viernes, 26 de junio de 2026

Pedro Mari Echabe

Ángel Escaño y Pedro Mari (1953.12.04)


Por su fidelidad y enamoramiento de Alcaracejos, creo que es de justicia escribir unas líneas sobre Pedro Mari Echabe. Estamos ante una historia de amor entre un vasco y un pueblo minero de la Andalucía de los años 50, pasión que se mantuvo en el tiempo con una cálida nostalgia y unos tiernos recuerdos inmersos en aromas de respeto y admiración. Hablamos de una relación única y un incondicional y eterno cariño por todo lo mojino, sin excepción.

Hablar de Pedro Mari en el blog ha sido mi deseo desde hace varios años. Hacerlo hoy, me satisface y creo que así saldamos una deuda pendiente.

¿Por qué hablar de Pedro Mari?

La primera razón es que no he conocido a nadie que, no habiendo nacido en Alcaracejos, lo haya amado más que Pedro Mari. Me consta que desde que llegó al pueblo, en 1953, hasta su muerte —30.12.2024— fue seducido por Alcaracejos, por sus lugares, por sus costumbres y —sobre todo— por su gente: la amistad fue piedra angular y vertebró la personalidad de Pedro Mari. Por lo que conozco, no creo exagerar si afirmo que su querida esposa Mayte, junto a sus tres hijas (Miren †, Izaskun y Begoña), su adorada tierra vasca y Alcaracejos, le robaron el corazón.

Por fecha de nacimiento, trabajo y circunstancias, sé que para la mayor parte de los vecinos de Alcaracejos Pedro Mari es un gran desconocido y esa es la segunda razón para traerlo a este espacio: escribo sobre él para que se sepan detalles de su vida y sus valores.

             Pedro María Echabe Santamarina nació el 5 de agosto de 1931 en Gallarta, pueblo minero del municipio de Abanto-Zierbena[1], (Bizkaia), donde cursó la Enseñanza Primaria con los Hermanos de La Salle.

            La minería y la mecánica fueron su vocación, las cuales condicionaron su formación académica y los puestos de trabajo que desempeñó.

Pedro Calero (practicante), José Cascales, Pedro Mari y Pepe Caballero (luego alcalde).
Antonio Muriel y Ángel de los Esperabanes. ¿Bar El Brillante? ¿Taberna "El Grillo"? (1953-1957)

Estudios

Su personalidad inquieta le llevó a cursar diferentes estudios en varios sitios. Así, hizo F.P. de Automovilismo en Carabanchel Alto (Madrid, 1948-1951). Entre 1954 -1956 acudió a Bélmez para estudiar Facultativo de Minas y en 1958 se tituló oficialmente en la Escuela de Facultativos de Minas y Fábricas Mineralúrgicas y Metalúrgicas, en Bilbao.

Trabajo

             Según la información facilitada por la familia no se sabe el motivo que le llevó a Alcaracejos, lugar donde desarrolló su primer trabajo desde 1953 a 1956. Con seguridad trabajó en Cantos Blancos, en el pozo El Convenio, que era propiedad del Banco Bilbao—Vizcaya. Si no trabajó en la mina “El Rosalejo”, debió tener bastante relación con la gente que trabajaba allí. Ambas minas las visitó en su viaje de novios. Fue en abril de 1966.

Chimenea y pirámide escalonada de estériles.- Cantos Blancos (1954-1957)

Tras varios años en la Compañía Mac-Lennan, en Pobeña (Muskiz, Bizkaia), pasó al sector público, tanto en organismos estatales como autonómicos. Desde 1985 hasta su jubilación en 1996, ejerció adscrito al Departamento de Transportes y Obras Públicas de la Diputación Foral de Bizkaia, con la categoría de Ingeniero Técnico de Minas. Fue un enamorado de su vocación. A lo largo de su vida mantuvo el contacto con la minería, ya que un tío suyo fue Facultativo de Minas: en Ojos Negros (Teruel), en Valdepeñas (Ciudad Real) y en Baritas de Elizondo (Navarra).

Pedro Mari falleció en su casa de Bilbao el 30 de diciembre de 2024, a los 93 años, acompañado de su esposa y de su hija Begoña.

(1953- 1957) Echabe y ¿¿?? Víctor vigilante de Cantos Blancos, con boina y sentado
 y Guardia Sánchez a la derecha con nino rubio.

             Llegados a este punto, dejo la palabra a Mayte, compañera y esposa de Pedro Mari. Ella mejor que yo expresa la relación entre aquel joven vasco y nuestro pueblo:

“Su amor por Alcaracejos era manifiesto. Había recibido mucho cariño y respeto de toda la gente desde que llegó, y compartió con ellos momentos difíciles a su edad y lejos de su familia. Con gran cariño recordaba a cada persona y así nos lo transmitía. Prueba de ello es que, en nuestro viaje de novios, en 1966, quiso que yo conociera personalmente a todas y cada una de sus gentes queridas, y visitamos muchos lugares de los alrededores: Pozoblanco, Cerro Muriano, Cantos Blancos, Baena...y por supuesto Alcaracejos.

En el 2001 volvimos con nuestras hijas (Izaskun y Begoña). Y en 2004 repetimos el viaje nosotros dos solos”.

Mayte sigue diciendo:

Entre las muchas personas de las que recibió cariño y con las que mantuvo amistad, están:

·       Ángel Escaño y Eusebia Fernández. Pedro Mari solía ir en moto con Escaño. En una fotografía de 1956, se les ve a los dos subidos en la moto para ir a las fiestas de El Viso.

·       Don Jesús Moreno Rodas (sacerdote) y su hermana Anita.

·       Claudio Muriel y María Luisa.

·       Encarni y su esposo.

·       Francisco Fernández Caballero “Cartones”.

·       Francisco Pozo y Julia Orive

·       Joaquín y Juan.

·       Juan (dueño del Bar Tic-Tac).

Juan Gil, Mayte y "Juanito" Escribano.- Mina "El Rosalejo" (1966)

·       Juan Gil.

·       Juanito Escribano y Caty.

·       Leonor, Concha, Paz y Salud (Fonda Nueva). Recordaba con cariño la tortilla de patatas que le preparaban.

·       Manolo Caballero.

·       Manolo Valverde y Elisa.

·       Manuel López Caballero.

·       Miguel Sepúlveda y esposa (hermana de Juanito Escribano).

·       Paco Caballero González.

·       Pedro Calero e Isabel Huertas (practicante y dueña de una fonda, respectivamente).

·       Pepe Caballero González y su esposa Mari Carmen.

·       Pepe Leal Caballero.

·       Rafael y su esposa.

·       Rafi y Emilio.

A todos ellos gracias por el cariño que nos dispensaron y los bonitos recuerdos que han dejado en nuestra memoria. Disculpad si no recuerdo bien algunos nombres, si he olvidado a alguien o he cometido algún error”.

A la vista de las personas citadas podemos asegurar que la empatía de Pedro Mari Echabe no tenía límites, ni de clases sociales, ni de profesiones, ni de domicilios. Se relacionó con todo el pueblo e hizo partícipe a su familia. En ese sentido, creo que Echabe fue algo más que un mojino más.

En cuanto a los lugares que pudimos contemplar, o visitar, —sigue Mayte— cuando nos desplazamos a Alcaracejos puedo citar:

·       Huerto y vaquería de Juanito Escribano.

Con su íntimo amigo Manolo Valverde, Alcaracejos, agosto 2001

·       Finca de Manolo Valverde.

·       Castillete del Pozo Pontón, en Cantos Blancos.

·       Bar El Control.

·       Bar del Hotel César.

·       Bar “Tic-Tac”.

·       Bar El Frenazo.

·       Bar X (Cerro Muriano).

·       Piedra Horadada (Cerro Muriano).

En nuestra última visita, 2004, paseamos por todo Alcaracejos disfrutando de la magnífica Fuente, el Ayuntamiento, la Iglesia, la Residencia “Antonio Mansilla” (donde visitamos a Eusebia), y vimos la Fonda Blanco, donde se hospedó Pedro Mari durante su estancia en Alcaracejos.

2002, Residencia Antonio Mansilla, Eusebia Fernández (esposa de Ángel Escaño y una compañera)

Después de todo este recorrido, probablemente he cometido fallos por error, omisión o desubicación, puesto que la recopilación la he realizado a través de fotografías, escritos y memoria. Reitero mis disculpas”.

Para terminar, como editor del blog, quiero agradecer a Mayte y a Begoña sus sabrosas y generosas aportaciones. El material gráfico cedido es de primera calidad y son imágenes inéditas para la gran mayoría de vecinos de Alcaracejos. Gracias por colaborar en cerrar algunas páginas más en la historia de nuestro pueblo. Alcaracejos sigue en deuda con la familia Echabe Santamarina – Pérez Barrenechea. La conexión Bilbao – Alcaracejos cuenta desde hoy con un nuevo puente por el que circula un cariño y un respeto mutuo.

2001/08/30 Los Álamos: Mayte, Claudio, Pedro Mari y Begoña

[1]En aquella época, las minas fueron la principal riqueza y el motor económico de toda la comarca.




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