domingo, 30 de marzo de 2025

Feria de Artes Plásticas, VII edición

 


Refugiados ( I ), Alcaracejos Feria de Artes Plásticas, 2025 * Miguel Navarrete

          El pasado 14 de marzo José Luis Cabrera, alcalde presidente del Excmo. Ayuntamiento de Alcaracejos inauguró la VII edición de la Feria de Artes Plásticas “Miguel López Navarrete”, ejerciendo como comisaria de la misma Pilar García Caballero. En la tarde de la inauguración, Antonio Arévalo Santos Artista, licenciado en Historia y Arqueología desarrolló la ponencia “Lo que se oculta a los ojos: correcciones, censuras y códigos ocultos en la pintura”. La feria tuvo lugar en el Centro Cultural “Ermita de San Andrés”, sita en la calle Maestro Miguel López de la localidad. Esta VII edición ha contado con la colaboración de la Diputación Provincial, la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcaracejos. Mª Isabel Puerto Fernández se ha encargado de la edición del catálogo.

          La muestra ha contado con la participación de numerosos artistas, autores de muy diversos estilos, con técnicas muy diferentes y temáticas variadas, lo cual hizo que la visita resultara muy entretenida y llena de color. A mi juicio, cada año, la calidad y cantidad de las obras supera al anterior. No resultaría extraño que en próximas convocatorias haya que filtrar la participación o trasladar la feria un local más amplio. Los creadores participantes en esta ocasión fueron:

Miguel López Navarrete (pintor traspasafronteras, un trotamundos, natural de Alcaracejos, que le da nombre al certamen) * África [García] Villén (Pozoblanco) * Fidela Pozuelo Torrico (Pozoblanco) * Miguel Ángel Izquierdo Misas (Córdoba) * Francisco Ramos Lobón (Natural de Cádiz, pero vive y trabaja en Villanueva de Córdoba desde hace muchos años) * Álvaro de la Rosa Ramírez (Fotógrafo, natural de Córdoba) * Rafael Sánchez Román[1] (ganador del 2º concurso de pintura rápida de la XV Real Feria Agroganadera de Loja * José María Sánchez Gutiérrez (Granada) * Nati Pérez Lanes (Acuarelista, natural de La Rioja pero lleva bastante tiempo viviendo en Pozoblanco) * Magdalena Pozo González (Hinojosa del Duque) *Mª Luisa Torres Díaz (Pozoblanco) * Concha Eguidazu Jordano[2] (arquitecta y escultora; ha trabajado en el Ayuntamiento de Pozoblanco; se ubica en Córdoba y alrededores)* David Romano Suárez. 

          A los artistas adultos se unieron creadores infantiles, dando a la exposición un aroma de frescor, ternura e imaginación, lleno del encanto especial que solamente los niños saben transmitir. Todo un acierto. Así pudimos contemplar las obras de Esther Muñoz Suárez * Daniel Rosa Hosu * Pilar Ruiz Gómez * Ana del Carmen Domínguez Álvarez * Hugo Orta Romero * Carolina Redondo Merino * Rocío Mendo Fernández * Sergio Sánchez Medrán * Adrián Márquez Rodríguez.

          Miguel Navarrete no pudo estar en persona en la feria de este año. Preparar y organizar una exposición en Luxemburgo se lo impidieron, pero en fechas anteriores a la feria pasó por el pueblo y dejó tres de sus excelentes últimas obras de la serie “Refugiados”. Creo recordar que bajo ese nombre se cobijan veinticinco.


Serie "Refugiados" (II y III) * Miguel Navarrete, 2025

    A continuación reproducimos parte de la obra que Miguel Navarrete ha presentado en Luxemburgo:


Cartel de la exposición, 27>30 de marzo, 2025


Refugiados (IV)


Refugiados (V)


Refugiados (VI)

Refugiados (VII)

Refugiados (VIII)


Refugiados (IX)

La serie resulta extraordinaria por su color y por el reflejo de la realidad que nos ha tocado vivir. Mirar estos cuadros no te deja indiferente. En palabras de Miguel: "Es lo que he pretendido, plasmar lo que pasa en estos tiempos, difíciles e injustos".








[1] Según sus propias palabras se considera un pintor autodidacta: “Me atrae mucho captar la luz y la atmósfera del paisaje e intento plasmarlos en mis cuadros desde mi propia visión. No tengo ningún estilo que me defina, pero tampoco me gusta tenerlo. Pinto como me sale en el momento y en la situación. Además, ser autodidacta y tener que buscar la composición, mezclas, soportes etc. por mi cuenta, hacen que la pintura sea más interesante y divertida para mí”.

[2] Su exposición “Renacer”, se centra en la transformación y el renacimiento a través del arte. La artista utiliza una variedad de técnicas y materiales para explorar temas como la resiliencia, la renovación y la esperanza. Texto y para más información: www.uco.es/cultura

 





viernes, 7 de febrero de 2025

1915: Fiesta, diez mojinas y dos niños (II)

 


La foto que estamos analizando, a mi juicio fantásticamente buena, se ciñe solamente a mujeres de cuatro familias[1]. Cuatro familias que aparte de tener muy buenas relaciones entre ellas, se situaban en la parte acomodada de la sociedad mojina. Alcaracejos nunca tuvo grandes caciques, aunque –claro está-, había familias con cierto poder adquisitivo, familias que podíamos calificar como desahogadas económicamente –ojo, todas no eran del mismo nivel de riqueza- pero se situaban por encima de la clase media. También se detecta cierto señorío en los apellidos, tales como García-Arévalo, Alcalde o Zúñiga.

Primera familia

La familia más numerosa representada en la fotos es la compuesta por cuatro hermanas: Trinidad (nº2), María (nº 6), Manuela (nº 8) y Araceli Dominga Alcalde Rodríguez (nº 10). Había un quinto hermano, Rafael[2] que no aparece en la foto y una sexta hermana, Araceli Genara[3] que murió a los dos años y medio.    Eran hijos de don Perfecto Alcalde Caballero[4], propietario y alcalde de Alcaracejos en las postrimerías del siglo XIX y de Josefa Rodríguez Blanco, dedicada a las ocupaciones propias de su sexo[5], con domicilio familiar en la calle Realejo, 25.

            Nietos-as, por línea paterna, de Salvador Alcalde Salado y Trinidad Caballero Sánchez y por línea materna, de Rafael Rodríguez Caballero y Josefa Blanco Ayala. Todos naturales de Alcaracejos.

Trinidad Mª del Socorro Lucía Alcalde Rodríguez, nº2, (22.06.1885 -23.061946). Fue inscrita por su padre, siendo testigos Rafael Caballero Fernández, labrador, que vivía en la Plaza y Juan Fernández Pedrajas, herrero, con domicilio en la calle Veracruz. Se casó con Rafael Rodríguez Cruzado[6] (1875–1934) y tuvieron tres hijas: Maruja, Josefa y Alejandrina Rodríguez Alcalde.

María Josefa Demetria Alcalde Rodríguez, nº 6, (22.12.1887 – 6.04.1966). Fue inscrita por su padre, siendo testigos Pedro Iglesias, empleado, que vivía en la calle Morcón y José Carmona Oliva, estudiante, que vivía en la calle Pilar. La llamaban la tía Mariquita. Era soltera. Vivía en el actual número 5 de la calle Maestro Miguel López. Su hermana Araceli Dominga, ya viuda, la acompañaba con frecuencia. Mariquita le acabó dejando la casa a su hermana. Al parecer vivía de las rentas del campo. Murió con 78 años.

Manuela Mª del Carmen Tomasa Alcalde Rodríguez, nº 8, (29.12.1889 – 31.08.1943). Fue inscrita por su padre, don Perfecto, siendo testigos Miguel Muñoz, zapatero con domicilio en la calle Empedrada y Miguel Pedrajas, jornalero que vivía en la Plaza.

Mª Aracelí Dominga Alcalde Rodríguez, nº 10, (12.05.1900 – 14.05.1980). Su marido se llamaba Salvador Caballero Alcalde ( 1954), tío de Francisco Fernández Caballero (“Cartones”, 2015) y tenía un buen puesto en Correos, en Madrid. Araceli era tía abuela de Sebastián Muriel Rodríguez y de Rafael López Rodríguez (1947-2021). Ambos, primos hermanos, estuvieron viviendo en su casa, en la calle Sainz de Baranda, mientras estudiaban en Madrid.

Segunda familia

En la foto también destaca la presencia de varios miembros de la familia García-Arévalo Sánchez. Así aparece sentada, en el centro, Sila (nº 3) y a la derecha su hermana Felisa (nº 5). Hay datos sobre un tercer hermano, Adelardo García-Arévalo Sánchez[7], que no aparece en la foto. Delante de Sila está su hija Gloria que sostiene una cestita y en brazos de Felisa vemos a Humberto, hijo de Sila y hermano, por tanto, de Gloria. Sila, Felisa y Adelardo eran hijos de don Juan García-Arévalo e Hijosa[8], (1861-1933), médico, y de doña Paulina. En 1908 vivían en la calle Real, nº 18, casa propiedad de la familia hasta hace muy poco tiempo[9].

Sila García-Arévalo Sánchez, nº 3, (1890-1919). Se casó con Rafael Alcalde Rodríguez, ya mencionado, y tuvieron tres hijos: Adelardo que murió de leucemia; Gloria (nº 9) y Humberto. Sila murió con 29 años. Está enterrada en Alcaracejos.

Felisa García-Arévalo Sánchez, nº 5, (1894-1954) se casó con Ángel Moreno Fernández[10], veterinario municipal en Alcaracejos durante décadas, y tuvieron cinco hijos: Manolo, Sila, Montserrat, Carmina y Juan. Vivían en la  Calle Real, en el año 2024 tenía el nº 16. Su dintel está fechado en 1898.

Gloria Alcalde García-Arévalo, nº 9, (1913-1938), hija de Rafael y de Sila (nº 3). Cuentan que esta mujer falleció a causa de una inmensa tristeza por la concentración de desgracias que le tocó vivir durante la guerra. El drama de la Guerra Civil se cebó con ella: le mataron al padre, hermano, marido y seis hermanos del marido.

Humberto Alcalde García-Arévalo, hermano de Gloria que en la foto aparece en brazos de su tía Felisa. Al parecer durante la Guerra Civil estuvo en un barco prisión, en Valencia y allí murió, posiblemente en agosto-septiembre de 1936.

Tercera familia

La familia Muriel de Zúñiga está representada por dos hermanas: Dolores, nº 1, y Carolina, nº 4. Eran hijas de Rafael Muriel Trapero, natural de Montilla, vecino de Alcaracejos, de profesión comerciante, domiciliado en la calle Empedrada –según cédula de septiembre de 1890 – y de Elisa de Zúñiga, natural de Cantillana (Sevilla), hija de médico, ama de casa, domiciliada con su marido. Los abuelos paternos de Dolores y Carolina fueron Rafael Muriel, natural de Carcabuey y Soledad Trapero, natural de Montilla. Por línea materna figuran como abuelos José de Zúñiga, médico, y Dolores Rodríguez, naturales de Sevilla.

            Dolores y Carolina tuvieron nueve hermanos más, entre ellos mi abuelo Sebastián padre de Rafael, Claudio, Pepita y Antonio Muriel Rísquez. Eran por tanto tías de mi padre y tías-abuelas mías. Dolores y Carolina regentaron un comercio y un estanco en la Calle Nueva, a la altura de la actual panadería Alfaro, en Alcaracejos. Vivieron con su hermano Rafael Muriel de Zúñiga, persona muy ligada al municipio[11], desempeñó el cargo de Juez de Paz después de la guerra civil.

María Dolores Brígida Benita Muriel de Zúñiga, nº 1, nació en Alcaracejos el 9 de octubre de 1890 y murió en Pozoblanco, en el asilo-residencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el 29 de diciembre de 1967. Tenía 77 años. Recibió el nombre de Dolores por su abuela materna.

Carolina Carmen Cipriana Araceli Muriel de Zúñiga, nº 4, hermana de la nº 1, Dolores. Nació en Alcaracejos el 16.09.1882 y murió en Pozoblanco el 2.01.1970, también en el asilo – residencia de Jesús Nazareno.

            Me consta que sus sobrinos José –desde La Carolina, Rafael y Claudio desde Alcaracejos, y Gerardo desde Pozoblanco hicieron lo posible para que sus tías tuvieran cubiertas unas necesidades básicas.

Cuarta familia

Petra Juliana Alcalde López, nº 11, nació el 14 de enero de 1901 en la Plaza. Hermana de María, nº 7. Eran hijas de Doroteo Alcalde Fernández, labrador de 37 años en esa fecha y de Joaquina López Cruzado, de 36. Nietas por línea paterna de Salvador Alcalde Salado y Dionisia Fernández Rodríguez y por línea materna figuran Miguel López Andrada y Mª Josefa Cruzado Espejo.

            Petra fue inscrita por Rafael Maldonado Luengo, empleado, con domicilio en la calle Rey. Testigos de dicha inscripción fueron José Ventura Fernández, profesor de Escuela Pública y Rafael Rodríguez Cruzado, empleado. Era juez municipal, suplente, Martín Sánchez Ayala y secretario Antonio Ayala López.

            Petra se casó con José Blas Fernández, conocido popular y cariñosamente como “Pepe Plin”. Tuvieron tres hijas: María, Joaquina y Elisa.

 Terminamos con María Alcalde López, nº 7, hermana de la nº 11, Petra.

Miradas

Curiosamente todas miran de frente, se supone que a la cámara, excepto Manuela, nº 8, y Petra, nº 11. ¿De que está pendiente Manuela con  medallón al cuello y su abanico en el regazo? ¿De dónde procede tanta desatención al fotógrafo? ¿una voz? ¿un movimiento? ¿Mira algo que no le gusta? Es como si alguien –que no se ve- rompiera el encanto del momento y ella lo recrimina con su mirada. Nunca lo vamos a saber.

            En el centro está Sila, la nº 3. En su profunda mirada detecto señales de tristeza infinita. Es la “Gioconda mojina”sombría, a pesar de dar la impresión de que pudiera ser la reina del lugar rodeada de cortesanas. Es la única que aparece sentada y con sus hijos.

            Petra, nº 11, tampoco mira de frente. Parece distraída y dirige su mirada hacia la izquierda del fotógrafo. Observa otro lugar.

            4, 5 y 7, Carolina, Felisa y María muestran una incipiente sonrisa. Es curioso que en una foto de “fiesta” de 12 personas, solamente sonríen tres. El resto muestran semblante serio. La mirada de Trinidad, nº 2, se podría tildar de inquisitiva. Parece querer averiguar las intenciones del fotógrafo o de alguien que observa la escena desde atrás.

Brazos y manos

La 1, rompe moldes posando con sus brazos en jarra. Se me ocurren dos posibilidades. O bien era la más “flamenca y desenfadada” del grupo o estaba cansada de posar y, con su lenguaje corporal, le está diciendo al fotógrafo: “¡Venga, termina ya!”.

            Trinidad, nº2, con el brazo derecho estirado parece querer alcanzar algo que la niña le ofrece en un plato de barro. Igual solo quiere coger el plato.

            La 4, Carolina, sujeta unos cordones con su mano izquierda, mientras con la derecha aparenta dejar caer con cuidado alguna cosa sobre la mano recogedora de Felisa, nº 5.  Nada destacable para brazos y manos de las 6, 7 y 8, aparte de su dejar caer.

            La 10 y 11, Araceli y Petra, agarran con las dos manos lo que podría ser un bocadillo, algo de comer.

            Para terminar queremos destacar el buen oficio del fotógrafo. Es una foto intensa, bien tirada, donde caras, miradas, posición corporal y ropajes ofrecen información del escenario y de las personas que en él habitan. Es una foto para la historia de Alcaracejos. Una película de un solo fotograma. Seguro que encierra algunos datos más que nuestros ojos no ven.



[1] La presencia de un niño muy pequeño es anecdótica en mi opinión. Entiendo que la ausencia de hombres es intencionada y no casual.

[2] Junto a otros, figura en la relación de víctimas de la represión republicana en Alcaracejos en agosto de 1936. Mª Gloria López Rodríguez, sobrina nieta, cuenta que fue el que hizo la Molina de aceite, hoy solar ocupado por Idea Gálvez.

[3] Nació el 11.07.1892 y falleció el 17.01.1895.

[4] Don Perfecto entró como concejal en el Ayuntamiento de Alcaracejos el 1/1/1894. Fue 2º teniente de alcalde y 1er teniente. El 31 de diciembre de 1897 figura como alcalde.

[5] Expresión literal de documentos del juzgado municipal, generalizada en aquella época.

[6] Alcalde de Alcaracejos desde el 1 de enero de 1910 hasta el día 1 de enero de 1914.

[7] Se sabe que nació el 23 de abril de 1887 (Archivo Municipal Alcaracejos)

[8] Médico de amplio historial en Alcaracejos. Su figura merece un trato aparte.

[9] Según consta en la escritura se vendió el 27/05/2021.

[10] En acta de plenos del Ayuntamiento de Alcaracejos, el 24 / 09 / 1921 se recoge el nombramiento de don Ángel Moreno Fernández como veterinario municipal con carácter interino.

[11] El 1.1.1912, siendo concejal, fue nombrado Interventor municipal. Era alcalde Rafael Rodríguez Cruzado. En 1915, el 14 de marzo, con Doroteo Alcalde Fernández y Miguel Mansilla Caballero forman la Comisión Municipal para ampliar el cementerio. En 1924 toma posesión como Depositario de fondos municipales. En documento oficial del Consistorio, 29 de mayo de 1940, figura como Juez Municipal. Así como en otro documento judicial de 2 de noviembre de 1946. A pesar del salteado de las fechas deduzco que hubo una continuidad en sus responsabilidades municipales, pero esto necesitaría una investigación más profunda.


lunes, 27 de enero de 2025

Alcaracejos: Día de la Matanza * 19ª edición

 

Organizado por el Ayuntamiento de Alcaracejos, el pasado sábado 18 de enero, tuvo lugar en la Plaza de los Pedroches la celebración del “Día de la Matanza”.

            La matanza del cerdo[1] en Los Pedroches, desde hace tiempo, es una actividad industrial y puedo afirmar que hoy serán muy pocas las familias que, a partir de San Martín[2], 11 de noviembre, hagan una matanza tradicional en la Comarca. Es por eso que está bien recordar la “matanza domiciliaria”. Ya en el siglo XVIII era un regalo exquisito obsequiar, a nobles y cortesanos, con suculentos jamones enviados desde las Siete Villas[3]. Todos los homenajes que se le hagan al cerdo serán pocos pues, durante siglos, ha paliado el hambre de la zona y ha permitido la subsistencia de sus habitantes. Así lo entiende don Manuel Moreno Valero (1937-2016), insigne investigador de Los Pedroches, y en particular de Pozoblanco, ya que en su obra “La vida tradicional en Los Pedroches” le dedica un capítulo a la matanza del citado animal. Destacados son los versillos que el mojino Claudio Muriel destina a este tradicional evento  en la página 71 del libro “Alcaracejos y otros lugares: Una visión muy personal”, 2018. La celebración de “la hucha del pobre”, sinónimo en algunos lugares de la matanza, era una tradición llena de convivencia, curiosidades, sabiduría y cultura a la que había que dedicar un tremendo esfuerzo colectivo. La matanza trascendía lo económico y lo tradicional. Participar en una matanza era un sentimiento emocionante, una pasión compartida. La matanza era un proyecto anual acompañado[4], una costumbre popular y necesaria para la economía familiar. La matanza domiciliaria, llamada también carneada en Argentina y Uruguay, se realizaba de forma artesanal por lo que el cometido[5] que realizaba cada miembro de la familia podía ser comparado con el trabajo de un picapedrero o de un herrero.

          

Con la llama de aulagas secas se limpia la piel

 
Quiero advertir a los críticos de este evento que nunca he visto vejaciones ni humillaciones hacia estos animales. Durante su periodo de crianza y engorde, al cerdo se le mimaba hasta la saciedad. Durante su vida, los cerdos destinados a matanzas en domicilios estaban supercuidados. Algunas familias le ponían hasta nombre y no lo pasaban bien cuando llegaba el momento de sacrificarlo. Matar, fuera cerdo, cordero o ternera, para comer o para comercializar su carne lo ha hecho el hombre desde siempre y lo seguirá haciendo. Está claro que debe hacerse de tal manera que el animal tenga el menor sufrimiento posible. Antiguamente existía la profesión de matarife que era la persona, con mucha experiencia, encargada de matar y descuartizar. Recuerdo perfectamente, años 60 del siglo pasado, que la ceremonia de dar muerte a un cerdo no resultaba agradable para nadie. Actualmente, en el día de la matanza en Alcaracejos, el sacrificio del animal siempre se ha realizado en privado por expertos, de espaldas al público para no herir sensibilidades.

     

Escena de despiece artesanal del animal

      
Con los años, el Ayuntamiento de Alcaracejos le ha dado un tremendo giro a la celebración de la matanza: ha convertido ese día en una impresionante fiesta para el municipio y visitantes. Evidentemente el cerdo, sus productos y las labores necesarias que conlleva el desarrollo de la matanza están presentes, pero además se completa el día con una serie de actividades que adornan la jornada de entretenimiento, cultura y diversión.

           

Artesa con carne ya aliñada para embutir

Este año, además de poder ver las tradicionales escenas matanceras – con explicación simultánea de un vecino por megafonía- se han podido realizar rutas guiadas al Museo de la Matanza; hubo una ruta de senderismo a la montanera de cerdos ibéricos; los componentes de Urban Sketches Córdoba dibujaron la fiesta desde las 11 de la mañana y ,posteriormente, expusieron sus originales creaciones; se dio un desayuno molinero a los senderistas; Carlos Fernández, del restaurante Karàn Bistró de Pozoblanco, demostró sus sólidos conocimientos de cara al público con un espléndido Showcooking; se celebraron sendos concursos de aceitunas y morcilla, todo casero. Vecinos y visitantes pudieron degustar un menú matancero con precios populares; yo, por fortuna, tuve la oportunidad de firmar y distribuir el libro “Alcaracejos, ocho siglos de historia”. Ya por la tarde, sobre las 16 horas actuaron los grupos Alcaria y Los Jarales (danza), primeramente con jotas tradicionales y una segunda parte dedicada a “canciones de corro” con la participación y el disfrute de multitud de personas.

        

Alcaria y Los Jarales, una combinación exquisita de folklore popular

 
Mención especial merece la integradora Jota de los Pedroches, estrenada ese día con genes claros de la Comarca. La letra es de Paco Escribano; la música de Juan Madrid y Toñi, del grupo Los Jarales, es la responsable de la coreografía. Me consta que la intención de esa Jota es hacer comarca – falta ciudadanía con visión de comarca y, para algunas cosas, sobran desatinados localismos, dicho con todo el respeto del mundo. Alcaracejos, Añora y Pozoblanco se han unido para esta jota que, humildemente, aspira a ser himno. ¡¡ Juntos seremos más fuertes!! Una encina con 17 ramas, pero un solo tronco. ¡Esa es la meta! Además,
debemos llegar sin bajas.

La recién estrenada jota –que no da puntada sin hilo- dice así:

1.- Los Pedroches es mi tierra y Alcaracejos su entrada (bis),
Le sale el sol por Cardeña, lo despide Belalcázar (Bis)

2.- Una encina y otra encina y otra encina ya son tres,
No me voy de los Pedroches “Pa” poder encinas ver.

3.- Cuando parte un emigrante siempre lo acompaña un sueño,
Sueña volver cuanto antes a ver el Calatraveño.

4.- Gente buena en los Pedroches, orgullosos de su tierra,
Limpio cielo el de sus noches, viejo olivar en la sierra.

5.- Nos guarda al sur la Chimorra, al norte Puerto Mochuelo,
No se me quita la pena si vivir aquí no puedo.


6.- Entre encinas y jarales, entre adelfas y tomillos,
entre vides y olivares van caminando tus hijos.

Estribillo:

Es granito y pizarra, rastrojo y mina.
Pan de pueblo y candela, jara y encina.

Jara y encina, madre! jara y encina.

Es granito y pizarra, Rastrojo y mina.

El futuro parece asegurado

7.- Devoción por La de Luna, por La Antigua y La de Guía (Bis),
Por la Divina Pastora, y por La de Alcantarilla
Por la Virgen de Loreto y por Santa Catalina

Estribillo

La Virgen de las Cruces y de Veredas, Madre de Piedra Santa y de la Peña.
Con la Abuela Santa Ana y Santa Eufemia, velan por Los Pedroches. 
¡ Bendita tierra!

            Tras Alcaria y Los Jarales, tradición hecha sonido y baile, actuó el Grupo Musical “Mister Plan” que redondeó una velada mágica llena de encanto y buen ambiente. Los bidones–candela se prendieron dando calor a un anochecer festivo. La Plaza de los Pedroches, cuna de la Comarca, se convirtió en un hogar acogedor al aire libre donde el olor a candela y a matanza impregnó los corazones de esencias antiquísimas. Por un momento la imagen de nuestras abuelas se hicieron visibles entre las ascuas y el humo provocando la confusión en nuestras mentes. Habían pasado más de sesenta años, pero estaban allí.

            No podemos olvidar el trabajo realizado por la Hermandad de la Virgen de Guía, responsable de la “caseta”, que suministró comida y bebida a los asistentes. También estuvieron presentes voluntarias mojinas en la tienda solidaria de la Asociación Española contra el Cáncer, aparte de varios puestos que en conjunto supieron adornar una jornada muy completa y vistosa.

            Ciertamente, la fiesta de la matanza no es lo que era. Los tiempos han cambiado y ha evolucionado en contenidos y metas. La Gastronomía va ligada a la boca, pero he podido comprobar que la Cultura también entra por la boca, aparte de por la mente, los ojos y los oídos. Una evolución muy equilibrada la desplegada en esta fiesta de la Matanza. ¡Un acierto total! Lo mejor, la entrega de los vecinos y las vecinas de Alcaracejos. El futuro del pueblo parece despejado con las buenas vibraciones que desprenden sus habitantes. ¡Enhorabuena!

 

[1][1] En Los Pedroches también se emplean, indistintamente, los vocablos cerdo, marrano, cochino, guarro y gorrino. La vida tradicional en Los Pedroches, 2001, Manuel Moreno Valero, pág 231. En la comarca se les llama cebones para el plural de cerdos.

[2] “A cada cerdo le llega su San Martín”, refrán que alude a que cada cual recibirá en su momento la respuesta por los actos cometidos.

[3] Actas Capitulares del Excmo. Ayuntamiento de Pozoblanco.

[4] Dice el refrán que “con la ayuda del vecino mató mi padre el cochino

[5] La medida de componentes y aliños para la elaboración de morcillas, chorizo, salchichón, etc… requieren una técnica y unos conocimientos muy depurados. Y qué decir de la salazón del jamón o de las tareas a realizar con el lomo de orza.


Concurso de morcilla casera

Carlos, del restaurante Karàn Bistró, en plena faena

Sebastián Muriel firma "Alcaracejos, ocho siglos de historia"

Jurado: Concurso de aceitunas

Tienda solidaria: AECC

Embutido terminado, listo para curar en la chimenea

La matanza a vista de dron

Dibujantes de Urban Sketches Córdoba con sus creaciones, aún calentitas.