miércoles, 10 de junio de 2026

Ministros en Alcaracejos: Solís, 1958

 

El 2 de octubre de 1958, José Solís, Ministro Secretario General del Movimiento y Delegado Nacional de Sindicatos, inauguró diversas obras en las localidades de Alcaracejos, Pozoblanco y Peñarroya-Pueblonuevo. La crónica de aquella visita fue recogida por el “diario Córdoba” con el tono y la forma propia de aquella época. España estaba inmersa en plena dictadura y lo habitual era que toda la prensa elogiara y defendiera al sistema y al Gobierno hasta la exageración. La propaganda era marca de la casa y los halagos -en muchas ocasiones inventados-era “el pan de cada día en las emisoras de radio y en los medios escritos”.

             Ante una visita así se suspendían las clases. Niños con banderitas de España hechas de papel, vecinos y autoridades esperaban “al ilustre” en la entrada del pueblo, haciendo un recorrido triunfal por sus calles y plazas. Normalmente, ante la importancia de las obras inauguradas, todo aquello terminaba con discursos rimbombantes y agradecimientos mutuos entre visitantes y visitados.

             Singular importancia tiene el último párrafo, donde el Ministro se compromete a interceder ante las altas instancias del Estado para reconstruir el templo parroquial de San Andrés.

             No se comprende bien que a los Pedroches y al valle del Guadiato nos llamaran “la Sierra”, como si entre los dos territorios fuéramos un sistema homogéneo de montañas y formáramos parte de una cordillera. Afinando algo más, podría afirmarse que el norte de la provincia de Córdoba pertenece a Sierra Morena, bien, pero no podemos ignorar que Sierra Morena tiene una longitud de unos 400 kilómetros —desde la frontera con Portugal hasta el este de la provincia de Jaén— y marca el límite natural entre la Meseta Central y la Depresión del Guadalquivir. El desconocimiento del norte de la provincia de Córdoba ha sido, y creemos que sigue siendo, generalizado. Es lo que hay.

He aquí la crónica de aquel “histórico día”.

“La Sierra de Córdoba vivió ayer una jornada inolvidable con la presencia del Ministro Secretario del Movimiento, Sr. Solís Ruiz. Los vecindarios de los pueblos visitados recibieron entusiásticamente al Ministro que iba acompañado del Gobernador Civil y otras autoridades. Hacía tiempo que nuestro ilustre coprovinciano[1], deseaba ese contacto con las clases productoras, especialmente de esta comarca[2], de tan recio espíritu, como duros en la entrega al trabajo.

             Ayer por la mañana, a las nueve y media, el Sr. Solís, en compañía del secretario general de la Delegación Nacional de Sindicatos Sr. Sánchez Arjona; Gobernador Civil, Sr. Barquero; presidente de la Diputación, D. Rafael Cabello de Alba; delegado de Trabajo, Sr. Sanjurjo; Subjefe Francisco Cabrera; delegado de la Vivienda, Sr. Rueda Serrano; el delegado Provincial de Sindicatos, Sr. Casas Medina y otras autoridades emprendieron viaje a Alcaracejos.

    


         Era la primera vez que un Ministro llegaba a este pueblo, igualmente que a los demás pueblos de la Sierra, para conocer sus problemas y recoger sus aspiraciones y Alcaracejos agradeció su presencia brindándole un recibimiento sentido y cariñoso.

             Eran las once y media de la mañana cuando la caravana de coches hacía su entrada en la laboriosa villa cuyo alcalde y diputado provincial, don Germán Santos Caballero, puso todo su afán y voluntad para engrandecerlo.

             La Corporación Municipal presidida por el citado alcalde, autoridades y jerarquías recibieron al ministro y le siguieron entre un cortejo de gente que le vitoreaba, mientras que los escolares flameaban banderitas, en señal de júbilo por el acontecimiento.

El Sr. Solís, en el tiempo que permaneció en el pueblo, pudo darse cuenta de la labor realizada por este Ayuntamiento, que preside el Sr. Santos Caballero, al construir un grupo de 32 viviendas para gente humilde, por un importe de más de un millón de pesetas; otro grupo de 24 viviendas –también para obreros- y un grupo de 6 viviendas para maestros. Un campo de deportes, alcantarillado del pueblo en general, adoquinado de varias calles, la pronta iniciación de otras viviendas proyectadas —terrenos que ya están expropiados—, y también la traída de aguas para regadío, asunto que está en trámite.

El Ministro por las calles del pueblo, acompañado de las autoridades locales.

            El Sr. Ministro dijo que la consigna del Caudillo es que ningún español se quede sin hogar, y se cumplirá. El Sr. Ministro hizo la entrega de llaves del grupo de viviendas de maestros, quedando así inauguradas. En los rostros de los maestros se reflejaba la satisfacción.

Pero Alcaracejos tiene otra aspiración entrañable, además de las mencionadas anteriormente. La de ver reconstruida su Iglesia que fue destruida durante la guerra. Ahora se tiene que conformar con una ermita para los servicios del culto. Y esa aspiración que afloraba en las gargantas de las mujeres, los niños y pueblo en general fue expuesta por el alcalde al Sr. Solis. El Ministro la recogió y ofreció llevarla al Caudillo para que sean cumplidos los deseos de este pueblo laborioso. Y les pidió que siguieran teniendo confianza en el Régimen, pero sin dejar de prestar su colaboración entusiasta a las autoridades. Desde Alcaracejos partió la comitiva con todas las autoridades hacia Pozoblanco”.



[1] Era cordobés, natural de Cabra.

[2] Habla de la Sierra como comarca. No es sierra y además son dos comarcas totalmente diferenciadas: El valle del Guadiato y la altiplanicie de Los Pedroches. La geografía los diferencia con claridad.



Notas: (1) Las fotografías están sacadas del libro "Historia de Alcaracejos y su escudo", Germán Santos, 1987, Gráficas Mezquita. (2) En la tercera foto -Ministro por las calles del pueblo- consta por detrás el sello de: "Reportajes Gráficos GARCÍA VELA * Casas Nuevas, 16 * Alcaracejos * Córdoba


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