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jueves, 16 de julio de 2020

Perfil / Perfiles de D. Ildefonso ( y III)

    En la entrada (II) valoramos hechos y acuerdos de D. Ildefonso como alcalde enmarcados en ciertos aires de grandeza o relacionados con importantes personajes. Aqui descendemos a un terreno más personal y se valoran sus actuaciones más cotidianas, más ligadas a las necesidades del pueblo.

Datos personales:

            Ildefonso Rodríguez Blanco nació y murió[1] en Alcaracejos (1/12/1869 – 21/10/1949). Sus padres fueron Rafael Rodríguez Caballero y Josefa Blanco Ayala que tuvieron seis hijos: José (nacido en 1854), Josefa (1856), Micaela (1858), Ildefonsa (1860), Manuela (1862) y Alfonso/Ildefonso (1869)[2]. Cuando Ildefonso nació su madre era muy mayor. Posiblemente no lo esperaban ya pues su madre tenía 44 años.

 Datos profesionales

            Ildefonso figura en su partida de defunción[3] como agricultor, casado con Juana Martín Fernández, que vivieron en la calle Capitán Ferrer Morales, 3. D. José Ventura, maestro, califica a D. Ildefonso como rico propietario en la crónica que hace en el Cronista del Valle (6/10/1923) sobre la toma de posesión como Alcalde, puesto que dejó en 1930. Y en el Anuario de Andalucía de 1932, D. Ildefonso aparece como fiscal en el Juzgado Municipal de Alcaracejos.

 Antecedentes familiares

            Del testamento de sus padres, fechado el 27 de enero de 1877 se deduce que eran fervientes católicos, manifestándolo en varias ocasiones, sobre todo para referirse a la hora de su muerte: entierro del tipo de Santa Lucía, misa de la Virgen de Guía, etc….También era gente muy caritativa. En ese año el padre estaba gravemente enfermo, muriendo en el mes de diciembre.

            Del citado protocolo se desprende que era una familia adinerada, aunque no cita lo que tienen, remitiéndose a “documentos públicos y privados que constan entre sus papeles”. Si concretan el cómo se deben repartir sus bienes entre los cónyuges y los hijos. Como curiosidades destacan que dedican 100 reales por cada uno [cónyuge] para misas rezadas aplicadas por su eterno descanso; expresan que el día de la misa de la Virgen de Guía se repartan entre los pobres más necesitados de la villa una fanega de trigo de pan amasado y cocido y consideran mejoras de herencia los pagos hechos para librar a su hijo José del servicio de armas o los que se puedieran hacer, llegado el momento de ser soldado, de su hijo Alfonso [Ildefonso][4].

            El testamento de su abuelo materno en 1867, Alfonso Blanco Cruzado, confirma la importancia de la religión católica en la familia, su poder económico y también sus buenos sentimientos hacia los pobres y empleados a su servicio.

 Pensamiento político

            En la entrada anterior de este blog, “Los peculiares acuerdos de D. Ildefonso (II)” hemos podido comprobar que su mentalidad era bastante conservadora y muy partidario de la Dictadura de Primo de Rivera. D. Ildefonso asistía con regularidad[5].a los actos y mítines de Unión Patriótica[6], partido fundado por el dictador.

 Valoración de su gestión como Alcalde[7]

            Analizar su trayectoria mediante las actas de sus siete años de alcaldía, 1923 – 1930, sería lo que habría que hacer, pero conocida la valoración que se publicó en LA VOZ de Córdoba he optado por asumirla, a pesar de que parece estar escrita por alguno de sus partidarios, dejando una evaluación más pormenorizada para otra ocasión. Entiendo que con las tres entradas publicadas nos aproximamos bastante a la persona de D. Ildefonso y al trabajo que desarrolló.

            El autor de este artículo, desconocido pues no lleva firma[8], tras unos párrafos dedicados a la villa de Alcaracejos (descripción, geografía, comunicaciones, minas, etc…) comenta, por apartados, el trabajo desarrollado por D. Ildefonso:

 “Higiene, limpieza y salubridad

            Mucho ha progresado la villa, y es de hacer resaltar el notable avance experimentado desde 1923. En primer lugar, registremos que Alcaracejos posee hoy una Casa Ayuntamiento capaz y decorosa, a la que se ha dotado de adecuado mobiliario y de las reparaciones necesarias.

Se ha construido un nuevo Matadero municipal, con sus aparatos para el examen microscópico y bacteriológico, necesidad sentida de antiguo por la población, y sumamente beneficiosa, dentro del moderno sentido sanitario, habiéndose instalado en el mismo Ayuntamiento una oficina de Sanidad.

            En otro orden de cosas, y velando por los coeficientes de limpieza higiene, tan primordiales en toda población culta, se ha mejorado notablemente el suministro de aguas potables y fuentes públicas, habiéndose dotado convenientemente de magníficos aparatos elevadores, en las fuentes llamadas “Huera” y del “Moreno”, evitando de ese modo la antihigiénica costumbre de introducir en ellas cántaros y vasijas, costumbre muy generalizada por el uso y por la necesidad.

Alcantarillado, pavimentación, alumbrado

            Persuadido el Ayuntamiento de la absoluta necesidad del alcantarillado, ha dotado del mismo a varias calles de la villa, sin olvidar la pavimentación. A este efecto, se han llevado a cabo importantes obras de urbanización, mejorándose el pavimento en muchas calles, singularmente en la de Ramón y Cajal. Asimismo se ha aumentado considerablemente el alumbrado público. También - y conviene hacerlo resaltar por las comodidades que esta reforma proporciona al vecindario - se ayudó con la cantidad de 2.000 pesetas a la pavimentación de la Iglesia parroquial. Del mismo modo, costeó el Ayuntamiento la hermosa calzada hecha en la puerta de dicho templo.

Obras de cultura: grupos escolares

            Alcaracejos no puede soslayar su atención por las obras de Cultura, base del progreso material y moral de las poblaciones. La Escuela es una verdadera Universidad de los pueblos donde se funden la cultura ciudadana y el amor a la Patria. Y este aspecto, justo es consignar la constante preocupación del Ayuntamiento por todo lo que signifique acción educativa. En efecto; se han mejorado notablemente todos los edificios de Escuelas públicas, pavimentando además la Escuela número 1. Esta es la manera de ir desplazando del mapa pedagógico de España, la tenebrosa visión de aquella Escuela clásica, infecta, maloliente, antihigiénica, sin el beneficio del aire y del Sol y vivero, más que de hombres corporal y espiritualmente sanos, de futuros candidatos a la tuberculosis y a la escrófula. Posteriormente, el Ayuntamiento tiene planeado un gran proyecto pedagógico: la construcción de un grupo escolar amplio, dotado de las modernas exigencias docentes, y capaz para cuatro escuelas, que ya en esas condiciones, deberían ser graduadas, ampliando el número de clases, ya que este tipo de Escuela es el más en armonía con las necesidades pedagógicas y la orientación educativa del niño.

Resumiendo:

            Faltaríamos a un deber de justicia, si no hiciéramos constar la estimable labor municipal que siguió al año 1923. Indudablemente, la preocupación por la patria chica, fue el punto de mira de las iniciativas y de los derechos del Ayuntamiento que ha cumplido brillantemente su compromiso moral de trabajar por el engrandecimiento de Alcaracejos, y de su gestión, son indudables pruebas, las mejoras que brevemente hemos enumerado.

            Al frente de tan digno Ayuntamiento, figura el alcalde don Ildefonso Rodríguez Blanco, cargo que ocupa sin interrupción desde el primero de octubre de 1923, y desde el cual ha desarrollado sus múltiples iniciativas, con la asidua cooperación de los tenientes alcalde, don Pedro Sánchez Ayala y don Gaspar Caballero Ayala; y los concejales don Andrés Rodríguez Moreno, Don Manuel Caballero Suárez, don Leocadio Muñoz de la Orden - fallecido hace algo más de un año -; don Miguel Caballero Mansilla, don José Miguel Ayala, Don Antonio Sánchez López, don Paulino Rodríguez Martín, Don Teodomiro Fernández Rivera y siempre con la estimable colaboración del Secretario de la Corporación, don Bonifacio Romero, de cuya inteligencia y actividad tenemos muy halagüeñas referencias. A tan celoso Ayuntamiento, que de una manera tan ostensible se desvive por la prosperidad de Alcaracejos, y procura, dentro del escaso alcance de su presupuesto, realizar un máximun de reformas e innovaciones que se traducen en cultura y bienestar de la villa, enviamos nuestra cordial felicitación congratulándonos de que no han de cesar laborando por su patria chica, y recogiendo, así, el aplauso de los buenos ciudadanos”.

 

 



[1] Certificó su muerte Rafael Muriel de Zúñiga, juez, y Moisés Serrano Pedrajas, Secretario del Ayuntamiento. Actuaron como testigos Eufrasio Suárez Roda y Miguel Nieto García. La muerte, por insuficiencia circulatoria, fue notificada por Esperanza Madueño Vioque.

[2] Le pusieron el nombre de su abuelo y de su bisabuelo.

[3] Juzgado Municipal de Alcaracejos.

[4] 1877, Testamento de Rafael Rodríguez Caballero (50 años) y Josefa Blanco Ayala, padres de Ildefonso (52 años)

[5] El Cronista del Valle, 9 de mayo de 1925.

[6] La Unión Patriótica (UP) fue un partido político español creado por el dictador Miguel Primo de Rivera como una <<asociación de ciudadanos de buena voluntad», que integraría a toda la sociedad y sustituiría a los partidos tradicionales, a los que consideraba corruptos, para dar soporte al nuevo régimen. La Unión Patriótica fue un partido personalista ligado al mantenimiento del régimen dictatorial y a la personalidad de su líder. Podría ser calificada como un partido político circunstancial, sin ideología definida y oportunista, que desaparecería en cuanto no tuviera el apoyo del Gobierno, lo cual ocurrió al finalizar la dictadura.

[7] “Cruzando la provincia: ALCARACEJOS”, Periódico La Voz. Córdoba 19 diciembre 1929 –pág 6

 [8] Tengo razones para pensar que el autor sea D. Juan García – Arévalo e Hijosa, médico durante 30 años en el pueblo, persona ilustre e ilustrada y corresponsal de la Voz de Córdoba. 

Nota: De gran ayuda ha sido la documentación aportada por José Luis González Peralbo: Testamentos de los padres y abuelos de D. Ildefonso y abundantes datos sobre su ábol genealógico.

sábado, 6 de junio de 2020

Los peculiares acuerdos de don Ildefonso (II)

               Buscar en viejos archivos a veces es sorprendente. Conforme vas indagando tu asombro sigue creciendo y te quedas a merced de esas historias antiguas. Ya no tienes voluntad para poner marcha atrás y todo tu ser te pide continuar, avanzar.

Alfonso XIII, Primo de Rivera y miembros del Directorio
Militar (Madrid 1923)

               Algo de eso me ha ocurrido con este Sr. Alcalde, personaje peculiar. De una parte me llamó la atención la fórmula de acceder al compromiso de alcalde ya que no es frecuente hacerlo bajo la Presidencia del Comandante de Puesto de la Guardia Civil de Alcaracejos - ver entrada inmediata anterior - con motivo del Golpe de Estado de Primo de Rivera y por otra, al seguir leyendo encontré una serie de curiosos acuerdos relacionados con personajes de ámbito provincial y nacional. No tengo claras referencias de su labor política[1] pero si puedo afirmar que era una persona que le gustaba mucho “lo grande”, las personas famosas, las relaciones con gente importante etc….desde luego sacando siempre su simpatía por el General Primo de Rivera y sus alrededores políticos. Esta sencilla y pertinente conclusión la extraigo de los acuerdos que se tomaron bajo su mandato. Son acuerdos curiosos y a la vez interesantes para la historia de Alcaracejos. Aparte de estos delirios de grandeza, hay multitud de acuerdos sobre la vida diaria y las necesidades del pueblo. Para nada pretendo insinuar que don Ildefonso dejara de lado presupuestos, sanidad o las obras necesarias, pero destacan sus conexiones y halagos – con frecuencia empalagosos – con las alturas de la época.

 El Ayuntamiento paga el convite (16/10/1923)

               Iniciamos estos acuerdos con el pago de 20 pesetas al Círculo de la Unión con motivo de la invitación a refrescos que tuvo lugar por la toma de posesión de la nueva Corporación[2].

 Sobre viaje a Italia de Primo de Rivera (16/ 12/ 1923)

               El Sr. Alcalde da cuenta del Telegrama enviado por el Mayordomo mayor de S.M. el Rey y de la carta del Excmo. Sr. Presidente del Directorio Militar dando las gracias por la felicitación que se le dirigió con motivo de su feliz regreso de su viaje a Italia[3]. 

Reyes de Italia (1) y España (2 y 4), Benito Mussolini (3), Príncipe Heredero (5) y 
Primo de Rivera (6). Foto de "Campúa", publicada en La Esfera 1/12/1923

Homenaje al Marqués de Estella (23/12/1923)

               Se acordó por unanimidad adherirse con el mayor entusiasmo al homenaje que se proyecta celebrar en Barcelona en honor del Excmo. Sr. Marqués de Estella[4], iniciado por la Comisión que preside don José Mª Lacoma y facultar al Sr Alcalde para que lo haga en nombre de la Corporación Municipal y contribuya con la suma que estime oportuno que se librará de imprevistos.

               Hay que aclarar que el Marqués de Estella no era otro que D. Miguel Primo de Rivera, Presidente del Directorio Militar, que había heredado el título de su tío Fernando y lo ostentó entre 1921 y 1930.[5]

 El Ayuntamiento compra libro sobre el General

El 9 de marzo de marzo de 1924 se acuerda comprar el libro de don Fernando C. Duarte "España - Miguel Primo de Rivera" para la biblioteca del Ayuntamiento al precio de 5 pts. El prólogo estaba escrito por Benito Mussolini[6]. 

Homenaje a D. Miguel Primo de Rivera

               En el acta del 15 de agosto de 1924, por unanimidad, el Ayuntamiento se adhirió - con el mayor entusiasmo - al homenaje nacional que se proyectaba celebrar el día 13 de septiembre – fecha del primer aniversario del golpe - en honor del invicto caudillo y gran patriota Excmo. Sr. Don Miguel Primo de Rivera. Además tuvieron a bien acordar que a la calle Pilar - que es una de las principales y más céntricas de esta población - se le ponga el nombre de tan ilustre General[7] y que se celebren cuantos actos se estimen oportunos para lo cual se faculta al Sr. Alcalde.

 Calle al Capitán Ferrer Morales

1914. Capitán Ferrer Morales. Biblioteca
Municipal de Alcaracejos
En la misma sesión del 15 de agosto de 1924 se dio cuenta de una instancia, suscrita por numerosos vecinos, solicitando que - para perpetuar la memoria del que fue heroico militar e hijo de este pueblo D. Santiago Ferrer Morales, Capitán de Infantería y laureado con la Cruz de San Fernando - se le ponga a la calle Antonio Barroso el nombre de “Capitán Ferrer Morales” por ser esa donde dicho militar nació y vivió. El Ayuntamiento, atendiendo a que la petición la hacen 222 vecinos y que es una aspiración muy justa la de que cada pueblo honre a los suyos, haciéndose intérprete del sentir de los solicitantes, acordó por la totalidad de sus votos acceder a lo pedido y que la calle Antonio Barroso de denomine “Capitán Ferrer Morales”, entrando en vigor este acuerdo el día que se coloque la placa; según manifestación de la familia del difunto capitán habrá de ser costeado por ella. Y que este acuerdo se notifique al primer firmante de la solicitud D. Rafael Pérez Morales.

 Campaña antipatriótica y aguinaldo a militares

               Llegamos al 15 de diciembre de 1924 y el Ayuntamiento decide sobre dos cuestiones muy diferentes, pero que caminan muy en la línea de D. Ildefonso. El acuerdo de golpe entre Alfonso XIII y Primo de Rivera no había sentado nada bien en determinados círculos republicanos, produciéndose críticas y declaraciones contra el General y el Rey. El Ayuntamiento de Alcaracejos, más bien conservador y monárquico, por unanimidad, se sumó a las manifestaciones de protesta que estaban surgiendo en toda la nación contra la campaña antipatriótica sostenida en París por Blasco Ibáñez[8].

               Otro peculiar acuerdo, dentro del “apoyo a lo militar” hay que entender “el aguinaldo municipal” con el que se acordó gratificar a cada uno de los militares que peleaban en los territorios de África, hijos de este pueblo o de familiares avencidados en él: a los soldados con diez pesetas; al sargento D. José Caballero y Caballero con quince y al Alférez D. José Fernández Pérez con veinticinco con motivo de la próxima Pascua de Navidad.

 Homenaje a SS.MM. los Reyes y Alférez muerto

               Entrando ya en 1925, nos encontramos con que el 15 de Enero, el Sr. Alcalde da cuenta de la circular recibida del Excmo. Sr. Alcalde de Madrid con la patriótica moción aprobada por aquel Ayuntamiento en la que a la vez que se nombra a Sus Majestades, el Rey y la Reina, alcaldes honorarios de la Villa y Corte, se propone la realización de un homenaje a nuestros Soberanos como protesta por la inicua campaña emprendida por un mal patriota. Enterada la Corporación acordó por unanimidad apoyar con el mayor entusiasmo tan feliz iniciativa, nombrando Alcaldes Honorarios de esta villa a Sus Majestades el Rey D. Alfonso XIII y a la Reina Doña Victoria Eugenia (q. D. g.). Y que una Comisión de este Ayuntamiento integrada por el Primer Tte. de Alcalde – don Pedro Sánchez Ayala – y Concejal don Leocadio Muñoz de la Orden concurran a la Coronada Villa para que en representación del mismo tomen parte en todos los actos que se proyectan con motivo de dicho homenaje, a los que se proveerán de certificación de este acuerdo para su entrega a nuestros queridos y Augustos Soberanos y de la credencial que acredite sus nombramientos.

               También se aprobó la conducta del Sr. Alcalde que ya había enviado al de Madrid cinco pesetas como cuota asignada a cada Ayuntamiento para regalar a las Reales Personas las insignias y un álbum con todas las firmas de los Alcaldes de España. Y que tanto esas cinco pesetas como los demás gastos que haga la Comisión se libren del Capítulo de imprevistos.

               En la misma sesión del 15 de enero el Sr Alcalde informó de que el 8 del actual había muerto, peleando heroicamente por el honor nacional, en la provincia de Maida (Larache – África) el valeroso Alférez del Batallón expedicionario de Soria D. José Fernández Pérez, hijo de este  pueblo, según parte oficial de la Comandancia de aquella ciudad y, carta de su Jefe, el Sr Coronel del Regimiento. El Sr. Alcalde propuso que se tomaran acuerdos que, reflejando el verdadero sentir de la Corporación, perpetuasen la memoria de tan valeroso oficial.

El Ayuntamiento acordó por unanimidad: (1) Que conste en acta su sentimiento por tan sensible desgracia. (2) Que una Comisión, en su seno, compuesta del Primer Tte. de alcalde, don Pedro Sánchez Ayala, concejal don Andrés Rodríguez Moreno y Secretario don Bonifacio Romero Fernández visite a la familia del finado para darles el más sincero y sentido pésame en nombre de la Corporación Municipal. (3) Que se celebren solemnes exequias en la Iglesia Parroquial de esta villa en sufragio y por el eterno descanso de su alma a las que se invitará a todas las Autoridades y Centros, así como al vecindario en general. (4) Y que en la casa donde siempre vivió tan heroico y malogrado oficial se coloque una lápida con la fecha de su gloriosa muerte. Por último, se acordó autorizar al Sr. Alcalde para que del Capítulo de imprevistos se liberen las cantidades necesarias para elevar a cumplidos los anteriores acuerdos.

 Visita del Sr. Obispo: 26 de febrero 1925

D. Adolfo Pérez Muñoz, Obispo.

               El Sr Alcalde puso en conocimiento de la Corporación que la próxima semana o la siguiente llegará a este pueblo, con objeto de hacer la Pastoral Visita, el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de la diócesis  D. Adolfo Pérez Muñoz[9] varón de altas virtudes y a quién tanto debe toda la diócesis, reclamando un voto de confianza de la Corporación para hacer en su honor los actos que se consideren oportunos. El Ayuntamiento en pleno por unanimidad se lo concedió y autorizó al Sr. Alcalde para que libre del capítulo de imprevistos las cantidades que sean necesarias para los gastos que se ocasionen con motivo de dicha visita.

 Adquisición de un retrato de Primo de Rivera, 17/04/1925

               Se autoriza al Sr. Alcalde para que adquiera un retrato del Excmo. Sr. Primo de Rivera, Presidente del Directorio Militar. Se colocará en el Salón de Sesiones de este Ayuntamiento.

 Homenaje a Primo de Rivera en su visita a Córdoba, acta 21 de mayo 1925

               Se dio cuenta de la invitación hecha por el Ilmo. Sr. Gobernador Civil de la provincia y el Alcalde de Córdoba[10] para el homenaje y banquete popular que habrá de celebrarse en dicha ciudad el 24 del actual con motivo de la visita[11] del Excmo. Sr. D. Miguel Primo de Rivera, Presidente del Directorio Militar; acordándose por unanimidad que la Corporación se adhiera al homenaje y que una Comisión presidida por el Alcalde y compuesta de los Concejales D. Pedro Sánchez Ayala y D. Paulino Rodríguez Martín concurra a los actos que se celebren en la fecha indicada, librando para gastos de viaje del capítulo correspondiente ciento cincuenta pesetas.

 Primo de Rivera “Bienhechor de la Patria”, Sesión extraordinaria de 3 /11/ 1925

               El Sr. Presidente da cuenta de la invitación que hace el Sr. Alcalde de Linares para que se conceda el título de Bienhechor de la Patria al Excmo. Sr. D. Miguel Primo de Rivera por los relevantes servicios prestados a la Nación que como gobernante detuvo su marcha ruinosa y como General en Jefe del Ejército de África supo conducirlo a la victoria derrotando al enemigo en las gloriosas jornadas de Alhucemas y Axdir[12].

               El Ayuntamiento interpretando el sentir de este vecindario acordó por unanimidad y de manera entusiasta sumarse a tan feliz iniciativa y que telegráficamente se comunique esta resolución a dicho Excmo. Sr.  y a los Poderes Públicos para que se dicte una disposición que confirme ese nombramiento.

 José de la Matta Ortigosa, hijo adoptivo de Alcaracejos (25/04/1026)[13]

                Manifestó el Sr. Presidente que el primero de mayo próximo cesará en su cargo el dignísimo Delegado Gubernativo de esta Zona, Don José de la Matta Ortigosa, que con tanto acierto lo desempeñó desde su creación; y habiendo sido su actuación muy beneficiosa para los intereses de la misma y en particular para los de este pueblo al que siempre distinguió con señalado afecto, propuso en una demostración de gratitud y sincero reconocimiento, se le conceda el título de hijo adoptivo de esta villa y darle su prestigioso nombre a una de sus calles.

D. José de la Matta hacia 1913. Gentileza de su
sobrino D. José Luis de la Matta Rguez - Caso

               El Ayuntamiento haciendo suyos los deseos del Sr. Alcalde e interpretando el general sentir de sus administrados, adoptó por unanimidad los siguientes acuerdos:

1º.- Nombrar hijo adoptivo de esta villa a Don José de la Matta Ortigosa.

2º.- Dar nombre del expresado Señor a la calle Padrón, una de las más céntricas e importantes de esta villa la localidad.

3º.- Que una Comisión de su seno presidida por el Sr. Alcalde y designada por este lo visite para entregarle certificación de estos acuerdos y darle en nombre del pueblo la más sincera y cariñosa despedida.

               Los gastos que supongan la realización de los anteriores acuerdos serán abonados del capítulo de imprevistos.

Sres Asistentes

Alcalde: Don Ildefonso Rodríguez Blanco. Concejales: D. Pedro Sánchez Ayala = D. Gaspar Caballero = D. Andrés Rodríguez = D. Manuel Caballero = D. José Miguel Ayala = D. Teodomiro Fernández. Secretario: D. Bonifacio Romero

 



[1] http://alcaracejospuntocom.blogspot.com/2016/07/alcaracejos-diciembre-1929.html - Sacada del diario La VOZ de 19 de diciembre de 1929.

[2]  La toma de posesión ocurrió el día 3 de octubre y el pago de refrescos se acordó en la sesión del día 16 /10/1923.

[3] El viaje de Alfonso XIII y Primo de Rivera a Italia se produjo en noviembre de 1923 cuando el rey Alfonso XIII de España y su consorte Victoria Eugenia de Battenberg, acompañados del dictador Miguel Primo de Rivera, que había accedido a la jefatura de Gobierno tras un golpe de estado el 13 de septiembre, efectuaron una visita oficial en barco al Reino de Italia, país en el cual, en octubre de 1922, Benito Mussolini había accedido al poder, donde reinaba Víctor Manuel III. El Papa Pio XI recibió al monarca español el día 20 de noviembre.

[4] El marquesado de Estella es el título nobiliario español que el rey Alfonso XII de España concedió por decreto del 25 de mayo de 1877 al capitán general Fernando Primo de Rivera y Sobremonte. El 11 de octubre de 1923 el rey Alfonso XIII de España le otorga la grandeza de España. Su nombre se refiere al pueblo navarro de Estella, donde el general entabló batalla con las fuerzas carlistas.

[5] En el periódico ABC de 16 / 11/ 1923 se publicó una nota de prensa anunciando este homenaje como proyecto. Las adhesiones deberían dirigirse al citado Sr. D. José Mª Lacoma, Calle de la Diputación nº 304 de Barcelona.

[6] El libro se imprimió en la empresa de Julián Espinosa, C/ Augusto Figueroa, 4. Con 229 páginas. La primera edición tuvo lugar en Madrid en 1923.

[7] En honor a la verdad no tengo datos para afirmar que dicha calle cambiara de nombre. El acta es fiel, pero la realidad es que nunca encontré documento ni plano que a esa calle la llamaran Primo de Rivera.

[8] Vicente Blasco Ibáñez (Valencia 1867 – Menton – Francia – 1928). Escritor revolucionario, periodista y político de fuertes raíces republicanas. El acuerdo del Ayuntamiento lo explica que en reiteradas ocasiones manifestó su oposición al General Primo de Rivera y al Rey Alfonso XIII.

[9] Adolfo Pérez Muñoz, sacerdote y Obispo de la diócesis de Córdoba nacido en Soto de Campoo en Cantabria el 10 de julio de 1864 y fallecido en Córdoba el 21 de diciembre de 1945. Obispo de las Islas Canarias (1909-1912); Obispo de Badajoz (1913-1920) y Obispo de Córdoba desde 1920 a 1945. En Córdoba capital la Avenida Ollerías se llamó, hasta finales del siglo XX, Obispo Pérez Muñoz en su honor. En 1946 le sucedió Fray Albino González y Menéndez – Reigada.

 [10] José Cruz-Conde Fustegueras (1879-1939) fue uno de los más notables miembros de la saga cordobesa de los Cruz Conde. Teniente Coronel de Artillería. Combatió en Marruecos, por cuyos servicios obtuvo la Cruz de María Cristina de Primera Clase (1909, combate de Taxdirt). Presidente del Círculo de la Amistad (1924-1925) y Alcalde de Córdoba (1924-1926) durante la Dictadura de Primo de Rivera, a la cual apoyó y ayudó a triunfar en un papel relevante, convirtiéndose de hecho en el hombre clave de la Córdoba primorriverista.

[11] El Diario ABC del 26 de mayo de 1925 recoge con detalle la citada visita – pags 7 y 9.

[12] Axdir o Ajdir es una localidad de la región del Rif, en el norte de Marruecos, en la provincia de Alhucemas; a 7 km aproximadamente de la ciudad.

[13] Archivo Municipal de Alcaracejos * HC226.2 * Folio 63. En próximas fechas publicaremos información muy significativa sobre este personaje.

 

domingo, 31 de mayo de 2020

Ildefonso Rodríguez Blanco, Alcalde Oct -1923 ( I )

              [1] 

Cuadernillo Actas 1923. Ayuntamiento de Alcaracejos
               El miércoles 3 de octubre de 1923 fue un día señalado en Alcaracejos y supongo que lo fue también para muchos municipios de España. El Ayuntamiento celebró tres sesiones en esa jornada. La causa de tanto ajetreo hay que buscarla en que tres semanas antes, el 13 de Septiembre, se produjo el Golpe de Estado del General Primo de Rivera que contó con el visto bueno del Rey Alfonso XIII, derogando la Constitución de 1876. Así Primo de Rivera se convirtió en Presidente del Directorio Militar, cargo que mantuvo hasta diciembre de 1925[2].
               La primera sesión municipal comenzó a las siete de la mañana. Era alcalde D. Rafael Rodríguez Cruzado. En la Sala Capitular estaban todos los concejales[3] salvo uno que estaba enfermo. Como algo excepcional asistían al acto el Comandante del Puesto de la Guardia Civil de la villa, don Francisco Teba Barranco, acompañado de los tutores don Juan García – Arévalo Hijosa, médico titular; don Juan Herruzo Ruiz, Cura Regente y don Francisco Campano Criado, industrial, estos tres últimos como vecinos y testigos por no existir Notario en la localidad.
               De inmediato, el Sr. Teba Barranco dio lectura al Real Decreto del 30 de septiembre pasado en el que se ordena cesen en sus funciones, finalizando su cometido, todos los concejales de los Ayuntamientos de la nación, como igualmente del telegrama del Sr. Jefe del Tercio de la Guardia Civil que fija instrucciones para el cumplimiento del citado Decreto. Terminada la lectura, el mismo Sr. Teba, en uso de las facultades que se le habían conferido y en nombre de S. M. el Rey (q. D. g.), declaró legalmente destituidos en sus cargos a todos los Sres. Concejales y los presentes aceptaron la destitución entregando seguidamente al Sr. Teba los tres bastones insignias de autoridad que existían en el Ayuntamiento, así como todos los libros y documentos pertenecientes al mismo.
               A continuación se procedió a examinar la caja municipal hallando en ella una existencia de cuatrocientas catorce pesetas con treinta y siete céntimos y en la del Pósito – que es administrada por la Corporación Municipal – ocho mil quinientas veintitrés pesetas sesenta y seis céntimos, coincidiendo una y otra con lo anotado en los respectivos libros de contabilidad.
               El Sr. Teba Barranco al hacerse cargo de todo, hace constar “su satisfacción por la buena marcha administrativa que se observa en la Corporación, la que tiene sus obligaciones satisfechas y dio las gracias a los Sres. Concejales y muy especialmente al Sr. Alcalde por haber estado dispuestos desde el primer momento a cumplir las órdenes superiores no poniendo obstáculo alguno al cumplimiento de su difícil cometido”.


               A las 9 de la mañana da comienzo la segunda sesión del día presidida, lógicamente, por “la autoridad militar”, el citado Sr. Teba Barranco, Comandante de Puesto de la Guardia Civil en Alcaracejos. Siguen presentes los tres tutores, vecinos y testigos. Vuelve a insistirse en el R.D. de 30 de septiembre y de acuerdo con él, el Sr. Teba Barranco decide proceder a la votación secreta para elegir Alcalde, ya que los Señores Vocales son ya Concejales y constituyen esta Corporación Municipal. “Los Sres. Concejales fueron depositando uno a uno, en la urna preparada al efecto, la papeleta con su candidatura y verificado el escrutinio, resultó elegido Alcalde - Presidente de este Ayuntamiento por nueve votos y una papeleta en blanco don Ildefonso Rodríguez Blanco, quién proclamado como tal Alcalde por el Señor Teba Barranco recibió de manos de este las insignias de su cargo”.
               De igual manera se procedió a la elección de los dos Tenientes de Alcalde resultando elegidos: para primer teniente don Claudio Rísquez Díaz[4] y para segundo don Gaspar Caballero Ayala. También por votación se eligió para Regidor Síndico a don Leocadio Muñoz de la Orden y a don Antonio Ayala Fernández para el regidor Interventor. Todos tomaron posesión y recibieron las insignias correspondientes.
               Se procedió a designar el orden numérico de los Regidores para que cada cual ocupara su puesto y pueda substituir o suplir al que le preceda en el desempeño de la Alcaldía o Tenencias. Al quedar constituida la nueva Corporación el Sr. Teba Barranco hizo entrega de todos los documentos, libros y metálico, comprobándose que todo estaba bien.

               La tercera sesión de la jornada, extraordinaria, comenzó a las 16 horas. A la vista del acta, la reunión tuvo que ser una pura formalidad, como un aterrizaje del nuevo Alcalde. En la sesión destacó la supervisión de las cuentas pues “examinados los libros de contabilidad con atención aparece en ellos, o sea de los de contabilidad municipal, que los ingresos habidos hasta el 30 del pasado septiembre ascienden a 19.832 pesetas 65 céntimos y los pagos a 19.418 pesetas 28 céntimos, resultando de existencia 414 pesetas 37 céntimos suma igual a la que resulta en caja. En Pósitos existe un efectivo en caja de 8.523 pesetas con 96 céntimos suma igual a la que aparece del balance llevado a cabo en expresada fecha, sin que desde esta se haya practicado operación alguna.”
               “Por lo que se observa resulta que la total situación del Ayuntamiento que ha cesado es inmejorable, toda vez que tiene pagados todos sus empleados y cumplidas sus obligaciones con la Diputación Provincial y demás entidades”.
               Sirvan estas tres actas de introducción para conocer datos sobre la situación del pueblo en un momento histórico y la llegada a la Alcaldía de Ildefonso Rodríguez Blanco, persona que se benefició del golpe militar de Primo de Rivera, cosa que agradeció con creces y con pintorescos acuerdos a lo largo de todo su mandato, como podremos conocer por la siguiente entrada.
               D. Ildefonso Rodríguez Blanco dimitió como alcalde pero antes nombró concejales, por concepto de mayores contribuyentes: don Eufemio Moreno López (médico y padre de don Arturo Moreno, médico muy conocido en Alcaracejos décadas de los 50 y 60); don Pablo Calvo Sánchez, don Rafael Muriel de Zúñiga[5], don Manuel Sánchez Moreno, don Esteban Mansilla Pedrajas y don Rafael Alcalde Rodríguez….citando los nombres de las personas que dejan de ser concejales. Toman posesión los nuevos y eligen nuevo alcalde. Por unanimidad sale don Esteban Mansilla Pedrajas[6].
               No es casualidad la coincidencia de fechas entre la “llegada” de Primo de Rivera y la de don Ildefonso: 13 de septiembre 1923 para el primero y 3 de octubre de 1923 para el segundo. Tampoco es el azar el que determina sus salidas: Primo de Rivera dimite ante Alfonso XIII el 28 de enero de 1930. Don Ildefonso lo hizo de la Alcaldía a finales de enero del mismo año.








[1] Archivo Municipal de Alcaracejos HC225.21
[2] Desde diciembre de 1925 al 28 de enero de 1930 fue Presidente del Consejo de Ministros.
[3] Don Miguel Rodríguez Benítez, don Martín Sánchez Ayala, don Remigio Fernández Caballero, don Valeriano Rodríguez Sepúlveda, don Argimiro Caballero Rodríguez, don Cándido Tena Ranchal, don José Miguel Ayala Pedrajas, don Antonio Muriel de Zúñiga. Actuó de Secretario D. Bonifacio Romero, no compareciendo el concejal don Rafael Mansilla Cruzado por encontrarse enfermo.
[4] Claudio Rísquez Díaz era mi bisabuelo, padre de mi abuela Teresa, madre de mi padre.
[5] Era hermano de mi abuelo Sebastián Muriel de Zúñiga, padre de mi padre.
[6] La noticia está fechada el 26 de enero de 1930, pero extrañamente sale publicada en La Voz, diario gráfico de información – Año XI, nº 3818 de 27 de febrero de 1930.