, del que es autor, un servidor, Sebastián Muriel Gomar. El acto estuvo organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Alcaracejos, depositario legal de los derechos de la obra. En el citado patio ocupa posición de privilegio la escultura Homenaje a la mujer mojina, obra de la también mojina María Isabel Puerto Fernández, inaugurada en el 2018. Paradójicamente, en el Museo de la Matanza acudimos a la celebración de un nacimiento.

El libro maquetado e impreso por la Excma. Diputación de Córdoba ha contado con la colaboración especial de José Luis Blasco Chaves[1], responsable de la estructuración, revisión y corrección. También es autor del prólogo. La portada recoge una composición realizada en el interior del Centro de Interpretación de las Siete Villas, en Pedroche. En ella se aprecia, aparte de una frase histórica sobre las citadas villas, el interior de la ermita de Nuestra Señora de Piedras Santas y el banco que corresponde a los representantes del concejo de Alcaracejos.

La obra, como ya se ha indicado en la entrada anterior consta de 360 páginas divididas en seis capítulos, ordenados cronológicamente, excepto el último que tiene un poco de todo y rompe el orden. Varios cuadernillos de imágenes están intercalados con el texto, más varias decenas de tablas e ilustraciones. 469 notas al pie dan certeras e innumerables pistas sobre los documentos manejados.

Abrió el acto Beatriz Ceballos López, Concejala de Educación, Cultura e Igualdad para decir que este acto está encuadrado en las actividades de pre-feria. Celebró la presentación del libro, dio la bienvenida a los presentes y disculpó la ausencia de José Luis Blasco, presentador anunciado, por imperativos de salud. Aprovechó el momento para enviarle un abrazo y nuestros mejores deseos de recuperación. A continuación presentó a Jaime A. Muriel Redondo, hijo de Sebastián, investigador y doctor en Biología, que actuaría como sustituto de José Luis.

Comenzó Jaime aportando datos significativos sobre la biografía del autor, los cuales se pueden encontrar en la contraportada de la obra. El acto, a partir de ese momento tomó el formato de entrevista. Simultáneamente se proyectaban, con texto al pie, las fotos contenidas en el libro.

1.- ¿Cómo y de dónde surgió la idea de hacer esta obra?

En el 2014 murió mi padre, Claudio Muriel. En la revisión de sus muchos papeles aparecieron frecuentes anotaciones sobre diferentes aspectos del pueblo: fiestas, costumbres, lugares, vecinos, etc… Creo que esa fue la semilla. En el año 2015 decidí abrir el blog alcaracejospuntocom, lo que supuso una nueva etapa, un nuevo paso, con 32 entradas publicadas ese año. El blog fue creciendo poco a poco y hoy recibe visitas de todo el mundo. Cada día me sorprendía encontrando facetas de Alcaracejos que desconocía por completo. En el 2018 mostré a Cati Ferrer el primer borrador de esta obra, siendo mi primera revisora y correctora. Fue ella quién me ayudó a solventar mis dudas iniciales y a consolidar un esqueleto del proyecto. En el 2023, con algunos parones, finalicé el trabajo con el generoso refuerzo del periodista, y amigo tardio, José Luis Blasco Chaves. Sin Cati y sin José Luis esta obra no hubiera visto la luz o lo hubiera hecho con peor calidad, aparte, claro está, del apoyo incondicional y constante de mi familia que siempre estuvo ahí.

2.- ¿Cómo definirías esta historia de ocho siglos? Claramente es una recopilación, no es una novela ni se trata de una historia. Son decenas de fotos fijas de Alcaracejos, páginas que describen al pueblo a lo largo de ocho siglos …. Es por eso que se puede leer a saltos porque no hay una continuidad en lo escrito. Se ha respetado la cronología pero al ser autores diferentes en épocas diferentes, cada uno se fija en lo que cree oportuno. Lo recogido por cada autor es una obra completa en sí misma y corresponde con los datos que sobre Alcaracejos conocía ese autor en esa fecha.

Es recopilación fundamentalmente, pero también es síntesis de algunas obras. Labor ardua y costosa la de sintetizar. Podemos decir que ante voluminosos estudios de la Comarca de los Pedroches o de las Siete Villas, he actuado de filtro, quedándome solo con citas hilvanadas sobre Alcaracejos.

En mi opinión estamos ante una obra de consulta llena de pistas. Es un trabajo que abre caminos y recoge mucho de lo publicado sobre el perfil de la villa de Alcaracejos. La mayor parte de lo recopilado son visiones globales, más o menos cercanas.

3.- ¿Hay alguna intención especial en este libro?

Sí, claro. En mi opinión, los autores tienen siempre alguna intención sea subliminal o explícita. En este caso concreto creo que se detectan varias.

La primera va sobre Alcaracejos, el cual aparece casi siempre ligado a la excepcional Comarca de los Pedroches o a la singular Comunidad de las Siete Villas. De alguna forma quería mostrar que Alcaracejos tiene una identidad propia, un recorrido, unos personajes, unos edificios y unos hechos que lo caracterizan. Aparte de querer situar Alcaracejos algo mejor en el mapa de la historia local, en mi opinión, la más fiable.

Otra de mis intenciones con esta obra es homenajear a las fuentes de información pues cuando refiero un dato intento hacerlo con todo lujo de detalles. Digamos que he sido poco celoso de la oscuridad de mis fuentes y he tratado de dar todas las pistas disponibles, sin ambigüedades de ningún tipo y con caminos certeros para llegar al dato en cuestión. Con esta actitud quiero facilitar los recorridos a futuros investigadores para que no pierdan el tiempo buscando lo ya encontrado por otros, sino que vayan al grano y así su tiempo será más fructífero. Puedo asegurar que he intentado hacer un Alcaracejos más accesible. El tiempo dirá si lo he conseguido. Mi intención siempre fue desnudar Alcaracejos para que todos y todas puedan conocerlo.

También quisiera destacar el valor de la curiosidad, curiosidad de niño, curiosidad eterna, curiosidad como motor, como disfrute razonable del esfuerzo cuando se encuentra algo, curiosidad sin fronteras, curiosidad implacable ante el misterio y el buscar, curiosidad generosa que comparte lo hallado para contagiar a los lectores …..

Entiendo que mi primitiva curiosidad por las ciencias durante una buena parte de mi vida ahora, tras jubilarme, la he desviado hacia las Humanidades. Siempre la tuve hacia ellas. Quizás ahora se ha acentuado algo más, pero es la misma curiosidad híbrida. Son ganas de saber, de aprender, de responder al por qué, al dónde, al quién o al cuándo. De alguna forma me siento como un alumno que nunca entendió demasiado bien la diferenciación entre Ciencias y Letras.

Otro aspecto destacable es poner de manifiesto la importancia del soporte papel. A lo largo de mi vida he conocido los discos de pizarra, los de vinilo, las cintas de cassette, los CDs, luego los pen y por último la nube. La tecnología nos ha llevado con rapidez por caminos insospechados. Curiosamente el papel siempre estuvo y ha sido soporte seguro de información durante miles de años. Los papiros egipcios datan de hace 5000 años. Hoy día el papel sigue siendo un soporte duradero y eficaz. Digamos que prefiero la modalidad libro frente al modo blog. Con el libro me siento más libre. En el blog dependo de Google, de internet, de un dispositivo y de la electricidad.

Las fuentes de información y la curiosidad han sido pilares esenciales de esta obra y por supuesto, mi afecto por el pueblo. El papel es el noble soporte elegido y la imprenta nos remonta a Gutemberg. Ambos nos introducen en el laberinto de la historia.

4.- ¿Algún aspecto que te haya sorprendido?

Podría comentar varios. Sin citarlos en orden de importancia me ha llamado mucho la atención la cantidad y variedad de autores que han escrito sobre Alcaracejos. Realmente sorprende que un pueblo tan pequeño haya sido tan citado. Muchos de los eruditos de todos los siglos han estado marcados por una gran curiosidad y bastante rigor. Seguramente la mayor parte de ellos no visitaron el pueblo y hablaban de oidas, pero solían estar bien informados de peculiaridades que les contaban cronistas locales, maestros, alcaldes, etc... pero ahí están sus páginas para disfrute y conocimiento nuestro.

Otra sorpresa digna de destacar es la joya del Archivo Municipal de Alcaracejos. Invito a visitarlo y a conocer sus documentos. Es impresionante la cantidad de información que almacena. Nunca pensé que tenía tanto a pesar de que algunos documentos se han perdido. Además todo está perfectamente ordenado y clasificado gracias al trabajo de José Antonio Rodríguez Franco, siendo alcalde Luciano Cabrera. Ahora solo falta que toda esa documentación digitalizada por Víctor Merchán se pueda consultar por internet. Es una asignatura pendiente.

5.- ¿Podrías destacar algún detalle de cada capítulo?

Es difícil pues los capítulos son amplios y tratan infinidad de aspectos, pero….a ver…..

Del capítulo uno sacaría el año de 1272 por ser esa la fecha del primer documento que habla de “los cacarejos” ¿Alcaracejos? También sorprende la acepción de mojino como habitante fronterizo entre el Condado de Belalcázar, el señorío de Santa Eufemia y los límites de las Siete Villas.

Del capítulo dos extraería la fecha de 1488, año determinante para la independencia de Alcaracejos de Torremilano.

Del tercero, 1752 y el Catastro de Ensenada, magnífico documento, auténtica radiografía de Alcaracejos con datos muy relevantes.

Del cuarto, me quedo con lo acaecido el 24 de mayo de 1898. Nos encontramos con un Alcaracejos beligerante con la injusticia. Hubo una huelga minera por la escasez de pan y por la dignidad en el trabajo. Son unas páginas de especial interés por los legítimos deseos de mejora de unos mineros y de sus familias. La crónica de Ventura [José] en el Diario Córdoba no tiene desperdicio.

El capítulo quinto me conduce a un corazón partio pues están unos interesantes apuntes, de 1946, de mi madre sobre el pueblo, única mujer que escribe sobre él; un fantástico reportaje, 1992, de Francisco Solano Márquez, maestro de periodistas y un relato final, muy documentado, de cinco fechas clave para el pueblo y para la Historia de España: 1923, 1931, 1936, 1939 y 1979.

En el capítulo sexto me quedo, sin dudar con la conexión de Alcaracejos con el municipio madrileño de Loeches. Aconsejo su atenta lectura aunque puede resultar de cierta dificultad establecer los parentescos. También lo están los demás componentes de las Siete Villas.

6.- El libro termina con una página de agradecimientos ¿Algún comentario en especial?

Todos los agradecimientos son especiales.

Qué duda cabe a toda mi familia, especialmente a Elvira madre, Elvira hija (no ha podido estar aquí) y a ti, Jaime, que además has tenido que hacer un esfuerzo extra en esta precipitada presentación.

A la Corporación Municipal de Alcaracejos, organizadora de este acto, por hacer suya una iniciativa muy personal mía y también al Servicio de Publicaciones de la Excma. Diputación Provincial. Me consta su buen hacer y su exquisita profesionalidad para que esta obra vea la luz. Tengo que citar expresamente a Pedro Lucena y a Álvaro Pérez.

Dejo para el final mi eterna gratitud a Cati Ferrer y a José Luis Blasco, mojina y cuervo, ejemplos singulares de pájaros luchadores por la vida y por la cultura. Cati me ayudó a echar buenos cimientos y José Luis remató con un magnífico tejado.

Gracias a todos y a todas por haber preguntado o manifestado vuestra opinión: habéis enriquecido la tarde para disfrute de todos. Gracias a todos los que estáis aquí por haber decidido acompañarme en un día tan especial para mí. Gracias a todos de corazón por colaborar en un Alcaracejos más profundo y más grande.

Beatriz Ceballos, Concejala de Cultura, abre el acto.

Jaime A. Muriel, inicia la presentación

Un momento de la entrevista / presentación

Mesa y público asistente.

José Luis Cabrera, alcalde de Alcaracejos, cierra el acto

Sebastián Muriel firma algunos ejemplares.

Fotografías de Juan Manuel García Medina. Muchas gracias por tu colaboración.


 

 



[1] Periodista, natural de Villanueva del Duque. Autor de “El Vocaburlario”, Premio Solienses 2024 y miembro de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. El próximo 8 de agosto presentará en el patio de la Antigua Molina, Villanueva del Duque, a las 21 horas, su nuevo libro “La lumbre de la memoria” en el que traza la semblanza de más de una veintena de personajes villaduqueños.

jueves, 11 de julio de 2024

Alcaracejos, una historia de ocho siglos

 


            “Alcaracejos, una historia de ocho siglos” es el resultado de cinco años de investigación, aunque la semilla se plantó algunos años antes.

Tras la introducción y el prólogo, la obra está estructurada en seis capítulos:

Cap I: El origen del nombre de Alcaracejos.

Cap II: Alcaracejos en documentos del siglo XIII al XVI.

Cap III: Alcaracejos en documentos del siglo XVII al XVIII.

Cap IV: Alcaracejos en documentos del siglo XIX, con trece contribuciones.

Cap V: El siglo XX es el que más aportaciones incluye. Totaliza más de veinticuatro autores.

Cap VI: El broche final lo conforman diferentes y variados apartados: 1.- A modo de conclusiones. 2.- ¿Qué tiene que ver Loeches con Alcaracejos? 3.-- Evolución del nombre de algunas calles. 4.- Pequeño diccionarioD con términos incluidos en la obra. 5.- Publicaciones de autores mojinos. 6- Otros documentos de interés (básicamente pregones). 7– Alcaracejos en la red. 8– Agradecimientos.

El libro consta de 360 páginas. 24 de ellas son imágenes situadas en tres bloques distribuidos regularmente a lo largo del libro. También se incluyen decenas de tablas e ilustraciones intercaladas en el texto, las cuales totalizan 150. 469 notas al pie dan innumerables pistas sobre los documentos manejados. En ese sentido he querido dejar muy claras las fuentes donde poder encontrar información sobre Alcaracejos.

A lo largo de estos años he buscado en archivos, bibliotecas, internet, libros, etc… y me ha sorprendido la cantidad de información encontrada sobre un pueblo que nunca fue demasiado importante pero que tiene muchas particularidades por contar. A la vista de los documentos manejados podemos afirmar que Alcaracejos existe tanto en la historia de España como en la de Andalucía o en la de la provincia y por supuesto en las Siete Villas y en la Comarca. Cada autor insiste en aquellos aspectos que le resultan de mayor interés, sean las tradiciones, la población, la economía o determinados edificios.

Esta obra, ordenada cronológicamente, no es una narración. Estamos ante una recopilación. Cada uno de sus capítulos y los apartados dentro de cada capítulo tienen entidad propia, son textos independientes, aunque a veces los autores repiten algunos contenidos.

En mi opinión, el resultado es una obra de consulta llena de pistas, un trabajo que abre caminos y recoge mucho de lo publicado sobre el perfil de la villa de Alcaracejos. La mayor parte de lo recopilado son visiones globales, unas desde cerca y otras algo más lejanas, unas parciales y otras más completas.

También abundan las síntesis de trabajos, libros, tesis o artículos, más amplios que se refieren a las Siete Villas o a la comarca de Los Pedroches. En ellas Alcaracejos consta de refilón, nunca como asunto central, pero aparece con datos muy concretos.

Tengo que decir que al hojearlo pudiera parecer un tocho y el personal, debido a esa impresión, se aleje de su lectura. No es esa mi opinión. Como cada apartado es independiente del anterior se puede leer el Alcaracejos de 1875 sin haber leído nada de los cuatrocientos años anteriores. Cada fecha es una historia completa, aunque los documentos pegan saltos de fechas y hay periodos por rellenar. Resultaría imposible contar la historia de Alcaracejos año por año.

Quiero insistir en que nadie busque aquí la Virgen de Guía, la historia de las minas, la feria de ganado o la guerra civil. Algo de todo eso hay, pero siempre dentro de una fecha concreta y con la perspectiva del perfil de la villa y no como tema concreto tratado en profundidad. Alcaracejos, una historia de ocho siglos es en resumen, una colección de pistas y datos muy claros sobre el pueblo que se superponen a lo largo del tiempo.

Cada una de las fechas que se relaciona en cada capítulo es una especie de foto fija, textos que se aproximan a la realidad del Alcaracejos de esos años.

Mi labor en esta obra responde más a ser medio entre documentos y lectores. He intentado ser puente más que final de trayecto. He huido –no del todo- de la originalidad para centrarme en lo ya escrito y en su cronología. Mi auténtica labor se ha forjado más en la búsqueda y adecuación que en la creación, aunque a veces lo intento. Fundamentalmente ha sido una tarea compiladora más que de autoría.

Para terminar: el volumen quiere ser un pequeño homenaje a las fuentes de información pues cuando refiero un dato, intento hacerlo con todo lujo de detalles. Digamos que he sido poco celoso de la oscuridad de mis fuentes y he tratado de dar todas las pistas posibles y disponibles, sin ambigüedades de ningún tipo y con caminos seguros y certeros para llegar al dato en cuestión. Con esta actitud quiero facilitar los recorridos a futuros investigadores para que no pierdan el tiempo buscando lo ya buscado por otros, sino que vayan al grano y así su tiempo resultará más fructífero.

También quisiera destacar lo valiosa que es la curiosidad, curiosidad de niño, curiosidad eterna, curiosidad como motor, como disfrute razonable del esfuerzo cuando se encuentra algo, curiosidad sin fronteras, curiosidad implacable ante el misterio y el buscar, curiosidad generosa que comparte lo hallado para contagiar a los lectores.

Sin fuentes y sin curiosidad me hubiera resultado imposible publicar esta obra.

Puedo asegurar que he intentado hacer un Alcaracejos más accesible. El tiempo dirá si lo he conseguido. Mi intención siempre fue desnudar Alcaracejos para que todos y todas puedan llegar a conocerlo mejor.


martes, 6 de diciembre de 2022

Alcaracejos y su cruce

 Alcaracejos está crucificado por dos carreteras: la de Córdoba a Almadén y la de Ándujar a Villanueva de la Serena (Francisco Solano Márquez, 1992, Los pueblos de Córdoba)

El Cruce (Archivo Municipal de Alcaracejos)

               La posición geográfica de un pueblo entra en las apuestas de los dioses. Los hay que crecen en el margen de un río. Otros encuentran su terruño a la orilla del mar. Algunos descubren su futuro bajo la incertidumbre de un volcán que a veces se transmuta en cañón. Para otros, la falla de un estrato natural es señal de la esencia divina. Si nos fijamos en espacios más humildes, creo en la fortuna de los pueblos que disfrutan de un cruce de caminos, ahora, mayormente, carreteras. Son bienaventurados porque disponen de cuatro puertas de salida y otras cuatro de entrada. Mientras, los municipios rectilíneos, aquellos que se extienden a lo largo de una línea, sólo disfrutan dos. Si una población fuera lo suficientemente grande podría albergar varias encrucijadas, que bien comunicadas, multiplicarían las posibilidades de entrar y de salir, y consiguientemente, de crecer.

               Escribir, en pasado, sobre el cruce de una villa pequeña es una foto fija en blanco y negro de una cámara antigua. Estuvo y era así. Hoy ya no es. Así que no procede comparar ni medir. Lo pasado pasó y lo escrito solamente existe en el papel. Corresponde a un pasado que existió. Es lo que tiene publicar algo que se escribió hace ya algunos años.

               El cruce de mi pueblo era el lugar más floreciente de la villa. Ahora la imagen es algo desoladora y, aunque el pueblo trabaja por su supervivencia, el vital cruce de carreteras que lo atraviesan da la imagen de un pueblo casi muerto, un pueblo a punto de cerrar.

¿Qué ha pasado?

               Ni mis datos ni mi memoria me permiten hacer un relato cronológico de los cierres sufridos, pero sí de los establecimientos que generaron vida y ahora ya no la dan. Fueron y ahora ya no lo son, como millones de cosas en la vida.

               El cruce era una muestra evidente de un pueblo activo, vivaz y palpitante. Durante años una gasolinera suministró combustible a propios y extraños. Era una bomba manual que alternaba el llenado y el vaciado mediante depósitos de un cristal trasparente. Los coches llegaban por todos lados. Con motivo de las nuevas medidas de seguridad tuvo que ser trasladada a las afueras de la población. Uno a cero.

               La misma familia que regentaba el despacho de combustibles era dueña del Café–Bar El Control, uno de los mejores sitios del mundo para tomar un buen café. Los cafés que ponían Paco y Lucía eran inmejorables: hacían una mezcla secreta de torrefacto con natural y conseguían un aroma y un sabor inigualables. El Control era el bar de las grandes partidas de dominó y ajedrez. Era el sitio donde mucha gente –hombres al 100%- se reunía a ver por la tele las corridas de toros y los partidos de fútbol, primero en un blanco y negro, que en realidad eran tonos de gris, y más tarde en color. Tenía una terraza espléndida donde podías saborear unas apetitosas tapas de lomo y unos caracoles excepcionales. En Noche Vieja era sitio de reunión y de baile de maduros y jóvenes. Un lugar entrañable. La edad y el exceso de trabajo jubilaron a Paco y a Lucía y el negocio pasó a manos de los entrañables Críspulo y Ana que, con mucha lucha y entrega, supieron mantener la actividad, el buen café y el ambiente agradable.

Café-Bar El Control, en el cruce (2015)

               El Café–Bar El Control siempre fue algo más que un bar. Para muchos fue una segunda casa, un lugar de encuentro, un local donde compartir la pasión por los toros y las disputas futboleras; un espacio para conversar con amigos o tomar una copa después de trabajar. En su puerta paraban los saures amarillos de Auto-Transportes San Sebastián que comunicaban Los Pedroches con la capital, etc. Por cierto que nunca supe el porqué de su nombre, aunque ironicamente puedo suponer el martirio que era circular por aquellas carreteras. A Críspulo y Ana también les llegó el momento de empezar a disfrutar el rédito de su trabajo. Cerraron y pusieron el local en venta. Durante un tiempo, “Juanano” -vecino del Tic–Tac- lo tuvo en alquiler, pero terminó en cierre. Durante unos meses El Control se volvió a alquilar, pero el negocio no fue lo suficientemente bien para hacer frente a impuestos, luz, alquiler, etc, así que el Café-Bar El Control volvió a cerrarse y el cruce quedó tan gris como sus carreteras. El local, en su silencio, estuvo esperando que alguien lo recuperara del ostracismo al que las circunstancias lo tenían sometido. Su alma siempre estuvo ahí, pero sus puertas y ventanas permanecieron cerradas aguardando el empuje ilusionante de algún emprendedor/a que lo devolviera de nuevo a la vida. Dos a cero.

               Por fortuna, el 2 de febrero del 2020 Merche y Raúl quitaron las telarañas y el polvo que El Control acumuló y el local ha recuperado su pulso con un ambiente familiar y unos suculentos desayunos. Volvemos al uno a cero.

               ¿Qué se puede decir de La Fonda? Fonda es sinónimo de posada, albergue, pensión, parador, mesón, casa de comidas….Todo eso era La Fonda además de cine en los años 50 y principios de los 60. Dionisio y Paz le dieron identidad a esa instalación. Era un sitio buscado por viajantes y viajeros. Se sabía que te iban a tratar bien, comida sana, abundante y barata. Habitaciones sencillas pero lo suficientemente cómodas. Para Dionisio y Paz el negocio era su joyita a la que cuidaron con mimo y dedicación. También allí se jugaron grandes partidas de dominó y las comidas y tapas eran excelentes. Llegado el tiempo del relevo, La Fonda se traspasó a la familia Carmona: padres y tres hijos. Al principio las cosas les fueron de maravilla. Recuerdo el comedor repleto: cuarenta o cincuenta personas comiendo y hablando sin parar mientras los camareros no daban abasto. Con el tiempo los padres se hicieron mayores, murió la madre y cada hijo buscó su propio camino. Las cosas se torcieron y La Fonda, lugar con encanto de Alcaracejos, y con mucha historia detrás, se cerró. No puedo recordar los años que lleva cerrada. Sólo sé que al día de hoy su aspecto es de tristeza y abandono. Las circunstancias, la crisis, la falta de un empuje inversor, alquileres elevados, derribo y reconstrucción,..… ¿Quién sabe? Mirar hacia la carretera de El Viso, al bajar la calle Rafael Aguirre, te hace tropezar con una especie de muralla, a la izquierda: Es lo que queda de La Fonda Nueva, nombre que acuñaron nuestros queridos Dionisio y Paz. Recuperamos el dos a cero.

               La carretera es como una puerta en esa especie de muralla que a su derecha continúa con el edificio que acoge al Patronato Municipal Alcavise: Alcaracejos vivienda y servicios. Su creación se acordó en el Pleno del Ayuntamiento –sesión extraordinaria– el día 25 de junio de 2004 para administrar tanto la gestión de viviendas públicas como de servicios sociales. Este Patronato comenzó a funcionar oficialmente el 1 de enero de 2009 haciéndose cargo de la Residencia de Mayores Antonio Mansilla, el Centro Andaluz de Alzheimer y de la Unidad Comarcal de Estancia Diurna, todos ellos centros adscritos. Desde marzo de 2010 se ocupa también de la prestación de ayuda domiciliaria. Esta ingente labor que desarrolla contrasta con la imagen de unas ventanas herméticas y una puerta que se abre en laborables y con horario de mañanas. Suponemos que la mayor parte del trabajo se realizará por medios digitales, móvil y ordenador, lo cual implica que no mucha gente se acerque por allí, dando la sensación de cierta soledad y aislamiento. Casi tres a cero.

               La Casa Cuartel de la Guardia Civil es una de las joyas de la corona de Alcaracejos. Bello edificio, amplio y estratégicamente situado….. pero cerrado. Se construyó hacia finales de los cuarenta (1948) promovido por la Dirección General de Regiones Devastadas y durante años dio cobijo a guardias civiles y familiares. El comandante del puesto tenía el grado de brigada. Supongo que se cerró por cuestiones económicas o por falta de influencia política pues Villanueva del Duque sigue con su casa cuartel abierta, siendo un edificio de menor brillantez. En el 2000 se llevaron a cabo ciertas reformas por la Escuela Taller El Retamar II. Hasta el momento las iniciativas para recuperar un uso apropiado de este inmueble han resultado fallidas. Esperemos que con el tiempo surjan ideas y dinero que permitan su rescate del túnel del tiempo. Cuatro a cero. http://alcaracejospuntocom.blogspot.com/2017/08/casa-cuartel-de-alcaracejos.html

               Cierra el círculo, el espacio llamado hace algunos años, El Rincón de Sales que luego fue “La aparcería” de Nono, que también cerró.

               Llegado este punto, que sería casi el cinco a cero, pienso que a lo peor el cruce está gafado. Parece una maldición. En vez de cruce parece una cruz. Nadie vende, nadie alquila, nadie recupera. La mina estratégica que supone un cruce de carreteras por las que circulan, no por casualidad, centenares de vehículos al día no tiene quién la explote. Para este escribidor resulta inexplicable la situación actual. Demasiados condicionantes negativos para una zona que le ha dado dinero a todo aquel que ha sabido cuidarla un poco y que hoy concentra la mayor densidad de locales cerrados o poco explotados por metro cuadrado en Alcaracejos. La mejor zona y la más devastada. Como dice mi amigo Luis, sólo faltaría traerse la Iglesia al cruce para que haga juego: siempre que pasa por allí está cerrada. Menos mal que entre el Gigante de los Electrodomésticos “Idea”, “El Parador”, “El César”, “El Estefaní” y los “Tic – Tac”, que no pierden el tiempo, y la ilusión de Merche&Raúl, recuerdan que El Cruce y sus aledaños no es un lugar de paso. Con su trabajo y su buen hacer demuestran que esa encrucijada de caminos, que es Alcaracejos, resulta un Potosí en la Comarca de Los Pedroches.

El Cruce. Alcaracejos, 2017. Foto de Víctor Merchán


viernes, 8 de julio de 2022

Alcaracejos y sus archivos

 

Archivo General de la Administración (1939). Calle José Antonio,
 hoy calle Maestro Miguel López. A la izquierda la Residencia Antonio Mansilla

            Desde hace muchos años se han guardado en mi casa documentos y fotos, básicamente de temas familiares. Mi padre también solía archivar papeles de la mina -trabajó en Cantos Blancos- de las huertas que tuvo y sobre todo, del almacén de materiales de construcción que compartió con José Pérez Caballero.

            El archivo de documentos en una familia, en una empresa o en una institución es de vital importancia ya que, clasificados y ordenados, nos facilita enormemente la gestión, la búsqueda y su historia. Elementos de archivo son todo tipo de objetos, cuadros, estatuas, papeles, fotografías, máquinas, utensilios, armas, inventos, …Lo archivado ha sido y será siempre testigo de una historia, historia que a los humanos nos gusta conocer por sus repercusiones, curiosidad o nuestra relación con ella. Los archivos encierran muchas explicaciones.

            Hoy, por su tremenda facilidad de uso, el formato digital es el más habitual para archivar y casi todo termina almacenado por medio de él. Imágenes de todo, como fotos o vídeos, las amontonamos en el ordenador o en el móvil. Aparte de nuestro mini – almacén está la Red, dónde con un par de clics nos trasladamos de la Viena imperial a la selva africana. Internet nos ha aproximado al don de la ubicuidad convirtiéndonos en dioses virtuales. De forma análoga ocurre con los textos, sean propios o ajenos, chinos o americanos. Cada vez que visito la maravilla de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica no dejo de sorprenderme.

            De Alcaracejos me preocupan muchas cosas: entre ellas, sus archivos. Sé que es un pueblo pequeño y que el mundo seguiría prácticamente igual si desapareciera, pero es mi patria grande, la tierra que conocí de niño y a la que me gusta volver. Es el lugar donde crecí, jugué y tuve mis primeros amigos. Calles, viviendas, paredes y caminos son mucho más que eso, al verse enriquecidos por mis recuerdos y mi imaginación.

            Por todas esas vivencias y por la importancia que tienen las raíces –un árbol sin raíz es un vegetal condenado a muerte- reclamo la recuperación de todo el material posible que se relacione con la historia y la existencia de Alcaracejos, teniendo en cuenta que es trabajo de todos.

Yacimientos de material de archivo

            Me consta el gran trabajo que se hizo para clasificar y ordenar el Archivo Municipal, AMAL dicen algunos, https://alcaracejos.es/archivo-historico/, pero es insuficiente. Ahora habría que conectar lo digitalizado a la red y, desde luego, seguir digitalizando. 

            Durante la Guerra Civil tuvimos la desgracia de perder buena parte de lo archivado en el Ayuntamiento –casi tres años- y prácticamente todo lo almacenado en la Parroquia de San Andrés, que según Ramírez de las Casas-Deza (1802-1874) y el contenido de unos inventarios de principios del siglo XX, no eran poca cosa.

            Aparte de los archivos municipal y parroquial han existido y existen otras entidades e instituciones, públicas o privadas, del pueblo que seguro que podrían aportar información y datos de interés. Estas líneas no pretenden acusar a nadie ni buscar responsables. Sí se aspira a concienciar al pueblo de la importancia de guardar documentos, objetos, fotografías y testimonios. No se trata tanto de investigar lo que se mueve por internet, sino de custodiar en locales del pueblo materiales de archivo que pertenecen a esa propiedad colectiva que es nuestro Patrimonio.

En el ámbito público

            Suponemos que las escuelas públicas habidas en el pueblo deberían de haber guardado documentos relativos al funcionamiento, gastos, relación de alumnos/cursos, visitas de inspección, dotaciones, etc…¿Hay algún material? ¿Dónde está?

            Tras una serie de escandalosos robos en Alcaracejos y en la comarca, el cuartel de la Guardia Civil se abrió en Alcaracejos en 1896 y ha estado funcionando alrededor de cien años. Se entendería que estos archivos pudieran contener material sensible o confidencial, pero sería importante conocer dónde se guarda, qué se guarda y a qué se puede acceder.

            El Silo (1970 - 2005) es otra entidad que por su importancia para la localidad seguro que almacenó documentos interesantes. He hecho algunas averiguaciones pero no acaban de fructificar del todo y pudiera ser que, una vez que cesaron sus servicios, los archivos se trasladaran a la Cámara Agraria Local.

            El edificio de la Cámara Agraria Local se cedió al Ayuntamiento de Alcaracejos en 2013, pero no se conoce lo que se hizo con la documentación que se archivaba en esa oficina.

            Por solicitudes realizadas, puedo afirmar que el material del Juzgado de Paz de Alcaracejos se conserva bastante bien y funciona con eficacia.

En el ámbito privado

            Aparte de organismos públicos, en Alcaracejos siempre han existido cofradías y hermandades, todas ellas dentro del ámbito religioso y privado. Estas asociaciones muy ligadas a la sociedad civil mojina han desempeñado un papel muy importante en la vertebración social del municipio y en la defensa de las tradiciones. Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que se conserven los libros de actas de las reuniones celebradas, folletos de las actividades realizadas, estatutos y sus modificaciones, inventarios, relación de gastos e ingresos, fotografías, etc…

Apuntes del Padre Fidel Fita. Mina Ferreras (1913)

        Con el riesgo de olvidar alguna, entre ellas podemos citar: Hermandad Nuestra Señora de Guía; Hermandad de San Isidro Labrador; Cofradía Virgen de los Dolores y Santo Entierro; Hermandad de San José; Cofradía de Nuestro Padres Jesús Nazareno; Hermandad de la Virgen del Carmen; Cofradía o hermandad de la Virgen del Rosario; etc…

            Fuera del ámbito religioso hay otros tipos de inquietudes que se canalizan por medio de la Asociación juvenil mojina; Asociación de Mayores de Alcaracejos;Asociación de mujeres mojinas; Asociación de Empresarios de Alcaracejos; Asociación Cultural Carnaval Mojino; Grupo de Costura; Grupo de Danzas “Los Jarales”; Coral Nuestra Señora de Guía; Agrupaciones locales de partidos políticos; Peñas de Fútbol; Grupos ligados a la Sociedad de Cazadores; etc…

            Sería interesante haber conocido y guardado la documentación, correspondencia, facturas, etc… de la mina de Cantos Blancos, propiedad en su día del Banco Bilbao-Vizcaya. Aunque destruyeran documentos por creerlos inútiles, seguramente se guarda información en sus dependencias, ahora BBVA.

            Algo parecido podríamos decir de las Minas del Rosalejo. Me consta el nombre de varias personas que trabajaron en sus oficinas y que la familia Aguirre, de Madrid, fue la dueña de las instalaciones. ¿Alguien guarda papeles de esta entidad? ¿Dónde podrán estar?

            Insisto que no se trata de buscar por internet información sobre Alcaracejos, su historia y sus tradiciones, etc, etc… Se trata de consolidar en el pueblo un banco de datos por medio de documentos originales que se originaron y se originan en el pueblo. Estas líneas son una llamada de atención sobre el buscar, ordenar, clasificar y archivar pruebas definitivas que certifiquen nuestra presencia y nuestra memoria colectiva como villa. Estamos hablando de conservar nuestro patrimonio cultural, social e industrial, ni más ni menos.

3/11/1837.- Las Siete Villas



 

 

 





jueves, 5 de mayo de 2022

Alcaracejos: El Silo

 

Silo de Alcaracejos, 1995?
Ha sido el blog Solienses y la anual entrega del Premio, que lleva su nombre, los que han llamado mi atención sobre nuestro Silo. Con el tiempo, he ido almacenando algunos datos e informaciones sobre él y hoy, empujado por la decisión, hecha noticia, de que la explanada el del Silo de Alcaracejos, el mayor de Andalucía, será el escenario de la entrega del Premio Solienses 2022, me animo a publicarlos. Antonio Merino, tiene la singular capacidad de descubrir y divulgar “Patrimonios invisibles” de Los Pedroches y unirlos con eventos culturales: en este caso con la Literatura Comarcal. Todo un acierto porque verdaderamente el entorno del Silo, hoy rehabilitado como Centro Termal, es un lugar único en los Pedroches.

               Es mi intención escribir  también sobre el actual Centro Termal. Aunque Silo y Centro Termal se solapan, dado el uso y los fines de cada cual, por ahora solo me referiré al Silo como tal.

 Preliminares

                La primera noticia que hemos podido encontrar sobre este edificio, se remonta al punto 3º del Acta Municipal del 30 de abril de 1968[1], siendo alcalde Rafael Muriel Rísquez.

              En dicha sesión se leyó un escrito procedente de la Jefatura Provincial del Servicio Nacional del Trigo de Córdoba, interesando se le remita relación de locales aptos para el almacenamiento de cereales. Bien en arrendamiento o con carácter gratuito. La Corporación informó que "en esta población no existe, a día de esa fecha, ningún local desocupado que reúna las debidas condiciones para el fin expresado", aunque cita como posible la antigua Iglesia Parroquial, conocida hoy como Ermita de San Andrés.

            Por unanimidad, los concejales acuerdan responder al escrito en el sentido mencionado pero incluyen una coletilla que terminará siendo fundamental: Indican que "al no existir en el pueblo locales aptos para el almacenamiento de cereales, pero teniendo en cuenta que para la actual campaña, y sucesivas, se dejará sentir mucho más la necesidad de locales donde almacenar los cereales que se obtengan en este término, principalmente por la compra de cereales-pienso que dicho Servicio Nacional haga, además del trigo, se proponga al repetido Servicio Nacional de Cereales la cesión del terreno necesario que este Ayuntamiento posee en El Ejido[2], para que, si lo estima conveniente, construya sobre el mismo, y por su cuenta, un almacén granero mecanizado con capacidad bastante para la recogida de cereales procedentes de este término y de los colindantes. Evidentemente, en caso de que el Servicio Nacional de Cereales acepte dicha propuesta, deberán seguirse los trámites legales reglamentarios exigidos por la Ley de Régimen Local y Reglamento de Bienes de las Entidades Locales vigentes.

                Lamentablemente, en las Actas Municipales no consta la respuesta a la propuesta que hizo la Corporación, aunque la realidad es que el Silo se hizo, y de debió de hacer con cierta rapidez. Tampoco he encontrado en las actas indicios sobre su construcción, dotación e inauguración. Todo parece indicar que Alcaracejos puso el terreno y la Corporación estuvo bastante al margen.  Es lo que podemos aportar desde aquí en estos inicios.

 Algunos datos

                Aparte de otros documentos, tales como libros, BOE, publicaciones varias, etc... ha caído en mis manos una especie de carné de identidad del Silo que aporta bastantes datos. Se trata de una ficha elaborada por David Salamanca en 2010 – 2011. Este arquitecto se doctoró con una interesante tesis sobre los Silos titulada “Los gigantes del siglo XXI: Reinterpretación del Silo”, 2008, Universidad de Sevilla.

 Situación

                El Silo se sitúa en la C/Pozoblanco nº 33 de Alcaracejos. Sus coordenadas UTM Zone 30 son: X = 328311,6282009999;; Y = 4250952,930800000. Titularidad en fecha indicada: Junta de Andalucía. Condiciones de uso: Con uso rehabilitado – Deportivo.

 Datos específicos

                El silo pertenece al tipo D y no está incluido en la Red Básica. Con 27 celdas, de 17 metros de altura cada una según Santiago Rodríguez Mansilla, extrabajador. Tiene una capacidad de 4.000 toneladas. La estructura portante es de hormigón y su cubierta es plana y transitable. La terraza está dividida en tres partes, a diferentes alturas, con la parte central más elevada. La estructura de sus paredes responde a “Fábrica armada bloques”. Se ubica en un solar de 3.485 m2, ocupando una superficie de 620 m2. Su altura, aproximada, es de unos 30 metros, pudiendo llegar su torre hasta los 33-35 m. No tiene ninguna protección patrimonial.

 Silo tipo D

                Según la clasificación del Servicio Nacional de Productos Agrarios (SENPA, 1978) pertenece al tipo D, silos surgidos de la evolución de modelos anteriores, A y B, pero con mucha similitud formal. Es la tipología más extendida, con 393 unidades construidas en todo el territorio nacional. A veces se ven varios silos de este tipo juntos pues resulta más económico que ampliar el primero. Se caracterizan por disponer de celdas cuadrangulares y muros construidos de ladrillo armado. Las filas de celdas laterales están apoyadas sobre el terreno dejando un pasillo central de maniobra, sobre el que se sitúa otra fila de celdas de menor capacidad. La torre que eleva el grano está situada en el frontal del edificio y se diferencia del resto del cuerpo de celdas. Este tipo de silo no dispone de tren vertical de selección. El silo de Alcaracejos, básicamente, se aproxima al siguiente croquis elaborado por Carlos Mateo Caballos. 

Silo tipo D

Sus inicios

    El Silo de Alcaracejos inició su actividad en 1970. Este dato viene refrendado por la ficha citada anteriormente, el libro "Ni un español sin pan" de Carlos Barciela, 2007, página 117 y la comparación de varios Boletines Oficiales de la Provincia (BOP) de Córdoba: En el boletín del 4/07/1970 podemos leer que el Silo de Alcaracejos abría lunes, martes, miércoles y jueves; sin embargo en el del 4/03/1970 no aparece, aunque  sí lo hacen el de El Viso, Pozoblanco, Torrecampo y Villanueva de Córdoba, que abren a diario. Deducimos que nuestro silo empezó a funcionar poco a poco y como hipótesis estimo que pudo inaugurarse el 15 de mayo, festividad de San Isidro labrador e inicio de la Feria. Esta hipotética fecha está comprendida entre los dos BOP mencionados. Su puesta en marcha está vinculada con la Casa "Imad, S.A." de Valencia, responsable del montaje de la maquinaria.

Otras fechas de interés

  • El B.O.E. de 10 de agosto de 1976 publicó una Resolución de la Dirección General del Servicio Nacional de Productos Agrarios por la que se anuncia el concursar para el suministro y montaje de las instalaciones mecano-eléctricas del silo tipo «D» de Alcaracejos (Córdoba). Esta resolución especifica que “el plazo para el suministro y montaje de todo el material no será superior a cinco meses, contados a partir de la fecha de la recepción de la adjudicación”; había que acreditar una “fianza provisional del dos por ciento (2 por 100) o aval por igual importe de toda la cantidad fijada en el modelo de proposición económica”; se fijan plazos para presentar las proposiciones, lugar, documentación exigida, etc, etc… Se firma en Madrid, 3 de agosto de 1976. El Director general [SENPA], Claudio Gandarias Beascoechea. 
  • El anterior concurso adjudicó dicho suministro y montaje a la Casa «Imad, S. A.», de Valencia, por un importe de siete millones ciento cincuenta y ocho mil seiscientas veintiuna (7.158.621) pesetas. (B.O.E. 12/11/1976, núm  272).
  • El B.O.E. núm 90, de 13 de abril de 1996, detalla que con esa fecha el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación traspasó el Silo de Alcaracejos a la Junta de Andalucía.
  • Por otra parte el B.O.E., núm 116, de 15 de mayo de 2000, hace pública una Resolución de la Presidencia del Fondo Español de Garantía Agraria por la que se convoca subasta, procedimiento abierto, para la contratación de diversos suministros por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Entre ellos figura el Expediente número 289/2000 relativo al suministro y montaje de un sistema de control de temperatura del cereal almacenado en el silo de Alcaracejos (Córdoba). Presupuesto de licitación: 6.860.000 pesetas (41.229,43 euros). 
  • Se declaró su innecesariedad el 09/02/2005.
  • La Junta de Andalucía lo cedió al municipio el 30/03/2010. En ese mismo año empezaron las reformas.

 Sobre el Estado de Conservación

                La ficha, 2010, dice que se trata de un Silo rehabilitado, con nave lateral rehabilitada. El estado de la báscula es bueno, así como el centro de transformación de la corriente eléctrica. El vallado que rodea la parcela está rehabilitado y no se aprecian factores de alteración en el edificio.

 En cuanto al Análisis del Entorno

                El autor califica de excelente tanto la Visibilidad Territorial como la Intramunicipal como la del Entorno Próximo. La parcela donde se encuentra el Silo es accesible tanto para los peatones como para los vehículos y dispone de fácil aparcamiento.

 ¿Cómo funciona un silo?

El funcionamiento de un silo es sencillo y resulta muy curioso. Resulta interesante la siguiente animación https://silosygraneros.es/como-funciona-un-silo/

Galería interior Silo de Alcaracejos. Foto tomada de Cordopolis

Cupón de la ONCE. Alcaracejos y El Silo

Pasillo central en planta intermedia y canalizaciones metálicas
 originales para conducir el grano (Solienses)

Situación de la parcela de El Silo (Alcaracejos, 1986)

    Por la razón que sea no he conocido a nadie que no le guste un silo. Su esbeltez, su misión, su atemporalidad, sus grandes oquedades y sus singulares formas que desde lejos los identifican siempre han llamado la atención provocando una empatía especial. Es por eso que muchos han resistido el paso del tiempo y se convierten en hoteles, centros de anidamiento y de control de aves migratorias, viviendas privadas, centros culturales, residencias, teatros, balnearios, centros de exposiciones, etcétera. Los silos, esos enormes megasagrarios laicos que antaño almacenaban cereales hoy atesoran creativas soluciones y, adaptados, cobijan impensables ideas. Mucho mejor así.

El silo de Alcaracejos ya está unido a su historia y con su altura marca un perfil que identifica al pueblo, junto con el chimeneón de una antigua molina de aceite y el campanario-torre de la Parroquia de San Andrés, las tres alturas que rascan su estrellado cielo.

[1] Archivo Municipal de Alcaracejos

[2] Campo común en un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras (RAE).